miércoles, 23 de enero de 2019

LOS CRÍMENES DE OXFORD (GUILLERMO MARTÍNEZ) DOMINGOS DE CINE (70)


Los crímenes de Oxford
Guillermo Martínez


 

FICHA TÉCNICA

Título: Los crímenes de Oxford
Autor: Guillermo Martínez
Editorial: Destino, 2004
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 224










GUILLERMO MARTÍNEZ

Esto es lo que la editorial nos cuenta del autor:

Guillermo Martínez (Bahía Blanca, Argentina, 1962) reside desde 1985 en Buenos Aires, donde se doctoró en Ciencias Matemáticas. Posteriormente residió dos años en Oxford. En 1982 obtuvo el Premio del Fondo Nacional de las Artes con el libro de cuentos Infierno grande. A su primera novela, Acerca de Roderer, traducida a varios idiomas, la siguieron La mujer del maestro y el ensayo Borges y la matemática. En 2003 publicó Crímenes imperceptibles, novela traducida a 40 idiomas y llevada al cine por Álex de la Iglesia, con el título Los crímenes de Oxford, el mismo con el que fue publicada en España en 2004 por Destino. En 2007 publicó La muerte lenta de Luciana B, elegida por El Cultural entre los diez libros de ese año. En 2011 publicó su última novela, Yo también tuve una novia bisexual. En 2015 ganó el I Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez con Una felicidad repulsiva. Publicó también los libros de ensayo La fórmula de la inmortalidad, Gödel para todos (en colaboración con Gustavo Piñeiro) y La razón literaria.

Ha ganado el Premio Nadal 2019 por Los crímenes de Alicia






Crímenes imperceptibles


ARGUMENTO de LOS CRÍMENES DE OXFORD

Martin es un joven norteamericano enamorado de las matemáticas que acude a Oxford con la intención de estudiar bajo las órdenes de Arthur Seldom, toda una celebridad en el mundo de las matemáticas. Se aloja en una casa cuya dueña es una anciana mujer gran amiga del profesor.
En los primeros momentos traba contacto con Lorna una joven enfermera a la que conoce mientras practicaba squash.
Tras una primera y fallida toma de contacto con el profesor en una conferencia que él estaba dando sobre un libro, el próximo encuentro tiene lugar cuando ambos entran en la casa. Y juntos encuentran el cadáver de la propietaria, que ha sido asesinada.
Es el comienzo de una serie de crímenes, todos unidos a notas como la que recibió el profesor y que le hizo acudir al escenario. Notas que son una secuencia lógica o matemática que las mentes privilegiadas del profesor y de Martin intentan resolver junto a la policía antes de que se produzcan más y más muertes.
¿Quién es el asesino? Porque todos pudieron serlo: la sobrina de la dueña de la casa, el profesor, el joven alumno…

Solo decirte que como en las mejores novelas de policías, el asesino es el mayordomo. ¿Qué no hay mayordomo? Vaya, pues tendrás que seguir buscando.







LOS CRÍMENES DE OXFORD

En 2004 se publicó Los crímenes de Oxford, aunque su título original es Crímenes imperceptibles. Una novela que fue llevada al cine por Alex de la Iglesia. A la película le dedico un apartado completo al final de esta reseña.
Los crímenes de Oxford como muy bien puede deducirse por su título, es una novela negra, porque no deja de tratarse de la resolución de un crimen y porque de crímenes va esta novela:
«El crimen perfecto, escribe, no es el que se queda sin resolver sino el que se resuelve con un culpable equivocado». (Página 120)

Eso sí, nada de crímenes sangrientos. Si no hubiera sido por un error del asesino, probablemente el primer asesinato de la serie hubiese pasado desapercibido:
«Crímenes que nadie vea como crímenes. Creo que ahora lo empiezo a ver: crímenes imperceptibles». (Página 36)

No se trata de unos crímenes cualquiera, sino una serie de asesinatos en los que el asesino va dejando una serie de pistas en forma de una serie lógica. Descubrirla es tal vez la única manera no solo de descubrir quién es el asesino, sino de parar los crímenes.
«Los crímenes son sólo la manera de llamar la atención sobre esta serie y está eligiendo sus víctimas lo suficientemente cerca de mí con el único propósito de involucrarme. Creo que en el fondo es un problema puramente intelectual, pero que loso se detendrá si logramos demostrarle, de algún modo, que pudimos resolver el sentido de la serie. (Página 97)

