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viernes, 23 de febrero de 2018

PERROS QUE DUERMEN (JUAN MADRID)

Perros que duermen
Juan Madrid




FICHA TÉCNICA

Título: Perros que duermen
Autor: Juan Madrid
Editorial: Alianza Literaria, 2017
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 432






martes, 20 de enero de 2015

LAS APARIENCIAS NO ENGAÑAN (JUAN MADRID)

Segunda entrega de las andanzas de Tony Romano





FICHA TÉCNICA

Título: Las apariencias no engañan
Autor: Juan Madrid
Editorial: Zeta bolsillo
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 208
PVP: 10,00 €






Editorial: Alianza Editorial, 2019
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 208
PVP: 11,50 €







JUAN MADRID

Su primera novela fue Un beso de amigo y se publicó en el año 1980 tras quedar finalista del premio convocado por la colección Círculo del Crimen de la editorial Sedmay. Nos cuenta el prólogo de dicha novela como cuando Juan Madrid publicó esto novela en el año 1980, acababa de comenzar la Nueva Novela Policíaca Española, con apenas cuatro o cinco ejemplares, algo muy diferente al panorama actual en el que Juan Madrid ocupa un lugar preeminente.
Leído este libro, me queda clara su influencia en autores posteriores como David Torres (Niños de tiza) cuyas obras están también ambientadas en Madrid y tienen a un exboxeador por protagonista.

Un beso de amigo fue la primera novela de lo que sería una serie protagonizada por Tony Romano. La verdad es que Antonio Carpintero es su nombre real, pero no parece un nombre muy adecuado para un boxeador ni mucho menos para un investigador privado, de ahí que no resulte extraño que insista en que le conozcan por su alias: Tony Romano.
No es la serie de Tony Romano lo único que ha escrito Juan Madrid, pues ha publicado unos cuarenta libros entre novelas, recopilaciones de cuentos y novelas juveniles. Y tampoco sus novelas son la única actividad de Juan Madrid, pues también ha escrito guiones para películas y series de televisión como la citada Brigada Central. Incluso ha llegado a dirigir una película: Tánger. Pese a que a nivel popular no sea muy conocido, es considerado como uno de los máximos exponentes de la nueva novela negra o urbana europea. Y no solo España puede disfrutar de sus novelas, puesto que estas han sido traducidas a dieciséis lenguas.

Los hombres mojados no temen la lluvia, es la última novela que ha publicado Juan Madrid.







ARGUMENTO

Tony Romano está tomando tranquilamente una copa en el bar de un amigo, cuando se ve envuelto en un tiroteo del que sale vivo de milagro. Uno de los muertos es un conocido empresario madrileño.
La policía no tiene claro que Tony Romano no sepa nada ni esté implicado en el asunto, por lo que no paran de acosarle. Será el propio Tony el que intente desenredar este complicado caso en el que se ha visto envuelto.







LAS APARIENCIAS NO ENGAÑAN

Las apariencias no engañan es la segunda entrega de las aventuras del ex policía y ex boxeador Tony Romano.

Las novelas que constituyen la serie son:

- Un beso de amigo, (1980)
- Las apariencias no engañan, (1982)
- Regalo de la casa, (1986)
- Mujeres & Mujeres
- Cuentas pendientes, (1995)
- Grupo de noche, Espasa-Calpe, (2003)
- Adiós, princesa (2008)
- Bares nocturnos (2009)

Como en la primera de la serie y como en muchas de sus novelas, haciendo honor a su apellido, Madrid es el otro gran protagonista de Las apariencias no engañan. Especialmente las calles del centro antiguo de Madrid, no en vano Tony Romano vive muy cerca de la Puerta del Sol y los bares, tascas y restaurantes de la zona cobran vida propia. Una zona que fue la de mi infancia, de ahí que el mapa mental de la misma lo tenga muy bien grabado mientras leo la novela. Otra cosa es que no conozca los sitios de los que nos habla (normal, no eran los sitios que yo frecuentaba de pequeño).

No hay en la novela referencias a la actualidad de la época, por lo que no es fácil circunscribirla a un momento concreto, a unos hechos históricos precisos.
Nos habla de los primeros años de la democracia, en la que los viejos hábitos siguen estando presentes. El poder sigue estando en manos de los de siempre por mucho que la democracia se esté instalando en España.
Claro, que si el siguiente párrafo hablando de los “caballeros” lo ponemos en cualquier novela cuya acción tenga lugar en la actualidad, no notaríamos la diferencia:
Son caballeros, quiero decir que visten como caballeros y comen como caballeros, pero son rufianes. A su lado, toda la ralea que he visto en mi vida de policía parecerían colegiales haciendo travesuras. Pero hay que estar con ellos. Siempre, de alguna manera, se termina bajo las órdenes de un Céspedes o un Cazzo. Y es mejor sacar tajada.

