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martes, 15 de noviembre de 2016

IRÈNE (PIERRE LEMAITRE)

Irène
Pierre Lemaitre




FICHA TÉCNICA

Título: Irène
Autor: Pierre Lemaitre
Traducción: Juan Carlos Durán Romero
Editorial: Alfaguara, 2015
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 397
PVP: 19,90 €







Editorial: Punto de lectura, 2016
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 440
PVP: 9,95 € €




martes, 14 de junio de 2016

CINCO ESQUINAS (MARIO VARGAS LLOSA)

Cinco esquinas
Mario Vargas Llosa




FICHA TÉCNICA

Título: Cinco esquinas
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: Alfaguara, 2016
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 320







Editorial: Punto de Lectura, 2018
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 320
PVP: 9,95 €






martes, 19 de abril de 2016

LOS ANGELES DE HIELO (TONI HILL)

Los ángeles de hielo

Toni Hill



FICHA TÉCNICA

Título: Los ángeles de hielo
Autor: Toni Hill
Editorial: Grijalbo
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 460
PVP: 19,90 €
Ebook:






Editorial: Punto de lectura, 2019
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 464
PVP: 9,95







TONI HILL


Esto es lo que nos cuenta de él su editorial:

Toni Hill (Barcelona, 1966) es licenciado en psicología. Lleva más de diez años dedicado a la traducción literaria y a la colaboración editorial en distintos ámbitos. Entre los autores traducidos por él se encuentran David Sedaris, Jonathan Safran Foer, Glenway Wescott, Rosie Alison, Peter May, Rabih Alameddine y A.L. Kennedy.
Su trilogía del inspector Héctor Salgado se ha publicado en más de veinte países y ha sido un éxito de venta y crítica: El verano de los juguetes muertos (2011), Los buenos suicidas (2012) y Los amantes de Hiroshima (2014).


En su última novela, Los ángeles de hielo (Grijalbo, 2016), nos ofrece una magistral historia de intriga psicológica que penetra en los rincones más oscuros de la mente humana, a la vez que nos refleja el ambiente de unos años marcados por la guerra y la tensión social.






ARGUMENTO

«Ninguna historia ha conseguido alterarme tanto como la que les voy a referir. Ya cuando la escuché de boca de su narrador me intranquilizó durante noches enteras, y a día de  hoy, al evocarla, percibo que su efecto no se ha disipado con el tiempo. Al contrario: la maldad que transpiraba ese relato, la absoluta inmoralidad y el deseo perverso de hacer daño que la caracterizaban me inquieta ahora más todavía que antes». (Página 24)

Comienza la novela con la historia de una ejecución en 1914: la de un joven trabajador acusado de la muerte y violación de una joven de rica familia. De nada le sirve proclamar su inocencia, pues todas las pruebas están en su contra y es ejecutado. Una historia que se hará presente en 1916 cuando antiguas alumnas de un internado para señoritas de buena familia, el Colegio de los ángeles, están siendo asesinadas.

Conoceremos entonces de la mano del diario de Agueda Sanmartín, la directora del centro, la historia de aquel curso de 1908-1909 y los trágicos sucesos que en él tuvieron lugar.
Un diario en el que el psiquiatra Fredric Mayol ha de adentrarse intentando descubrir el misterio que esconden para evitar que nuevos asesinatos se sigan produciendo









LOS ÁNGELES DE HIELO


En Los ángeles de hielo, Toni Hill abandona a su inspector Salgado allá por tierras argentinas para traernos una historia totalmente diferente, autoconclusiva. Una novela en la que rompe con lo que había sido su trayectoria hasta ese momento, tanto en estilo como en temática, aunque no tanto en género, porque estamos ante una novela que puede seguir encuadrada en el género de novela negra, por más que sea una novela negra muy peculiar, sin un detective al uso.
Pero sí hay en ella una serie de crímenes que descubrir, comenzando por el crimen con el que comienza la novela y que lleva a su presunto autor, por más que este niegue su inocencia, a morir ajusticiado. Y además, hay una presencia constante del mal en la novela. Un mal que poco tiene que ver con el más allá, sino más bien con el día a día que nos toca vivir:
«La maldad no es una dolencia, y si lo es, se trata de una que no tiene curación. A las personas como tú sólo les espera el infierno, y no en la otra vida, sino en ésta». (Página 448)

