viernes, 20 de septiembre de 2013

EL CUADERNO DE MAYA (ISABEL ALLENDE)

La Allende más chilena




FICHA TÉCNICA


Título: El cuaderno de Maya
Autor: Isabel Allende
Editorial: Plaza & Janés editores
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 448
PVP: 23,90 €









Editorial: DeBolsillo, 2017
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 448
PVP: 9,95 €







Cada vez que leo un libro, os dejo escrito mi comentario sobre él. Para vosotros y para mí, que sobre todo cuando son series, me es muy útil releer lo que yo mismo he escrito. Pero lo cierto es que aunque lo haga con cariño e intentando ser útil para el que me lea, no escribo siempre con el mismo interés, porque depende de cuánto me haya impresionado el autor, o cuánto cariño le tenga al autor.
Ésta es una de esas veces que aunque no sea un libro tan perfecto como para darle cinco estrellas, escribo esta reseña con mucho cariño y con muchas ganas de llegar a vosotros, de animaros a la lectura de este libro.



ISABEL ALLENDE



Siempre había pensado que Isabel Allende era chilena. Y lo es, aunque en realidad nación en Perú en 1942, donde se encontraba en esos tiempos su padre, que era diplomático chileno.
Nos dice la contraportada del libro que vivió en Chile entre 1945 y 1975 y luego en otros países como en Venezuela hasta 1988 y a partir de entonces en California. Lo que no nos dice es que su abandono de Chile no fue voluntario sino por ser sobrina del asesinado presidente chileno Salvador Allende, un funesto 11 de Septiembre.


(NOTA: El 11 de septiembre, no solo cayeron los aviones sobre las Torres Gemelas. Años antes en la misma fecha, cayeron sobre el Palacio de la Moneda para acabar con la democracia en Chile e instaurar un régimen de terror y asesinatos.)

Su primer libro es de 1982, La casa de los espíritus una de sus novelas más conocidas y aclamadas y probablemente, la mejor de todas. Los premios que ha obtenido son numerosísimos. Uno de los últimos le ha supuesto el reconocimiento público de su labor por parte de su nación: El Premio Nacional de Literatura 2010 de Chile.
Isabel Allende es la número uno en mi biblioteca. A pesar de que su obra no es muy extensa, es la autora más presente entre mis libros, aquella de la que más libros he comprado. Lo cual no quiere decir que sea el autor del que más libros he leído. ¿Por qué es la más comprada por mí? Porque no solo es que me encante su literatura, sino porque se que sus libros van a ser leídos por mi mujer y mis dos hijas, lo cual hace que la compra del libro sea una inversión rentable.

Una producción como decía no muy extensa, que aparte de alguna obra de teatro, está compuesta por las siguientes obras:


Novelas:
La casa de los espíritus (1982)
De amor y de sombra (1984)
Eva Luna (1987)
El plan infinito (1991)
Hija de la fortuna (1999)
Retrato en sepia (2000)
La ciudad de las bestias (2002)
El reino del dragón de oro (2003)
El bosque de los pigmeos (2004)
El Zorro: Comienza la leyenda (2005)
Inés del alma mía (2006)
La isla bajo el mar (2009)
El cuaderno de Maya (2011)


Relatos:
La gorda no es de porcelana (1984)
Cuentos de Eva Luna (1989)


Libros autobiográficos:
Paula (1994)
Afrodita (1997)
Mi país inventado (2003)
La suma de los días (2007)





EL CUADERNO DE MAYA EN LA NARRATIVA DE ISABEL ALLENDE


El cuaderno de Maya es el último libro que ha publicado. Un libro que no cambia el estilo de Isabel Allende, que se mantiene fiel a ese realismo mágico que la caracteriza. Aunque en este libro tenga mucho más de realismo que de mágico. Porque realismo puro y duro es ese mundo de la droga que Isabel Allende nos describe, un mundo el de los drogadictos que por desgracia conoce muy bien, pues víctimas de la droga han sido los hijos de su segundo marido, alguno de los cuales incluso murió de una sobredosis.

