miércoles, 12 de diciembre de 2012

LA TRIBU MALDITA (VÍCTOR FERNÁNDEZ)

Érase una vez el hombre hace 400.000 años



Portada de La Tribu maldita
Dentro del mes de novela histórica propuesto por Laky en su blog Libros que hay que leer, os traigo hoy esta novela. Aunque en realidad no se trata de una novela histórica, sino prehistórica. La prehistoria es un periodo que fascina a mucha gente, con una iconografía muy peculiar en el imaginario popular. No hay más que ver la atracción que para muchos niños suponen las imágenes de los dinosaurios. También es cierto que hay toda una generación que creció a la sombra de la exuberante Raquel Welch en aquella película que llevaba por título Hace un millón de años (película del año 1966 donde la rigurosidad científica brillaba por su ausencia y los anacronismos eran junto a los esculturales cuerpos de bellezas en bikini la marca de la película).
Probablemente el motivo de la fascinación provenga del desconocimiento, de la necesidad de imaginar un mundo primitivo y desconocido a partir de unos mínimos restos hallados. Restos cuya primera dificultad estriba en datarlos, en saber cuántos años de antigüedad tienen. Restos que llevan a conclusiones radicalmente diferentes. Lo cual tampoco es extraño, porque se trataba de comunidades aisladas, separadas por miles de kilómetros en algunos casos y en los que la evolución podía ser totalmente diferente.
Además, no en todos los casos había ritos funerarios (lo cual también en sí mismo es un dato), ni en los enterramientos hay en muchos casos restos asociados a las costumbres de aquellos pueblos. Lo cual en sí mismo es normal. ¿Acaso es habitual hoy día enterrar a los muertos con su teléfono móvil encima? Y sin el móvil, el portátil, la tableta o artilugio semejante, es difícil comprender y entender a la generación actual. Y dentro de, no digo ya unos miles de años, sino apenas unos cientos, ¿qué quedará de una cultura colgada en una “nube virtual”? ¿Qué rastro físico quedará de este saber o sentir?


Imaginación, mucha imaginación se ven obligados a echarle los estudiosos de aquella época. E imaginación es lo que le echa Víctor Fernández Correas, autor de esta novela. Y lo hace a partir de los huesos más famosos de España y probablemente ahora mismo del mundo entero, los hallados en Atapuerca. Unos restos humanos de hace 400.000 años a partir de los cuáles el autor monta una historia sobre qué pudo pasar para que llegaran hasta allí y hace de esta especulación una novela.



LA TRIBU MALDITA VERSUS EL CLAN DEL OSO CAVERNARIO

Si hay una referencia que todos conocemos a la hora de hablar de novelas centradas en la prehistoria, esa es El clan del oso cavernario de Jean M. Anuel, una saga que tuvo continuidad en el tiempo hasta completar una serie de cinco novelas que han ido de más a menos (la última es muy aburrida)
Lo primero que hay que destacar de La tribu maldita es su originalidad y sobre todo su credibilidad. Todo lo que nos narra realmente pudo ocurrir de ese modo. Así lo sentía yo al leer la novela, y eso hace que aún sea más amena.


Portada de El Clan del Oso Cavernario
Es cierto que ambas novelas tratan periodos muy distanciados en el tiempo, pues los hechos narrados en La tribu maldita son bastante anteriores. Pero no es eso lo que afecta a la credibilidad del Clan del oso cavernario, una novela en la que hay que destacar el esfuerzo imaginativo de la autora para describirnos el día a día de una tribu, de uno de aquellos clanes. Porque a diferencia de lo que ocurre en La tribu maldita en la que el autor parte exclusivamente de unos huesos y de un único objeto hallado en la Sima de los Huesos de Atapuerca, al ser mucho más reciente, El clan del oso cavernario parte ya de numerosos objetos encontrados, restos de recipientes, de utensilios de uso diario, aquellos que utilizaban para cocinar, para transportar sus pertenencias, para cazar...
Desde ese punto de vista si que me resultó muy interesante dicha novela, una novela que pude ver reflejada en imágenes cuando estuve en la neocueva de Altamira y la exposición que hay a la entrada de la misma, donde se recrea como era la vida de aquellos seres, cómo cazaban, cómo comían, como fabricaban sus utensilios, etc.
Sin embargo la autora abusa, desde mi punto de vista, del lado imaginativo para recrearnos toda una serie de rituales religiosos, para hablarnos de la capacidad de comunicarse de aquellos seres que apenas tenían capacidad para hablar, de una memoria que estaba grabada en sus genes... Y por supuesto, la capacidad que tiene la protagonista para avanzar ella solita en lo que debió ser un esfuerzo de generaciones, como por ejemplo en el hecho de montar a caballo, de domesticar a un lobo, de conseguir fuego a partir del pedernal, de conseguir un lanzador de jabalinas más potente, etc, etc. Excesivo, por más que novelescamente pueda resultar atractivo.


Cartel de Hace un millón de años
No es el caso de La tribu maldita, que busca en todo momento el realismo más crudo, mostrándonos una época en la que aquellos primitivos seres humanos se limitaban a sobrevivir frente a una naturaleza hostil en la que cazaban o eran cazados, donde tenían que luchar contra las inclemencias del tiempo y donde llegar a los treinta años era una hazaña. Lo cual no quita que como demuestran los huesos de Atapuerca, alguno no consiguiera llegar a los cuarenta y cinco años.
Y en cuanto al lenguaje, me gusta la expresión que usan en la novela: “gruñidos”. Y es que como nos explica en la larga nota explicativa de la novela al final de la misma el autor, no estaba preparado el organismo fonador para pronunciar todas las vocales. Por eso en la novela apenas hay diálogo, apenas unas cuantas palabras cuya traducción (evidentemente es un lenguaje inventado) podemos encontrar al final del libro.



ARGUMENTO


El duro invierno está a punto de llegar y Kamu el líder de los cazadores tiene que tomar una difícil decisión. Pues es el momento menos propicio para emprender un viaje con todo el clan. Pero parece que no queda otro remedio, apenas hay frutos, los animales han desaparecido y las fieras amenazan a los pocos supervivientes.
Las circunstancias terminan obligando a la tribu a comenzar una azarosa y dura emigración en busca de un valle prometido por Anar, el más viejo de la tribu. Un valle de clima suave, donde el agua fluye con generosidad, donde los frutos son abundantes y los animales pastan en sus verdes pastos.




