miércoles, 7 de noviembre de 2018

LA HIJA DEL RELOJERO (KATE MORTON)


La hija del relojero
Kate Morton


 

FICHA TÉCNICA

Título: La hija del relojero
Autor: Kate Morton
Editorial: Suma de letras, 2018
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 648








KATE MORTON

Esto es lo que la editorial nos cuenta de la autora:

Kate Morton creció en las montañas del noreste de Australia, en Queensland, y en la actualidad reparte su tiempo entre Londres y su granja australiana. Es licenciada en arte dramático y literatura inglesa y es especialista en literatura eduardiana del siglo XX. Kate Morton ha vendido más de 11.000.000 de ejemplares y ha sido traducida a 34 idiomas y publicada en 42 países. La casa de Riverton, El jardín olvidado, Las horas distantes, El cumpleaños secreto y El último adiós se han convertido en número uno de ventas en todo el mundo.
Puedes encontrar más información sobre la autora en www.katemorton.com o en sus perfiles oficiales en redes.



Estas son las reseñas de las novelas de Kate Morton que puedes encontrar en el blog:







ARGUMENTO de LA HIJA DEL RELOJERO

Esta es la sinopsis facilitada por la editorial:

En el verano de 1862, un grupo de jóvenes artistas, guiados por el apasionado y brillante Edward Radcliffe, viaja a Birchwood Manor, una casa de campo en Berkshire. Tienen un plan: vivir los siguientes meses recluidos y dejarse llevar por su inspiración y creatividad. Sin embargo, cuando el verano toca a su fin, una mujer ha muerto de un disparo y otra ha desaparecido, se ha extraviado una joya de valor incalculable y la vida de Edward Radcliffe se ha desmoronado.
Unos ciento cincuenta años más tarde, Elodie Winslow, una joven archivista de Londres, descubre una cartera de cuero que contiene dos objetos sin relación aparente: una fotografía en sepia de una mujer de gran belleza con un vestido victoriano y el cuaderno de bocetos de un artista en el que hay un dibujo de una casa de dos tejados en el recodo de un río.
¿Por qué ese boceto de Birchwood Manor le resulta tan familiar a Elodie? ¿Y quién es esa hermosa mujer que aparece en la fotografía? ¿Le revelará alguna vez sus secretos?







LA HIJA DEL RELOJERO

Vuelve Kate Morton que, pese a sus solo cuarenta y dos años, es ya todo un clásico de la literatura, una de las grandes autoras del siglo XXI. Lo hace con su novela más ambiciosa y más compleja: La hija del relojero.
Como siempre, parte de un esquema que es prácticamente idéntico en todas sus novelas, por más que luego éstas resulten totalmente diferentes entre sí. Repasemos dicho esquema:

- La acción transcurre en épocas diferentes. En este caso transcurre en 1962, en la actualidad y en un par de periodos más del siglo XX

- Desde el presente se intenta desentrañar un secreto del pasado. Este es el punto de partida común de las novelas, cuando desde el presente se intenta desentrañar algún secreto que tuvo lugar en el pasado. Secretos que por otra parte nada tienen que ver en las diferentes novelas. En este caso todo surge a partir de un libro de bocetos y una fotografía encontrados en una viaja cartera de cuero.

- Las mujeres son las protagonistas totales. Sin ningún tipo de excepción, las mujeres son las protagonistas absolutas de las historias. Son básicamente historias en las que lo importante, lo que está en primer lugar son las historias que nos van contando las mujeres,
Eso no quiere decir que no existan personajes masculinos o que estos no estén bien descritos y con una personalidad bien definida. De hecho, un capítulo importante en esta historia está narrado por Edward.

- La literatura tiene su espacio en la novela. Un espacio que puede ser muy importante, como el libro de cuentos de El jardín olvidado, la historia de El hombre de barro de Las horas distantes o Peter Pan, dicho sea de paso el único libro real de todos los mencionados en El cumpleaños secreto. En el caso de La hija del relojero se trata del cuento que la madre de Elodie, la protagonista le contaba cuando era niña.