Una novela que nos traslada a la Barcelona de 1916, en una Europa que está viviendo los horrores de la Gran  Guerra, de la que en cierto modo viene huyendo Frederic Mayol, un joven psiquiatra que participó en ella y vivió de primera mano su crudeza.
No es una novela histórica, por más que nos traslade a esa época, porque esa fecha sirve solo como lugar donde enmarcar una historia que no podría ponerse en la actualidad, porque sería entonces dotarla de un estilo gótico, siniestro, como si de una historia de fantasmas se tratase.
Una historia que nos lleva inevitablemente a aquellas novelas del siglo XIX, de grandes y misteriosos caserones, de jóvenes ricas y de buena sociedad. Si bien es verdad, que precisamente lo que se las trata de inculcar es un aire de modernidad que las permita huir de ese encorsetamiento a la que la sociedad quiere someterlas.
Y para recalcar ese aire de novela decimonónica, hay un libro que se hace omnipresente en la narración, una novela a la que en Los ángeles de hielo se hace todo un homenaje: Jane Eyre. Una novela que sirve de cabecera a las alumnas del centro, que van a realizar como fin de curso una obra de teatro que es una adaptación de la misma.
«No he escogido Jane Eyre al azar. La historia de esa jovencita poco agraciada, pero de fuerte voluntad y principios inquebrantables, es toda una filosofía que deseo inculcar en las niñas mayores». (Página 88)

Aunque nada tiene que ver, me ha recordado en cierto modo a las novelas de Kate Morton, por ese estilo de narración gótica, por la presencia de dos mujeres fuertes en la historia (aunque no sean familiares pero que se comportan como tales), por asuntos del pasado que revierten en una historia años después (en este caso en 1916) y por la presencia de un libro (en este caso Jane Eire) que marcan la historia.


Dos son los planos temporales en los que se mueve la historia: Por un lado el año 1908 con la historia del internado de señoritas a través del diario de su directora, en el que vamos viendo como la realidad del mismo va volviéndose cada vez más siniestra, hasta acabar en un trágico incendio con funestas consecuencias para algunos de los residentes en el mismo.
Por otro lado, nos traslada al año 1916, con el internado trasformado en un sanatorio psiquiátrico, aunque nada tiene que ver con muchas de las instalaciones psiquiátricas de la época, que eran más que nada cárceles en los que alojar a locos peligrosos. Aquí más bien se plantea como una clínica de reposo en la que curar trastornos maniacos o depresivos.

Pero aunque sabemos que se trata de una historia realista, no deja de flotar en todo momento sobre ella un aire de fantasía, de cuento de fantasmas, de posesiones diabólicas, a la sombra de esas estatuas de ángeles que desde lo alto de la casa observan a sus moradores y visitantes.
«-Seguro que sabe que son criaturas incorpóreas, superiores al hombre, a quien ayudan para lograr la salvación, o bien le tientan para conseguir su condenación eterna. Ignoro si usted cree en ellos; yo era bastante escéptico al respecto, debo confesárselo.
-¿Y ahora no lo es?
-Ahora me consta que existen, doctor. Por extraño que pueda parecerle». (Página175)

O ¿existen realmente los ángeles aunque no sean lo que nosotros pensamos?
«Los ángeles no existen tal como nos los describen. Forman parte de esa mitología tan… bonita. Querubines alados, arcángeles justicieros…» (Página 176)


