Título:
Maldita
Autor:
Mercedes Pinto Maldonado
Editorial:
Ediciones B
Encuadernación:
Tapa blanda
Páginas: 300
PVP: 18,00 €
MERCEDES PINTO MALDONADO
Poco
sé de Mercedes
Pinto, una autora perteneciente a la llamada generación Kindle y que tiene
ya a sus espaldas unos cuantos libros publicados y que podéis encontrar en
Amazon. Una escritora de la que solo se hablan maravillas en los blogs y que
cuando me decidí a comenzar con una novela suya tras haber leído un relato
breve que me dejó emocionado, ella misma me recomendó que empezara por La vuelta del scaife.
Mercedes Pinto Maldonado nació en Granada, pero actualmente vive
en Málaga. Cursó estudios de Medicina en las universidades de Granada y Málaga,
pero abandonó la ciencia para dedicarse de lleno a la pintura y la literatura.
Ha realizado varias exposiciones de pintura y desde hace diez años se dedica de
lleno a escribir.
Ha publicado cinco obras:
- El talento de Nano, novela juvenil cuyas ilustraciones
son de la propia autora
- La última
vuelta del scaife, novela histórica ambientada en el periodo
entreguerras.
- Maldita, novela romántica
- Pretérito imperfecto, novela
dramático romántica.
- El fotógrafo de paisajes, un thriller psicológico
Actualmente tiene varias novelas a la espera de publicación y está trabajando en su nuevo reto. Se define como una escritora humanista para la que el escenario de sus obras puede ser cualquier género.
Mantiene contacto con sus lectores desde hace años en su blog:
http:// mercedespinto.wordpress.com/
También puedes seguirla en Facebook:
https:// www.facebook.com/ mercedespintomaldonado Y en Twitter: https:// twitter.com/
ARGUMENTO
Nadie
le pidió permiso para traerla al mundo. Sin embargo allí está
Lucía. Sola, porque su madre muere al dar a luz y su padre no la
quiere reconocer como su hija. Ni siquiera admite el nombre de Lucía
que su madre la puso al nacer. Para él será siempre MALDITA.
«Maldita,
se llama Maldita. Alguien que para venir al mundo tiene que matar a
su madre y destrozar un hogar no puede llamarse de otro modo.»
(Página
69)
Una
niña que desde muy pequeña se ve obligada a sobrevivir sola, sin
cariño, en una habitación aneja al cortijo de su padre.
MALDITA
Hay
novelas que irremediablemente giran en torno a un personaje central,
incluso cuando éste no está presente. Ese es el caso de Maldita,
que gira en torno a la figura de Lucía,
esa niña de la que su padre renegó y puso como nombre Maldita. Una
niña obligada a crecer aislada, en principio con la compañía de su
abuela y luego completamente sola, sin más compañía que las
visitas de sus vecinos Ángel y Juanito, dos primos que se odian
desde muy pequeños, cara y cruz de una misma moneda.
Una
niña que se ve obligada a crecer sin compañía, sin amor, solo con
las migajas que va recogiendo de su alrededor:
«Lucía
tenía un alma tan pura que era capaz de ver más allá de lo
perfecto o imperfecto físicamente. Su fino sexto sentido le permitía
reconocer el amor bajo cualquier extraña forma.»
(Pagina 159)
Lucía
con su compleja y rica personalidad, es para bien y para mal, el alma
de esta novela.
«Lucía
era inteligente e ingenua, dulce y salvaje, libre y cautiva, fuerte y
vulnerable..., combinaciones imposibles en el orden establecido del
mundo real; que la pequeña desafiaba con su sola presencia.»
(Página 248)
Pero
contrariamente a lo que pueda parecer, o lo que dan a entender muchas
reseñas que se centran casi exclusivamente en Lucía, el gran mérito
de Maldita estriba en ser
una
novela coral con unos personajes muy bien descritos.
