martes, 16 de septiembre de 2014

LAS CUATRO TORRES (LEANDRO PÉREZ)

Hay un topo en mi vestuario



FICHA TÉCNICA

Título: Las cuatro torres
Autor: Leandro Pérez
Editorial: Planeta
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 352
PVP: 19,50 €








LEANDRO PÉREZ

Conocí a Leandro Pérez en su presentación de Las cuatro torres. Hablador, simpático, convencido de lo que está haciendo. Esto es lo que de él se nos cuenta en la contraportada de la novela:

Leandro Pérez (Burgos, 1972 hasta ayer guardaba sus libros en un cajón. Escritor y periodista, además de otras cosas, ha trabajado en Madrid, en El Mundo y es uno de los creadores de Trestristestigres.com, empresa que ha puesto en marcha numerosos proyectos en Internet, a menudo periodísticos y culturales.
Además de blogs, columnas y dosieres, Leandro Pérez ha escrito un par de narraciones que jamás publicará y varios primeros capítulos que quizá retome algún día. En algunos figura Juan Torca, el personaje que protagoniza Las cuatro Torres, su primera novela.

Corre como Torca, pero todavía no fume.





ARGUMENTO

Opaco al brillo de las estrellas, Juan Torca regresó del mar de Aral con el alma marchita y el cuerpo magullado. Desembarcó en Madrid, en un hotelucho de la Gran Vía...

Juan Torca, un exmilitar que acaba de llegar a Madrid recibe un encargo de un antiguo compañero de armas:
Tienes que averiguar quién es el topo que esta filtrando a Ramon Ribeyro lo que se cuece en el vestuario del Madrid. (Página 28)

Un asunto aparentemente sencillo, pero que seguro que es solo una pequeña parte de algo de mucha mayor envergadura que saber quién es el chivato.






FÚTBOL Y NOVELA

Parece mentira que siendo el fútbol una parte muy importante de nuestra sociedad (no hay más que leer la prensa o ver los espacios informativos en televisión), apenas tenga relevancia en la literatura.
Pocos son las novelas que tienen relación con este peculiar mundo. Que haya leído puedo citar La simetría de los deseos de Eshkol Nebo, en la que cuatro amigos israelítas se reúnen para contemplar los mundiales de fútbol cada cuatro años, la reciente La pena máxima de Santiago Roncagliolo en que el mundial de fútbol Argentina-78 sirve como referencia para contarnos la realidad sociopolítica de Perú en aquellos años.
Mucho más relacionado con el fútbol está la maravillosa Saber perder de David Trueba, en que se nos narra la vida de un futbolista argentino fichado por un equipo madrileño, que atropella a una menor de edad. Incluso en esta gran novela, se habla de “un equipo madrileño”, que a poco que conozcas la realidad de nuestro fútbol está claro que no puede ser otro que el Real Madrid, pero no se le menciona por su nombre.
Por eso, personalmente me alegro mucho de que una novela afronte el fútbol y su realidad con nombres y apellidos, no solo los de jugadores y presidentes sino que se diga muy clarito: Real Madrid.

Escudo del Real Madrid
Es posible que al leer la palabra fútbol, algunos rechacen directamente la novela, cuando en realidad dicho mundillo puede resultar muy interesante, porque aunque apenas salga a la luz pública, está cargado de intrigas y zancadillas. Vamos que lo de Juego de tronos es un juego de niños en comparación con las tramas de dicho mundo. O dicho de otra manera, ni el famoso enano de la serie sobreviviría en ese mundo ni como utillero.
Muy claras y muy reales las palabras que pone en boca de uno de sus personajes Leandro Pérez:
Si no recuerdo mal, Mendoza dijo que prefería presidir el Madrid que ser ministro. Tenía razón. Y hoy más que ayer. No sólo cualquiera elegiría el éxito deportivo antes que el político. Ahora, además, cuesta más ser presidente del Real Madrid que del Gobierno. Hace falta tener mejores contactos y más dinero que cualquier politico para ser el rey blanco. Pero merece la pena. El que consigue reinar en el Real Madrid, a poco que lo haga bien, consigue más popularidad y beneficios que el Zapatero o el Aznar de turno. (Página 190)

O esto otro que define a uno de los protagonistas, ficticio en este caso:
Para la gente como Barriocanales les importa una mierda Casillas, Mourinho y la madre que los parió. Para esa gente, el fútbol no es un deporte ni el opio del pueblo ni ninguna otra chorrada. Solo es poder. Influencia. (Página 303)


En realidad, parece que hoy día el mundo lo mueven dos motores: la prensa rosa y la deportiva, ambas con una misma cosa común: el espíritu cotilla de la humanidad:
El fútbol es una máquina de fabricar rumores, una máquina de cotilleos alimentada por todos. No buscan al chivato, porque todos se chivan. (Página 75)






