Amor
inmortal
Título:
Regreso a tu piel
Autor:
Luz Gabás
Editorial:
Planeta
Encuadernación:
Tapa dura
Páginas:
526
PVP:
21,50 €
Luz
Gabás Ariño nació en 1968 en Monzón (Huesca). Los mejores
momentos de su niñez y adolescencia transcurrieron entre el pueblo
de su familia paterna (Cerler, en el valle de Benasque) y el de su
familia materna (Serrate, en el valle de Lierp). Después de vivir un
año en San Luis Obispo (California) estudió en Zaragoza, donde se
licenció en Filología inglesa y obtuvo más tarde la plaza de
profesora titular de escuela universitaria.
Durante
años ha compaginado su docencia universitaria con la traducción, la
publicación de artículos, la investigación en literatura y
lingüística y la participación en proyectos culturales, teatrales
y de cine independiente.
Desde
2007 vive en el precioso pueblo de Anciles, junto a villa de
Benasque, donde se dedica entre otras cosas a escribir.
Su
primera novela, Palmeras en la nieve, fue uno de los éxitos
editoriales de 2012.
ARGUMENTO
Brianda
tiene todo lo que en principio parece desear: un buen trabajo,
reconocimiento profesional, un compañero que la quiere y con el que
convive en armonía. Pero todo su mundo está a punto de venirse
abajo cuando una crisis de ansiedad que ella no sabe a qué atribuir,
arruina lo que hasta ahora era su mundo seguro.
Algo
más de cuatrocientos años antes, en 1585, Brianda de Lubisch, la
heredera del señor más importante del condado de Orrun, también ve
desmoronarse su idílica vida de paz cuando es atacada por unos
rebeldes. Un mundo de disputas, rencillas y traiciones se abre camino
en su vida. Pero también le traerá el amor, un amor destinado a ser
inmortal.
REGRESO
A TU PIEL
La
novela tiene un punto de partida real. La realidad muchas veces puede
superar a la ficción y en el año 1980 aparecieron escondidos en la
torre de la iglesia de una pequeña localidad oscense unos documentos
del antiguo concejo. Entre toda la documentación, cientos de
paginas, dos de ellas resultaron ser la relación de veinticuatro
mujeres ahorcadas por brujas en el año 1592. Unas páginas que
podemos ver en la contraportada interior del libro.
Ese
es el suceso que va a relatarnos Luz Gabás en Regreso
a tu piel. Una historia ficticia pero que muy bien pudiera
ser real y en la que viene a desmontar el mito de que la culpable de
todos los ajusticiamientos por brujas fueron cosa de la Inquisición.
Porque aquí poco tuvo que ver la Iglesia. Fue el propio concejo, el
ayuntamiento del pueblo, el que se encargó de juzgar, torturar y
finalmente ahorcar a sus propios ciudadanos, o mejor dicho, a sus
ciudadanas.
«Vigilad
a vuestras mujeres, hechas por la naturaleza con un temperamento
melancólico, débiles, blandas y enfermas, inferiores a vosotros en
fortaleza física y moral (…) Las mujeres son más frágiles que
los hombres ante las tentaciones y, por tanto, más inclinadas a
dejarse engañar por el demonio y a tener frecuentemente las
sugestiones demoníacas por divinas.»
(Página 422)
Brujas.
Un tema en principio muy atrayente para muchos, con una fuerte carga
de esoterismo, con un ocmponente muy alto de morbo. Ese mismo morbo
que hace que en Regreso a tu piel, el pueblo piense en montar un
parque temático sobre brujas aprovechando la aparición de los
documentos que hablan del ahorcamiento de veinticuatro brujas en su
población.
En
realidad poco encontraréis de brujas en la novela, a pesar de que
Neli, una de las habitantes del pueblo le reconozca a Brianda que
ella es una wicca, una moderna bruja. Aunque en realidad más que
brujería en una antigua religión pagana, muy pegada a las fuerzas
de la tierra y la naturaleza.
Más
que de brujería, de lo que se trata es de dominar al pueblo, de un
ejercicio de poder. Basta que las cosas vayan mal, para que no haya
mejor manera de salvar la cara para los responsables que echar la
culpa a un mal exterior. Las brujas en aquella época. Los judíos
para los alemanes en los años 30. El comunismo para nuestros
salvadores patrios durante y después de la guerra civil.