¿Y qué decir de la policía? Porque por mucho que se haya democratizado y profesionalizado, para muchos no ha cambiado tanto en el fondo. Sigue vigente desgraciadamente lo que de ella decía Juan Madrid hace ya más de treinta años:
La policía, a pesar de los discursos y de las pamplinas que se escribían sobre ella, no servía para defender a los ciudadanos, sino para vigilarlos. Éramos una especie de guardia pretoriana de unos pocos, pagados por todos.


Tiene Juan Madrid un estilo directo, como un gancho a la mandíbula de esos que propina su protagonista.

Novele negra cien por cien, con ese tono de desencanto y cansancio tan propio de buena parte de ella. Un desencanto que nos viene de la mano de un ex policía que terminó harto de ver que la policía no estaba al servicio del pueblo sino de los poderosos, en la que solo medraban aquellos que se doblegaban a los deseos de los de arriba y donde aún continuaban los desmanes y los abusos de aquellos que se amparaban detrás de una placa.






TONY ROMANO

La verdad es que Antonio Carpintero no parece un nombre muy adecuado para un boxeador ni mucho menos para un investigador privado, de ahí que no resulte extraño que insista en que le conozcan por su alias: Tony Romano.
Fue policía en la época franquista, por lo que tiene contactos que le son de utilidad. No se aclara el hecho concreto por qué se marchó, aunque está claro que tiene mucho que ver con no poder callar lo que piensa.

Podemos encontrar en Las apariencias no engañan un buen resumen de lo que ha sido hasta ese momento la vida de Tony Romano:
Sé todo lo que has estado haciendo en los últimos años, desde que volviste al ring con ese nombre de Toni Romano —hizo una pausa— y no tienes dónde caerte muerto. Has trabajado de guardaespaldas, en la agencia esa de detectives Draper... nada, mierda sobre mierda. Y ahora estás de matón en un baile de golfos melenudos y drogotas... ¿Es que eres imbécil o qué? ¿Es que no te gusta el dinero? ¿Qué tiene de malo trabajar para alguien como Céspedes? Casi todo el mundo trabaja para alguien parecido a Céspedes y la mayoría no lo sabe. ¿Qué te importa a ti ese maldito chófer? (Las apariencias no engañan)

Próximo ya a los cuarenta años, vive solo y no mantiene ninguna relación sentimental. No va por la vida de guapo, más bien de hombre duro, muy duro, al que no le importa romper los dientes de algún que otro portero o guardaespaldas mal encarado.
Además, su cuerpo no puede dejar de transmitir que se trata de un policía, aunque ya esté retirado.
«Noté que algunos me miraban con aprensión. El haber sido policía es como un sello pegado a la cara que ya no te puedes quitar.» (Un beso de amigo. Página 86)

Un hombre al que no le gusta hacer las cosas a medias, que si empieza algo es para terminarlo. Como le dice el jefe de una banda:
«Tu y yo somos bastante iguales (...) Porque los dos, lo que sabemos hacer, lo hacemos muy bien.» (Un beso de amigo. Página 61)






IMPRESIÓN PERSONAL

Me gusta mucho Juan Madrid, el ambiente gris y madrileño de sus novelas, donde no hay en realidad buenos y malos. Porque los buenos no son tal, y los malos no son unos psicópatas que actúan porque sí.
Ese estilo lo mantiene en Las apariencias no engañan, que pese a haberla devorado (es cierto que además es una novela corta), no me ha gustado tanto como Un beso de amigo con la que empieza la serie. Quizás porque profundiza menos en lo personal o porque se me queda un tanto corto (ya he dicho que es una novela corta)

Aún con eso, es un placer leer esta novela de uno de los grandes del género negro, sumergirme en esa espesa niebla del tabaco que se respira en todo momento, en perderme por las callejuelas de mi antiguo barrio (ese callejón de Cádiz que tanto se menciona en la novela, apenas a unos cincuenta metros de mi antigua casa), en recrearme en aquel Madrid que apenas sacaba la cabeza tras años de dictadura franquista.








VALORACIÓN: 8/10





Si quieres conocer más reseñas de novela negra, de misterio o policiaca, pincha AQUÍ







sábado, 5 de octubre de 2013

UN BESO DE AMIGO (JUAN MADRID)


FICHA TÉCNICA



Editorial: Zeta Bolsillo
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 192
PVP: 10 €










Editorial: Alianza editorial, 2019
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 192
PVP: 10,90 €








Madrid en negro


Cualquiera podría pensar que soy un especialista en novela negra. Nada más lejos de la realidad. Me limito a hacerme eco de compañeros de la red, que no paran de descubrirme libros o autores de este género.
En este caso fue Otisblues el que en su comentario sobre Bares de Madrid, nos presentaba al autor Juan Madrid y a uno de sus principales personajes: Toni Romano.