LAS CUATRO TORRES

Por una vez y sin que sirva de precedente, un autor no tiene pudor en definir su novela como novela negra. O como mínimo gris, si se mezcla con el merengue del Real Madrid.
Las cuatro torres
Puede no aparentarlo al principio, máxime cuando el planteamiento inicial de la novela parece “blandito”: averiguar quién es el chivato en el vestuario del Real Madrid. Debo reconocer que en un principio dicho punto de partida me parecía un tanto flojo e incluso poco creíble, hasta que el propio protagonista de la novela dice por su boca lo mismo que yo estaba pensando, que no tiene sentido que le pagan un dineral por averiguar quién es dicho topo si basta con amenazar o dar una paliza al periodista que filtra las noticias para saber quién es.. O dicho de otro modo, ese dato es una pieza menor en una importante partida de caza mayor.


Una novela moderna que está ya con los tiempos que corren en la investigación. Y es que hoy día un investigador que se precie no puede dejar de pasar por alto las redes sociales, auténtica fuente de información:
A Torca las redes sociales le intrigaban. No concebía como la gente desnudaba su intimidad sin pudor ni cautela. (Página 254)

Algo de lo que ya nos hablaba Lorenzo Silva en Antesde los dieciséis, un reciente relato corto de la serie Bevilacqua
Otra cosa que añoro son los tiempos en que una persona sólo era sus llamadas telefónicas y sus papeles, si los tenía. Cuando no había que fisgar en sus trescientos canales de comunicación con el mundo para decir siempre lo mismo, casi nada de interés (Antes de los dieciséis; Página 15)

De ahí que en la novela aparezcan unas cuantas noticias tomadas de las propias redes sociales, porque los jugadores de fútbol están inmersos en esas redes:
Con veintidós años, no podía no estar en Facebook. (Página 61)


Gran Vía madrileña
La novela nos paseará por escenarios conocidos para muchos lectores, pues la vida de Torca transcurre en la Gran Vía madrileña por la que corre hasta el Retiro, por el Bernabéu o por Burgos, de donde es originario y tiene su casa Juan Torca.


En cuanto al estilo, Leandro Pérez tiene un lenguaje muy directo, con mínimas pero suficientes descripciones (¿para qué abusar como Stieg Larsson de descripciones de mobiliarios que parecen catálogos de IKEA?)
Sin duda eso contribuye a que Las cuatro torres tenga un ritmo muy cinematográfico, fácil de visualizar en todo momento por el lector que puede poner caras conocidas a muchos personajes. De hecho sería fácil hacer una película con esta novela, en la que parte de su contenido puede salir directamente de archivos televisivos.
Y hablando de cine, no he podido por menos que pensar en Hitchcock al leer Las cuatro torres, por su intriga, por ese Macguffin que atrapa al lector desde el principio y, por qué no decirlo, con un cameo del propio autor, aunque hay que esperar casi hasta la última página para encontrarlo.


Una novela en la que podemos encontrar guiños metaliterarios. Se citará unos cuantos autores y libros como Murakami y su De que hablo cuando hablo de correr,o Vázquez Montalbán con Los mares del Sur. Hay cameos como el de Arturo Pérez-Reverte y su famoso mechero.
O bien, una parte de los nombres que aparecen son homenajes literarios, como Marsé, Laforet, o Ribeyro el periodista al que investiga Juan Torca por el escritor peruano Julio Ramon Ribeyro, al que Leandro Pérez admira.





JUAN TORCA

Algo fundamental en toda buena novela negra, y más aún en aquella que aspira a convertirse en una serie, es tener un protagonista que atrape al lector, del que queramos saber más, que marque las diferencias con otros libros.
Las cuatro torres lo tiene: Juan Torca. Un nombre que procede de un tío del autor y un apellido que es muy común en Burgos.

Leandro Pérez tenía muy claro lo que buscaba: No quería un detective. Quería a alguien resuelto y con capacidad para meterse en asuntos turbios, y este exmilitar curtido en oscuras misiones, da muy bien el tipo. Así nos lo presenta el autor:
Durante lustros, su vida familiar y profesional apenas varió: orden y caos. Pero ahora, con cincuenta y un años, con mucho tiempo tal vez por delante, estaba solo, Sin amigos. Sin trabajo. Viudo. En cierto sentido doblemente viudo, sin Raquel, la mujer con la que había compartido media vida, y sin Nadia. (Página 18)


