miércoles, 20 de septiembre de 2017

POR ENCIMA DE LA LLUVIA (VÍCTOR DEL ÁRBOL)


Por encima de la lluvia
Víctor del Árbol



 
FICHA TÉCNICA

Título: Por encima de la lluvia
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: Destino, 2017
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 511










VÍCTOR DEL ARBOL


Esto es lo que la editorial nos cuenta de él:

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) fue mosso d’esquadra desde 1992 hasta 2012, cursó estudios de Historia en la Universitat de Barcelona y colaboró como locutor en Catalunya Sense Barreres (Radio Estel, Once). Es autor de las novelas El peso de los muertos (Editorial Castalia, Premio Tios de Novela 2006), El abismo de los sueños (inédita, finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Editorial Alrevés, Prix du Polar Européen 2012), traducida a una decena de idiomas y bestseller en Francia. Sus últimas obras son Respirar por la herida (Editorial Alrevés, finalista en el Festival Internacional de Cine Negro de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera), Un millón de gotas (Ediciones Destino, ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière y premiada como la mejor novela policial extranjera por el Magazine Lire) y La víspera de casi todo (Premio Nadal 2016).

En este blog encontrarás todas las reseñas de todos sus libros publicados:

-Por encima de la lluvia (2017)
-El peso de los muertos (2006)

Aquí puedes encontrar una entrevista con el autor a propósito de su última novela:









Hombres de lluvia


ARGUMENTO de POR ENCIMA DE LA LLUVIA


En una residencia de ancianos de Tarifa van a coincidir dos personas totalmente opuestas. Él es Miguel, un exdirector de una oficina bancaria, con su vida marcada por la lógica de los números. Poco le queda de vida, pues le acaban de diagnosticar Alzheimer.
Ella es Helena, una mujer intuitiva, libre, con mucho sentido del humor y con terror al agua tras un episodio de la infancia que marcó su vida.

Por otra parte en la ciudad sueca de Mälmo conoceremos a Yasmina, hija de emigrantes marroquíes, atrapada en las redes de un mafioso para el que tiene que trabajar.

Tres historias que están interrrelacionadas.






POR ENCIMA DE LA LLUVIA


Una de las características de las novelas de Víctor del Árbol es que difícilmente son catalogables, con su toque de novela histórica, novela negra, de misterio, de narrativa actual… Por encima de la lluvia no escapa a esta cualidad, si bien es cierto que en este caso no tiene esos toques de novela histórica, no porque no arranque desde el pasado como ocurre en todas sus obras, sino porque por un par de líneas en las que menciona la intervención de las tropas moras en la guerra civil, o en un capítulo nos hable de los trabajos forzados de prisioneros para construir el monumento del Valle de los Caídos, no puede hablarse de tal.
Valle de los caídos (Madrid)
No deja de resultar curioso que Por encima de la lluvia sean dos novelas en una. Por una parte la historia de Miguel y Helena, escrita en clave de narrativa actual, mostrándonos uno de los grandes problemas de la sociedad actual: su envejecimiento.
Por otro, otra novela totalmente diferente, escrita en clave de novela negra: la historia de Yasmina, con la que no sé si pretende por su ubicación, hacer un homenaje a la novela negra nórdica. Es una historia completamente cerrada, que muy hubiera podido contarse sin saber nada de la historia de Miguel, porque en cierto modo el punto de unión es Helena. Pero hubiera tenido como novela vida propia.

Una novela con mucha lluvia (y menos mal que en Tarifa no llueve mucho). Tal vez porque sea el punto de conexión con El peso de los muertos, su primera novela, en la que nos hablaba de una definición que no volveremos a encontrar en el resto de sus novelas, pero que los caracteriza muy bien: de una raza lluviosa:
 «-Yo soy de una raza lluviosa, como usted.
-¿A qué se refiere con eso de la raza de lluvia?
-Trae la lluvia consigo, es su traje, Ha mudado de cuerpo pero sigue llevando el mismo vestido. Igual que yo. Llevo una nube encima, y adonde voy me sigue como la sombra de mi tristeza. Igual que a usted. Llenaríamos un océano si nos juntásemos».  (Página 122)

Hay un género más en el que podría inscribirse esta novela, no muy utilizado por cierto en nuestra literatura: es una road movie, un viaje de Helena y Miguel con tumbo a Mälmo, pero con unas cuantas paradas intermedias.
Como dice en la publicidad del libro: El viaje más importante es el de vivir intensamente. Y a eso es a lo que se enfrentan Miguel y Helena. Esta novela nos habla además de otro viaje, de un viaje que todos comenzamos nada más nacer, destino a la muerte. Y tanto Miguel como Helena, se saben cerca del final de ese viaje. Un viaje que realizan juntos, conscientes de que en cierto modo no deja de ser una huida.
-Siempre estamos huyendo, desengáñate. La diferencia, lo que nos convierte en viejos, es que nosotros huimos hacia atrás y los jóvenes huyen hacia delante. (Página 126)