IMPRESIÓN PERSONAL


Contraportada de La tribu maldita
Víctor Fernández Correas es un autor que hace tiempo que tengo en el punto de mira gracias a su primera novela La conspiración de Yuste, en la que se narran los últimos años de la vida del emperador Carlos I de España y V de Alemania. Pero se ha cruzado por el camino esta novela, de la que también había leído muy elogiosos comentarios.
No me ha defraudado. Es una novela muy entretenida, narrada en capítulos breves, que desde el principio ha sabido captar mi atención. Ha encontrado el equilibrio entre una novela de aventuras y una obra de divulgación, porque ambas cosas es. Una obra que desmitifica aquella difícil época, en la que la vida en la tierra no era precisamente la de un paraíso terrenal.


Hasta que punto lo que se nos cuenta en ella es válido, hasta que punto es una buena exposición de algunas de las teorías que hay sobre aquella época, da fe el texto que podemos encontrar en la contraportada, de Eudald Carbonell, Codirector de los yacimientos arqueológicos de Atapuerca:
Un retrato apasionante de la vida de nuestros antepasados de género, una visión social y humana de las pasiones, del quehacer cotidiano y del entorno en que se desenvolvieron estos homínidos.

Una novela imprescindible para los que queráis acercaros de un modo ameno e instructivo a aquellos primeros antepasados nuestros.


Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles



DATOS TÉCNICOS

Editorial: Temas de hoy
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 478
PVP: 19,90 €



VALORACIÓN: 8/10








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lunes, 10 de diciembre de 2012

CUANDO LEAS ESTA CARTA (VICENTE GRAMAJE)


Mensaje del pasado en una botella



Portada de Cuando leas esta carta
Esta novela fue la sorpresa del año 2011, al convertirse la primera novela publicada por un médico rural valenciano que ejerce en Godelleta, un pueblo de tres mil habitantes en Valencia, del Premio Círculo de Lectores 2011.
Una novela que podemos calificar de novela histórica, al recrear un episodio de nuestra historia, no muy lejano pero si poco conocido como es el llamado desastre de Annual. Lo más curioso es que la anécdota que da lugar a la novela, los hechos presuntamente ocurridos en la posición de Chemorra, son ficticios, como el propio autor nos aclara en una nota final en la que nos dice como según El Expediente Picasso, un exhaustivo informe de todo lo que pasó en aquel nefasto episodio de nuestra historia, dicha posición ya estaba abandonada cuando ocurrieron los hechos aquí narrados. Así pues el capitán Gimeno, el protagonista de esta novela tampoco existió, aunque esté basado en la vida de otro oficial que realmente si existió.



Vicente Gramaje

EL AUTOR: VICENTE GRAMAJE


Vicente Gramaje nació en Valencia en 1961 y ejerce como médico en Godelleta, donde seguro que ha sido la comidilla de todo el pueblo que su doctor haya escrito una novela, que además se ha llevado el Premio Círculo de Lectores 2011.
Dos son sus aficiones favoritas: viajar y leer. Entre sus gustos literarios figura el de la novela histórica y los relatos de viaje. A partir de una de estas lecturas en la que se narraban los hechos acontecidos en lo que entonces se llamaba el Protectorado de Marruecos, de donde surgió la idea para escribir esta novela, su primera novela.




ARGUMENTO

Víctor es médico. Lo sigue siendo a pesar de haber colgado la bata y el fonendo para tomarse un año de excedencia en la que va a intentar reordenar su vida, ver si es posible continuar ejerciendo como profesional. Una crisis provocada por la muerte de su mujer.
En esta huida decide viajar y partir a Marruecos en pos de a saber qué quimera. Durante su viaje, una tarde que está aburrido y a punto de partir, presencia en el monte Arruit el descubrimiento de un yacimiento con cadáveres de antiguos soldados españoles:
«Asomaba algo que parecía una costilla; me agaché y, utilizando un pequeño palo, escarbé con curiosidad en la arena. Enseguida asomo una hebilla de cinturón, luego algo que pareció una insignia de uniforme y después el palo tocó algo duro. Escarbé un poco más y encontré una botella de cristal idéntica a las que se ven en las farmacias antiguas, con el tapón aún puesto e incrustaciones de tierra.» (Página 18)
Batalla del monte Arruit

La botella contiene en su interior una carta con una dirección. Por el nombre del remitente y del destinatario, sin coincidencia de apellidos, deduce que es la carta, la última carta que el capitán Gimeno, consciente de que su final está próximo ante el asedio de los marroquíes ha escrito a su mujer o su novia.
Víctor decide que dicha carta, que en ningún momento abre, debe llegar a su destinataria, o en todo caso, porque ni aún siendo centenaria puede seguir con vida, a los descendientes de la misma.


Comienza así una aventura que permitirá a Víctor recomponer las partes de su alma que se han roto por el camino de la vida.


LA NOVELA


Cuando leas esta carta es una novela histórica, como comentaba al comienzo de la reseña, si bien tiene la peculiaridad de que la parte histórica es casi una excusa para mostrarnos la historia de un médico cuya vocación sigue intacta pero cuya confianza en sí mismo ha desaparecido. Una confianza sin la que no se atreve a volver a pasar consulta. De hecho, las páginas que nos llevan al pasado, apenas son un tercio de la historia.
Ha sido el autor capaz de resumir en pocas palabras y sin duda con el citado Expediente Picasso, los acontecimientos que sucedieron en aquellos días. Pese a ello, no esperéis encontraros una colección de batallitas y episodios bélicos, reducidos a su mínima expresión. Lo justo para que podamos entender lo duro que fue para los españoles atrapados en una ratonera por culpa de la incompetencia de los altos mandos militares y del gobierno de Madrid, del que muy pocos consiguieron escapar con vida.


En una entrevista que le realizaron al autor y que podéis leer pinchando aquí, le preguntaban qué ocurriría si le preguntaran a un estudiante por el desastre de Anual. El autor con muy buen criterio decía que no hace falta preguntárselo a un estudiante, sino a cualquiera que esté a nuestro alrededor. Bueno, a casi cualquiera que algunos si sabemos lo del famoso desastre, siquiera sea por culpa de los libros y las lecturas, que en mi tierna juventud me leí Imán, el libro en que Ramón J. Sender (por cierto ahora reivindicado entre otros por María Dueñas en su libro “Misión Olvido”) nos narraba los sucesos allí acontecidos.

No hace mucho leí también El nombre de los nuestros de Lorenzo Silva, en el que también el desastre de Annual era el protagonista de la novela. La novela de Lorenzo Silva profundiza más (sin meterse tampoco en mucha batallita) en los sucesos que allí sucedieron y en la personalidad de los que allí tuvieron que luchar y morir. Bien es cierto, que allí no había una historia paralela en el presente.