Un personaje que atrapa porque está lleno de claroscuros, que puede pasar de parecer un tipo desvalido y necesitado de protección, a alguien frío e implacable. Alguien que arrastra un turbio pasado del que la novela va dándonos apenas unas pinceladas, como esa misión en el mar de Aral que le ha roto el alma.
Un hombre consciente de que hay cosas de su pasado que mejor no contar. Un hombre de pocas palabras, quizás por deformación profesional, tantas son las cláusulas de confidencialidad que ha tenido que firmar a lo largo de su vida.
Así es como, casi en un telegrama se define:
Tuve una mujer. Murió. Tengo un hijo, Rodrigo. Vive aquí. (…) Buen chaval. Mejor que yo. Mucho mejor. De mí poco puedo decirte. He hecho demasiadas cosas, pero pocas buenas. He combatido en..., cómo explicártelo, en guerras sucias. Bueno, todas las guerras, sobre todo las no declaradas, son sucias, repugnantes, terribles. (Página 240)


Es de agradecer al autor que pese a su pasado, Juan Torca no sea un borrachín. No quiere decir que de vez en cuando no empine el codo. Pero si hay que dejar de beber para preparar una carrera a la que quiere presentarse, no tiene problemas en no beber. Lo de no fumar..., ya es otra cosa.


Y por supuesto y ante todo, es madridista, un madridista de esos que añora algunos de los jugadores del pasado:
-Olvidaros de Real Madrid.
-¿Y eso? ¿A ti qué te importa?
-A mi nada, yo solo quiero que vuelva Juanito. O Raúl. (Página 289)






IMPRESIÓN PERSONAL

Decía el autor en su presentación, que le gustaría hacer con este personaje una serie de siete novelas. Como resumen de mi impresión del libro, podría decir que ya estoy esperando que escriba y publique la segunda.
Porque ha superado con creces las expectativas que tenía puestas en esta novela y, el personaje de Juan Torca, es de esos que te llegan al interior. Porque no es blanco ni negro, porque tiene muchos secretos que poder ir descubriendo poco a poco y, porque pese a todos sus defectos, es un hombre leal, para el que la familia y los amigos están por encima incluso de su vida.

Las cuatro torres se lee de un tirón, es adictiva y su lenguaje es directo, sin florituras. Un lenguaje muy cinematográfico que convierte por momentos esta novela en un thriller de acción.
Que no te guste el fútbol, no es óbice para que no puedas disfrutar con esta novela, porque aún siendo interesante el ambiente en que se desarrolla, mucho más lo es el personaje principal, Juan Torca. Por eso esta serie puede tener vida más allá del Real Madrid.

Una novela para todo tipo de lectores, pero que disfrutarán muy especialmente los aficionados a la novela negra. Si son futboleros más aún. Y para aquellos que ademas son seguidores del Real Madrid, Las cuatro torres se convierte en una novela imprescindible.


Una novela terminada de escribir, como nos dice al final de la misma, en el año de la décima.



Gracias a Editorial Planeta por facilitarme un ejemplar de esta novela para su lectura y reseña. 


Si quieres saber más sobre Las cuatro torres, pincha AQUÍ para leer la entrada con la presentación de la misma.




VALORACIÓN: 8/10






Si quieres conocer más novedades 2014, pincha AQUÍ

Si quieres conocer más reseñas de novela negra, de misterio o policiaca, pincha AQUÍ






lunes, 15 de septiembre de 2014

AVANCE DE LA SEMANA (64)




Esta tercera semana del mes también va a ser temática y estará dedicada a la novela negra, con tres grandes novelas muy diferentes entre sí.





El martes una novedad muy reciente. Se trata de Las cuatro torres, una novela de Leandro Pérez ambientada en el mundo del fútbol, concretamente en el Real Madrid, donde partiendo de hechos reales, crea una entretenida ficción.










El miércoles nos espera La rubia de ojos negros de Benjamin Black en la que el autor fue elegido por los descendientes de Raymond Chandler para dar de nuevo vida al mítico personaje del detective Marlowe. Una novela que no desmerece frente a los originales.








El jueves una novela que ha obtenido el prestigioso Premio Hammet de novela negra. Se trata de La estrategia del pequinés del canario Alexis Ravelo. Una novela que no podéis perderos.






Recordad que hay un sorteo activo en este blog. Las bases podéis leerlas AQUÍ


domingo, 14 de septiembre de 2014

PRESENTACIÓN DE LAS CUATRO TORRES (LEANDRO PÉREZ)



El pasado martes nueve de septiembre, asistí invitado por la Editorial Planeta a la presentación de Las cuatro Torres, la primera novela de Leandro Pérez, un burgalés afincado ahora en Madrid y de profesión periodista.
Un encuentro que tuvo lugar en la cafetería Atresmedia (la que antes era 40 Principales) en la Gran Vía madrileña, en la zona en la que se aloja en un pequeño hotel Juan Torca, el protagonista de la novela.
Un encuentro íntimo con blogueros, amigos y periodistas, aunque creo que sobra el y de periodistas, porque quedaría mejor definido como amigos periodistas, entre los que se encontraba Diego Torres, encargado de la información del Real Madrid en ElPaís.
Por una vez y sin que sirva de precedente, los blogueros estuvimos bastante calladitos. Normal, porque ni habíamos leído la novela, ni conocíamos de nada al autor, lo cual es normal porque Las cuatro torres es su primera novela.