Como nunca he leído nada de este personaje, lo mejor es empezar por el principio, que en este caso es Un beso de amigo, escrito en Madrid en 1980.
Novela que tiene continuidad en:

-Las apariencias no engañan, (1982)
-Regalo de la casa, (1986)
-Mujeres & Mujeres
-Cuentas pendientes, (1995)
-Grupo de noche, Espasa-Calpe, (2003)
-Adiós, princesa (2008)
-Bares nocturnos (2009)

Nos cuenta el prólogo del libro como cuando Juan Madrid publicó esto novela eu el año 1980, acababa de comenzar la Nueva Novela Policíaca Española, con apenas cuatro o cinco ejemplares, algo muy diferente aal panorama actual en el que Juan Madrid ocupa un lugar preeminente.



Leído este libro, me queda clara su influencia en autores posteriores como David Torres (Niños de tiza) cuyas obras están también ambientadas en Madrid y tienen a un exboxeador por protagonista.


La edición que me dieron en la biblioteca es de Jucar Etiqueta Negra y es del año 1987. Es una edición y una portada diferente a la que está a la venta actualmente.
Lo cierto es que lo más probable es que si veo el libro con la portada antigua entre las novedades de la biblioteca, ni siquiera hubiese echado un vistazo, porque parece una de esos novelas de la postguerra española, como aquellas del Oeste que se compraban o cambiaban.

El diseño tampoco es precisamente atractivo, con una portada casi totalmente en negro, que en primer plano nos muestra la imagen de un hombre de aspecto huraño y mirada seria, algo más de cuarenta años y anchísimo mostacho, al que le asoma debajo de su chaqueta oscura a la altura del pecho, la culata de una pistola. Tras él, la figura de una mujer desnuda a la que apenas se le vislumbra el rostro cubierto por una espesa melena negra.
Una portada que hace pensar en una novela de violencia y sexo. Violencia hay, que si no difícilmente sería novela negra, pero sexo el justo y preciso.


ARGUMENTO


A modo de presentación, la novela comienza con un "trabajito" de Antonio Carpintero, alias Tony Romano que es como quiere que le llamen, encargado de devolver a casa a una niña de papá, que aún siendo menor de edad se ha ido, entre otras cosas para disfrutar de su cuerpo.
Tony Romano es un expolicía franquista, que ni siquiera tiene licencia de detective, por lo que sólo puede ejercer como investigador privado.
En su día llegó a luchar como boxeador, por la que buena parte de sus contactos pertenecieron a ese mundillo y, más peligrosos que su pistola, pueden resultar sus temibles puños.


Su sobrino aspira a convertirse en boxeador profesional, con gran disgusto para su madre y para Tony, consciente de que no vale para ello.
A través de su tío le llega un caso que en apariencia es una bicoca. Aparentemente es imposible no aceptarlo, no sólo por la oferta económica (cien mil pesetas de las de hace treinta años), sino por la despampanante rubia que hace la oferta.

El trabajo consiste en encontrar al marido de la rubia, que ha desaparecido con unos importantes papeles de su jefe.
Evidentemente no hay trabajo sencillo que esté bien pagado, y oscuras especulaciones urbanísticas se esconden detrás de un asunto en que nada ni nadie es lo que aparenta ser.


TONY ROMANO


La verdad es que Antonio Carpintero no parece un nombre muy adecuado para un boxeador ni mucho menos para un investigador privado, de ahí que no resulte extraño que insista en que le conozcan por su alias: Tony Romano.
Fue policía en la época franquista, por lo que tiene contactos que le son de utilidad. No se aclara el hecho concreto por qué se marchó, aunque está claro que tiene mucho que ver con no poder callar lo que piensa.

Próximo ya a los cuarenta años, vive solo y no mantiene ninguna relación sentimental. No va por la vida de guapo, más bien de hombre duro, muy duro, al que no le importa romper los dientes de algún que otro portero o guardaespaldas mal encarado.
Además, su cuerpo no puede dejar de transmitir que se trata de un policía, aunque ya esté retirado.
«Noté que algunos me miraban con aprensión. El haber sido policía es como un sello pegado a la cara que ya no te puedes quitar (Página 86)

Un hombre al que no le gusta hacer las cosas a medias, que si empieza algo es para terminarlo. Como le dice el jefe de una banda:
«Tu y yo somos bastante iguales (...) Porque los dos, lo que sabemos hacer, lo hacemos muy bien (Página 61)


IMPRESIÓN PERSONAL


La novela tiene todos los tópicos de la novela negra, investigador solitario y serio, duro, con cierto aire de perdedor, bebiendo sin parar durante la novela, entre otras cosas porque sus citas tienen lugar en bares o tabernas como la de su prima, aunque no puede considerársele un borracho. Por no faltar, no falta ni la rubia maciza y fatal.
Juan Madrid
Todo ello envuelto en el humo de unos cigarrillos que los personajes no paran de fumar, algo que hoy día nos chocará, pero que era la realidad de aquella época.