Portada de El nombre de los nuestros

Tienen sin embargo puntos en común. Sobre todo la necesidad de no olvidar el pasado, de aprender de los errores que allí se cometieron, de honrar la memoria de los que cayeron por la ineptitud de los que los enviaron a una muerte de la que no supieron sacarlos a tiempo.
Nos narraba Lorenzo Silva:
«El nombre de los nuestros. Los nuestros son ellos, los infelices que siempre salen mal parados: Haddú, o los otros que cayeron en Sidi Dris, o los pobres a los que yo elegí para defender Afrau en la retirada y se quedaron allí. Hasta los moros a los que matamos, si lo miras, son los nuestros. Nosotros somo como ellos: corremos, nos arrastramos, pasamos miedo y nunca nos ayuda nadie. Por eso tenemos que recordarlos siempre, a nuestros muertos; nosotros, porque los demás van a olvidarlos. Van a olvidar que murieron, y que chillaron, y que se desangraron encima de esta tierra. Pero tu que los has visto caer no los olvides nunca.» (El nombre de los nuestros; página 275)


Nos dice Vicente Granero en la citada entrevista:
«Creo que fue Churchill quien dijo que los pueblos que ignorar su historia pueden volver a cometer los mismos errores. ¿Qué errores? Mire usted, si me pregunta cual es la lección que debemos de aprender le respondería: los líderes, los que mandan, los gobernantes, deben de cuidar, de velar por aquellos a los que dirigen, por aquellos a los que gobiernan en todos los ámbitos, desde el castrense, como debió de ocurrir en Annual, hasta las esferas de un gobierno.»

Cadáveres de la matanza de Monte Arruit

Dos historias, dos personajes principales: Víctor, el médico y Gimeno el capitán. El resto, la familia de Víctor, la militar que le ayuda en sus investigaciones, o el resto de los soldados que acompañan a Gimeno quedan en un segundo plano bastante desdibujados. De hecho, el único personaje que queda perfectamente trazado es Víctor.
Sospecho que la perfección en dicho dibujo obedece a que, en cierto modo, Víctor no deja de ser un alterego de Vicente Granero. Normal, porque es la manera más fácil de escribir una primera novela. Y así en este personaje vuelca el autor parte de sus experiencias personales como médico, incluido un episodio en el que interviene en un accidente, totalmente superfluo para el desarrollo de la novela (y normalmente todo lo que es superfluo, frena el ritmo de la narración al desviarlo)
Quizás por mi contacto directo y diario con la profesión médica, me ha resultado interesante la parte que trata de la vida de Víctor, de sus dudas como profesional. Un profesional en el que las vidas y el bienestar de los pacientes está en sus manos y la responsabilidad y un par de fracasos, le llevan a considerar hasta que punto está capacitado. Muchos parecen olvidar que los médicos son seres humanos, que no son dioses, que son falibles y se equivocan. Quizás por eso puedan resultar sorprendentes las declaraciones de este médico, bien es verdad que puestas en boca de uno de sus personajes, pero creo que contribuyen a humanizar el trabajo diario de miles de profesionales, máxime ahora que están sometidos a un tremendo estrés por el aumento de su carga de trabajo (inversamente proporcional al sueldo que reciben por el mismo, a más trabajo, menos dinero)


Dos historias que el autor ha sabido intercalar hábilmente, con un ligero toque de romance y otro poco de suspense, capaz de mantener al lector atento hasta la resolución del libro.



IMPRESIÓN PERSONAL

Me parecen muy loables todos los intentos que realizan algunos autores para dar a conocer nuestra historia, especialmente el de aquellos que consiguen hacerlo de un modo ameno, como es el caso de las dos novelas aquí citadas.
Vicente Granero consigue con pocas palabras, mostrarnos el horror de una masacre. Una masacre de tal calibre que fue imposible silenciarla a la opinión pública, aunque (y en eso no hemos avanzado nada) no hubiese finalmente responsabilidades políticas. Sin embargo, el paso de los años, ha silenciado aquel nefasto episodio de nuestra historia, no tan antiguo, pues ocurrió en el año 1921, hace todavía menos de cien años.



Cementerio de Melilla

Quede claro pues al lector que se acerque a este libro, que no va a encontrarse con una novela romántica de mensaje de amor que viaja a través de los años oculto en una botella. Dicha botella es solamente el subterfugio del que se vale el autor para contarnos los hechos ocurridos en aquella época y para conectarlo con la época actual y contarnos la otra historia, la de “su” médico. Hay algo de romance, pero en dosis mínimas.
De hecho, desde ese punto de vista, la portada del libro, muy bonita ella, es un tanto engañosa, pues sugiere una historia romántica de principios del siglo XX, Y tal historia no existe.
Siempre defiendo la novela histórica cuando es rigurosa, y ésta lo esa. La defiendo cuando da a conocer episodios de la historia que parecen haber quedado ocultos por otros más llamativos o más “brillantes” para la historia oficial.


Si os aburren aquellas novelas históricas en las que el autor se entretiene páginas y páginas en describirnos tácticas militares, batallas, intrigas palaciegas y demás detalles, podéis estar tranquilos, esta novela no es de ese estilo.



RESUMIENDO
Una novela histórica que sin defraudar a los aficionados a dicho género, cuenta con el gancho suficiente para atraer a este género a lectores que no suelen frecuentarlo. Un buen resumen de los hechos que han dado en conocerse como el desastre de Annual y una historia actual sobre las dudas que llevan aun hombre a perder la confianza en su capacidad profesional.


Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles



DATOS TÉCNICOS


Editorial: Destino
Encuadernación: Tapa blanda
Paginas: 384
PVP: 18,50€   











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viernes, 7 de diciembre de 2012

LAS TRES HERIDAS (PALOMA SÁNCHEZ-GARNICA)


Cuando todo cambie



FICHA TÉCNICA


Título: Las tres heridas
Autor: Paloma Sánchez-Garnica
Editorial: Planeta
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 637

PVP: 21,50 € 




INTRODUCCIÓN: UN HOMENAJE A MÓSTOLES


El 2 de mayo sería el día más adecuado para publicar esta reseña. No porque venga a hablar de la Guerra de Independencia, sino como un homenaje a la tierra que me a acogido: Móstoles. Porque mucho antes de que el 2 de mayo fuera designado como fiesta de la Comunidad de Madrid, era ya la fiesta de Móstoles, con celebraciones muy especiales en las que se recrea la declaración de lucha contra el invasor francés.
Pero lo cierto es que al margen de este episodio de la historia de Móstoles, es una población que pese a sus actuales más de doscientos mil habitantes, no aparece en nuestra literatura, salvo que puede que alguna esporádica alusión a la misma como ciudad dormitorio. Y eso es algo que viene suplir Las tres heridas, parte de cuya acción transcurre en Móstoles, tanto en el Móstoles actual como en el Móstoles de la Guerra Civil.