Como novela negra define Leandro Pérez su novela (¡Menos mal, por fin un autor que no tiene complejos en definir su novela como negra!). O como mínimo gris, si mezclamos la parte negra con la merengue del Real Madrid. Porque además de Juan Torca del que ya hablaré más adelante, el otro gran protagonista de la novela es el Real Madrid.
Una novela con un trasfondo histórico real, porque todos los encuentros de fútbol que salen en la novela, buena parte de los hechos que se narran en torno al Real Madrid y muchos de los personajes que en ella aparecen son reales.
Lo cual no quiere decir que lo sea la historia que va a contarnos, pura ficción (por más que parte de lo que nos cuenta sea sospechosamente real) con un trasfondo verídico que nos muestra sin tapujos la otra cara del fútbol y su relación con los medios de comunicación.

Como toda novela negra que se precie, necesita un personaje con la suficiente fuerza literaria como para mantenerla en pie y, si es posible, dar lugar a una serie. Ese protagonista es Juan Torca, un exmilitar de pasado un tanto oscuro con cincuenta años cumplidos al que le encargan descubrir el topo que hay en el vestuario madrileño filtrando información a la prensa. Un hecho que seguro recordáis los aficionados al fútbol o por lo menos los seguidores del Real Madrid.
De ese turbio pasado se nos darán pinceladas en la novela. Lo que el autor nos aclaró es que, esa historia no narrada, especialmente la que transcurre en el mar de Aral, es una historia nunca escrita pero creada en su cabeza hace ya muchos años. No consiguió plasmarla en papel y ha sido el salto a esta historia el que le ha permitido sacar adelante al personaje.
Leandro Pérez nos “amenazó” con hacer una precuela y volver a esta historia más adelante. Tiempo tendrá, porque su intención es que sea una serie de siete novelas (el siete es su número mágico como nos explica al final del libro) de la que ya tiene en mente la continuación de la que acaba de publicar.





ALGUNAS CLAVES DEL LIBRO EN FORMA DE PREGUNTAS

¿Que hay de Juan Torca en Leandro Pérez?
Todo y nada. Porque Leandro está muy lejos de ser ese militar que representa Juan Torca, incapaz de verse disparando un arma. Pero al igual que a él, le gusta correr (aunque no fuma). Los escenarios son los de su vida: Burgos y Madrid. El Madrid de Juan Torca es el Madrid de Leandro Pérez y el Burgos de Juan Torca es también el Burgos de Leandro Pérez.
Por otra parte,los gustos de Juan Torca son los de Leandro, que ve las series (Los soprano) que cita en la novela y ha leído los libros que se mencionan.


¿Por qué un exmilitar como protagonista?
No quería un detective. Quería a alguien resuelto y con capacidad para meterse en asuntos turbios, y este exmilitar curtido en oscuras misiones, da muy bien el tipo.


¿Por qué Las cuatro torres?
Porque esa es la imagen que Leandro ve muchas veces cuando entra en Madrid en autocar. Una imagen y un espacio que puede resultar muy evocador para escribir una trama como la presente.


¿Por qué se llama Juan Torca el protagonista?
Porque es un nombre que de siempre quiso poner a un personaje (es el nombre de un tío suyo). En cuanto a lo de Torca, es un apellido muy burgalés.
Y hablando de nombres, unos cuantos de los nombres de los personajes de la novela estaban en la presentación, tomados prestados a sus amigos, por más que en muchos casos físicamente no se parezcan en nada a los que aparecen en la novela.
O bien, otra parte de los nombres que aparecen son homenajes literarios, como Marsé, Laforet, o Ribeyro el periodista al que investiga Juan Torca por el escritor peruano Julio Ramon Ribeyro, al que Leandro admira.