Tópicos si, pero Juan Madrid les da la vuelta, en algún caso como si tratase de una broma sobre el género negro.


A diferencia de muchas novelas ambientadas en el postfranquismo pero escritas en la actualidad, lo cual permite reflexiones impropias del momento, Un beso de amigo está escrita en el mismo momento en que sucedieron los hechos, una época en que la democracia no estaba totalmente consolidada, en la que los restos del franquismo eran aún muy visibles, en que la policía seguía considerándose no como la policía de todos, sino como la policía de Franco.
Es en ese ambiente deseoso de disfrutar de la democracia, pero aún con miedo de una marcha atrás, donde pulularon muchos grupos fascistas (recuerdo que el número de partidos políticos o grupúsculos con la palabra Falange en su nombre eran muy numerosos, casi tanto como el de facciones del Partido Comunista). Algunos de estos grupos se dedicaron a realizar actos de violencia callejera (al estilo de la kale borroka), con el consentimiento más o menos tácito de la policía, algo que se nos narra muy bien en uno de los pasajes de la novela, con fines no siempre muy claros, pues como se nos cuenta en el libro, bajo la excusa de atacar grupos de diferente ideología política, se ocultaba una clara operación de especulación inmobiliaria.
Porque si creéis que el tema de la especulación urbanística es nuevo, estáis muy equivocados, que esto ya viene de la época de los romanos, y a principios de los años 80 ya se empezaba a gestar lo que sería un boom de la especulación inmobiliaria, que propició que a finales de los ochenta de un año para otro los pisos duplicaran su precio (nada nuevo bajo el sol como podéis ver)

No solo está muy bien reflejado ese ambiente, sino lo que es una parte de la ciudad de Madrid, una de sus zonas más céntricas y que si bien ahora ha sido muy mejorada, bien me consta que fue tan negra como la pinta el autor.
Tony Romano vive en la calle Esparteros, que para los que no conozcáis Madrid va desde casi el principio de la Calle Mayor, hasta la Plaza de Santa Cruz (donde se encuentra el Ministerio de Asuntos Exteriores. Más céntrica imposible, entre la Plaza Mayor y la Puerta del Sol.
Y no se limitan aquí sus correrías, sino que menciona numerosos sitios por los que he paseado hasta mi juventud, como esa Plaza de Santa Ana o la calle Huertas. Cambiados ahora estas zonas, que ese comentario del protagonista de Aparqué en la calle Huertas, hoy sería imposible.
Era una zona en la que además de numerosísimos bares, abundaban las pensiones de mala muerte donde se refugiaban elementos un tanto al margen de la vida legal, y donde la prostitución y el trapicheo era el pan nuestro de cada día.
Evidentemente, criado en aquella zona, no puede menos que llamarme la atención cómo la describe Juan Madrid.

El estilo es directo, tan seco y directo como uno de esos puñetazos que suelta Tony Romano. Sin florituras, al grano. Lo cual no quita que no tenga también un corrosivo sentido del humor, como cuando nos está hablando de una hamburguesa que le acaban de servir:
La lechuga parecía la lija del tres para metales y, si aquello era carne, yo era el amante secreto de Carolina de Mónaco. (Página 59)


Un libro que recomiendo a todos los amantes de la novela negra y muy especialmente a todos aquellos a los que os gusta Madrid. Son apenas ciento cincuenta páginas, que aunque de letra pequeña, teniendo en cuenta que el libro tiene un tamaño casi de bolsillo, las terminas de leer antes de darte cuenta.
A mí me ha gustado, hasta el punto de que continuaré con las aventuras y desventuras de Tony Romano.


Lectura facilitada por Obra Social Caja Madrid



CONTRAPORTADA


Os dejo lo que viene escrito en la contraportada, por parecerme de interés:
¿Novela negra, policíaca, urbana? Realista también, pero de un realismo renovado, donde violencia y ternura se cruzan por las esquinas a ritmo vertiginoso. Juan Madrid es un histórico heredero de Baroja que cuenta nuestras miserias como si las perdonara. Rafael Conte
Nunca un escritor español se ha acercado tanto a la máxima puntuación en esta clase de narrativa. Ricardo Muñoz Suay.
La habilidad de Juan Madrid radica en no haber dado la denuncia como un añadido de la trama, en haber sabido mezclar causas y consecuencias sin injerencias impertinentes, sociológicas o moralizantes... Mérito también del escritor es el plantear una dimensión individual de los personajes, con sus terrores y, sobre todo, con el acuciante sentimiento de soledad que atenaza al soberbio y desvalido protagonista. Santos Sanz Villanueva