Fuente de los peces (Móstoles)
Si, a pesar de todo, Móstoles tiene historia propia. Si me apuráis, la historia de un pueblo al que a golpe de piqueta no le queda nada de su pasado. O casi, no voy a exagerar, pero poco o nada tiene que ver esta ciudad en la que vivo, con la que pudo existir en los años treinta, en la que aparte de la Iglesia de la Asunción, de la Ermita de Nuestra Señora de todos los Santos y el cementerio, poco más queda. Por no quedar, no quedan ni el nombre de sus calles, que han sido cambiados.
Queda el cementerio del que se nos habla en las novelas. Un cementerio que habla de lo que era Móstoles, porque como buen cementerio estaba a las afueras de la ciudad, al igual que ocurre hoy con el cementerio nuevo. Pero el enorme crecimiento de la ciudad, que ha llevado a multiplicar su población por más de doscientos en menos de cien años, ha hecho que quede situado en pleno centro de la ciudad, aunque si eres forastero, puede que ni te des cuenta de que esos muros son las tapias de nuestro viejo cementerio.

Nos habla la autora de las pequeñas casas derribadas para construir bloques de pisos. Esa es la realidad de Móstoles, en el que apenas quedan algunas casas de lo que era un pueblo de agricultores. Se sigue conservando esa fuente de los peces, prácticamente en la misma ubicación, en una pequeña plaza a la bajada de la ermita del pueblo (lo que era una ermita a la salida es hoy el corazón de Móstoles). Poco más, que el resto, incluida la plaza que había a su lado, donde se encuentra el monumento en homenaje a la proclamación de la guerra contra los invasores franceses el 2 de mayo, lo han cambiado ni se sabe las veces. Queda un homenaje en forma de estatua en recuerdo de los abuelos que iban a sentarse en el muro que había en aquella plaza.
Ni siquiera el edificio del Ayuntamiento, uno de los edificios siempre más bellos y antiguos de los pueblos es un vestigio del pasado, pues es de reciente construcción, como si Móstoles no tuviera pasado.

Todo es nuevo, incluido ese ruido del que nos habla la autora. Y muy nuevo es el parking frente a los juzgados en el que aparca el protagonista del libro cada vez que va a Móstoles a buscar información. Un parking en medio de nuevos edificios, el Juzgado, el Conservatorio y la Biblioteca Municipal de Móstoles, de la que como es habitual, procede este libro que he leído.

Uno de los aspectos que me ha llamado la atención de esta novela es el personaje del médico, Don Honorio, porque no se si es un personaje que existió realmente o es imaginación de la autora. Porque lo curioso es que allá por el año 80, el médico de Móstoles era don Honorio Ruibal, que pasaba consulta en una casa situada aproximadamente en donde se indica en la novela. ¿Existió ese Don Honorio o es un homenaje a este médico de Móstoles al que el municipio ya le ha dado el nombre de una calle? Mucha casualidad me parece que un nombre tan peculiar coincida.
Quiero al acabar este apartado agradecer a Paloma Sánchez-Garnica haber sacado a Móstoles del anonimato (más allá de Encarna y sus célebres empanadillas) para convertirla en protagonista de una novela. Algo a lo que seguro no ha sido ajeno su marido Manuel de Jorge, vecino de Móstoles.





UNA HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL




Este libro tiene una banda sonora propia, con la música de Joan Manuel Serrat interpretando el poema de Miguel Hernández Las tres heridas (pincha en el enlace para escucharla):

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte. Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.


No se trata sólo del título de la novela. Ese espíritu de vida, muerte, amor, heridas, alternando el orden como el poema, están presentes en todo el relato. Como también lo está Miguel Hernández, que en un momento dado aparece como un personaje más del mismo.

«La oscuridad apenas le permitía ver la imagen de la foto, pero Andrés Abad Rodríguez la tenía grabada en su memoria: de pie, junto a la fuente de los Peces, con un vestido hasta la rodilla (que el recordaba de pequeñas flores rojas sobre fondo claro aunque la imagen lo mostraba en colores grises y oscuros), el corte bajo el pecho que dejaba suelta la cintura que ya delineaba la delicada curva del embarazo y un pequeño cuello de encaje, Mercedes Manrique Sánchez miraba tímida a la cámara, una mano sobre la cadera y la cabeza ladeada con una leve sonrisa, feliz y tranquila, ajena a lo que estaba a punto de estallar.»

Con esta alusión a una foto tomada en Móstoles, en la fuente de los peces, comienza la novela. Una foto tomada el 19 de Agosto de 1936, en un momento en que sus protagonistas no sabían lo que se les venía encima, ajenos a las noticias de las revueltas que se estaban produciendo en Madrid, pues solo se escuchaba algo de un levantamiento militar en África, que queda muy lejos.
Sin embargo sus vidas van a cambiar totalmente y Andrés junto con su hermano va a ser hecho prisionero y enviado fuera de su casa. Puro odio de un adversario que fue rechazado en su día por Mercedes, su mujer. Esa foto de los dos juntos que siempre lleva encima, será su nexo de unión con ella, la esperanza de que un día podrán volver a estar juntos cuando todo acabe.


Mercedes por su parte tendrá que huir de Móstoles a Madrid, pues su vida y la del hijo que lleva en su vientre corren serio peligro. Se refugiará en casa de la familia Cifuentes, a cuyo hijo Mario salvaron la vida refugiándole en su casa de Móstoles.

La foto de Andrés y Mercedes reaparece junto a unas cartas en una caja que compara en el Rastro madrileño Ernesto Santamaría, un escritor en busca de una historia que escribir con la que cumplir la promesa que le hizo a su recién fallecida esposa de seguir su vocación literaria.
Con perseverancia y sin más pistas que la fecha y la localidad en que fue tomada la foto, iniciará una investigación para conocer qué fue de aquellos dos personajes.