También me ha llevado Los ángeles de hielo a recordar otra novela muy reciente: El poder de la sombra de María José Moreno. Nada tienen que ver la una con la otra, salvo en un tema común en ambas: la presencia del Mal, como una realidad con la que el ser humano tiene que lidiar todos los días. Un mal que por momentos vamos sintiendo como nos agarrota en el internado según transcurre la narración.
«No es que pensara en ella continuamente, por supuesto, pero la lectura de Das Unheimliche le llevó a plantearse una vez más teorías absurdas sobre la malignidad asociada a las cosas. No tenía nada que ver con casas encantadas u objetos malditos, sino más bien con flujos de energía, como si el mal, el mal en mayúsculas, tuviera el poder de contaminar los espacios donde había reinado a sus anchas». (Página 426)






IMPRESIÓN PERSONAL

«También yo deseaba llegar al desenlace, una característica humana de la que los psiquiatras no estamos exentos». (Página 440)


Así me he sentido yo durante buena parte de la novela, a medida que avanzaba en su lectura, deseando conocer cómo remataba esta historia cada vez más asfixiante en la que Toni Hill se sumerge, no tanto en los laberintos de una compleja mansión, sino en algo mucho más enrevesado como es la mente humana.
Porque ese es finalmente en quid de la historia, las complejidades de una mente humana y de cómo puede sumergirse en el mal hasta sus últimas consecuencias.

Y si agobiante es el decorado en el que nos narra la historia, no lo es menos el complejo entramado de personajes que lo pueblan, que hacen posible que esta historia se mantenga en pie, que sea creíble.
Una novela que, sin ser coral, se le acerca mucho por el alto número de personajes que por ella transitan, desde los habitantes del colegio, pasando por los del psiquiátrico, o los que constituyen la vida del psiquiatra protagonista.

Una historia a la que, además de la intriga clásica de una novela negra, no le faltan más ingredientes, como el ambiente de terror gótico que ha sabido crear, sus toques de metaliteratura (no es Jane Eyre el único libro que tiene importancia en la novela) o la historia de amor que va desarrollándose a lo largo de la novela.
Todo unido, hacen de la lectura de Los ángeles de hielo, algo muy especial. Un libro que no olvidaré fácilmente. Tal vez su trama se despiste, no recuerde los nombres de sus protagonistas o los hechos que en ella suceden. Pero esa atmósfera inquietante, claustrofóbica, de una mansión en la que se mueve una mente humana trastornada, esa no se me olvidará.

En resumen, una combinación de novela gótica decimonónica con novela negra muy conseguida que me atrapó entre sus páginas  


Gracias a Editorial Grijalbo que me ha proporcionado un ejemplar de Los ángeles de hielo para su lectura y reseña.




VALORACIÓN: 9/10

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martes, 1 de marzo de 2016

HISTORIA DE UN CANALLA (JULIA NAVARRO)

Historia de un canalla
Julia navarro




FICHA TÉCNICA

Título: Historia de un canalla
Autor: Julia Navarro
Editorial: Plaza & Janés, 2016
Encuadernación: Tapa dura
Páginas 863
PVP: 22,90 €









Editorial: Punto de Lectura, 2018
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas 864
PVP: 9,95 €








JULIA NAVARRO

Nos dice la editorial en la solapa interior:

Julia Navarro es escritora y periodista. Después de escribir varios libros de actualidad política publicó s primera novela, La Hermandad de la Sábana Santa que logró un éxito sin precedentes situándose durante meses en los primeros puestos de las listas de ventas, tanto nacionales como extranjeras.
La Biblia de barro y La sangre de los inocentes afianzaron su prestigio entre la crítica y el público. Tras ellas llegaron Dime quién soy y Dispara, yo ya estoy muerto, que abordan de forma magistral la historia del siglo XX y supusieron un punto de inflexión en su trayectoria literaria.
Es una de las autoras españolas con mayor reconocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras. Ha conseguido llegar a millones de lectores en todo el mundo y sus libros cuentas con traducciones en más de treinta países.






La historia del hombre que eligió el mal


ARGUMENTO

Me estoy muriendo. No, no es que sufra una enfermedad terminal ni que los médicos me hayan desahuciado. La última vez que me vieron fue para decirme que me encontraban bien, y más después de haber sufrido un infarto y una operación para cambiarme las válvulas del corazón.
(…)
Esta noche, mientras miro de frente a la muerte, hago recuento de lo que he vivido. Sé lo que hice y también sé lo que debería haber hecho.