El
resto lo hace el propio pueblo. Unos por miedo. Otros por venganza.
Las acusaciones, las delaciones, los rumores, que si me miró mal,
que si me insultó, que si la envidia... ¿Antiguo? Ni mucho menos,
que en España no hay que remontarse cien años para que esto mismo
haya tenido lugar, aunque la soga o la hoguera se sustituyeran por la
cuneta o la tapia del cementerio.
Siendo
todo esto muy interesante, no deja de ser en Regreso a tu piel más
que un pretexto, el marco en el que se inscribe lo que es ante todo
una historia de amor inmortal, capaz
de traspasar las barreras del tiempo:
«Pensaría
las palabras precisas y las pronunciaría con la absoluta convicción
de que, traspasando los límites de la razón, del entendimiento, de
lo cognoscible y de lo perceptible, hurgaría en mentes ajenas,
inquietaría
corazones, se apoderaría de cuerpos sanos y los abandonaría
descompuestos en un eterno retorno, en una incesante repetición,
hasta dar por fin con aquel a quien le anunciaría:
-Regreso a tu piel.» (Página 360)
-Regreso a tu piel.» (Página 360)
Al
igual que en Palmeras en la nieve,
la historia se nos narra en dos planos
temporales, el actual y el de finales del siglo XVI. Pero
ahí terminan las coincidencias entre ambas novelas. No sólo porque
la temática es totalmente diferente, sino porque el acople entre los
distintos periodos está totalmente conseguido. Están tan bien
engarzados que no hay una demora en el ritmo de la novela con dichos
saltos, sino que incluso se potencia la intriga.
Una
intriga que va creciendo página tras página convirtiendo
Regreso a tu piel en una novela totalmente adictiva. Las doscientas
últimas páginas son de las que hacen que el libro se quede pegado a
tus manos y no puedas dejar de leer hasta acabar Regreso
a tu piel.
Hay
otra diferencia con respecto a Palmeras en la nieve, pues sin en
ella, narradora actual al margen, los personajes importantes eran los
dos hermanos, en Regreso a tu piel,
pese a lo que en principio pudiera suponerse al tratarse de una
historia de amor, los
personajes masculinos tienen un papel más secundario. Ni
siquiera Corso, el amor de Brianda se libra. Es como si Brianda y las
mujeres eclipsaran todo lo demás y los protagonistas masculinos
fueran unos comparsas, imprescindibles eso sí, para que la narración
salga adelante.
Aún
con eso, para que una historia como la de Regreso a tu piel que en
algunos momentos roza la fantasía pueda seguir adelante y ser
creíble por el lector, necesita unos personajes tan bien dibujados
que hagan al lector partícipe de la historia. Y no hay duda de que
Luz
Gabás lo
consigue.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Mucho
esperaba del libro, no sólo por las expectativas que tenía tras
la lectura en
su día de Palmeras
en la nieve, sino
por el encuentro que mantuve
con la autora.
Probablemente
la segunda obra de un autor, ya sea un disco o un libro, es la más
difícil. Es el momento de confirmar si la primera fue flor de un
día, o era el comienzo de una gran trayectoria. Luz
Gabás con
Regreso
a tu piel, no
solo no me ha defraudado con su nueva novela, sino que ha
superado las expectativas que tenía
en su nueva novela
A
pesar de que para mí era más atractiva la historia colonial de
Palmeras
en la nieve,
sobre todo por lo que de novedosa tenía, Regreso
a tu piel me ha
parecido una novela mucho más conseguida, en la que ha superado
algunos pequeños desajustes que tenía en la primera. Una novela
como ella mismo define adictiva,
que no solo te atrapa desde las primeras páginas, sino que va
creciendo en intensidad página tras página,
con unas últimas doscientas páginas totalmente trepidantes. Y eso
aún con el hándicap de que parte del final de la historia la sabes
desde el principio de la novela.
Una
novela muy recomendable para todos aquellos que deseéis disfrutar de
una lectura que os llegará al corazón.
Gracias
a Editorial Planeta que me ha facilitado un ejemplar para su
lectura y reseña.
VALORACIÓN:
9/10





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