Mujeres de agua
Antonia J. Corrales
FICHA
TÉCNICA
Título:
Mujeres de agua
Autor:
Antonia J. Corrales
Editorial: Ediciones B, 2016
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 280
PVP: 15,00 €
Editorial: Zeta bolsillo, 2018
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 280
PVP: 8,95 €
ANTONIA J. CORRALES
Unas pocas líneas para hablaros de la autora, porque la verdad es que poca información hay sobre ella.
En un momento dado de su vida, decidió dar un cambio radical a la misma y tras años trabajando en su profesión (administración y dirección de empresas), dedicarse a lo que realmente le gustaba: la escritura. Trabajó entonces como columnista en periódicos locales, articulista en revistas culturales, entrevistadora en publicaciones científicas o jurado en certámenes literarios.
Las novelas que ha publicado hasta el momento son:
-La levedad del ser (2012)(libro de relatos)
Un apunte más tomado de su página de facebook: Le gusta Mafalda. De hecho, en uno de los pasajes de En un rincón del alma, se compara a uno de los personajes con Susanita, la amiga de Mafalda. Que alguien se declare de tal modo seguidora de Mafalda, es todo un indicativo de un determinado modo de ver la vida, porque la mordaz visión política de Quino a través de su personaje, no ha pasado de moda después de treinta años.
Me
estremecieron mujeres
que la historia anotó entre laureles,
y
otras desconocidas gigantes
que no hay libro que las aguante.
Me
han estremecido
un montón de mujeres:
mujeres de
fuego,
mujeres de nieve.
(MUJERES.
Silvio Rodríguez)
El herbolario de las brujas de Eastwick
ARGUMENTO de MUJERES DE AGUA
La
vida continúa y Mena tiene que seguir adelante con la suya a pesar
de la tristeza que le supone la muerte de su madre. No estará sola,
contará con la ayuda de dos amigas con las que intentará
sobreponerse al dolor de la pérdida y disfrutar de la vida.
MUJERES
DE AGUA
Con
Mujeres de agua, Antonia
J. Corrales continúa su gran éxito editorial: En
un rincón del alma, al retomar los protagonistas
de la misma y continuar con una nueva historia. Lo hace a partir de
Mena, la hija.
Una
historia nueva que permite engancharse a la misma a aquellos que no
hayan leído En un rincón del alma,
pero que por otra parte será un gran regalo para todos aquellos
miles de lectores que disfrutaron con dicha novela, para todos
aquellos que cada vez que ven un paraguas
rojo no pueden hacer otra cosa que acordarse de dicha
novela:
Se
cobijan, como lo hacen tus sentimientos, bajo un paraguas rojo, de la
lluvia de un otoño húmedo, vespertino y melancólico.
Mujeres
de agua es en muchos sentidos una novela muy similar a En
un rincón del alma, no en cuanto al argumento, sino en
cuanto a sus características. Así, seguimos sin saber cuál es esa
pequeña ciudad en la que viven los protagonistas ni tampoco sabremos
cuál es ese otro pueblo de la costa gallega en la que transcurre
parte de la acción.
Pero
sobre todo, sigue siendo una novela
“de” mujeres, (que no es lo mismo que “para”
mujeres). Es ante todo la historia de una amistad entre tres mujeres,
a través de las cuales podremos conocer la visión femenina del
amor, de la relación de pareja, de la infidelidad, de la amistad, de
la vida. Por eso es una novela muy recomendable para todos aquellos
que quieran comprender, siquiera un poquito, la complejidad del alma
femenina.
Sí,
es una novela muy feminista, no porque defienda los derechos de la
mujer, sino porque nos muestra su punto de vista. Ellas son el centro
de todo. Pero no son sólo las mujeres. Al igual que en la vida real,
los hombres están presentes, para bien y para mal, en sus vidas.
Hombres buenos, capaces de anticiparse a los deseos de una mujer,
hombres malos incapaces de entender que la mujer no es un objeto de
su propiedad a la que puede maltratar impunemente.
Conoceremos
así a esas mujeres de agua:
-Andreas,
¿por qué la llamabas mujer de agua? —le inquirí.
—El
agua es el origen de la vida, como vosotras, como todas las mujeres.
Se mimetiza con las energías que la rodean, toma mil formas, igual
que lo hacéis las mujeres.
Y
a los hombres
de viento:
—Me
llamaba hombre de viento. Decía que los hombres somos como el viento
que mueve el agua del mar o los lagos. Vamos y venimos como él, pero
que pocas veces nos quedamos en el mismo lugar, porque dejaríamos de
ser...
Mujeres
de agua participa de ese realismo
mágico que caracterizaba a En
un rincón del alma, no solo por la búsqueda permanente
de esas mujeres de la magia en su vida, sino porque la presencia de
los espíritus de aquellas mujeres que amaron, se hace presente en
muchos momentos.