Así comienza la novela, en la que el propio Thomas Spencer nos anuncia que va a narrarnos su vida, cómo logró hacerse con una posición muy acomodada, partiendo de la nada, y los cadáveres que jalonaron ese ascenso.







HISTORIA DE UN CANALLA

Cualquier libro de Julia Navarro despierta una gran expectación. Historia de un canalla no es la excepción y de hecho se ha editado una primera tirada de 300.000 ejemplares, prueba de la confianza que la editorial ha depositado en esta novela y en su autora.
Pero Historia de un canalla no es una novela “fácil”, porque parte de un protagonista con el que difícilmente podrá empatizar el lector, que desde las primeras páginas tiene claro a quién va a enfrentarse: un canalla
Y vamos con la pregunta del millón: ¿Un canalla nace o se hace? Con Thomas Spencer, parece que ya le venía la cosa de nacimiento, incordiando a su madre desde el momento en que nació:
Mi madre no dejaba de repetirme que yo había sido un niño difícil desde el día de mi nacimiento. Tardé catorce horas en llegar al mundo, provocándole un sufrimiento que decía no olvidaría nunca. «Al parecer los primeros meses de mi vida no dejaba de llorar y no pudo dormir una noche entera. De manera que no empezamos muy bien mi madre y yo». (Página 49)

Aunque lo cierto es que toda su vida es un entrenamiento para ir mejorando en esa capacidad canalla. Algo que aún le quedó más claro cuando escuchó lo siguiente en boca de su profesor de publicidad:
«Van a aprender más de lo que imaginan, pero les aviso de que ahí fuera sólo sobrevivirán los que sean capaces de olvidarse de los buenos principios. No hay reglas a la hora de conseguir una cuenta publicitaria». (Página 78)

Lo más curioso, es que su modo de ser es muy claro para muchos de los que tratan con él, que pese a todo, continúan relacionándose con semejante individuo:
«Usted es un hombre sin principios pero inteligente y cobarde. Llega al límite pero sin sobrepasarlo, Su instinto de supervivencia le hace frenar cuando llega al borde del abismo». (Página 209)

Un modo de ser que no le impide tener gente que confía en él, que incluso le aprecia tal como es:
«-¿Qué soy Paul?
-Un tipo muy complicado, lleno de complejos, inseguro, malvado, y además no eres precisamente un adonis. En realidad eres un canalla». (Página 826)

Durante toda la novela, narrada en primera persona, Thomas Spencer va reflexionando sobre su pasado, viendo cómo podía haber actuado de otra manera. Son unas escenas que aparecen con un texto en cursiva. Pero en cualquier caso, su conclusión final es la misma:
«Si pudiera volver atrás… La escena sería parecida:
(…)
Pero no fue así y no me arrepiento». (Página 18)


La novela gira en torno al mundo de las agencias publicitarias, lo cual deriva finalmente a tratar dos temas: el periodismo y la política.
Julia Navarro es periodista, y en Historia de un canalla parece hablar por boca de un periodista de cómo entiende ella esta profesión que ejerció tantos años:
«Yo entiendo el periodismo como un compromiso. Nos debemos a los lectores, a todas esas personas que cada mañana compran el periódico y confían en que les contemos la verdad de lo que sucede. Pero para eso los periodistas tenemos que alejarnos del poder, de los que mandan, negarnos a que nos manejen, a defender sus intereses. Si les vendes tu alma entonces ya no eres periodista, Sí, puede que tenga una idea romántica del periodismo, pero ¿sabes?, sigo creyendo que esa idea merece la pena». (Página 259)

Pero es consciente de que la información que finalmente nos llega está en muchos casos muy mediatizada.
«-¿Va a comprar periodistas? –preguntó asombrado
-En absoluto, eso sería un error. Pero usted y sus amigos confraternizarán con los periodistas de Radio Este, mientras que nosotros trabajaremos con su propietario, que se encontrará con un buen pellizco de libras en publicidad. Sabrá por quién hay que apostar y qué información deben dar sus chicos». (Página 227)