FICHA TÉCNICA


Editorial: Zeta Bolsillo
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 192
PVP: 10 €



VALORACIÓN: 9/10






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jueves, 13 de junio de 2013

LOS HOMBRES MOJADOS NO TEMEN LA LLUVIA (JUAN MADRID)

El hombre que no temía la muerte



FICHA TÉCNICA


Autor: Juan Madrid
Editorial: Alianza literaria
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 338

PVP: 18,00 €





JUAN MADRID

Su primera novela fue Un beso de amigo y se publicó en el año 1980 tras quedar finalista del premio convocado por la colección Círculo del Crimen de la editorial Sedmay. Nos cuenta el prólogo de dicha novela como cuando Juan Madrid publicó esto novela en el año 1980, acababa de comenzar la Nueva Novela Policíaca Española, con apenas cuatro o cinco ejemplares, algo muy diferente al panorama actual en el que Juan Madrid ocupa un lugar preeminente.
Leído este libro, me queda clara su influencia en autores posteriores como David Torres (Niños de tiza) cuyas obras están también ambientadas en Madrid y tienen a un exboxeador por protagonista.

Un beso de amigo fue la primera novela de lo que sería una serie protagonizada por Tony Romano. La verdad es que Antonio Carpintero es su nombre real, pero no parece un nombre muy adecuado para un boxeador ni mucho menos para un investigador privado, de ahí que no resulte extraño que insista en que le conozcan por su alias: Tony Romano.
No es la serie de Tony Romano lo único que ha escrito Juan Madrid, pues ha publicado unos cuarenta libros entre novelas, recopilaciones de cuentos y novelas juveniles. Y tampoco sus novelas son la única actividad de Juan Madrid, pues también ha escrito guiones para películas y series de televisión como la citada Brigada Central. Incluso ha llegado a dirigir una película: Tánger. Pese a que a nivel popular no sea muy conocido, es considerado como uno de los máximos exponentes de la nueva novela negra o urbana europea. Y no solo España puede disfrutar de sus novelas, puesto que estas han sido traducidas a dieciséis lenguas.

Los hombres mojados no temen la lluvia, es la última novela que ha publicado Juan Madrid.





ARGUMENTO

«Mojado. Adj. Voz del argot carcelario. Dícese del hombre que ha matado más de una vezHombre sin temor al que no le importa el futuro, ni las consecuencias de sus actos.
Mojar. Acción de matar. Comprometerse en algo.»

Aurelio Pescador es uno de esos hombres mojados. Trabaja para una mafia calabresa, la ´ndragheta. Pero nada de eso sabe Liberto Ruano, abogado de Feiman & Ruano, un bufete de abogados compuesto como dice el nombre por Ruano, su socio Feiman y su secretaria Carnmela. Ruano contrata ocasionalmente a Aurelio para que le busque información para determinados casos, como es el que les va a ocupar ahora.
Una prostituta se presenta en el despacho de abogados solicitando su ayuda, pues tras hacerse con el DVD de un cliente, un importante empresario, éste la amenaza si no lo devuelve con prontitud. La prostituta es asesinada y comienza así una loca y peligrosa carrera en busca del misterioso DVD en el que nada es lo que parece y nadie parece saber qué es lo que contiene en realidad dicha grabación.






LA NOVELA

No digo que no exista, pero no es frecuente encontrarse con una novela negra protagonizada por un abogado como es el caso del abogado protagonista de El inocente de Michael Connelly.

Una novela en la que el autor nos invita a darnos un paseo por el Madrid más negro, visita incluida a numerosos bares, tascas y tabernas de esos que no figuran en ninguna guía gastronómica.
Novela negra, muy negra, porque Juan Madrid pone el dedo en la llaga de dónde está el auténtico mal. Un mal al que es imposible vencer, por más que se termine descubriendo al culpable. Pues ¿cómo va a atacar la sociedad con la crisis que está cayendo a aquellos ricos y poderosos en manos de los cuales está el destino de miles y miles de puestos de trabajo? ¿Cómo atacar a aquellos que han terminado por encima de instituciones como el Gobierno, el Parlamento o la propia Justicia?
«Me he metido demasiado con esos caballeros fuera de toda sospecha. Esos padres de la patria que crean puestos de trabajo y se enriquecen a costa de los demás.» (Página 288)