¿En qué pilares se asienta la novela?
-El primero es Burgos, el escenario en que vivió y corrió (y por el que en un momento dado de la novela hace correr a Juan Torca) y luego las cuatro torres, esa imagen que contempla al entrar en Madrid.
-Luego Juan Torca, ese personaje presente en su mente y en muchas novelas que no llegó a escribir y del que se plantea qué pasaría si aterrizase en la Gran Vía madrileña.
-En tercer lugar ¿qué pasaría si una agencia de detectives investigase al Real Madrid?
-Una vez escrita la novela, el cuarto pilar, son los lectores y amigos que han leído o leerán esta novela


¿Cómo escribes?
De un modo caótico, en cualquier sitio y lugar, algo que con las nuevas tecnologías y el twiter te acostumbras a escribir en cualquier circunstancia o momento. De hecho las primeras líneas las escribió mientras viajaba en Alsa


¿Cuánto tardó en escribir la novela?
Dos años desde que se puso un verano con ella. Una vez escrito el arranque,aprovechando vacaciones y fines de semana o los ratos que su criatura recién nacida dejaba (las ventajas de un portátil que te permiten escribir entre toma y toma de biberón)


¿Qué planes literarios tienes para el futuro?
Escribir la segunda entrega de las andanzas de Juan Torca y si es posible, escribir esas siete novelas del personaje.


¿Eres madridista?
Merengue sí, pero también del Eibar. Y “casillista” convencido. Aunque lo que realmente adora Leandro es el número siete. Y números siete en el Madrid han sido Juanito, Raúl y ahora Cristiano Ronaldo. (Como para no adorar el 7)


¿Gustará la novela a los no futboleros?
¿Por qué no? Es una novela con mucho ritmo y acción, en la que el fútbol es un complemento pero no lo es todo. Lo principal es Juan Torca y de hecho, en las próximas entregas Juan Torca tiene más vidas que no serán futboleras.


Y ya que de fútbol y del Real Madrid inevitablemente se habló (no fue lo único, que la literatura con Murakami, Arturo Pérez-Reverte y Vázquez Montalbán entre otros autores también estuvo presente) ¿qué mejor que una frase que dijo Leandro en una entrevista para rematar esta presentación?

El Real Madrid siempre está en crisis, salvo el día que gana la Champions League.



Por cierto, la novela acaba del siguiente modo:
Burgos, Mayo de 2014, año de la Décima





jueves, 11 de septiembre de 2014

LA CARTA DE LUCRECIA (CARMEN DE LA ROSA)

Historias de mujeres




FICHA TÉCNICA

Título: La carta de Lucrecia
Autor: Carmen de la Rosa
Editorial: Anantes
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 221
PVP: 18,00 €






CARMEN DE LA ROSA

La primera noticia que tuve de esta autora es cuando se puso en contacto conmigo para ofrecerme esta novela. Os dejo lo que de ella nos cuenta la editorial en la solapa interior:

Carmen de la Rosa ha publicado las novelas El Al Mizar y El inglés de Serón y es autora de otras dos inéditas y relatos para adultos, así como de una colección de cuentos infantiles Tiene un blog culinario, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que creo hace una década en la localidad alemana Heidelberg, donde reside actualmente.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense, realizó dos años de Doctorado un curso de Relaciones Internaionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Múrcia.

Nació en Sevilla, en una familia de la burguesía rural. Viajera impenitente, conoce toda Europa y parte de América y África, y ha vivido en Sevilla, Almería, Múnich, Hamburgo, Dusseldorf y Londres. Reside en Heildeberg.






ARGUMENTO

Seis mujeres, seis secretos, un juego (verdad y mentira) en el que compartirán dichos secretos. Seis mujeres que poco tienen en común entre sí salvo su amistad.






LA CARTA DE LUCRECIA

“Los caminos del Señor son inescrutables” (Rom 11,33). Y no menos inescrutables son los caminos por los que un libro llega a tus manos. En este caso no es que la autora se pusiese en contacto conmigo (otros autores lo hacen y no me animo a tener sus novelas), sino que me llamó la atención lo que pone en la contraportada, que es el comienzo de la novela:
Mi abuela era mulata e hija de esclava. Solo lo saben Paquita y Jesús, mi marido. Se llamaba Lucrecia Monterreal, tenía un apellido aristocrático. Y es que, aunque su piel era oscura, su sangre era azul, o por lo menos color marino, eso decía mi abuela riéndose.

Parece con este comienzo que nos encontramos ante una novela de tipo histórico. Nada más lejos de la realidad, porque aunque se nos narren los antepasados de Marcela Álvarez de Monterreal, la protagonista, apenas son unas páginas diseminadas a lo largo del libro.
En realidad La carta de Lucrecia debe inscribirse en eso que se ha dado en llamar narrativa actual. Desgraciadamente muy actual, porque uno de los temas que trata la novela es el maltrato, y llevamos un verano en el que raro es el día en que un bestia no mata a su pareja.

Podríamos definir esta novela como historias de mujeres, porque en el fondo, y pese al mayor protagonismo de Marcela, por las páginas de La carta de Lucrecia van a desfilar las vidas de seis mujeres, muy distintas entre sí, pero con algo en común: algún episodio muy novelesco en sus vidas. Recalco el de, porque no es solo para, como prueba el hecho de que soy hombre y he disfrutado con esta novela.