- Son sagas familiares: En algunos casos como en Las horas distantes o El cumpleaños secreto comprenden una solo dos generaciones, madre e hija, pero en otros como en El jardín olvidado, pueden remontarse hasta a tres generaciones.
En el caso de La hija del relojero, ese papel de saga familiar como hilo conductor, no lo ocupa una familia sino una casa, la casa de Birchwood Manor.


Pese a tantas características comunes, cada novela es diferente a las demás. No hay repetición de argumentos, ni los personajes son semejantes entre sí. Todo un mérito cuando el esquema es tan semejante entre ellas.

¿Qué es La hija del relojero? En primer lugar es la historia de un amor, el de Edward por Lily. La historia de un amor imposible porque a mediados del siglo pasado, no era posible el amor entre un descendiente de una buena familia y una mujer de muy dudosa procedencia. Máxime si él además está prometido con una rica heredera.
Pero él se enamora de ella y la convierte en su musa. Junto a ella y por ella surgen sus mejores pinturas.
«Él me llamó su musa, su destino. Me dijo que lo había sabido al instante, en cuanto me vio bajo esa brumosa luz de gas del vestíbulo del teatro en Durry Lane.Yo fui su musa, su destino. Y él fue el mío.Ocurrió hace muchísimo tiempo; ocurrió ayer.Ah, recuerdo el amor».

Pero no es la única historia de amor que podremos encontrar en la novela. Hay otra muy singulares como la del padre de Elodie con su madre. Un amor que le lleva a mitificarla tras su prematura muerte en un accidente, aunque el pasado en realidad nunca fue exactamente como se lo contó a su hija.


Es también la historia de una casa, la casa de Birchwood Manor y de un cuento. La casa es el centro de la historia porque va sirviendo de nexo de unión a los distintos personajes que a ella irán acudiendo. En ella vivieron su historia de amor Lily y Edward y en ella tuvieron lugar los funestos sucesos que los separaron.
«En nuestra familia hay una historia –bueno, un cuento de hadas- que ha pasado de una generación a otra. Hace unos días descubrí que tiene lugar en esta casa. Mi tío abuelo me dijo que una amiga de aquí, alguien de la aldea, le contó el cuento cuando era niño. Él se lo contó a mi madre y mi madre me lo contó a mí. Es un cuento especial para nosotros; y esta casa también es especial».


Es una historia sobre el paso del tiempo, un tiempo que parece detenido para Lily, fantasma en la casa en la que fue tan feliz. Ella, paradojas del destino que es la hija de un relojero, en una casa presidida por el reloj que Edward le regaló.
«El tiempo pasa de otro modo cuando estoy sola en la casa; no tengo manera de marcar el paso de los años. Soy consciente de la salida y la puesta del sol y de la llegada de la luna, pero ya no siento su avance. El pasado, el presente y el futuro carecen de sentido; vivo fuera del tiempo. Vivo aquí y allí, y allí y aquí, al mismo tiempo».


Es una historia narrada y contada por diferentes protagonistas a lo largo del tiempo, desde el momento que ocurrió en 1862 hasta el presente en que el hallazgo de una cartera con una vieja fotografía, provoca una búsqueda de una verdad que el paso del tiempo mantiene oculta
«Hay pocas certezas en este mundo, señor Gilbert, pero le voy a decir algo de lo que no me cabe duda: la verdad depende de quién cuenta la historia».


Pero es también la historia de un misterio, un caso sin resolver: ¿Quién mató a la prometida de Edward? ¿Qué fue de Lily desaparecida desde ese día? ¿Dónde está el gran diamante desaparecido en ese infausto día?
Un misterio que ya se nos anuncia desde las primeras páginas, casi como si del anuncio de la faja del libro se tratase:
«Dos invitados inesperados.Dos secretos guardados mucho tiempo.Un disparo en la oscuridad».