Son una clase aparte, por encima del bien y del mal. O por lo menos eso es lo que, probablemente con demasiada razón se creen:
«¿Sabe una cosa?Ustedes, la gente vulgar y mediocre, tienen un enorme morbo por saber lo que hacemos nosotros, los diferentes.
¿Se refiere a ustedes, los ricos?
Sí, ¿por qué no? Alimentamos sus deficiencias, sus miedos a romper tabúes. Todas las televisiones del mundo tienen programas sobre esoQuieren saber lo que hacemos, lo que decimos, cómo vivimos, nuestros amores... Nos odian y nos envidian al mismo tiempoAnhelan ser como nosotros pero no tienen ni el carácter ni las agallas suficientes para hacerlo(...) Nuestra moral es diferente de la de la gentuza, señor Ruano. ¿No puede entenderlo?» (Página 207)

Al margen de novela negra, también podríamos catalogarla como una novela de abogados. Nada que ver con las novelas de juicios al estilo de John Grisham, pero lo cierto es que el mundillo de los abogados es descrito con bastante minuciosidad. Y a través de la figura de Villanova, maestro de Liberto Ruano, se nos imparten unas cuantas clases muy didácticas sobre lo que es o debe ser un abogado y el ejercicio de su profesión, en forma de consejos que Villanova daba a sus alumnos. Como por ejemplo el siguiente:
«Tened cuidado con los que pretenden engañarnos, no con los culpables. Esos son más peligrosos que los culpables.» (Página 34)

Como buena novela negra que se precie, tiene Los hombres mojados no temen la lluvia un protagonista difícil de olvidar: Liberto Ruano. Distinto a lo que podemos encontrar en la novela negra. No es detective sino abogado. Un abogado al que le gusta disfrutar de los placeres de la vida y entre esos placeres el primero son las mujeres. Si, Liberto es un mujeriego. Pero al mismo tiempo es un romántico incorregible. No se acuesta con mujeres porque sí, sino porque está enamorado de ellas. ¿Qué culpa tiene él de enamorarse perdidamente con tanta facilidad? No importa que la mujer con la que se acueste sea la mujer de otro. ¿Qué mas da? A fin de cuentas quiere casarse con ella, aunque siga soltero. 
Ese amor a las mujeres le lleva a ser el abogado de Hetaria, una asociación dedicada a la defensa de prostitutas. Una permanente fuente de problemas para Liberto.

No sé si Los hombres mojados no temen la lluvia tendrá continuación. En principio la novela es autoconclusiva, pero ¿cómo abandonar un personaje con tantos matices y recorrido como el de Liberto Ruano?







IMPRESIÓN PERSONAL

No es la primera novela que leo de Juan Madrid. Ya he leído Un beso de amigo que era con la que empezaba la serie de Toni Romano, y el primer tomo de Brigada Central en la que novelaba parte de los guiones que él mismo escribió para la famosa serie televisiva.
No ha supuesto pues una sorpresa Los hombres mojados temen la lluvia. Ya conocía la prosa directa de Juan Madrid, unos diálogos que consiguen engancharte, una puesta en escena sobria, un recorrido por las calles de Madrid vistas con otros ojos, muy lejos de las postales turísticas y los locales de todos conocidos.
Por eso ya contaba de antemano con que esta novela me gustase, como finalmente sucedió. Es una pena que no sea más conocido, cuando en realidad él es el pionero de la novela negra en España.
Con lo que no contaba es con una figura como la de Liberto Ruano, un personaje que debería figurar en los anales de la buena novela negra. Y si no, al tiempo

Si no conoces a Juan MadridLos hombres mojados no temen a la lluvia es una muy buena oportunidad para acercarte a uno de los grandes maestros vivos de la novela negra





VALORACIÓN: 9/10





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lunes, 14 de enero de 2013

BRIGADA CENTRAL (JUAN MADRID)

Un gitano al frente de la Brigada Central



Es más que probable que a la mayor parte de vosotros no os suene para nada una serie televisiva llamada Brigada Central. No la recuerdo ni yo que por edad podía haberla visto. Se trata de la primera serie policial íntegramente española que se emitió entre noviembre de 1989 y febrero de 1990 en TVE. Una serie con un éxito arrollador y cuyos derechos de emisión se vendieron al extranjero.
Una serie que pese a su éxito no lo tuvo nada fácil, pues la Guardia Civil paró el rodaje de la serie. Y además, la Dirección General de la Policía prohibió la utilización de coches, uniformes, comisarías o cualquier otro símbolo policial. Ya me contaréis así cómo puede rodarse una serie de policías. Por si se os despistan las fechas, no estoy hablando de la época franquista, sino que ya estábamos con un gobierno socialista al frente de la nación.
Finalmente el tema se “solucionó” imponiendo la presencia (¡viva la democracia!) de un inspector con la capacidad de corregir y vetar lo que le pareciera poco oportuno o inoportuno en la serie. Dicho de otra manera: censura pura y dura por más que España se vendiera ya al mundo como un país democrático (nada menos que con los socialistas al frente)
El autor de los guiones de dicha serie era Juan Madrid, que como contrapartida a la censura que sufrió su trabajo, reescribió los catorce guiones originales de Brigada Central, transformándolos en una novela que aparece ahora publicada en tres volúmenes, de los cuales el que hoy vengo a presentaros Flores, el gitano es el primero.