Hace también una reflexión del por qué de buena parte de la información que llega hasta nosotros. No es que esté manipulada, sino que sirve a intereses de aquellos que la han puesto en circulación, por más que sea verdad.
«Tú sabes que tengo razón. Deberías estar más atenta a lo que te estoy enseñando sobre el periodismo de investigación: muchos de los casos llegan a las redacciones porque alguien quiere vengarse de alguien o porque tienen un interés determinado». (Página 356)


Publicidad y periodismo nos llevan a otro de los TEMAS fundamentales de esta novela: la política y los políticos. Esta es la descripción que de los políticos hace un personaje del libro:
«-Son distintos al común de los mortales… Ambiciosos, ególatras, egoístas, con alma de artistas… (Son peores que los artistas. En realidad son artistas; si no lo fueran, no serían capaces de transformarse cuando suben a un escenario. Lo peor es que terminan creyéndose imprescindibles. Incluso se creen su propio papel». (Página 657)

Hay frases que parecen sacadas de alguno de nuestros ilustres políticos como aquella famosa de Estoy en política para forrarme (consultad hemerotecas)
«En el Parlamento hay mucho sinvergüenza, ¿por qué no voy a estar yo? Ellos engañan a la gente prometiéndoles una vida mejor. Yo no pienso engañar a nad9ie. Lo que me comprometa a hacer es lo que haré, pero, eso sí, siempre buscando un beneficio para mí y para mis amigos». (Página 213)

Y es que la política huele muy mal en Historia de un canalla:
«¿Es que no tienes redaños, Roy? Si no los tienes es mejor que lo dejes ahora. La política es un gran charco de mierda. O estás dispuesto a bañarte en ella o te quedas en casa llevando los negocios de la familia». (Página 226)


Muy interesante la visión que de España tiene Julia Navarro, porque durante un tiempo Spencer ha de viajar a España, donde quedará sorprendido por nuestros horarios, nuestro modo de vivir y nuestra alegría.
Muy certero es este análisis de nuestra vida política, un texto que por cierto fue citado por Patxi López (Presidente del Congreso de los Diputados) en la presentación del libro en Madrid:
«Este país o está dividido por la mitad; o estás en un lado o en el otro, y basta que unos digan A para que los otros respondan B. Es sorprendente, pero aquí nadie escucha. En ocasiones, las posiciones se basan en estar en contra de lo que diga el adversario, no en un pensamiento propio que lleva a unas conclusiones». (Página 465)


Política, periodismo, publicidad. Todo ello no deja de ser lo mismo: el juego del poder
«-En el juego del poder no hay inocentes.
En aquel momento la frase fue eso: solo una frase que me pareció rotunda para disipar las dudas de Sullivan, pero con el tiempo aprendí que además estaba en lo cierto». (Página 229)






IMPRESIÓN PERSONAL

“Quien no arriesga no gana”. Claro, que quien arriesga también puede perder. Mucho de todo eso hay en la novela de Julia Navarro, a la que hay que reconocer la gran valentía que ha tenido al plantear una novela de este tipo.
Porque un gran riesgo es plantear una novela con un protagonista con el que es imposible empatizar. Y sin embargo, eso no me ha supuesto un obstáculo para leer Historia de un canalla, por más duro que pueda ser ver la maldad en estado puro en un niño, la maldad en aquel que es incapaz de amar a los suyos, ni siquiera a su madre, un maltratador de mujeres (a las que paga y en muchas ocasiones pega). De hecho, todas sus tropelías en busca del triunfo, son naderías de las que está llena la vida real y mucho más tolerables.
Ni siquiera para facilitar las cosas es un canalla simpático, porque el sentido del humor no es precisamente su fuerte. Pero atrapa, esa historia de un hombre que desde su libre albedrío entre el bien y el mal elige sistemáticamente el mal, incapaz de ver nada más que su interés y ahogado por una ira incontrolable:
«Siempre ha sido más fuerte la ira que me arrasa por dentro». (Página 554)