IMPRESIÓN PERSONAL



Como ya decía en la introducción, el hecho de ser una novela que reflejase la ciudad en la que llevo viviendo muchos años, era un enorme atractivo. Y desde ese punto de vista, la novela no me ha defraudado.
El hecho de tratarse de una novela sobre la guerra civil, es para mi otro atractivo, aunque ya sé que para muchos es un freno. Desde ese punto de vista, ha resultado un tanto desconcertante, pues mientras que en algunos autores ya sabes de antemano cuál es su pensamiento político y lo que puedes esperar del mismo en el desarrollo de la novela, no sabía nada de la autora. Por eso no sabía a que carta quedarme, pues en algunos momentos el lenguaje y el argumentario político de la novela despedían un malsano tufillo fascista.
En parte tiene su lógica cuando la narración está vista desde el lado de la familia Cifuentes, una familia muy conservadora al frente de la cual está el padre, un médico autoritario que no ve el momento de que de una vez termine el gobierno de ineptos que ha llevado al caos a España (parecía por momentos un forofo del PP criticando al gobierno de Zapatero), con unos hijos que no dudan en irse de Madrid para pasarse al bando nacional y combatir al demonio rojo. Una familia en la que las mujeres son menos que nada, con un rancio machismo y un sentido de clases que convierte a la mujer del médico en un ser amargado, rencoroso e insoportable.
Pero si bien esta visión es lógica, puesto que es la visión de una parte, la visión de las izquierdas es al mismo tiempo una visión muy desde la derecha, porque leyéndolas primeras páginas del libro, se hace muy difícil comprender que quedara vivo en Madrid alguien que no compartiera los ideales revolucionarios. No hay ningún equilibrio, todo parece demasiado extremo, mucho más caótico de lo que probablemente fue, porque si todo hubiese sido tan descontrolado, Madrid no hubiese resistido el empuje nacionalista ni siquiera unos días.


A medida que avanza la novela, la autora va consiguiendo un cierto equilibrio en sus planteamientos, mostrándonos los desmanes de ambos bandos a través del personaje mejor conseguido de toda la novela, que no es otro que Teresa Cifuentes, la hija rebelde del doctor Cifuentes, enamorada de Arturo Erralde, el personaje que encarna la izquierda partidaria del orden legal que suponía la república, del pensamiento de izquierdas que busca las libertades pero que no está de acuerdo con los desmanes de una revolución.
Teresa Cifuentes es el personaje más humano de toda la novela, que mediada la misma, nos ofrece una perspectiva y un resumen de lo que realmente es la novela:
«Soy Teresa Cifuentes Martín, y sí, conocí muy bien a la pareja, sobre todo a Mercedes. La guerra nos unió como si fuésemos hermanas, y la paz nos rompió el corazón a ambas.» (Página 328)
Monumento al 2 de Mayo /Móstoles)

Aunque la novela en principio parezca ser la historia de amor de Mercedes y Andrés, en realidad la aparición de este último es muy fugaz, apenas en los primeros capítulos. Algo que por otra parte yo agradecí, pues es un personaje que no me cayó bien, porque pese al gran amor que siente por su mujer, encarna el pensamiento machista de su época:
«No quiero que le meta más sandeces en la cabeza. La mujer está pá lo que está, y cuanto más lee, más estúpida se vuelve.» (Página 50)

Y es que Mercedes, a pesar de no haber aprendido más que las cuatro reglas, tiene en su interior un afán de saber que una maestra del pueblo estimula, por lo que aprende a querer los libros, que después de casada sigue leyendo a escondidas de su marido.
Hablaba de Teresa Cifuentes como el personaje mejor dibujado de la novela. Mercedes no le va a la zaga. En realidad estamos ante una novela muy feminista, que defiende el valor de la mujer, sus ansias y su capacidad para tirar hacia adelante por duras que sean las circunstancias, su afán de aprender y de mejorar. Y son los personajes femeninos los que ganan por goleada, los que mejor descritos están en toda la novela.


Tras un inicio muy conseguido y pese a lo que para mi fueron unas vacilaciones posteriores (por lo menos en cuanto al modo de tratar los sucesos), es una novela que va de menos a más. Incluso la historia de Ernesto Santamaría en la actualidad, que al principio parece solo un mero pegote justificativo, adquiere entidad propia, hasta el punto de que la parte final del relato de las vidas de Andrés, Mercedes y Teersa, la conoceremos por este otro lado.

Cuando todo acabe, porque aunque parezca que el mal nunca va a terminar (sí, la crisis terminará algún día), un día llega a su fin. Y la guerra, pese a todo, terminó. Para unos duró más que para otros. Para algunos todavía no ha terminado. Pero ese día llegó, como para los protagonistas de esta novela.



RESUMIENDO: 


Una novela que me ha gustado, con la que he disfrutado, a pesar de que sobre todo al principio su ritmo es un tanto irregular. Una novela en la que Móstoles es una parte importante del paisaje de la misma, lo cual como habitante de esta población he agradecido.
No obstante, no figurará entre mis novela favoritas de la guerra civil, porque ésta se limita a ser el paisaje de fondo en el que tiene lugar la novela, pero no profundiza nada en la historia de la misma. Lo cual si por un lado puede ser un inconveniente, por otro puede ser una ventaja para aquellos que huis de todo lo que tenga que ver con la guerra civil española.



FE DE ERRATAS


Una errata geográfica:
«…Cubas de la Sagra un pueblo de Toledo.» (Página 531)
Cubas de la Sagra no pertenece a Toledo sino a la Comunidad de Madrid, si bien es verdad que limítrofe con Toledo.
Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles




VALORACIÓN: 8/10






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martes, 4 de diciembre de 2012

JUEGO DE IDENTIDADES (ARMANDO RODERA)


Postales turísticas de una huida 



Nuestra compañera Laky a través de su blog Libros que hay que leer, tiene más peligro que un político prometiendo en campaña electoral. Si encima se junta con Taty de El Universo de los libros, apaga y vámonos. En este caso se trataba de una lectura conjunta para la que sorteaba varios ejemplares de Juego de identidades facilitados por su autor Armando Rodera en formato ebook, con dedicatoria incluida y personalizada para cada ganador.
Para animarnos a participar Laky nos decía:
«Quien ya haya leído a Armando sabrá que sus libros son muy entretenidos y fáciles de leer y éste, en concreto, parece ser un thriller absorbente desde la primera hasta la última página.»


¿Por qué no? Buena parte de mi juventud la pasé leyendo en mis ratos libres a los grandes clásicos universales (vía la biblioteca de mi padre) o los best seller del Círculo de Lectores (gracias a la biblioteca de una amiga de la familia). Es cierto que en estos momentos ni una cosa ni otra, que prefiero otro tipo de libros, pero no le hago ascos de vez en cuando a releer un clásico o a meterme entre pecho y espalda un best seller.