Todo comienza con un juego: Cada mujer de un modo anónimo (para eso está Internet) propondrá dos historias de su vida. Una de ellas es real y la otra es falsa. Deberán averiguar no sólo cuál es la verdadera y cuál la falsa, sino a quién corresponde cada una de ellas.
Para que os hagáis una idea de por dónde va la novela, estas son las historias que nos proponen:
-Yo fui una famosa cantante de soul. Un familiar mío fue caníbal por necesidad.
-Mi tía enterró a su bebé difunto sin que nadie se enterara. Tuve una relación lésbica en el instituto.
-Voy a misa todos los domingos. Me acosté con un obispo.
-Tengo un tío santo. Mi bisabuela era negra.
-Mi madre no es mi madre. Yo he sido prostituta.
-Estuve en la cárcel dos años y medio. Me escapé de mi casa con catorce años.

La mejor definición de lo que podemos encontrarnos en esta novela, la tenemos en boca de una de sus protagonistas al definir al grupo:
Nosotras no somos prototipos, somos una partida de mujeres con lo único en común de no tener pelos en la lengua, y de que intentamos ser como nos parió nuestra madre, bueno, mejor dicho, que a pesar de los jodidos genes no nos sentimos predestinadas, que hemos evolucionado debido a los avatares de la vida, que somos conscientes de quye la libertad vale un peine y que luchamos por defenderla, que trabajamos y que hacemos cosas interesantes. (Página 126)






IMPRESIÓN PERSONAL

Una sorpresa esta novela que no era para nada lo que yo esperaba. Mejor, sorpresas como ésta son las que me animan a seguir arriesgando con lecturas de autores poco conocidos (o totalmente desconocidos para mí como era este caso)
Me gustan las novelas con varios protagonistas, y La carta de Lucrecia es sin duda una novela coral, aunque no todas las mujeres tengan la misma importancia. Es cierto que como ocurre en otras novelas del mismo estilo, el papel de los hombres en la misma es irrelevante o claramente negativo, porque pocos aparecen, salvo Jesús, el marido maltratador de Marcela.
Novela dura en algunos de sus pasajes, pues el maltrato no puede dejar indiferente a ningún lector con un poco de sensibilidad, pero que se ve no obstante suavizada por la actitud de las mujeres que protagonizan la novela, y a los toques de humor negro de los que se sirve la autora.

Si os gustan este tipo de novelas, con muchas mujeres compartiendo sus vidas, bien escrita, con un buen ritmo narrativo y, pese a la truculencia que en principio pudieran aparentar esas propuestas de secretos, real como la vida misma, no te lo pienses, La carta de Lucrecia es tu novela.





Gracias a Editorial Anantes por facilitarme un ejemplar de La carta de Lucrecia para su lectura y reseña.







VALORACIÓN: 9/10







Si quieres conocer más novedades editoriales 2014, pincha AQUÍ



miércoles, 10 de septiembre de 2014

EL GUACAMAYO ROJO (MANUEL MACHUCA)

Españoles en Brasil





FICHA TÉCNICA

Título: El guacamayo rojo
Autor: Manuel Machuca
Editorial: Anantes
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 453
PVP: 22,00 €






MANUEL MACHUCA

Conocí a este autor a raíz de la publicación de Aquel viernes de Julio. De él se nos dice lo siguiente en la solapa interior de esta novela:

«Manuel Machuca (Sevilla, 1963) es doctor en Farmacia por la Universidad de Sevilla. Miembro correspondiente de la Academia Peruana de Farmacia, consultor de la Organización Mundial de la Salud y profesor honorario de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), ha impartido cursos y conferencias en más de veinte países de Europa y América, publicando más de cien artículos científicos y de opinión en revistas científicas y profesionales de repercusión internacional.

En su faceta literaria es autor de la novela Aquel viernes de julio, coordinador de Relatos de farmacéuticos, un libro en el que participaron más de quince profesionales españoles y de América Latina, ha publicado relatos en la revista argentina Motor de ideas colabora con asiduidad en los diarios del grupo Joly y también ha publicado numerosos artículos en Cambio 16 y Cuadernos para el diálogo.»







ARGUMENTO

Era el último día de enero de 194 cuando el barco que llevaba a Bernardo Ortega y su familia atracó en el puerto brasileño de Santos.

No era ese el destino original de la familia Ortega. Su intención era ir a Cuba para trabajar con un hermano, pero poco antes de embarcar fueron atracados y, al perder su dinero, el cabeza de familia no se atrevió a aparecer con las manos vacías y cambió el destino de su familia y puso rumbo a Brasil.

Cien años después Luis, un joven arquitecto español se ve obligado por la crisis de la construcción a buscar trabajo fuera de España y su destino elegido es Brasil, donde aún conserva algún viejo pariente como la tía Gloria.

