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miércoles, 6 de agosto de 2025

NO TENGAS MIEDO (STEPHEN KING) SERIE HOLLY (2)


 

No tengas miedo
Stephen King
 
 
 
 Título:
No tengas miedo
Autor: Stephen King
Traducción: Carlos Milla Soler
Editorial: Plaza & Janés, 2025
Encuadernación: Taoa dura
Páginas: 608
 

domingo, 18 de agosto de 2024

SI TE GUSTA LA OSCURIDAD (STEPHEN KING)

 
Si te gusta la oscuridad
Stephen King
 
 
 
 
Título: Si te gusta la oscuridad
Autor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janés, 2024
Traducción: Carlos Millá Soler
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 704
 

domingo, 31 de marzo de 2024

domingo, 17 de marzo de 2024

jueves, 15 de diciembre de 2022

LA ÚLTIMA MISIÓN DE GWENDY (STEPHEN KING Y RICHARD CHIZMAR)


La última misión de Gwendy
Richard Chizmar y Stephen King
 
 

Título: La última misión de Gwendy
Autores: Richard Chizmar y Stephen King
Traduccion: Manuel Viciano Delibano
Editorial: Suma de Letras, 2022
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 464
 
 

martes, 12 de julio de 2022

martes, 24 de agosto de 2021

DESPUÉS (STEPHEN KING)

Después
Stephen King

 

 
 Título: Después
Autor: Stephen King
Traducción: José O. Hernández y Ana I. Sánchez
Editorial: Plaza & Janés, 2021
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 246
 

jueves, 27 de diciembre de 2018

LA CAJA DE BOTONES DE GWENDY (STEPHEN KING)


La caja de botones de Gwendy
Stephen King y Richard Chizmar



 
FICHA TÉCNICA

Título: La caja de botones de Gwendy
Autor: Stephen King y Richard Chizmar
Editorial: Suma de Letras, 2018
Encuadernación tapa dura
Páginas: 192





martes, 8 de agosto de 2017

EL BAZAR DE LOS MALOS SUEÑOS (STEPHEN KING)

El bazar de los malos sueños
Stephen King



FICHA TÉCNICA

Título: El bazar de los malos sueños
Autor: Stephen King
Traducción: Carlos Milla Soler
Ediorial: Plaza & Janés, 2017
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 602





Editorial: Punto de lectura, 2018
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo

Páginas: 608
PVP: 10,95 €







jueves, 29 de septiembre de 2016

SORTEO QUIEN PIERDE PAGA DE STEPHEN KING

Hoy acabamos con un sorteo y desde El Búho entre libros y Leyendo en el bus empezamos con otro que estamos seguros que será de vuestro interés, porque sorteamos un ejemplar que acaba de salir a la venta la semana pasada y cuyo autor es uno de los más vendidos del planeta: Stepehen King.
Aprovechamos así para celebrar con vosotros que El Búho entre libros ha superado los 800 seguidores y Leyendo en el bus está a punto de llegar a los 550.



jueves, 22 de septiembre de 2016

miércoles, 21 de septiembre de 2016

MR. MERCEDES (STEPHEN KING)

Mr. Mercedes
Stephen King



FICHA TÉCNICA

Título: Mr. Mercedes
Autor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janés, 2014
Traducción: Carlos Milla Soler
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 493







jueves, 31 de octubre de 2013

22/11/63 (STEPHEN KING)

Viaje al pasado entre el humo del tabaco


FICHA TÉCNICA

Título: 22/11/63
Aytor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janes
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 864
PVP: 26,90 €







De vez en cuando me animo con algún libro de Stephen King, el rey del terror. No es éste un género que me atraiga especialmente, de ahí que mis visitas al maestro no sean más frecuentes Además, si no eres un adicto a dicho género, hay que ser muy cuidadoso a la hora de leer a Stephen King, pues de su más que generosa pluma (¿o tal vez tendría que decir teclado?) de la que salen cientos y cientos de páginas al año, no todo tiene el mismo nivel de calidad, por no decir que hay algún tocho infumable o repetición de los anteriores.
De la crítica no puedes fiarte demasiado, porque los críticos “profesionales” nunca han hablado bien de King y sus adoradores en muchos casos le adoran demasiado y son poco objetivos. Por eso hay que tener un cierto tiento a la hora de enfrentarte con las mil páginas que tienen muchos de los libros de este autor.