No hay muchos personajes en Maldita,
lo cual es normal porque está ambientado en un pueblo rural de
España allá por los años cincuenta. Una ambientación
claustrofóbica, no solo por el reducido espacio en el que
se mueve Lucía, incapaz de dar un paso más allá de su habitación,
sino porque estamos en un pueblo pequeño, cerrado y en el que los
secretos parecen ser algo imposible, por más que muchos sean de
dominio público. De ahí que los pocos que no lo son, estén
encerrados en lo más profundo de los corazones y cerrados bajo siete
llaves.
Como
ocurre en algunas películas, es este elenco de secundarios el que,
con sus historias, sus secretos, sus pasiones, hacen de Maldita una
novela no solo entretenida, sino más profunda de lo que en principio
pudiera parecer al mostrarnos los enfrentamientos contenidos o no, en
un pueblo del que parece no haber salida posible y con una rica
familia que parece controlarlo y dominarlo todo, aunque ella misma
sea la que está en boca de todo el pueblo.
Dos
son los puntos principales en torno a los cuales se desarrolla la
acción: El amor, o más
bien la falta del mismo, y la educación
como arma para forjar la mente de un ser humano.
Mucho
he leído en otras reseñas de Maldita
del primer punto. Muy llamativo, sí, porque el amor o la falta del
mismo es el que termina forjando en nuestra infancia nuestros
caracteres.
| Con Cita Franco en la presentación de Maldita |
Pero
muy importante me parece a mí también el segundo. Porque Lucía,
lejos de las relaciones normales que terminan determinando nuestro
carácter, cultura y formación, es como una arcilla blanda y presta
para que cualquier alfarero la forme.
Y
eso es justamente lo que intenta Juanito, una mente obsesionada con
el saber puro y duro, un saber enciclopédico que poco tiene que ver
con la “vida”. Y ahí es donde interviene su primo,
proporcionando a Lucía libros que le permiten que abra su vista
hacia otra realidad: el mundo de la fantasía, de la imaginación. Un
mundo al que los niños pueden acceder gracias a los cuentos. Un
mundo que nada tiene que ver con el racional que intenta imponer
Juanito, para el que música y fantasía son distracciones que
impiden alcanzar el objetivo final del conocimiento.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Decía
que Lucía es para bien y para mal el eje en torno al cual gira toda
la novela, el personaje que parece centrar la atención de todos los
lectores y sobre el que le llueven a Mercedes Pinto todos los
elogios.
Pero
no es mi caso. Parece imposible no empatizar, no emocionarse con una
niña abandonada por todos y falta de amor como es Lucía. Pero ese
ha sido justamente mi caso. Una niña tan perfecta y tan buena como
Lucía no ha terminado de convencerme.
En
realidad, prefiero cualquiera de los otros personajes de la novela,
porque incluso los más buenos como Ángel o Pedro, tienen su lado
oscuro, sus imperfecciones que los hacen mucho más creíbles, más
cercanos.
Cercanía.
Quizás ese sea el factor que me impida rendirme a Lucía. No me
puedo sentir cerca, no puedo identificarme con alguien tan perfecto
como Lucía. ¿Adorable? Por supuesto. De hecho, hará rodar lágrimas
a más de un lector, pero me gustan personajes más oscuros, más
atormentados como puede ser incluso el padre de Lucía, que con toda
su maldad a cuestas, se me hace más cercano.
Probablemente
esta reseña sea una nota discordante entre las alabanzas
generalizadas a Maldita,
pero es lo que yo he sentido al leerla.
Pero
con la misma honestidad, os recomiendo la lectura de esta novela. Más
allá de que el personaje de Lucía os convenza o no (a la mayoría
será que sí), el entramado de
personajes tan bien diseñados, con esas contradicciones
tan propias del ser humano, la conseguidísima ambientación
de la novela, un argumento
lleno de giros e historias paralelas que mantienen la atención del
lector, hacen que Maldita sea
una novela muy recomendable,
de esas que se leen en un suspiro.
VALORACIÓN:
8/10