Portada de Juego de identidades


¿Qué es eso de best seller? En principio si traducimos literalmente sería “libro más vendido”, o dicho de otra manera, un éxito de ventas. En la práctica hace referencia a un tipo concreto de libros al margen de sus ventas, con unas características comunes: libros para entretener al lector, para mantenerlos atados a las páginas del libro. En la práctica son lo que yo llamo libros de usar y tirar, los lees, te entretienes con ellos y... desaparecen en mi memoria. No me preguntéis como se llaman sus protagonistas ni, si han pasado unas semanas (no digo ya años), me preguntéis siquiera como acaban. Son libros que cumplen un objetivo muy importante como es el de entretener, pero al menos a mí no me dejan ninguna huella.

Son como la comida basura: pobre de ti si solo te alimentas de ese tipo de comida, pero ¿a quién no le apetece una buena hamburguesa de cuando en cuando?

¿Cuáles son los ingredientes de esta hamburguesa, perdón, de un best seller? Igual que una hamburguesa es carne picada a la plancha, lechuga, tomate, mayonesa, ketchup y lo que quieras añadirle luego tu, un best seller tiene también una receta básica que todos conocemos: Mucha acción, una trama impactante, una temática de moda (según las épocas pueden ser los templarios, sectas religiosas varias, el fin del mundo o como ocurre ahora la práctica del sexo) un toque de romance o sexo (a gusto del autor), personajes sencillos (y por tanto poco profundos) fáciles de retener para un lector poco avezado y capítulos cortos, muy cortos (también destinados para facilitar el corte de la lectura a gente que lee apenas unas páginas al día)
Agítense estos elementos y si la mezcla y la promoción es adecuada, tendremos un éxito de ventas.




ARGUMENTO

Washintong
«La mañana de mi entierro amaneció radiante. Ni rastro del plomizo cielo que nos había acompañado durante toda la semana en la Costa Este. Mejor así; nunca me han gustado los sepelios donde los familiares y amigos del difunto, cobijados bajo enormes paraguas negros, le despiden en su postrero viaje. El sol lucía con todas sus fuerzas y no parecía querer esconderse, ni dejar que las nubes lloraran mi ausencia.
(…)
Yo, el difunto Thomas Anderson, vivito y coleando a pesar de todo, me disponía a comenzar una nueva vida.
(...)

Todo el mundo creía que yo había muerto. Adiós, Thomas Anderson. Hola, Adam Forrester.»

¿Cómo henos llegado hasta aquí? ¿Quién es este Thomas Anderson dispuesto a abandonar su vida, su familia, su trabajo? ¿Por qué está dispuesto a empezar una nueva e incierta vida sin tener ni idea de lo que puede depararle el futuro? ¿Por qué tras haber conseguido en secreto conseguir la fórmula que erradicará el problema de las enfermedades degenerativas, el gran problema de salud de la sociedad actual está dispuesto a arrojar fama y futuro por la borda?

Si quieres saber por qué, si quieres saber las aventuras y los líos en los que se verá envuelto Adam Forrester,, ahora por obra y gracia de un pasaporte falsificado convertido en ciudadano británico y que dice trabajar como asesor externo o consultor freelance de importantes empresas, no te queda otro remedio que hacerte con este libro y leerlo.


LA NOVELA


No deja de resultar sorprendente que un autor español se haya atrevido (aunque parte de la acción transcurra en Tenerife) a adentrarse en un terreno que parece más propicio para autores extranjeros, puesto que la acción tiene como protagonistas a personajes extranjeros (no hay ningún español) con una trama internacional. Si estuviera firmado con un nombre extranjero, no hubiera sido difícil creer que el autor no era español, por más que su conocimiento de las islas Canarias nos pudiera hacer pensar que por lo menos se había pasado una temporada, visita guiada incluida, por dichas islas.
Coliseo romano

Una novela que no tiene problemas en recurrir a los tópicos del género, ni de reírse delos mismos, pues el protagonista, un hombre cuya vida ha estado circunscrita a su laboratorio, todo lo contrario a un hombre de acción, recurre a ellas para salir de algunos apuros :
«De nuevo las novelas de espías acudían en mi ayuda.»


En algunos momentos, parece que más que ante una novela de acción, que lo es y mucho, parece que estamos ante un libro de viajes, porque el autor no duda en hacernos pequeñas visitas guiadas por Washintong, Roma, o en Tenerife por el Puerto de la Cruz, el Teide, los acantilados de los Gigantes y el sur de la isla.
Tal es así que sólo le ha faltado poner en la contraportada: Patrocinado por el Cabildo Insular de Tenerife. Aunque haya una alusión a alguna de sus otras islas (¿dónde se ha quedado La Palma, mi isla bonita?)

«Las Canarias tienen unos rincones increíbles para descubrir. Yo conozco también Lanzarote y es una maravilla. Por no hablar de las inmensas y desiertas playas de Fuerteventura, un verdadero paraíso que no tiene nada que envidiar al Caribe.»
El Teide (Tenerife)

Y para que no falte promoción nacional (patrocinada por el Gobierno de las Islas Canarias), un poquito de apoyo al plátano canario, que aunque en España lo veamos como lo más natural, a nivel mundial lo que se conoce es la banana:
«Yo conozco las bananas, creo que se cultivan en varios países sudamericanos. De esta fruta no había oído hablar -respondí.

Sí, son parecidos, aunque no tienen mucho que ver. Yo he probado ambos y creo que no hay comparación posible. Los plátanos están mucho más ricos.»

En cuanto a su estructura, la novela arranca en un tiempo presente para ir volviendo al pasado para aclararnos qué es lo que ha llevado al protagonista hasta esa situación. Viajes adelante y atrás hasta que la acción transcurre siempre adelante una vez llegado a ese punto del presente.
Algunos capítulos, aquellos en los que interviene el protagonista, están narrados en primera persona. El resto, contados por un narrador omnisciente.





IMPRESIÓN PERSONAL


Gracias a las redes sociales y a los blogs, en cierto modo esta lectura conjunta lo ha sido, pues hemos ido intercambiando impresiones a lo largo de la lectura, que varios hemos realizado casi simultáneamente. Y por momentos me he sentido un poco como el bicho raro ante el entusiasmo que desplegaban algunas compañeras de lectura, porque no me parecía para tanto.