Es arriesgado embarcar al lector en una historia de casi novecientas páginas sin endulzarla siquiera con una historia de amor. Y aquí no le ha salido (siempre desde mi punto de vista), tan bien la cosa, porque hay momentos en que una tijera que recortara algunas páginas le hubiera venido muy bien, especialmente en la parte final cuando la acción transcurre en Estados Unidos.
Y si no se nota más, es porque la pluma de Julia Navarro es muy buena y sabe dotar de gran agilidad su prosa, fácil de leer, directa hacia el lector (por eso gusta tanto)

Muy discutible es también el uso de los párrafos que ha puesto en cursivas, en los que el protagonista divaga sobre cómo podía haberse podido comportar correctamente. Unos párrafos que además de ir en cursiva la autora cambia el estilo de lenguaje, (que parece casi hasta ñoño) No me han gustado, creo que sobraban, quizá por abuso de los mismos, que no hacía falta repetirlos tanto para que quedara clara la idea: Sí, pude hacerlo de otra manera, pero no me dio la gana y no me arrepiento (que es lo que viene a decir siempre)


Una lástima, porque por otra parte me ha encantado (se nota que la autora está muy a gusto escribiendo esos pasajes) todo lo relacionado con el mundo de la prensa y la política, porque además hace una exposición muy clara de la manera de ser española, en la que da igual que hagan nuestros políticos, porque finalmente a lo que votamos es a los partidos por encima del candidato, donde los escándalos personales de los mismos no acaban con su carrear política como en otros países de nuestro entorno.



Puedes encontrar información sobre la presentación de Historia de un canalla en Madrid, pinchando AQUÍ. Un acto que contó con la presencia en el escenario de unos invitados (no me atrevo a hablar de presentadores como ellos decían) de auténtico lujo:
Patxi López, presidente del Congreso de los Diputados.
Carmen Riera, académica de la RAE.
Margarita Robles, magistrada del Tribunal Supremo.
Juan Cruz, periodista y escritor.
Y junto a ellos Nuria Cabuti Directora Editorial de Literatura de Random House y por supuesto, Julia Navarro.






Gracias a Editorial Plaza & Janés que me ha proporcionado un ejemplar de Historia de un canalla para su lectura y reseña.




VALORACIÓN: 7/10 




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martes, 27 de octubre de 2015

NOVEDAD EDITORIAL: LA CANDIDATA (ELENA MOYA)

La candidata
Elena Moya






FICHA TÉCNICA

Título: La candidata
Autora: Elena Moya
Editorial: Suma de Letras, 2015
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 504
PVP: 18,90 €







Editorial: Punto de Lectura, 2016
Encuadernación: Tapa blanda, bolsillo
Páginas: 512
PVP: 9,95 €







ELENA MOYA

De ella nos dice la editorial en la solapa interior:

Elena Moya nació y creció en Tarragona. Tras licenciarse en Periodismo en la Universidad de Navarra, trabajó en el Periódico de Catalunya y obtuvo una beca Fullbright para realizar un máster en Periodismo Financiero en Estados Unidos. En 1998, Elena Moya se estableció en Londres como periodista financiera, trabajando para las agencias de noticias Bloomberg y Reuters y luego en el periódico The Guardian.
Desde el 2012, escribe informes financieros para gestoras de fondos de inversión. Los olivos de Belchite, su primera novela, triunfó en España y Reino Unido con apariciones en varios medios y excelentes críticas. La maestra republicana, su segundo trabajo, conquistó a los lectores y fue otro éxito de ventas.
Ferviente viajera y aficionada y jugadora de fútbol, Elena vive en el norte de Londres.
La candidata es su tercera novela.






En campaña


ARGUMENTO

Cerré los ojos y repasé los pasos que había conseguido hasta convertirme en la candidata, preguntándome por qué en ese momento tan especial e importante, la realidad era que me encontraba más sola que nunca. A pesar del éxito, ese no era el futuro que había soñado. (Página 61)

Quedan dos días para las elecciones generales y en la víspera de la jornada de reflexión, Isabel San Martín, candidata por el partido socialista a la presidencia de la nación, sola en su despacho, con unas encuestas que la dan como favorita y con el libro de las memorias de Victoria Kent, ve como los problemas empiezan a acumularse de golpe, desde una brusca e incomprensible caída de la deuda pública que puede poner a España al borde del rescate, a una inesperada crisis matrimonial.