Sin embargo, desde que vi los primeros anuncios del libro, me llamó la atención. Entre otras cosas porque 22/11/63 al menos a priori nos presenta a un Stephen King diferente. ¿Qué tipo de terror va a presentarnos en esta ocasión? ¿El de seres aparentemente normales pero que tienen poderes especiales (Carrie, Ojos de fuego, La zona muerta)? ¿El de objetos cotidianos que adquieren terroríficos poderes como en Cujo (un perro), Buick 8 (un coche), It (un payaso), Misery (una servicial enfermera), El resplandor (un hotel),  La larga marcha (un programa de televisión) o Un saco de huesos (una casa de campo)? ¿O tal vez la cosa vaya de mundos paralelos, extraterrestres o simplemente el mal puro y duro?
Volverá a ser un objeto normal el que de origen a toda la historia. Bueno, normal en Estados Unidos, porque una caravana en la que se preparan y venden hamburguesas no es algo que esté a a orden del día en España. Pero tanta película americana para algo tiene que servir, así que nos la podemos imaginar perfectamente, aunque esta autocaravana tenga un secreto en su interior...





ARGUMENTO

Igual que ahora todos recordamos dónde estábamos y cómo nos enteramos de los atentados de las torres gemelas del 11-S, o a nivel local del atentado del 11-M en la estación de Atocha, para la generación anterior la pregunta era dónde estaban el 22 de Noviembre de 1963. Ese es el título de la novela.

Asesinato de Kenedy
¿Qué ocurrió el 22/11/63? Que durante la visita del presidente Kenedy a Dallas, en un coche descapotable, tres disparos acabaron con su vida. Disparos efectuados por Lee Harvey Oswald, que negó la acusación. ¿Sólo o en compañía de otro? Nunca pudo llegar a saberse ni llegó a juicio, porque fue abatido de un disparo en la comisaría por Kack Ruby cuando procedían a su traslado. A partir de aquí, son innumerables las teorías conspirativas que sobre el caso se han propuesto.

Un asesinato que cambió la historia mundial. ¿Qué pasaría si se pudiese evitar ese asesinato? ¿Qué mundo podríamos haber disfrutado? Eso es lo que se pregunta Al, propietario de una caravana que vende hamburguesas. Una pregunta que va más allá de un planteamiento retórico, pues en su mano está el poder evitar dicho asesinato, pues la puerta trasera de su caravana lleva directamente a un día concreto del año 1958. Pero el tiempo está en su contra. Un cáncer de pulmón le impide llegar a tiempo de evitar ese asesinato.
Por eso no duda en embarcar en dicha aventura a su amigo Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine. A Jake no le atrae nada esta aventura, pero hay algo que le anima a participar en ella: la redacción que Harry Dunning un alumno de su escuela nocturna hace para un trabajo y en el que redacta la noche en que su padre llegó a casa para matar a su madre y hermanos con un martillo, una noche en el que las lesiones que le dejaron le convirtieron en una persona con menos capacidad física e intelectual.





EL LIBRO

Nos encontramos ante una novela atípica de Stephen King. Una novela que juega con los viajes al pasado, un tema que siempre resulta atrayente para un determinado tipo de lectores entre los que me encuentro. Ahora bien, no esperéis para nada un libro de ciencia ficción, pues no es esa la idea del novelista. De hecho Stephen King huye directamente de cualquier explicación científica del fenómeno, no se complica la vida con detalles que pueden aburrir al lector o despertar su incredulidad.
Simplemente hace un planteamiento: al abrir la puerta de una caravana y bajar sus escalones, la persona que lo hace se traslada a un día concreto del año 1958. Siempre al mismo día. Si desanda el camino y vuelve a entrar en la caravana, retorna al día en que salió, un par de minutos más tarde, independientemente del tiempo que haya estado viviendo en el pasado.
Pero cada vez que vuelve a atravesar la puerta y regresar al pasado, es como si apretara la tecla de reseteado de un aparato, porque nada de lo que hubiera pasado en su viaje anterior ha tenido lugar, la historia vuelve a comenzar desde el principio, ninguno de los errores que hubieran podido cometerse en el viaje anterior han tenido lugar.
Eso sí, todo lo que se traen del viaje, ya sea dinero o comida, lo pueden conservar tal cual. Por eso Al en sus viajes podía comprar carne con la calidad y los precios del año 1958 y servir unas hamburguesas de altísima calidad a unos precios ridículos en la actualidad.

¿Cómo explica todo esto el autor? Sencillamente: no lo explica. Los protagonistas saben que las cosas ocurren así y de nada sirve preguntarse por qué. Eso es lo que hay y el lector no tiene otra que aceptarlo tal cual lo aceptan ellos, sin comprenderlo.
Ni falta que hace, porque el meollo de la cuestión no es ese, sino analizar los sentimientos de una persona que cree que puede cambiar el destino del mundo, que por ello está dispuesto a renunciar a parte de su presente y a embarcarse en una aventura que no sabe muy bien dónde va a llevarle. A plantearse si una vez ejecutado su plan volverá a la actualidad a contemplar los resultados o permanecerá en esa época, máxime cuando el amor ha entrado en su vida sin que él pueda evitarlo.