Unos asesinatos a los que se enfrentará el profesor Seldom ayudado de Martin que era el que se alojaba en la casa de la primera víctima y con el que descubrió el cadáver. Seldom, uno de los mejores matemáticos del mundo, autor de un libro sobre series lógicas que tenía algo más.
«Publiqué hace un tiempo un libro sobre series lógicas y tuve la mala idea de incluir un capítulo sobre crímenes en serie». (Página 29)

Pero Los crímenes de Oxford es mucho más que una serie de crímenes, pues junto a esa trama argumental encontraremos mucho más en el libro, que en muchos momentos parece casi un tratado de filosofía sobre el sentido de la vida y de los números. Aquí es donde se deja ver cómo el autor tiene un doctorado en Ciencias Matemáticas, no porque nos de una disertación sobre el tema, sino porque en cierta manera el libro es también una justificación de la importancia de las matemáticas en el pensamiento humano:
«Siempre creí que iba a seguir una carrera humanística. Supongo que lo que me atrajo es la clase de verdad que encierran los teoremas: atemporal, inmortal, suficiente en sí misma, y a la vez absolutamente democrática». (Página 103)


Guillermo Martínez es argentino y eso se deja notar a lo largo del libro en una serie de expresiones que al lector español pueden en principio chocarle. Vayan un par de ejemplos:
»¿Podría ser un alumno que usted hubiera desaprobado(Página 98) «Cambió un par de palaras más con Seldom mientras le entregaba el vuelto». (Página 117)

En cualquier caso, nada que dificulte la comprensión de la novela.








OPINIÓN PERSONAL

Tiene Los crímenes de Oxford por el tratamiento que se da en la novela a los crímenes, mucho de esa novela de misterio que encumbró Agatha Christie, con unos crímenes que son todo un misterio y a los que ha de enfrentarse una mente brillante. Son crímenes muy livianos, casi como dice el título original, imperceptibles.
Pero eso no quita para que como lector me haya sentido atrapado no solo por la trama, sino por todo el pensamiento y las reflexiones que la acompañan. No en vano, la matemática ha sido siempre mi asignatura favorita, casi un pasatiempo divertido más que una materia que había que estudiar.

Junto a una trama muy bien urdida y bien resuelta, se encuentran unos personajes que están muy bien conseguidos, con una pareja estelar que brilla por encima de todos como son el profesor y el alumno, pero con unos personajes secundarios muy interesantes también, aunque no sea por otra parte una novela con muchos personajes.

Una novela relativamente corta (son poco más de doscientas páginas) que se leen con mucho agrado y que he leído ahora porque quería tener frescos alguno de sus personajes, pues aparecen en Los crímenes de Alicia, la novela con la que su autor acaba de ganar el Premio Nadal 2019.



Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles.





VALORACIÓN: 8/10


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LA PELÍCULA

Cartel de la película
Sé que hay gente (entre ellos mi mujer) a los que la película no terminó de entusiasmarles, porque te llevas la sorpresa de que es bastante más en el fondo que una mera película de intriga y asesinatos.
Todo es una clave, una clave lógica y matemática que debe irse desentrañando a lo largo de la película, para que al final todo encaje y no haya lagunas ni fallos en el guión (que difícil de lograr es eso hoy día).

Debajo de tanta trama hay un componente filosófico. Ya en la propia conferencia que da el profesor al iniciar la película, se nos habla de filosofía y matemáticas. Porque la pregunta es si existe la verdad.
Y la verdad afirman no puede darse en la vida, no existe. No hay verdad fuera de las matemáticas. Claro que esto tampoco es del todo cierto, pues en una sucesión matemática, a la respuesta real, siempre puede encontrársele otra mucho más rebuscada pero que pueda también resultar real.
¿Qué sentido tiene entonces pensar si la verdad no existe? ¿Ha muerto pues la filosofía a manos de las matemáticas? ¿Son las matemáticas un mundo y un universo puro?

Elijah Wood
A lo largo de la película se nos van dando conceptos e ideas que para algunos pueden suponer un lastre innecesario, pero que a mi me resultaban atractivos. Se nos habla así de la máquina enigma de los alemanes, aquella con la que cada día creaban un código distinto para transmitirse entre ellos. Me recordó al libro que leí en su día “Criptonomicon” donde se unían matemáticas, criptografía y computadores. De hecho en ambos se nombra la máquina de Turing, precursor de los ordenadores.
Se habla del principio de incertidumbre, aquel por el que el mero hecho de observar un fenómeno hace que este quede desvirtuado.
Se hace una alusión al conocido por todos “efecto mariposa” (ese de que si una mariposa bate sus alas en China desencadenará un terremoto en California). Criticado y objeto de burla por parte del profesor, pero que al final de la película nos da un ejemplo de cómo todo ha sido un “efecto mariposa”.