Una historia muy variada que nos lleva desde los barrios pobres de Londres en una historia con muchos componentes dickensianos de huérfanos o niños abandonados y recogidos para convertirlos en ladrones, al mundo del arte protagonizado por un grupo de artistas entre los que se encuentra Edward llamado la  Hermandad Magenta, a través del cual veremos el mundo de la pintura y de la en aquellos momentos incipiente fotografía. Pasando por la actualidad y por el mundo de la música clásica, pues la madre de Lily es concertista profesional.


Por supuesto, esta es también una novela con personajes femeninos muy fuertes. Poderosos y llamativos. Como lo es la historia de la hermana de Edward montando un colegio para que las niñas con talento puedan estudiar algo más que costura.


Una historia que en España comienza a partir de una portada muy diferente a la del resto del mundo. Como nos decía su editor en España, rechazaron 89 bocetos deportada hasta quedarse con la que hoy podéis ver en las librerías.
Os aseguro que pocas portadas visitaréis tanto como la de La hija del relojero, esa foto de Lily que consultaréis una y otra vez cuando de ella se nos habla en la novela. desde luego nada que ver con las portadas inglesas mucho más luminosas, con un estilo más de una historia feel good, que no es ni mucho menos lo que vamos a encontrar en esta novela.






IMPRESIÓN PERSONAL

Tratándose de una novela de Kate Morton, partía con el listón altísimo. Probablemente por eso haya sentido una cierta decepción con La hija del relojero. Confieso que si no se hubiese tratado de una novela de esta autora, lo hubiera dejado tras las primeras cincuenta páginas, pues la historia de Elodie en la actualidad no consiguió engancharme, por más que las primeras páginas de la novela fuesen electrizantes.
Pero todo cambia cuando vamos al pasado y nos sumergimos en la infancia de Lily, Una historia como decía antes con un toque muy del Dickens de Oliver Twist. Ahí es imposible no sentirse enganchado a la ambientación y a los personajes que nos presenta la autora.
Con todo, el ritmo es irregular, pues depende en gran medida del protagonista que en esos momentos tengamos delante. Así por ejemplo, la historia de Edward me resultó tediosa, mientras que la de Ada, la niña que viene de la India y es internada en un colegio (la casa protagonista de la novela) es fascinante.
El problema son esos cambios de ritmo, abandonar una historia en su punto álgido para arrancar con otra a la que le cuesta coger ritmo.

Lo curioso es que mientras que hay novelas con las que disfruto mucho leyendo pero al cabo de dos semanas apenas recuerdo nada, con La hija del relojero, una novela con la que en algunos momentos he tenido que pelearme con ella para seguir leyendo, pasadas esas dos semanas veo que conservo muchos momentos inolvidables, una sensación de libro importante. ¿Contradictorio, no?
Eso es lo que tiene la escritura de Kate Morton, que no puede dejarte indiferente y que sabe conectar con puntos de nuestra alma sin que sepamos cómo lo ha hecho.

Si la obra la hubiese escrito cualquier otro autor, es probable que le hubiese dado mejor nota, pero de los grandes esperas siempre lo mejor, y no ha sido mi caso con La hija del relojero.




VALORACIÓN: 7/10 


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6 comentarios:

  1. Todavía no he leído a Kate Morton, y eso que por casa hay tres libros suyos... creo que esta novela me gustaría por todo lo que cuentas. :)

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  2. Las pegas que pones a mí me han pesado muchísimo más que a ti.
    Besos.

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  3. Oh, que pena que hayas sentido cierta decepción... Yo la quiero leer, pero iré con menos expectativas.
    Besos

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  4. Pese a ser de Kate Morton, esta novela no termina de atraerme. Y viendo los peros que le has puesto, no creo que me anime.
    Besotes!!!

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  5. Ya hemos hablado de esta novela. Todos esos peros que mencionas, en mi caso, han podido más que las cosas buenas, que sin duda las tiene. Esperaré a la próxima novela de esta autora para quitarme la espinita. Besos.

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  6. Leí todo de esta autora, así que este libro no va a ser menos. Paso de puntillas por eso pero ya veo que no te ha convencido mucho. Besos!

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