Por más que en muchos momentos la tensión que transmite el libro es altísima, sobre todo lo que transmite es una sensación de nostalgia. Nostalgia de los olores, sonidos y sabores del pasado:
«¿Quería yo pasar varios años en el pasado? No. Sin embargo, sí quería volver. Aunque solo fuera para escuchar cómo sonaba Little Richard cuando aún estaba en la cresta de la ola. O para subir en un avión de Trans World Airlines sin tener que quitarme los zapatos, someterme a un escáner de cuerpo entero y atravesar un detector de metales.» (Página 60)

Nostalgia de una inocencia que parece haberse perdido:
«En 1958, si comentas algo sobre un ataque terrorista, la gente va a pensar que hablas de adolescentes que se dedican a hacer putadas a las vacas.» (Página 102)

Asesinato de Oswald
Aunque no todo es negativo en el presente. Hay avances que a finales de los años 50 parecían impensables. El presente actual era un futuro impensable en aquellos años :
«Una sociedad libre de humo…, niños negros y niños blancos estudiando hombro con hombro en perfecta armonía…, no me extraña que estés escribiendo una novela, tienes una imaginación endiablada. ¿Qué otras cosas ves en tu bola de cristal, George? ¿Cohetes a la luna?» (Página 381)

Lo que más sorprende sin embargo al viajero del presente es la atmósfera de humo que se respira permanentemente, esa que podemos observar hoy con sorprende en las películas de aquellos años. Algo que lleva a Stephen King a definir por boca de su protagonista a aquella época como la «Era del Fumador Universal.» (página 348)
«Cuando el autobús frenó y se detuvo en el paso a nivel del ferrocarril, vi que la mayoría de los pasajeros estaban fumando.» (Página 42)





IMPRESIÓN PERSONAL

No soy un seguidor incondicional de Stepehn King y por supuesto, no he leído todo lo que ha publicado (para lo que evidentemente hay que ser muy fan de este autor). Stephen King es para mi un autor irregular, con obras que me han gustado mucho y con otras que me parecen un auténtico pestiño o una repetición sin más de las ideas planteadas en otras novelas. Algo que teniendo en cuenta la ingente producción de novelas del autor, tampoco es extraño. Calidad y cantidad no pueden ir siempre unidas. Y por cantidad no me refiero sólo al número de novelas publicadas, sino al tamaño de las mismas, muchas de ellas rondando las mil páginas.
Mil páginas hace que me lo piense mucho antes de enfrentarme al universo King, y no siempre consigue llamarme suficientemente la atención. No es precisamente el caso de esta novela, que a pesar de sus novecientas páginas y un peso más que considerable, me llamó la atención desde un primer momento.
Me llamó la atención, tal vez porque los viajes al pasado son una argucia narrativa que siempre me ha llamado la atención, ese sueño de dar marcha atrás para cambiar el pasado y gracias a ello llegar a otro punto diferente en el presente. Puro juego mental, pues en mi vida, hoy por hoy, no me arrepiento de ninguna decisión de las que he tomado, pues son las que me han hecho vivir una vida en la que he sido feliz. ¿Quién nos garantiza que otra decisión hubiera hecho más plena y feliz mi vida?

Por eso resulta tan entretenido ver como el protagonista intenta manipular el pasado, a pesar de que éste se resiste tenazmente al cambio. Menos interesante sin embargo, sin duda porque a fin de cuentas soy español y mi conocimiento de la historia estadounidense en general y en concreto de los detalles del asesinato de Kennedy es escaso, por lo que si bien por una parte el libro es desde ese punto de vista formativo, no llama tanto mi atención como si estuviese al día de todas las complejas teorías conspirativas que su asesinato ha provocado.

Una obra que podríamos calificar de extraña en la literatura de King, pues el terror no está tan presente como en el resto. De hecho no puede hablarse de un libro de terror, sino de.... Buena pregunta ¿cómo calificar este libro?
Porque por tener, tiene hasta una bella historia de amor, algo poco frecuente en la literatura de King. Una historia que va a ser la que de más fuerza y consistencia a este novela, si bien es verdad que ha de transcurrir casi la mitad del libro para que dicha historia comience. Es sin embargo esta historia y no el desenlace de si el protagonista va a matar o no al asesino de Kennedy, la que va a propiciar un bellísimo final. Un final de un lirismo que no es el habitual de este autor.

