Surfeando con la muerte en los talones, sobre las arenas del desierto
FICHA
TÉCNICA
Título:
Muerte y
vida de Bobby Z
Autor:
Don Winslow
Editorial:
Mondadori
Encuadernación:
Tapa blanda
Páginas:
284
PVP:
17,90 €
Me
enganché a Don Wislow con la que seguramente sea la obra más
compleja e interesante de este autor: El
don del perro. Curiosamente es la mejor, pero no la más
divertida. Lo cierto es que cuanto más leo de este autor, con más
ganas me quedo de leer más.
Según se nos cuenta en la introducción a Muerte
y vida de Bobby Z esta novela supuso un antes y un después
en la vida de Don Wislow, porque a partir de su publicación pudo
vivir realmente de escribir, dejando esa vida a salto de mata y de
empleos que llevaba hasta entonces.
DON
WINSLOW
Don
Winslow es un escritor
nacido en Nueva York y que como dice en la página web del autor
(http://www.donwinslow.es/), antes de ser novelista se dedicó a un
montón de cosas, como actor, director de cine, guía de safari,
investigador privado en Londres, Nueva york, y consultor para
compañías de seguros y bufetes de abogados.
Podríamos
pensar que es un autor que está empezando, pero nada más lejos de
la realidad, pues ya lleva casi veinte años publicando libros. Lo
que pasa es que hasta hace muy poco solamente era conocido por unos
cuantos aficionados al género de la novela negra, algo que está
cambiando rápidamente, no solo porque han sido publicados ya buena
parte de sus libros, sino porque la versión cinematográfica de su
novela ”Salvajes” lo
ha dado a conocer al gran público. Y eso que no es su mejor novela,
aunque probablemente junto al ”El
poder del perro” si
es la más salvaje.
ARGUMENTO
«No
espera que el joven adecuado en el sistema judicial capte la sutil
diferencia entre un ataque preventivo y un asesinato
premeditado. Pero Stinkdog le había planteado una disyuntiva:
unirse a la Hermandad Aria o morir. Tim no deseaba ninguna de
esas dos cosas, así que su única opción era llevar a cabo un
ataque preventivo.» (Página 18)
Así
que afiló una de las placas de matrículas que fabricaba para el
estado en la prisión, y sin mediar palabra degolló a aquel
gigantón, aun sabiendo que eso era su condena de muerte, porque o
bien el estado le condenaba a muerte, o en cuanto pusiera un pie en
el patio de una prisión, serían aquellos “hermanos” los que se
encargarían de dar cuenta con él.
Por eso no parecía tan mala
la propuesta que un agente vino a hacerle. Tenía que hacerse pasar
por Bobby Z, un leyenda en California, un surfero que había cambiado
la tabla de surf por el negocio de la droga en el que se había hecho
millonario. Alguien a quien la policía nunca había conseguido echar
el guante. Hasta ahora que iban a utilizarlo para un intercambio con
uno de los capos de la droga mexicanos: el Huertero.
Lástima
que le diera un infarto en la prisión y muriera, porque así no va a
haber forma de conseguir el intercambio de un agente antidroga en
manos de los mexicanos. O sí, porque Tim es el vivo retrato de
Bobby. Sólo habrá que enseñarle unas cuantas cosas sobre Bobby
para poder llevar a capo el plan.
Tampoco
tiene mucho donde elegir Tim a la hora de aceptar el plan, porque
entre morir ya mismo o sobrevivir otras tres semanas y luego buscarse
la vida para seguir sobreviviendo, siempre valdrá más una
posibilidad que una muerte segura.
Lo
malo es que el intercambio no sale como estaba previsto y Tim se ve
perseguido con el poco noble propósito de acabar con su vida, y no
de la manera más agradable posible, por los agentes americanos, por
la Hermandad Aria, por una familia mexicana y por el Huertero y todo
su cartel.