Esta es la historia de cien años de una familia luchadora.






EL GUACAMAYO ROJO

-¡Mira, un loro rojo!
-No es un loro, es un guacamayo. Su cola es más larga y es más grande que el amarillo u verde que está al lado. Ese sí es un loro. (Página 19)

Esa es una de las primeras imágenes que la familia Ortega recibe al desembarcar en Brasil a principios del año 1904. Una imagen colorida y cargad de alegría, que poco tendrá que ver con la dureza de la vida que les espera a continuación en una plantación del interior de Brasil donde la familia tiene que ganarse muy duramente la subsistencia.
El guacamayo rojo es la historia de cien años de una familia que marchó de España en busca de una vida mejor, de una posibilidad de supervivencia y que a base de trabajo y esfuerzo fue saliendo adelante.
Una historia que desgraciadamente se repite cien años después (no se engañe señora ministra, cada español que tiene que salir a buscarse las habichuelas fuera de España, no lo hace por aventura sino por la más pura y dura necesidad) en la que un joven español ha de partir hacia Brasil, completando el círculo al reencontrarse con la tía Gloria, un lejano pariente descendiente de aquellos que emigraron cien años atrás a Brasil.

La acción de El guacamayo rojo se narra en dos planos temporales: el actual con las desventuras de Luis al llegar a Brasil y la historia de la familia Ortega cien años antes. Inevitablemente es una historia épica, porque épica es la historia de aquellos que partiendo de la nada tienen que luchar por sacar a una familia adelante. Y eso es lo que hace la familia Ortega, en una tierra desconocida, con costumbres desconocidas, con una lengua que aunque semejante también es desconocida.

No entra Manuel Machuca a explayarse en los motivos de la crisis que provoca la necesidad de que Luis tenga que salir de España. No hay juicios políticos sobre nuestra situación. Ni tampoco profundiza en la situación brasileña, salvo un breve comentario puesto en boca de los protagonistas:
-¿Por qué te has venido a Brasil?
-Bueno, este país está creciendo mucho, tiene un gran futuro...
-Si, siempre tuvo un gran futuro, y me temo que así va a seguir siendo siempre, un país con mucho futuro. (Página 202)


Mucho hay que contar sobre esta familia española emigrada a Brasil. Y ahí está precisamente lo mejor y lo peor de la novela, porque o el autor se iba a mil páginas, o el lector puede quedarse con la impresión con la que yo me he quedado pasados los primeros capítulos: la de hallarnos ante un álbum de familia, en el que Manuel Machuca nos va mostrando como si de fotos se tratase los sucesos más relevantes que les ocurrieron, pero que entre foto y foto faltan muchos detalles que no conocemos.
Por eso como aspecto positivo, el libro tiene un ritmo trepidante en el que no paran de ocurrir cosas. Pero por otro lado hay historias que se quedan cortas, que por sí mismas merecían un libro, como la historia del pariente que trabajó en el cine. O de la misma tía Gloria, que pese a ser un personaje muy importante en la historia presente, no se profundiza en su personaje, prácticamente se hace un resumen de su vida pasada.

Pega menor en cualquier caso, porque lo que viene a significar es que, pese a sus más de cuatrocientas páginas, me hubiera gustado saber mucho más de sus protagonistas.






IMPRESIÓN PERSONAL

Creo que ha quedado claro que me ha gustado El guacamayo rojo. Una historia más completa y atractiva que su primera novela Aquel viernes de Julio que también disfruté.
Una historia emotiva en muchos momentos, cargada de acción. No podía ser de otra manera, porque estamos ante una familia dispuesta a luchar por salir adelante y que no se deja amilanar por las circunstancias, que parece ser la moraleja final de la historia, lo que Luis aprende al conocer a sus lejanos parientes.

Que un libro se te quede corto pese a sus cuatrocientas cincuenta páginas, es muy indicativo de hasta que punto quedé atrapado entre sus historias.






Gracias a Editorial Anantes por facilitarme un ejemplar de El guacamayo rojo para su lectura y reseña.






VALORACIÓN: 8/10




Si quieres conocer más novedades editoriales 2014, pincha AQUÍ


Si quieres conocer más reseñas de novela histórica, pincha AQUÍ





martes, 9 de septiembre de 2014

EL LLANTO DE LA ISLA DE PASCUA (JOSÉ VICENTE ALF ARO)

El misterio de los gigantes





FICHA TÉCNICA

Título: El llanto de la Isla de Pascua
Autor: José Vicente Alfaro
Editorial: Círculo Rojo
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 249
PVP: 12,00 €






JOSÉ VICENTE ALFARO

José Vicente Alfaro (Huelva, 1976) licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla, irrumpió exitosamente en el panorama literario español en el 2013 con la publicación de La esperanza del Tíbet, novela que en muy poco tiempo se convirtió en un fenómeno de ventas en Amazon.