Dos escenas a destacar. La primera de ellas son las escenas de sexo. Era la primera vez que rodaba escenas de sexo el joven Elijah y quedó muy satisfecho de las mismas. Aquí es donde más se nota el toque español del director.
Soy de los que piensa que la mayor parte de las escenas de sexo y desnudos en el cine actual, son innecesarios para el desarrollo de la trama. Vamos, que lo de las exigencias del guión podrían leerse como exigencias del productor para vender mejor el producto.
Aquí sirven para demostrarnos el lado más humano y divertido del protagonista. Pues más que sexo violento, salvaje y pasional como suelen ser estas escenas, es sexo divertido, rodado casi como de una comedia se tratase, con los dos protagonistas jugando, riéndose y cayéndose de la cama.

John Hurt
La escena final transcurre en un museo de falsificaciones, donde se encuentran muchas de las grandes obras de arte del mundo. Pero todas ellas son falsas y por tanto auténticas, porque sabes que en ellas no hay falsedad.
Es la única realidad a la que puedes acogerte, pues todo lo demás te vienen a decir que es falso.
Y empalman esta idea con una de las frases promocionales del film, que ha sido tomada de la novela: “El crimen perfecto no es aquel que no se resuelve, sino el que se resuelve con un falso culpable”.

Además de gustarme las películas de intriga, me gusta que tengan un guión coherente, en el que al final de la película no queden cabos sueltos ni me obliguen a aceptar pulpo como animal de compañía. Y esta película consigue mantener la intriga y resolver los distintos enigmas que se han ido planteando a lo largo de la misma.
Se que es una cuestión muy personal, pero a pesar de lo que me gusta leer y escribir, soy un hombre de ciencias, al que siempre le encantaron los números. Por eso el trasfondo matemático y filosófico de la película me ha gustando tanto.



 ACTORES

-Elijah Wood: (Martin) El niño dominador del anillo se ha hecho ya un adulto, aunque no ha perdido esa mirada inocente y esos ojos azules penetrantes. Consigue transmitirnos a ese joven genio de las matemáticas, fuerte con los números pero al mismo tiempo conservando un punto de ternura e inseguridad.
Con una filosofía de la vida envidiable: Hay que disfrutar con lo que la vida nos da.

-
Leonor Waiting
John Hurt: (Sheldom) Habréis podido leer en muchos sitios que está impresionante este actor. Y es que lo está, en ese hombre aparentemente de vuelta de todo, pero que a pesar de la imagen de hombre duro y seguro de sí mismo, no está tan seguro de poseer la verdad, esa que dice que no existe, como pretende dar a entender.

-Leonor Watling: (Lorna) La española del reparto. La vi en “La vida secreta de las palabras”, película que me gustó muchísimo, pero no consigo recordarla a ella.
Pero en esta película no pasa desapercibida. La escena de sexo que mantiene como el joven protagonista es una delicia. Sobre todo porque me transmite una sensación que no consigo ver en la pantalla y es que delante de la cámara hay una mujer, no un muñeco de goma recauchutado, puro hueso y silicona.
Me transmite la sensación de una mujer de la calle, rotunda, con carne, con curvas de verdad. Lejos de esos maniquís que además parecen estarte diciendo todo el rato fíjate lo guapa y lo buena que estoy.
O sea, como dije antes, una mujer de verdad. Por eso hace tan creíble su papel, el de una enfermera que se enamora de Martin y que solo quiere vivir una vida tranquila, lejos de tanta especulación y obsesión matemática.







5 comentarios:

  1. Pues no he leído ni el libro ni he visto la película pero los tendré en cuenta si quiero acercarme a este autor. Supongo que ser Premio Nadal anima.

    Bs.

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  2. Vi la película hace años, aunque si te soy sincera, no me acuerdo muy bien de ella. Así que creo que voy a hacer lo mismo que tú, leer este primer libro para tenerlo fresco para Los crímenes de Alicia, que me apetece un montón pues soy muy fan de Alicia en el País de la Maravillas.
    Besos

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  3. Pues fíjate que vi la película y no me gustó nada, la encontré un despropósito mayúsculo. No sabía que existía novela previa hasta que Guillermo Martínez ganó el Planeta y explicaron su trayectoria literaria. No creo que lea la novela, me da miedo después de la peli, pero quizás sí que me asome a la nueva, a la de Alicia ;-) Besos.

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  4. Vi la peli y me decepcionó bastante, no se si ahora me animaría con el libro 🤔

    Besos 💋💋💋

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  5. No he visto la peli. Y ahora que me hablas del libro, creo que primero caerá este y luego la veré, que me has dejado con curiosidad.
    Besotes!!!

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