¿Presa
fácil? No. Nadie sabe que este Bobby al que creen perseguir, número
uno a la hora de escoger una ola, pero inútil como un pez fuera del
agua en medio del desierto, es en realidad Tim Kearney, una leyenda
entre los marines, que combatió en la Guerra del Golfo donde fue
condecorado por una acción que rayaba en lo imposible y que sin
medios consiguió detener el ataque de una columna de blindados
iraquíes. Bobby surfea sobre las aguas californianas. Tim lo hace
sobre las dunas y las rocas del desierto.
«Participa
en una carrera en la que no puede ganar y lo sabe.»
(Página 83)
Pero no por eso, Tim
va a dejarse cazar siempre que exista una posibilidad de seguir
adelante.
EL
ESTILO DE DON WINSLOW
Cuatro
son los libros que hasta el momento he leído de este autor y en
todos ellos, pueden encontrarse unas características comunes, que
son las que a fin de cuentas definen el estilo de este autor. Un
estilo que en cuanto acabas con uno de sus libros, tomas aire y ya
estás con ganas de meterte otra dosis de sus textos.
- Extensión:
Sus novelas son (lo más curioso es que el libro que lo ha
consagrado, El
don del perro,
se aparta un tanto del resto) relativamente cortas, en torno a las
trescientas páginas. Se leen con tanta rapidez que incluso parecen
menos. Es difícil tardar más de dos días en leerse una de sus
novelas.
- Guiones
cinematográficos: Tanto por el estilo como por el
contenido, parece en muchos casos que estamos leyendo el guión de
una película. Hasta tal punto es así, que algunas de las novelas ya
han sido transformadas en películas o están camino de serlo.
Precisamente el libro que hoy me ocupa se convirtió en una película
que en España pasó directamente a los videoclubs. Teniendo en
cuenta las críticas que de ella he leído, no me he perdido nada no
viéndola.
Los derechos de El invierno de Frankie
Machine han sido adquiridos por Robert de Niro, al que le va
perfectamente el papel.
Los derechos cinematográficos
de Salvajes son de Oliver Stonem que ya se ha puesto
manos a la obra con un plantel de lujo: Uma Thurman, John Travolta,
Benicio del Toro, Salma Hayek, Blake Lively, Aaron Johnson y Emile
Hirsch.
- Estilo
directo:
No pierde el tiempo en largas descripciones. Y sin embargo, tanto los
escenarios como los personajes quedan claramente definidos en tu
mente. Quizás porque no sea necesario un gran esfuerzo de
imaginación para imaginarse las costas de California, o el desierto
que separa Estados Unidos de México, principales escenarios de sus
novelas (es lo que tiene haber visto tanta película del Oeste)
- Personajes:
No solo es sólo que estén perfectamente definidos. Es que además,
pese a la complejidad de algunos, son perfectamente creíbles. Los
estás visualizando al igual que decía antes de los paisajes.
Tampoco son personajes de cartón piedra, pues son mucho más que
estereotipos. Se difumina la barrera entre el bien y el mal pues ni
los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos (aunque puedan
resultar de lo más malvado y salvaje en algunos casos), porque
siempre hay algo que motiva dichas acciones, aunque sea un mal
entendido sentido del honor.
- Sentido
del humor:
Por más crudos que puedan resultar los temas que trata, siempre está
muy presente un sentido del humor muy peculiar, que le permite a los
personajes reírse de la muerte o de sí mismos (como hace en esta
novela con frecuencia Tim Karney, el protagonista:
«El
Tim Karney de siempre, piensa. Bueno para meterse en líos y pésimo
a la hora de librarse de ellos.»
(Página
150)
- Sensibilidad:
Pese a la crudeza de algunos pasajes, tanto por lo explícito de su
contenido sexual (no es que abunden esos pasajes en sus libros, pero
los encontrarás), como por la violencia de los mismos (la escena
inicial de “El don del perro”
con la muerte de toda una familia, el video de amenaza que reciben en
“Salvajes” o algunas de
las muertes que se producen en “Muerte
y vida de Bobby Z”), el autor sabe captar lo más tierno
de las relaciones humanas, sacar lo mejor de algunos personajes que
pueden parecer de lo más duros o crueles.