Ahora, con El llanto de la Isla de Pascua, José Vicente pretende continuar la senda iniciada con su novela anterior La esperanza del Tíbet,  con la clara premisa de ofrecer una historia entretenida sin renunciar a trasladar al lector a un momento clave de otra civilización o cultura.






ARGUMENTO

Germán es un joven arqueólogo español que tiene el honor de participar en una importante excavación arqueológica que intenta aclarar alguno de los numerosos misterios que esconde la isla de Pascua.
Una excavación que se ve interrumpida por un brutal asesinato y la sospecha de que la víctima había realizado un descubrimiento que podía revolucionar la historia oficial de dicha isla.





EL LLANTO DE LA ISLA DE PASCUA

El llanto de la Isla de Pascua es la segunda novela publicada por José Vicente Alfaro y, al igual que La esperanza del Tíbet, su primera novela, transcurre en medio de exóticos paisajes, aquí nos traslada lejos de aquellas gigantescas cumbres a estas misteriosas islas en medio de la nada de un inmenso océano.

Pese a los años transcurridos desde su descubrimiento, estas islas, sus habitantes y sobre todo, las gigantescas estatuas que pueblan las islas, son todo un misterio que sigue sin resolver:
¿Quiénes fueron en realidad los modelos que sirvieron de inspiración a los primitivos autores de las figuras, cuyos rasgos y facciones no se encuentran entre los miembros de ninguna tribu polinesia?
(…)
¿Cómo había sido posible que en una isla tan pequeña y aislada por completo del mundo exterior, se hubiese podido desarrollar una civilización tan prodigiosa, capaz de concebir expresiones monumentales similares a las creadas por las sociedades de la América precolombina? (Página 19)

El llanto de la isla de Pascua profundizará en ese misterio, nos irá mostrando lo que la ciencia actual sabe, aquello que la arqueología sospecha, y leyendas y tradiciones sobre lo que pudo ser. Aunque lo cierto, es que las leyendas y tradiciones orales de este pueblo, son demasiado recientes, como si el pueblo que hoy habita estas islas no hubiese sido realmente el que levantó las grandes estatuas.
Para narrarnos este pasado, el autor recurre a la figura de una niña pequeña a la que Germán le va explicando todo lo que se sabe, lo que no se sabe, lo que se inventa o lo que se sospecha de la historia de ésta isla, de sus posibles primeros habitantes, a la de los actuales, a la de aquellos que la descubrieron y “conquistaron” apenas hace dos siglos...
Muy interesante esa parte novelada, escrita en primera persona como si fuesen los propios protagonistas los que nos contasen su historia. Pero aún siendo muy interesante y entretenida, resulta poco creíble el lenguaje empleado en la misma, más destinado a un adulto, que a la niña a la que se le está contando. Ese es el fallo principal que le encuentro a esta novela.

Pero al margen de ello, lo cierto es que el propio misterio de estas islas me enganchó completamente desde el primer momento, siendo el hilo principal de la novela, el misterio del asesinato, casi una mera excusa para continuar con la novela.
Prevalece en El llanto de la Isla de Pascua el propio relato histórico a lo que de novela de misterio y thriller tiene, por más que las puras páginas sean acción pura y dura hasta el desenlace final.






IMPRESIÓN PERSONAL

Me ha gustado mucho El llanto de la isla de Pascua, bastante más que La esperanza del Tíbet. No quiero decir con esto que sea mejor novela. Simplemente el tema de los lamas y sus reencarnaciones no me atrae tanto como los misterios de estas islas perdidas en medio del océano.
Además, ha conseguido una entretenida combinación de novela histórica divulgativa, novela de misterio y thriller de acción (sin olvidarnos su toque sensible que también lo tiene a través de la relación de un padre con una hija pequeña que ni siquiera sabía que tenía).

No digo que no podáis leer novelas más sesudas, más profundas, con unos personajes más intensos y de una mayor carga psicológica (nada que objetar a los que José Vicente Alfaro nos presenta, que están bien dibujados y son creíbles). Pero eso no siempre va unido a una lectura divertida y amena, en la que de paso aprendemos algo de otra lejana cultura como es el caso de las novelas de José Vicente Alfaro.

Una novela pues muy recomendable para disfrutar de un ameno rato de lectura.





Gracias a José Vicente Alfaro y a Editorial Círculo Rojo por facilitarme un ejemplar de El llanto de la Isla de Pascua para su lectura y reseña. 







VALORACIÓN: 8/10




Os dejo el booktrailer del libro:





Si quieres conocer más novedades editoriales 2014, pincha AQUÍ


Si quieres conocer más reseñas de novela histórica, pincha AQUÍ



Analytics