Una lectura que me ha resultado muy entretenida a pesar de las numerosas vueltas que da al principio, que parece que no va a ponerse en marcha nunca. Porque ni ha dado comienzo la historia de amor, ni aún se ha decidido a ponerse en marcha para acabar o no con Oswald.
Y pese a eso, las páginas van volando una detrás de otra. Es lo que tiene Stephen King: que es capaz de enganchar al lector hasta narrando el prospecto de un medicamento.


Que esta sea la novela que mejor acogida haya tenido por la crítica especializada, poco propicia a alabar las obras de este autor, no tiene por qué ser muy significativo. Pero si es un indicativo de que es una novela muy diferente al habitual Universo King. Lo cual tampoco implica un cambio de estilo del escritor, que ya se encargará de intentar sorprender a sus lectores con otra novela y otro argumento diferente.
Porque como muy bien se encarga de recordarnos el autor en las primeras páginas de la novela, todo puede cambiar en un breve instante. Y es esa incertidumbre la que nos mantiene vivos y alertas:
«No hubo violines ni campanas de alarma cuando saqué del montón la redacción del conserje y la puse delante de mí, ninguna sensación de que ni mi insignificante vida ni la de nadie estaba a punto de cambiar. Pero eso nunca se sabe, ¿verdad? La vida cambia en un instante.»  (Página 10)




VALORACIÓN: 8/10




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domingo, 27 de octubre de 2013

EL RESPLANDOR (STEPHEN KING)



He de reconocer que siento un poco de vergüenza de llevar un libro de Stephen King encima y que me vean leyéndolo. Porque además el formato de estos libros de bolsillo con su color rojo es inconfundible, con lo que todo el mundo sabe a quién estás leyendo.
Y es que parece que leer Stephen King es denigrante y sientes que te miran como perdonándote la vida. Aunque en muchos casos es posible que lo haga gente que no lee nunca (debe ser esa gente que lo único que ve en la tele son los documentales de la 2).

Sin embargo, no es posible mantenerse años y años en la lista de superventas con libros y más libros. Máxime cuando no se trata de libros de cuatro paginitas, pues este llega a las 650 y no es de los más largos que ha escrito.
Yo mismo parto de un prejuicio: Un libro superventas no es buena literatura, por lo menos como regla general. Sin embargo ¿es literatura un libro con la bendición apostólica de la crítica, profundo y detallado pero que aburre hasta a las ovejas? ¿Si un libro te divierte y te entretiene es bazofia para gente con escasa capacidad de lectura? ¿Por ser divertidas dejan de ser obras a tener en cuenta? ¿Es la palabra best-seller seudónimo de baja calidad literaria?

Las grandes obras literarias, se caracterizan en general por tener personajes que trascienden de ellas y pasan a formar parte de ese reducido número de personajes universales: Don Quijote, Otelo, Calixto y Melibea, Don Juan …
Y es cierto que Stephen King no ha dado en su grandísima producción uno de estos personajes que todos reconozcamos por el nombre cuando se le menciona. Pero lo que nadie puede negarle es su capacidad para crear ambientes, para meter al lector en un mundo de terror que no puede dejarte indiferente. Es capaz de crear una atmósfera progresivamente opresiva, asfixiante, que te deja sin respiración y que te hipnotiza incapacitándote para cerrar el libro y continuar más tarde, aunque hay momentos en que justamente lo que necesitas es eso, cerrar el libro.
Y lo más conseguido es que en muchas novelas es capaz de crear ese terror a partir de elementos cotidianos, que todos tenemos a nuestro lado: Un perro (
Cujo), un payaso (It), un coche (Buick 8), la fama y la gloria de un minuto de televisión (La larga marcha) o todos los elementos cotidianos de uso que son capaces de crear terror en esta novela: Un seto de animales, un reloj, un ascensor, un hotel….