Por más que en ciertos momentos a través de la lengua ácida de Helena el autor trate el tema con humor, no deja de ser muy duro hablar de la vejez, de ese modo de “aparcar” a los viejos en residencias:
«-¿Qué tal su nueva vida en el limbo?-¿Limbo?-Sí, limbo. El mundo entre los vivos y los muertos. Porque eso es exactamente este lugar, por si no te has dado cuenta, por mucho que se llame residencia Paraíso. Una estación de espera». (Página 117)

Un humor que también utilizó Isabel Allende en El amante japonés. Porque esa vitalidad de Alma, la mujer que decidió irse a vivir a un complejo residencial para ancianos y su modo de enfrentarse a la vida y a la muerte, son muy semejantes a los de esta Helena, tal vez más cínica y marcada eso sí, por un pasado muy duro de desamor.

Encontraremos a un Víctor del Árbol muy crítico con el tratamiento que se da a las personas mayores, convertidas en poco más que un estorbo para los hijos
«A los viejos les daban tarjetas de transporte público gratis o más baratas de un color bien llamativo para que todo el mundo supiera que ya no eran contribuyentes, les ponías parques y palomas para que se entretuvIeran y, de vez en cuando, alguna obra en construcción para que se les perdieran las horas y la mirada. Los semáforos en los pasos de peatones, cambiaban sin tener en cuenta sus pasos renqueantes, y los conductores los esquivaban impacientemente, como se esquiva una piedra». (Página 237)

La vida, la muerte, la enfermedad, el abandono, el desamor, el maltrato a la mujer, son algunos de los temas que trata el autor en esta novela. Pero no sería Víctor del árbol si, junto a estas historias de desamor y dolor, no nos presentara también una bella historia de amor, una historia con la urgencia de que queda poco tiempo para poder disfrutarla.

Volvemos a tener un héroe que no es tal, todo un antihéroe: Miguel, un hombre que cuadriculado por el raciocinio, todo prudencia en su vida y en su conducción (multas por exceso de velocidad nunca le pudieron poner), que apenas ha tomado decisiones comprometedoras a lo largo de la vida. Ahora, con el tiempo corriendo en su contra camino del olvido de sus recuerdos, romperá con su manera de ser y de pensar para arriesgarse por aquellos a los que quiere.


Y cómo no, la venganza ha de estar presente. Porque hay muchos tipos de venganza, como comprobaremos a lo largo del libro:
«Ya no quedaba nada más por hacer. (…) Solo la muerte como un débil alivio, pero también como un grito de súplica y, en última instancia, como una forma de venganza». (Página 16)











IMPRESIÓN PERSONAL

Cuando leo una novela de Víctor del árbol, pienso que seguramente será la mejor novela que lea ese año. Este año, teniendo en cuenta que ya no queda mucho, más que una probabilidad, es una certeza. Porque Víctor del Árbol ha vuelto a escribir una novela que poco tiene que ver con lo que hasta ahora ha hecho. Pese a esa novela negra incluida dentro de la trama, es una novela que no permite escapatoria al lector, inmersos como estamos todos en ese viaje que es la vida hacia la muerte.
Muy duro para aquellos que han vivido de cerca el drama de un familiar cuyo cuerpo vive, pero que ya no son ellos porque su mente no recuerda. Aunque el olvido, como llega a plantearse en un momento dado Miguel, puede incluso ser una liberación del sufrimiento.

Una novela en la que el autor se eleva en sus últimas páginas por encima de la lluvia, para dejarnos uno de los finales más emotivos y poéticos de su carrera literaria.

No os quepa duda de que es una novela muy dura. Ya lo vemos desde el prólogo con una madre arrastrando a su hija al mar para suicidarse junto a ella. Una novela que ya en su primer capítulo nos enfrenta al dolor de un hombre al que le acaban de diagnosticar Alzheimer. No obstante, no se regodea Víctor en el dolor. Es más, probablemente pese a todas las cosas que pasarán durante la novela, Por encima de la lluvia sea su novela más optimista y vitalista. Es un canto de ánimo para vivir y disfrutar de la vida. Ya que la vida es un viaje que tenemos que hacer sí o sí, hagámoslo pues con alegría.





VALORACIÓN: 10/10

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8 comentarios:

  1. La empecé anoche así que paso de puntillas y vuelvo cuando acabe.
    Besos.

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  2. Me la apunto porque tiene muy buena pinta.
    Muchas gracias por presentarnosla.
    Un saludo

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  3. Sin duda, tengo que leer este libro.
    Besotes!!

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  4. Estoy en plena lectura y no se puede negar que es Víctor del Arbol en estado puro.

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  5. Hola Pedro,
    No he leído nada de este autor, pero cuando vi las novedades decidí que empezaría por éste... me han hablado muy bien de él, así que ya veremos... espero que me guste como mínimo igual que a ti!! ;)

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  6. Hola. Me gusta mucho este escritor y estoy deseando leer este nuevo título. Gracias por la reseña.

    Besos.

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  7. Me lo he dejado para el puente del día 12 para dedicarle toda mi atención, jejeje

    Bs.

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