Nos dice el autor en el prólogo del libro:
«Sobre los primitivos guiones surgieron las posteriores novelas. Decir que son una transposición de los anteriores sería mentir como un bellaco. Afirmar, por el contrario, que no tienen nada que ver, sería también igualmente falso. Tienen que ver y al mismo tiempo son muy diferentes


Cartel de la serie
Normal, porque el lenguaje cinematográfico y el de una novela son diferentes, tanto por medios, como por formas. Además, en estas novelas puede recuperar lo que de verdad quería contarnos y que no le permitieron poner. No he visto la serie, pero es fácil adivinar el por qué de la censura, pues lejos de aparecer como hermanitas de la Caridad, los policías que aparecen en estas novelas están no solo cargados de defectos, sino que en algunos momentos sus métodos y actuaciones no son precisamente legales. 
Y sin embargo, parece todo muy real. Parece muy congruente esa manera de amedrentar la policía a algunos delincuentes para conseguir pistas o acusaciones, o el uso de confidentes a los que se les permite a cambio algunas “licencias” para continuar con su chiringuito particular.
No me extraña que una policía no quiera verse reflejada de esa manera. Por más que como nos cuenta en el prólogo de esta edición Juan Madrid, lo que ha escrito ha sido con el apoyo, muchas veces extraoficial, de numerosos agentes de policía, que le contaron el día a día de su labor. Una labor que también pudo presenciar en directo.Por cierto, las dificultades con la censura de Juan Madrid no acabaron en esta serie, pues la Dirección General de Policía volvió a prohibirle el uso de uniformes y símbolos cuando iba a rodar la película Tánger (estrenada en 2004). En un caso fue el PSOE, en otro fue el PP.



JUAN MADRID


Su primera novela fue Un beso de amigo y se publicó en el año 1980 tras quedar finalista del premio convocado por la colección Círculo del Crimen de la editorial Sedmay. Nos cuenta el prólogo de dicha novela como cuando Juan Madrid publicó esto novela en el año 1980, acababa de comenzar la Nueva Novela Policíaca Española, con apenas cuatro o cinco ejemplares, algo muy diferente al panorama actual en el que Juan Madrid ocupa un lugar preeminente.
Juan Madrid
Leído este libro, me queda clara su influencia en autores posteriores como David Torres (Niños de tiza) cuyas obras están también ambientadas en Madrid y tienen a un exboxeador por protagonista. 

Un beso de amigo fue la primera novela de lo que sería una serie protagonizada por Tony Romano. La verdad es que Antonio Carpintero es su nombre real, pero no parece un nombre muy adecuado para un boxeador ni mucho menos para un investigador privado, de ahí que no resulte extraño que insista en que le conozcan por su alias: Tony Romano.
No es la serie de Tony Romano lo único que ha escrito Juan Madrid, pues ha publicado unos cuarenta libros entre novelas, recopilaciones de cuentos y novelas juveniles. Y tampoco sus novelas son la única actividad de Juan Madrid, pues también ha escrito guiones para películas y series de televisión como la citada Brigada Central. Incluso ha llegado a dirigir una película: TángerPese a que a nivel popular no sea muy conocido, es considerado como uno de los máximos exponentes de la nueva novela negra o urbana europea. Y no solo España puede disfrutar de sus novelas, puesto que estas han sido traducidas a dieciséis lenguas.

Una buena manera de conocerlo, es comenzar con la novela que hoy os traigo: Brigada Central. Pero si eres muy aficionado a la novela negra, es imprescindible que leas Un beso de amigo, especialmente si además conoces Madrid.



ARGUMENTO


Manuel Flores, el gitano, es el peculiar protagonista de esta novela policiaca. Es inspector de la Brigada Central, un cuerpo de élite destinado a aclarar todo tipo de delitos, desde trata de blancas, narcotráfico, venta de coches robados, extorsión a bares o asesinatos.
Todos irán pasando por esta Brigada Central que se mueve por el Madrid de finales de los años 80, cuando la heroína traía en jaque a todas las policías mundiales.