LA CANDIDATA

El título y la portada no engañan: La imagen de una mujer con las Cortes españolas al fondo, el título de La candidata y bajo ella el epígrafe: “Una mujer, un ideal político y unas elecciones generales que la cambiarán para siempre” nos dejan a las claras que estamos ante una novela en la que la política va a jugar un papel muy importante.
Eso hace que, por lo menos para mí, de entrada la novela me resulte atractiva, pues es una temática que prácticamente no se da en nuestras novelas. Es inusual que se nos muestre el mundo de la política. Y más inusual aún, que el punto de vista desde el que se nos muestre sea claramente femenino. Porque La candidata es una visión femenina de cómo debería funcionar nuestra sociedad.
El que sea una visión femenina, no implica que no haya muchas consideraciones que son independientes de que las diga o piense una mujer o un hombre:
No nos engañemos: en los gobiernos, sobre todo de este país, las mujeres siempre han ejercido el papel de floreros (notas de color para distraer) o bien de espantapájaros (dianas fáciles para las críticas). Siempre instrumentalizadas, siempre con las de perder. (Página 30)

¿Cuál es entonces la diferencia? En que hace mayor hincapié en los problemas de la mujer, en cómo es relegada, en las ideas que una mujer puede tener para mejorar su papel en este mundo y en qué es lo importante para que todo funcione mejor.
Porque lo que está claro es que pese a que las apariencias puedan aparentar otra cosa, no ha cambiado tanto la vida ni el papel de las mujeres en la práctica, que sus sueldos son menores que los de los hombres para el mismo trabajo, que no hay mujeres en los puestos de dirección de las empresas. Y si hablamos de los partidos políticos, han tenido que sacarse de la manga lo de las listas cremallera (en las que se alternan hombre/mujer) para que haya algo parecido a una paridad.
Después de cien años, una guerra civil, dos guerras mundiales, la declaración de derechos de la mujer y de tantos otros derechos civiles, resultaba que las cosas seguían prácticamente igual. (Página 401)

Aunque no sea una novela histórica, si están muy presentes algunas figuras de nuestra historia, como las primeras diputadas que tuvimos en nuestro parlamento. Mujeres históricas, porque si hoy día ha costado mucho que sean muy pocas, imaginaos hace unos años.
A diferencia de Dolores Ibarruri, las tres primeras diputadas pasaron a la historia de una manera discreta y oscura, con connotaciones y prejuicios crueles incomprensiblemente alejados de la realidad. A Margarita Nelken le quedó el estigma de puta; a la Kent el de lesbiana; y a Campoamor, el de obrera irresponsable y radical. Esas son nuestras tres primeras diputadas..., y ese, su triste legado. (Página 341)

Una historia que no acabó precisamente bien:
Las tres diputadas acabaron solas y exiliadas, cada una por su parte, sin ningún reconocimiento por tantos años de trabajo y por los increíbles cambios que habían introducido en la sociedad española durante la Republica: La Kent en Nueva York, Campoamor en Lausana y Nelken en México. (Página 340)

De todas ellas destaca la figura de Victoria Kent, cuyas memorias son el libro de cabecera de la candidata. De ahí que se vayan uniendo reflexiones de Kent con la propia situación de la aspirante a presidenta. Algunas muy interesantes, que nos permiten ver cómo los diputados en España no han cambiado sus malos hábitos desde hace casi un siglo:
Seguí hojeando el libro y me detuve de nuevo en una página sobre propuestas para reformar la vida parlamentaria: La Kent había pedido que las dietas que se daba a los diputados estuvieran sujetas a sus asistencias a los plenos. Casi solté una carcajada, pues todavía hoy tenemos a docenas de diputados que cobran por no estar. (Página 402)

El único fallo que le he encontrado a La candidata está precisamente en este punto, porque la autora no puede evitar, enamorada por el personaje, de contarnos lo más posible sobre Kent y, en un momento dado, se le va la mano y encontramos varias páginas seguidas sobre ella. Interesantes, no voy a negarlo, pero que rompen completamente el ritmo de la narración. Afortunadamente es solo en un punto y luego se recupera rápidamente la novela.