Todo tiene su explicación: mi deformación científica. Me explico. Todo triller que toque el tema científico, probablemente en un momento dado tenga algún planteamiento en el que el lector tendrá que admitir pulpo como animal de compañía. De eso no se libran ni los grandes del género. Basta con pensar en Michael Chrichton y su “Parque Jurásico”, donde o admites que del interior de un mosquito atrapado en una gota de ámbar se va a sacar sangre de la que se obtendrá ADN de dinosaurios extintos, un ADN con el que van a poderse clonar nuevos dinosaurios, o si no lo admites mejor que no leas el libro.
Hay pulpos que me cuesta menos que otros aceptar como animal de compañía. Y el pulpo que Armando Rodera me obliga a admitir como animal de compañía, me parece demasiado arisco. No es fácil para mi admitir que un investigador en solitario y en sus ratos libres, consiga gracias a su inteligencia un avance de tal calibre en el tratamiento de las enfermedades degenerativas como para cambiar la historia de la humanidad.
Eso es minimizar la ardua investigación que se desarrolla en los laboratorios, con grupos amplios de personas y muchísimas horas de trabajo y pruebas. Por eso resulta tan caro desarrollar un nuevo fármaco. Sin contar con que las fases de investigación clínica en humanos son vitales y fundamentales para que pueda llegar a buen puerto una molécula.



Los Gigantes (Tenerife)

Además esa trama me recuerda a algunas películas de Hitchcock con sus famosos MacGuffin. Para los que no os suene esta expresión, un MacGuffin es una mera excusa argumental que permite a los personajes avanzar en la trama, que en muchos casos sirve para arrancar la misma, pero que en realidad carece de relevancia por sí misma. Lo de menos al final es el motivo que desencadena la huida de Adam. Lo importante es la huida en sí misma. Por eso, hasta que la acción se aceleró en una permanente carrera hacia delante, esquivando la persecución a la que es sometido sin ser consciente de ello, o ya plenamente consciente y por tanto más acelerado, consiguiendo obviar que es lo que ha motivado esa situación, no conseguí conectar plenamente con el libro.
El otro motivo por el que me costó engancharme al libro fue el protagonista. En palabras del propio autor:
«El protagonista de esta historia, un antihéroe por excelencia debido a su apocado carácter, tendrá que hacer frente a intensas aventuras.»

¡Y tan apocado! Algo que al final no tiene demasiada importancia, que ya hay quien se ocupe de dirigirle en toda la acción (un gran hallazgo del autor, porque entonces la narración gana mucho en credibilidad). Sin embargo, algunas de las decisiones que toma al principio de la novela, me parecen más por necesidades del guión que por el lógico discurrir de la propia narración.

Como podéis ver, le he sacado unas cuantas pegas a esta novela. Y sin embargo, es una lectura que puedo recomendar a todos los aficionados a este género. Porque al contrario que muchas otras novelas que tienen una trama espectacular que va enredándose más y más sin que el autor al final del libro sepa salir del atolladero en que él mismo se ha metido (en eso es un especialista Dan Brown, que consigue con sus nefastos finales echar a perder todo el trabajo anterior). Armando Rodera ha conseguido tras un inicio espectacular, y a pesar de un cierto bache hasta que la acción se desarrolla ya de un modo continuo sin saltos atrás, que la acción vaya permanentemente a más hasta un sorprendente final.
Algo que me ha permitido pasar de una valoración que se limitaba al aprobado raspado que estaba otorgándole hasta la mitad del libro, hasta un nota final de notable gracias a la segunda pare del libro.

Me gustó mucho ese inicio, tal vez porque sea un sueño deseado por muchos, el ver cómo reaccionan los demás ante tu muerte, poder contemplar tu funeral desde fuera. Una idea que no ha podido menos que recordar a To Sawyer cuando todos en el pueblo lloran su presunta muerte en el río.
Y en cuanto al final, el autor se deja una puerta abierta para poder continuar las aventuras de Adam o como decida llamarse luego.




RESUMIENDO


Un thriller de acción que no defraudará a los aficionados al género, con un arranque espectacular y una segunda parte del libro con una acción vertiginosa que te mantiene atado a las páginas del libro (o a la pantalla del kindle en mi caso)

Muy amenas las visitas guiadas que nos hace a algunos de los lugares por los que el protagonista se mueve. Especialmente entretenida su visita a Tenerife.

No he detectado fallos gramaticales evidentes o faltas ortográficas, lo cual, aunque debería ser lo normal, es de agradecer.


Lectura facilitada por Armando Rodera (con dedicatoria incluida)




VALORACIÓN: 7/10





lunes, 3 de diciembre de 2012

EITANA, LA ESCLAVA JUDÍA (JAVIER ARIAS ARTACHO)


Eitana,  la judía cabezota

La novela histórica está entre mis géneros favoritos. Por eso cuando leo una reseña hablando de las bondades de una novela de este tipo, la apunto para hacerme con dicho libro cuando sea posible, sobre todo porque es también un género que le gusta a mi mujer.
Portada de Eitana, la esclava judía
Una novela de la que podéis encontrar en la página del autor Javier Arias Artacho  elogiosas críticas, que para mi sorpresa incluían algunos de los blogs literarios que sigo habitualmente como (por el orden en que aparecen en la página) Anika entre libros, Libros que hay que leer, Libros que voy leyendo, De tinta en vena, El universo de los libros, o Kayena: negro sobre blanco.
¿Pueden pedirse más garantías para leer una novela? Lo malo es que las expectativas pueden ser demasiado altas y la novela estar a la altura de lo que esperas. Un autor que se autopromociona en facebook, en donde no faltan autoelogiosos titulares: El bestseller histórico de moda
También podemos leer en su página de facebook el 25 de octubre:
Amigos míos, os puedo decir que EITANA, LA ESCLAVA JUDÍA, por primera vez se sitúa entre las cuatro novelas MÁS VENDIDAS en Casa del Libro, junto a Matilde Asensi, Noah Gordon y Juan López Jurado. Un gran regalo gracias a todos vosotros. Mil gracias.

O sea, que es cierto que se está vendiendo muy bien el libro.


ARGUMENTO

Nos resume en la contraportada:
¿Qué te queda pues? ¿Qué más te pueden arrebatar en tu vida? Perdiste a tu familia, perdiste tu tierra, tu pasado, todo lo que tenías... Te han arrebatado todo, te han dejado sin nada. Pero todavía hay algo que jamás podrán arrancarte si no quieres...Jamás podrán quitarte la libertad
Eitana: Con fuerza y valor. Así la ve su abuela nada más nacer, de ahí un nombre que ya desde nacer recoge las características de esta mujer: fuerte, firme, valerosa.
Un carácter que leva a permitir salir adelante en las más duras condiciones que la vida va a poner a su paso, pero que por otra parte también la pondrá en peligro, por ese mismo valor no exento de cabezonería e insensatez, como el que le lleva a arrojarse a los pies de su padre, crucificado por los romanos por haber atacado una patrulla de soldados. Una actitud rebelde que le costará ser detenida, hecha esclava y enviada a Roma.
Comienza así Eitana una nueva vida, lejos de su familia, lejos de su tierra, lejos de sus costumbres, pero sobre todo una vida de esclava en la que lo único que le queda es su propia vida.


