Vera, una historia de
amor
Juan del Val
Autor: Juan del Val
Editorial: Planeta, 2025
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 360
-Candela
Tras veinte años de matrimonio con un
marqués, Vera, que siempre respetó las reglas, que nunca levantó la voz, que
siempre fue la esposa fiel y sumisa, decide un día separarse de su marido.
Ahora con cuarenta y cinco, está dispuesta a vivir la vida sin ataduras de
ningún tipo.
Vera, una historia de amor ha sido la
novela ganadora del Premio Planeta 2025. Como no, un
premio que ha levantado mucha polémica en las redes sociales. Más de lo mismo.
Por más que se empeñen los lectores, el Premio Planeta (y más desde que el
premio es de un millón de euros) solo puede ser una apuesta ganadora de la
editorial y, desde ese punto de vista, ha sido un acierto pleno. De la calidad
literaria, si eso no es más que una entelequia en la mente del lector, hablamos
otro día.
He tardado un tiempo en hablaros de
ella, no por dejarla reposar, sino porque de entrada no estaba dispuesto a
dejar de leer cosas que me interesaban, por leer algo que de entrada no me
apetecía nada. Al final salió en audiolibro y ese ha sido el momento en que me
he puesto con ella.
Dos cuestiones me asaltaron pronto al
empezar a leer esta novela. La primera es ¿por qué
decide Vera separarse? No es que no sea lógica esa decisión, pues nunca
hubo amor en esa pareja, pues en realidad no dejó de ser una boda entre gente
bien. Pero como el autor no lo explica de un modo convincente, pasa a ser una
decisión al estilo de aquella de Comer, rezar, amar, en que una mañana la
protagonista se levanta diciendo ya no amo a mi marido así que me voy de viaja
por el mundo.
Solo que aquí en lugar de irse de viaje,
se queda en su “casita” y manda a su marido a paseo. Hasta que decide comprarse
otra casa para ella, momento en el que conoce a Antonio, el vendedor de pisos.
Y aquí viene mi segunda duda: ¿Por qué
le llaman amor cuando quieren decir sexo? Porque Vera, que llegó virgen a su
matrimonio y que prácticamente virgen sigue, nunca ha tenido el sexo como algo
importante en su vida ni que lo echase de menos.
Antonio, por lo menos al principio, es poco menos que una manera de romper con su pasividad, de echarle algo de picante a su vida. Pero eso es algo que más bien te imaginas, porque el autor no se molesta mucho en explicarlo ni la protagonista da para más.
Y aquí viene la clave de la novela.
Clave negativa, por lo menos para mí. ¿Cómo empatizar con la protagonista?
Porque su vida de niña pija, sin ambiciones ni más pretensiones que montar a
caballo y dominar las grandes firmas de moda, carece de cualquier atractivo
para mí. Sin el apoyo de una buena historia de amor o de una trama negra (algo
hay, pero dura nada y menos), ya me contaréis que queda: nada.
Creo que os ha podido quedar claro lo
que opino de esta novela, aunque en realidad he hablado de la trama. Pero es
que los personajes tampoco la sostienen.
Dice el autor que en una buena novela no tienen que pasar muchas cosas y que los eventos cotidianos y las emociones humanas son suficientes para crear una historia interesante. Y le doy toda la razón. Pero eso dependerá de los personajes que crees y la evolución de los mismos.
Ya sé que las comparaciones son odiosas, pero justo después de Vera, una historia de amor, leí El camino que no elegimos de Ana Merino que es justamente eso, una historia de vidas cotidianas, con el amor y el desamor presentes, con un marido que tras veinte años de “feliz” matrimonio le dice a su esposa que ya no la ama y la deja. En principio son historias que podrían ser semejantes. La diferencia es que ésta sí que me atrapó porque los personajes sí están bien creados y su propia verdad hace que nos sintamos atraídos por sus vidas y la evolución de las mismas.
ARGUMENTO de
VERA, UNA HISTORIA DE AMOR
VERA, UNA
HISTORIA DE AMOR
Antonio, por lo menos al principio, es poco menos que una manera de romper con su pasividad, de echarle algo de picante a su vida. Pero eso es algo que más bien te imaginas, porque el autor no se molesta mucho en explicarlo ni la protagonista da para más.
OPINIÓN
PERSONAL
Dice el autor que en una buena novela no tienen que pasar muchas cosas y que los eventos cotidianos y las emociones humanas son suficientes para crear una historia interesante. Y le doy toda la razón. Pero eso dependerá de los personajes que crees y la evolución de los mismos.
Ya sé que las comparaciones son odiosas, pero justo después de Vera, una historia de amor, leí El camino que no elegimos de Ana Merino que es justamente eso, una historia de vidas cotidianas, con el amor y el desamor presentes, con un marido que tras veinte años de “feliz” matrimonio le dice a su esposa que ya no la ama y la deja. En principio son historias que podrían ser semejantes. La diferencia es que ésta sí que me atrapó porque los personajes sí están bien creados y su propia verdad hace que nos sintamos atraídos por sus vidas y la evolución de las mismas.
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| Cubierta de El camino que no elegimos |
Y crear, todos pueden crear. Pero esa creación puede ser un churro o una belleza. Y Vera una historia de amor, por mucho Premio Planeta que se haya llevado, tiene más de churro que de belleza.
La nota no puede ser otra que un suspenso, porque además de todo lo anterior ha cometido un pecado para mí imperdonable: me aburrió
Si quieres comprar el libro pincha en la imagen.






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