LA NOVELA


El hecho de transformar una serie de varios capítulos en una novela, confiere a ésta un ritmo muy especial, pues aunque se trate de una única historia, se compone a su vez de la suma de varios casos que van resolviéndose aunque todos guardan una cierta relación ante sí. Es el resultado de capítulos que son en sí mismos casos cerrados, pero que a su vez se encuentran enmarcados dentro de una trama general que va avanzando con ellos.
Flores el gitano
La consecuencia es un ritmo vertiginoso, unos casos que no se eternizan porque tienen que resolverse en no demasiados capítulos y un no permitir tomar al lector un segundo de respiro. Porque apenas un caso está cerrado, comienza el siguiente, tan atractivo o más que el anterior, pero al mismo tiempo totalmente diferente en cuanto a su contenido.Enmarcado en el Madrid de finales de los años 80, donde la heroína estaba en su punto álgido, antes de que el SIDA y la cárcel acabaran con la mayor parte de los heroinómanos. La consecuencia de la adicción era un importantísimo número de atracos, tirones, pequeños hurtos, o lo que es lo mismo, una alta sensación de inseguridad ciudadana.
Además, la Brigada Central nos llevara de una punta a otra de Madrid, visitando sus barrios periféricos o aquellos del centro que eran en aquellos momentos (aunque hay lugares que mejoran, lavan su cara y parecen cambiar pero en el fondo siguen siendo marginales como sus habitantes) el hervidero de drogas y prostitución.
Y todo ello de la mano de una figura me atrevería a asegurar que única en el mundo de la novela negra: Manuel Flores, un inspector gitano. No un policía cualquiera, sino que por méritos propios ha conseguido ir ascendiendo hasta ser el líder de la Brigada Central.

Un gitano que consiguió huir de sus orígenes marginales, por más que estos en muchos momentos vuelvan a hacerse presentes en su vida a través de su padre o de sus “primos”. Mucho cuidado con meterte con Manuel Flores, cuidado con insultarlo haciendo desprecio de su raza, porque le sale la mala sangre y no se para ante nada. Aunque no por ello deja de reconocer lo que es:
«No me ha dado tiempo de disculparme contigo Manuel.
Disculparte ¿por qué, Garrigues?
Por haerte llamado gitano.
Soy gitano.» (Página 321)

Los tres tomos que componen la serie de Brigada Central son:
-Flores, el gitano, Ediciones B, Barcelona, 2010
-Asunto de rutina, Ediciones B, Barcelona, 2011
-El hombre del reloj, Ediciones B, Barcelona, 2011




IMPRESIÓN PERSONAL


Siempre ayuda el conseguir tener una imagen física de los protagonistas. Y en este caso es casting que se realizó para la serie tiene dos aportaciones que hacen que dichos personajes no se te vayan de la mente aunque no hayas visto la serie, como son Inmanol Arias como el Inspector Jefe Flores y José Coronado como Lucas
La verdad es que difícilmente podía haberse conseguido un actor mejor que aquel joven Inmanol Arias para dar esa imagen de un gitano enjuto y serio. Con esa imagen de Flores en la mente, es mucho más fácil meterte en la novela, porque la parte visual ya la tienes conseguida.


Lucas y Carmela
Por otra parte, he disfrutado también el ritmo vertiginoso que Juan Madrid imprime a la acción, todo ello propiciado por esa suma de capítulos que tienen ser autoconclusivos en sí mismos. Sin embargo, salvo el primero de ellos, que está claro cuando termina, ha conseguido una sensación de continuidad a lo largo de toda la novela. No he tenido en ningún momento la sensación de que este primer tomo sean tres o cuatro novelas reunidas en una.

La prosa de Juan Madrid no me ha sorprendido, pues ya la conocía. Y me gusta. Es todo un maestro de la novela negra, pues no sólo consigue crear unos personajes creíbles y reales por más siniestros que puedan parecer algunos, sino que el ambiente y los escenarios están perfectamente descritos, sin necesitar para ello largas parrafadas. Nos presenta un Madrid que yo he conocido, distinto al que ahora podemos ver y vivir, menos amable y probablemente más oscuro de lo que puedan algunos imaginarse. Pero real, muy real como ese billar de Espoz y Mina que yo conocí (para no hacerlo si ese era mi barrio)



Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles

FICHA TÉCNICA

Editorial:
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas:
PVP:


CASTING DE BRIGADA CENTRAL


Imanol Arias (Inspector Jefe Flores).
José Manuel Cervino (Comisario Poveda).
Patxi Andión (Marchena)
José Coronado (Lucas)
Isabel Serrano (Carmela).
Assumpta Serna (Julia).
Ana Duato (Virginia).
Arturo Querejeta (Pacheco)
Pedro Civera (Ventura)
Enrique Simón (Loren)
Féodor Atkine (Sousa)
Fernando Guillén (Garrigues)
Fernando Hilbeck (Prada)
Juan Calot (Muriel)
Pedro Díez del Corral (Solana)
Rafael Álvarez "El Brujo" (Jorowitz)  


VALORACIÒN: 9/10





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