EITANA: LA NOVELA

Ambientada en la época de Nerón, podríamos esperar con Eitana una nueva versión de aquel maravilloso ”Quo Vadis, con los cristianos en las penumbras de las catacumbas sufriendo la persecución del estado romano que veía en ellos un peligro por no considerar al emperador un dios. Vamos, que esperaba una apología de los nuevos cristianos, esclavos y perseguidos por el malvado Nerón. Afortunadamente y pese a tener estudios teológicos, no hay nada de eso en la novela.
Como tampoco se empeña el autor en describirnos prolijamente todas y cada una de las estancias de una casa romana, ni de sus baños, ni contarnos uno por uno sus numerosos dioses. Que quedará muy bonito y muy docto, pero que al menos a mi me aburre soberanamente.

Lo que vamos a encontrarnos no es nada de esto, por lo menos directamente, porque evidentemente por tratarse de esa época, tiene que estar presente, aunque solamente sea como telón de fondo. Y tratándose de la época de Nerón, por lo menos se le nombra, como también sale a relucir el incendio de Roma y la terrible persecución a la que fueron sometidos los cristianos después, pero son temas tratados sin ninguna profundidad.
No es eso lo que le interesa al autor, que simplemente utiliza esta época para hablarnos de la libertad. Claro, que igual hubiera podido ambientarla en Estados Unidos y Eitana ser una negra capturada en una incursión en las costas de África, transportada por mar muy lejos de su tierra y ansiosa de volver a una tierra en la que es consciente de que difícilmente podrá volver a encontrar a sus parientes perdidos.

Dicho de otra manera: es una novela histórica por ambientación, pero sin profundizar en los acontecimientos históricos.

Queda pues como tema principal el de la libertad:
No sé de que libertad habla. Usted no es esclavo, usted no es forzado por las noches, a usted no le arrebataron los hijos nada más nacer...
No te confundas muchacha. No te hablo de esa libertad. Te hablo de la única libertad que hay, que es la de elegir un camino u otro, la de poder escoger lo mejor para cada uno. (...)No se trata de poder hacer lo que yo quisiera sino lo mejor para mi en ese momento (Pagina 151)

Un pensamiento muy bonito, que en el fondo es el planteamiento del libro, que la libertad es una actitud más que una situación. Creo que es un tanto falso y desde luego no es muy realista. Porque ¿acaso podemos elegir lo mejor en cada momento? ¿Sabemos acaso que es lo mejor? ¿O acaso se refiere el autor por lo mejor a lo menos malo? ¿No es esto como el chiste de susto o muerte que eliges susto pero te dicen que sí, pero que primero un poquito de muerte?

Tiempo de sufrir, tiempo para crecer, tiempo de aceptar. Son las tres partes en las que se divide la novela, que van desde la captura y esclavitud, al tiempo que consigue vivir en libertad y al desenlace final. Un tiempo en que Eitana es la protagonista principal de todos los sufrimientos del mundo mundial. Bueno, de todos no, que aún podría haberle ido mucho peor como se encargan de recordarle los que están a su alrededor. Claro, que si le va peor, a lo mejor nos hubiéramos quedado sin novela.


IMPRESIÓN PERSONAL

He quedado bastante decepcionado con esta novela, en la que tenía puestas muchas expectativas. Es cierto que se lee con mucha facilidad y de un modo rápido, pero por otra parte me parece un melodramón de esos que las teles se empeñan en programar las sobremesas de los fines de semana.
Ya sé que la aceptación general de esta novela ha sido muy alta y que voy aquí un poco a contracorriente, pero en ningún momento ha llegado a conmoverme Eitana, y la presunta fuerza y valor del que nos habla el libro, a mi me parece pura cabezonería. De hecho gran parte de las desdichas que le ocurren, empezando por su esclavitud, que hubiera sido fácilmente evitable. Vale que es una cría y que le puede la injusticia y el amor a su padre. Pero sólo es un anticipo de su permanente actitud.
Una actitud permanente a lo largo de su vida, que si no hubiera sido por la magnanimidad de los personajes que el autor va poniendo en su camino, en vez de una novela nos hubiéramos quedado en un simple relato de lo pronto que se hubiera ido al otro barrio Eitana.

Me temo que no empaticé con Eitana y eso se está reflejando a lo largo de toda esta reseña. Y es que si no simpatizas con el personaje principal, es difícil que por muy rápida y ágil que sea la lectura de una novela, termines satisfecho al final, a pesar de la habilidad con la que el autor va combinando un poco de aventuras, un mucho de desventuras y hasta una pizca de romance (sólo una pizca y casi parece que más bien por que el happy end sea más rotundo)Y si bien es cierto que la ambientación está conseguida, no lo es menos que me haya parecido un mero decorado de cartón piedra como los mismos protagonistas, en los que poco o muy poco se profundiza.
Ya se que las comparaciones son odiosas, pero si queréis leer una de romanos cargada de aventuras, pasiones, historia de verdad, con profundidad en los personajes y aprendiendo de un modo muy pedagógico y sin aburrirte, olvídate de Eitana y anímate con Santiago Posteguillo .



Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles


DATOS TÉCNICOS

Editorial:Martínez Roca
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas:385
PVP: 5,95 €  


VALORACIÓN: 6/10







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domingo, 2 de diciembre de 2012

SORTEOS EN LA BLOGSFERA

Vengo a compartir algunos sorteos que circulan por la blogsfera.

Comenzaré con uno muy interesante que va asociado a una lectura conjunta. Lo organizan Libros que hay que leer y Momentos de silencio compartido (pinchad sobre ellos para llegar al sorteo)
Sortean cuatro ejemplares cada uno de El coraje de Miss Redfiel de Ana R. Cañil, autora también de Si a los tres años no he vuelto, una de mis mejores lecturas del año pasado, por lo que desde el momento en que salió el nuevo libro, estoy pendiente de hacerme con él.





Hoy es el último día para apuntarse a la lectura conjunta de Muerte sin resurrección con motivo de su salida a la venta en papel después del éxito obtenido en Amazom. A los que os apuntéis, el autor os facilitará el libro. Pinchad para ello en Roberto Martín Guzmán
Yo no me puedo apuntar porque ya leí el libro. Si queréis saber más sobre él, pinchad aquí para llegar a la reseña que hice de él.






Y por último, El Universo de los libros sortea un ejemplar de bolsillo de El legado de Katherine Webb. Un libro que tiene muy buena pinta


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