La
magia no es hacer que una paloma aparezca de la nada, o que un
pañuelo roto en mil pedazos vuelva a su forma original. La magia es
un te quiero a media voz, un abrazo de espaldas, prieto a tus caderas
desnudas, mientras sus labios besan tu cuello y un escalofrío te
recorre la piel. Y..., cuando el deseo te asalta, dejarlo hacer. Es
verte en sus ojos y saberte hermosa para él. Es hacer tuyos los
versos del poeta, su música y la letra de su canción. Pero ella, la
magia, suele hacerse desear. Es tan esquiva e imprevisible como una
estrella fugaz.
Una
novela que comienza con gran melancolía recordando la figura de
aquella madre:
Era
un centinela, nuestro guardián. Pendiente de cada suspiro, de cada
gesto, de cada necesidad. Durante muchos años se olvidó de sus
penurias, de sus sueños, porque lo importante no era lo suyo, sino
lo nuestro.
Una
madre de, la que sin darse cuenta, ella misma es una continuación.
Una mujer que mira por los demás antes que por sí misma:
Sin
saber cómo, ocupé el lugar de mi madre y lo hice como suelen
hacerlo todas las mujeres: anteponiendo sus necesidades, las de
ellos, a las mías propias. Sacrifiqué mi tiempo, las horas de
estudio, de ocio y salidas con mis amigos con el único objetivo de
mantener el equilibrio de la casa, de la familia.
Fiel
a su estilo, Antonia J. Corrales
aprovecha algunos momentos de la novela para hacer su crítica
social. No solo al maltrato machista, sino a muchos de los
aspectos, crisis incluida de nuestra sociedad actual:
Era
un contrato basura, o la porquería hecha contrato, como ella solía
manifestar.
Sin
olvidarnos de un poco de autopropaganda haciendo aparecer su última
novela, As de corazones:
Abrí
el paraguas, les miré y recordé una frase que había leído en la
novela As de corazones: «El amor es una putada maravillosa, pero
putada a fin de cuentas» Qué razón tenía el personaje, o la
autora, me dije.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Segundas
partes no tienen por qué no ser buenas. Este es el caso de Mujeres
de agua, que en absoluto defraudará a todos aquellos que
disfrutaron con En un rincón del
alma, tantas veces citado en esta reseña.
Una
novela que puede leer perfectamente aunque no hayas leído la
anterior y en la que Antonia J.
Corrales vuelve a dar una lección magistral de lo que es
escribir a corazón abierto, dejando que los sentimientos inunden las
páginas de esta novela, tan cargado de mujeres de agua que amenazan
con mojar sus páginas (o mejor sería decir la pantalla del kindle).
Una
novela no recomendable para aquellos que solo buscan acción pura y
dura. No es el caso de Mujeres de
agua, donde los sentimientos tienen prioridad sobre
cualquier otra consideración, donde lo que importa es conocer a
estas mujeres y a los hombres que forman o quieren formar parte de
sus vidas.
Si
lo que buscas es una novela que emocione, entonces sí, Mujeres
de agua es sin duda la novela que estás buscando. Una
novela que probablemente muchos calificarán como romántica, una
etiqueta que no le gusta nada a Antonia
J. Corrales, más que nada porque eso conlleva un estilo,
un lenguaje y una temática muy alejada de lo que vamos a encontrar
en Mujeres de agua.
Porque
no es solo una historia de amor, también es una historia de
amistades, de lucha, de crítica social y donde el único desnudo que
vamos a ver, es el de los corazones de sus protagonistas.
Yo
que tú, no me la perdía.
FRASES
PARA PENSAR
Hay
numerosas frases a lo largo del libro que inevitablemente he ido
subrayando (es lo bueno del kindle, que no se estropea si lo
subrayas). Os dejo algunas de ellas como final de esta reseña.
El
destino, a veces, debería ser condenado a cadena perpetua por sus
actos.
—La
vida, Mena, es un parpadeo y cuando te das cuenta ya has pestañeado
dos veces. No pierdas el tiempo en complacer a los demás, no sirve
para nada; sigue tu instinto.
La
vida es una ruta con millones de estaciones y paradas. Repleta de
apeaderos infinitos y solitarios. La vida es un hola o un adiós,
pocas veces recoge la maravillosa súplica de un ¡quédate! o un, no
temas, ¡siempre voy a estar aquí!
La
vida es eso, un hola y un adiós. (Hay
unas cuantas alusiones a Sabina en la novela)
Vivir
es sencillo, saber hacerlo solo depende de nosotros.
Si quieres conocer más novedades editoriales 2015, pincha AQUÍ