Antes de leerla pensaba que de entrada algo tiene que tener este libro para que Kubrick lo eligiese como tema para una película. El hecho de que los libros de
Stephen King acaben en la gran pantalla no solo no es raro, sino lo más normal del mundo, pues raro es el libro suyo que no tiene adaptación cinematográfica, con mayor o menor éxito es otra cosa, porque sus novelas son muy visuales, parecen en muchos casos un guión cinematográfico cargado de ritmo. Lo que resulta llamativo es que un gran director quiera plasmar en imágenes este Hotel.
Pero antes de llegar al terror de lo que se intuye, está el terror de los hechos cotidianos, esos pequeños y grandes horrores de todos los días en nuestra sociedad (y conste que éste libro está publicado en el año 1977): La violencia machista (que eso de llamarla maltrato de género siempre me ha parecido una estupidez), el maltrato infantil, el alcoholismo y la violencia que genera.
Y lo que más me llama la atención es a pesar de todo, el amor de esos hijos maltratados a sus padres. Y muy especial es el caso de Danny pues su clarividencia le permite prever algunos de los sucesos que pueden suceder, pero frente a ellos y su miedo, hace prevalecer el futuro de su padre y su familia.
Porque es capaz de ver en el interior de su padre lo que este ni siquiera es capaz de intuir:
«Su padre siempre hacía daño, sobre todo por su deseo de hacer algo malo. Eso era algo que casi siempre detectaba: la constante necesidad de su padre de refugiarse en un lugar oscuro.»

Especialmente duros son los episodios finales en que el hijo es perseguido por su propio padre. Tremendo el dolor de sentirse agredido por el ser querido por más que su interior sepa: Ya no es ese tu padre.

Horror el de un padre al que el alcoholismo ve que le está llevando a repetir la conducta brutal y de malos tratos que su padre tuvo con él. Horror en esa lucha por salir del alcoholismo, en una lucha diaria en la que se siente solo y espiado por su mujer, con lo que su paranoia no para de crecer, sin válvula de escape como la caldera del hotel para liberar la presión.

Y con todas estas paranoias previas y al encontrarse en paro por su último arranque de mal humor, ese que le cuesta tanto controlar a pesar de llevar más de un año en seco, sin probar una gota de alcohol, decide aceptar el trabajo de conserje de invierno en un hotel que quedará aislado por la nieve con el mal tiempo y al que se traslada a vivir con su mujer y su hijo.

Pasaremos entonces del miedo a lo conocido, a ese miedo diario al miedo a una entidad desconocida, capaz de sembrar el terror desde los objetos más cotidianos como los setos del jardín. Porque este aparentemente pacífico hotel tiene a sus espaldas un turbio pasado de asesinatos, muertes y violencia que empapa cada uno de los poros del mismo.
De hecho el último vigilante se suicidó tras matar a su familia.
Y es que el propio hotel es una entidad maligna que quiere ampliar su poder con el “esplendor”, la capacidad especial que pocas personas poseen pero que Danny tiene con gran potencia de poder ver los hechos que están por venir, que le permite conocer los pensamientos de los que le rodean.
Un poder que el hotel quiere para sí para lo cual ha de acabar con Danny utilizando para ello a su padre como si de una marioneta se tratase.

Una de las diferencias de
El resplandor frente a las otras obras largas de Stephen King es que en lugar de aparecer una multitud de personajes con sus respectivas historias que terminan confluyendo e una única gran historia, aquí hay muy pocos personajes y aparte de Jack Torrance y su familia, el autor apenas nos distrae con personajes secundarios.
Es una manera de no distraer la atención del lector, de impedir que algo obstaculice ese clímax opresivo que va desarrollándose y creciendo desde la primera página.





IMPRESIÓN PERSONAL

El libro me ha gustado. Vale, tal vez no sea una obra maestra, pero es capaz de crear una atmósfera inquietante y opresiva que va en constante ascenso desde la primera a la última página. Y en este tipo de libros, de eso se trata precisamente, de atrapar tu atención y no soltarla hasta que llega la última página.
Lo hace utilizando un lenguaje sencillo, comprensible y efectivo, muy efectivo para llevarte a su huerto, al huerto de los que han pasado miedo leyendo un libro de King.


Como habéis podido comprobar, algunas reflexiones si son posibles sacar de este libro. Reflexiones que espero os hayan gustado.



VALORACIÓN: 9/10







LA PELÍCULA


Y tras escribir el comentario, vi la película y me decepcionó completamente, porque por muy genio que digan que es Kubrick, ni ha captado el fondo de la novela, ni consigue transmitirnos todo el terror que hay encerrado en la misma.
Más que nada lo digo porque si por haber visto la película no te apetece leer el libro, no sabes lo que te estás perdiendo.

Tampoco contribuye mucho al desarrollo de la película, la voz de pito que utilizó Verónica Forqué para doblar a la protagonista. Vamos, que te dan ganas de que la den un hachazo de verdad para no volverla a oir.

Con todo, y pese a que me decepcionó, hay que reconocer que tiene alguna escena magistral de esas que quedan impresas en la retina para siempre, como por ejemplo la imagen de Nicholson golpeando con un hacha la puerta. Esa cara de loco es impagable y, pese a todo, solo por ello merece la pena ver la película.




Os dejo el trailer de la película



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