- Poder
adictivo:
Como empieces a leer un libro de Don
Winslow
estás perdido, porque no podrás para hasta haber terminado todas
sus páginas. Y encima te sabrá a poco y te quedarás con ganas de
más.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Quizás Muerte y vida de Bobby Z no es una buena opción para aquellos que anden
diariamente muy agobiados de tiempo, porque una
vez iniciada su lectura y enganchado en su acción, es muy difícil
dejar de leer.
Aunque
es muy probable que parte de los que me leéis rechacéis de entrada
la novela pensando que es novela negra, Don Winslow forma parte de
una subcategoría especial dentro de la novela negra, pues lo suyo es
el thriller con tintes de novela negra. Porque en la
novela negra, aunque haya mucha acción, predomina el carácter
reflexivo sobre todo porque suele estar contado en primera persona
por un detective que está luchando contra el mal del mundo. Sin
embargo en las novelas de Winslow, no tenemos ese protagonista que
lucha contra el mal para salvar el mundo. Lucha contra el mal
como medio de supervivencia. Lo hacen con las mismas armas del
mal, pues no dejan de ser una parte de esa mal. Sus protagonistas no
son héroes que puedan servir de ejemplo, pues van desde
sicarios, traficantes de droga o como es el caso de Muerte y
vida de Bobby Z, un ratero de poca monta.
Lo primero en las
novelas de Winslow es la acción. La reflexión viene luego. Por eso
atrapan tanto, porque no hay tregua entre sus páginas, porque no hay
palabras de más ni relleno para satisfacer a su editor.
Hay
además un tema en la última novela que es muy atractivo: el del
doble. No hay nada que pueda generar más tensión, tanto en una
película como en una novela, que la existencia de un infiltrado que
tiene que jugarse la piel interpretando un papel para poder
desenmascarar a un grupo criminal. Pero el tema de los infiltrados
puede tener un giro de tuerca más, que es cuando en lugar de tomar
una personalidad y un personaje inventado, un papel creado de
antemano, tiene que asumir el lugar de una persona que realmente
existe o ha existido. Porque al riesgo de ser descubierto habitual en
cualquier operación de infiltración, se suma el de poder
equivocarse al desconocer algún detalle de la vida del personaje
suplantado que pueda quedar al descubierto ante alguien que lo
conozca bien, o simplemente que aparezca alguien que debe conocer
pero que no forma parte del dossier que ha estudiado del
personaje.
Un
ejemplo claro de este tipo es En
piel ajena de Tana
French,
en la que una detective ha de meterse en la piel de una mujer
asesinada haciéndose pasar por ella gracias a su gran parecido, para
descubrir a sus asesinos.
Aquí
Tim ha de adoptar la personalidad de Bobby Z, toda una leyenda de la
que apenas se sabe nada. Y debe aprovecharse del aura de esa leyenda
para seguir sobreviviendo, al tiempo que lo inesperado de sus
aptitudes, las que provienen de Tim y no de Bobby, son las que le
permiten ir sobreviviendo a unos perseguidores que no esperan tanto
de él.
No
será este Muerte y vida de Bobby Z un libro que
pase a la historia de la literatura, pero si es un libro que
os hará pasar un rato muy intenso. Solo un rato, porque tampoco
da para mucho más con la rapidez con la que se lee.
Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles
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LA PELÍCULA
No es esta la única película basada en una novela de Don Winslow, pero si es la primera, protagonizada por Paul Walker y Laurence Fishburne.
Si el libro se caracteriza por tener más acción que reflexión, la película ahonda aún más en esa dirección, convirtiendo la novela en un puro thriller de acción, ideal para pasar un rato entretenido, pero sin pedirle nada más profundo, porque no lo tiene, aunque lo más probable es que el que vea este tipo de películas no es lo que vaya buscando.
Os dejo el trailer de la película por si os apetece echarle un vistazo.