Indudablemente La candidata es una visión crítica a nuestra sociedad, a los políticos que están al frente del gobierno o de sus partidos, más preocupados de conseguir un buen retiro en algún importante consejo de administración al acabar su carrera que de hacer cosas que puedan poner en peligro su privilegiada situación. ¿Ficción? Sí, pero demasiado real.
Por eso llama tanto la frase de Madariaga citado por la candidata como su propósito de gobierno, porque desgraciadamente sigue siendo demasiado real y actual:
Madariaga había dicho: “Solo quiero poner sentido común a la política. Pero la política nunca ha funcionado por sentido común. Nunca desde hace cuatro siglos, pero no importa, yo no dejo de intentarlo”.
Me propuse no dejar nunca de seguir ese ejemplo. (Página 407)

Una novela que pone los pelos de punta cuando nos habla de la economía, de esos rescates de los que tan cerca hemos estado (aunque para muchos lo de la banca ha sido un rescate no reconocido pero real y que todavía estamos pagando). Me preguntaba de dónde saca la autora esas elucubraciones que hace en la novela. Si me hubiera leído la biografía de la autora antes que la novela, no me hubiera hecho la pregunta, pues esa es una de sus especialidades, como por ejemplo su trabajo para la agencia de noticias Bloomberg que se cita en la novela.


Una novela que tiene una protagonista muy clara: Isabel San Martín. Y si la merece la pena leer La candidata es porque es una mujer que, pese a ser un planteamiento difícil como el de ser una política-ficción, en todo momento consigue que la situación resulte creíble. Por eso podemos solidarizarnos con sus problemas, tanto políticos como personales, por más que como ella misma dice, hace tiempo que no es una persona normal:
Yo hacía tiempo que había dejado de ser normal, básicamente desde que decidí dedicarme a la política, pero sobre todo desde hacía dos años, cuando el presidente del gobierno me había nombrado ministra de Economía, la primera mujer en ocupar tal cargo en la historia de España. (Página 9)






IMPRESIÓN PERSONAL

Me apunté al sorteo y a la lectura conjunta posterior de La candidata, porque es una novela que de entrada me atraía mucho. Atreverse con una novela de política-ficción es todo un mérito. Y que encima la protagonista sea una mujer más todavía.
Expectativas altas que no han sido defraudadas. Por eso os la recomiendo a todos. Bueno, a casi todos, porque aunque sea una novela que tiene de casi todo: es una novela de acción, de intriga y hasta con unos toques de novela histórica y romántica, lo que predomina en ella es una visión crítica de nuestro mundo o, más concretamente, de la sociedad española. Por eso finalmente es una novela política, que tal vez rechacen aquellos que no quieren saber nada de la misma.
Pero nada mejor que propuestas políticas para poder generar un debate o, como mínimo, para reflexionar sobre el papel de la mujer en nuestra sociedad.
Por supuesto La candidata es una visión feminista del mundo. No podía ser de otro modo, está escrito por una mujer. Pero hay que tomar la palabra feminista no como un término peyorativo, sino como lo que representa, la visión de una mujer reivindicando la presencia de las mujeres en las decisiones.
Y como varón, no puedo menos que darle la razón en muchos de sus planteamientos. Por eso, no es una novela “para mujeres”, sino para todos aquellos que quieran reflexionar sobre en qué mundo vivimos y en cuál queremos vivir.





Gracias a Momentos de silencio compartido en cuyo sorteo conseguí este libro y a Editorial Suma de letras que me ha facilitado el ejemplar de esta novela para su lectura y reseña.






VALORACIÓN: 9/10



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