Pero ese mundo mágico de los espíritus no desaparece en medio de tanto realismo como el mundo que nos describe (no sólo la droga, también la represión de Pinochet sobre el pueblo chileno se hace presente en este libro). Un mundo mágico que se hace presente por medio de Popo, el abuelo de Maya, al que ella adoró en vida, y que una vez muerto hace todo lo posible para protegerla en sus peores momentos:
«-Me juraste que nunca te ibas a morir, Popo.
-No, Maya, te dije que siempre estaría contigo y pienso cumplir mi promesa.»  (Página 82)

De todos modos, este mundo de los espíritus que nos presenta en El cuaderno de Maya Isabel Allende, me parece mucho más cercano, más creíble que en otros libros. No resulta extraña esa presencia del abuelo muerto que Maya siente, no cuando ella quiere, sino cuando a él le da la gana, que los fantasmas son muy suyos para eso de las apariciones.

Reviso lo que a propósito de La isla bajo el mar, el libro anterior de Isabel Allende, os contaba sobre su narrativa:
La narrativa de Isabel Allende es como un río. A veces baja rápida, impetuosa, arrollando todo a su paso, atrapándote en sus remolinos e impidiéndote salir de ella para luego precipitarte en una cascada de sentimientos.
Ese gran río al que no paran de llegar ríos y más ríos, unos más grandes, otros más chicos, pero cada uno de ellos con su propia historia que contribuye a engrosar el caudal del gran río, la gran historia.
Un río que por momentos se remansa y da vueltas en mil y un meandros, discurriendo lentamente para que disfrutemos del río.
Un río de palabras que desembocar finalmente en el gran mar de los recuerdos, el de esos personajes inolvidables que permanecen en nuestra memoria, especialmente el de esas mujeres, tan vitales, tan rebosantes de fuerza.

En realidad más que un río, El cuaderno de Maya son dos ríos, dos narraciones. Una en presente en la que Maya comienza a escribir su cuaderno en su exilio en Chiloé. Otra en pasado en la que se nos muestra lo que va escribiendo en ese libro, el pasado que la ha llevado a tener que refugiarse en esa apartada zona del mundo. Dos ríos que finalmente terminan uniéndose en una única narración, un único río que nos llevará hasta el final de la novela.
A diferencia de otras novelas en que los ríos que confluían sobre el principal eran muy numerosos y abundantes, en El cuaderno de Maya hay menos personajes que en otras novelas y sus historias son más cortas. Eso no quiere decir que sus historias sean menos interesantes, pues hay personajes como la abuela de Maya, Popo su abuelo, o el propio padre de Maya, cuyas historias podrían haber sido más largas. Quizá la excepción sea la historia de Manuel, el hombre que acoge en Chiloé a Maya, que da pie a uno de los meandros de la narración para contarnos una parte de la historia de Chile que Isabel Allende últimamente nos está mostrando aunque sea parcialmente: la represión de Pinochet.


Las mujeres de esta novela tienen esa fuerza vital con la que Isabel Allende dota a sus personajes. No sólo Maya, capaz de levantarse para intentar rehacer su vida, sino la abuela, esa luchadora permanente, siempre en primera línea de manifestación contra todo aquello que considere injusto.
Lo que me ha llamado la atención es la figura de Manuel, un personaje masculino que tiene también una fuerza impresionante. Esa figura del sustituto del padre, ese padre ausente en las novelas de Isabel Allende. Porque aunque aquí aparezca, el padre no ejerce de tal, desde un primer momento delegó esa misión de educador y padre en los abuelos de Maya.

Y tiene El cuaderno de Maya ese desembocar el río en un mar de recuerdos de personajes inolvidables. Esta Maya permanecerá tiempo en mi memoria, por lo entrañable que resulta hasta en sus errores, esos errores de adolescente inmaduro que la ves cometer, que sabes dónde va a llevarla pero que no podrías evitar ni aunque estuvieras a su lado.
Muy significativas las palabras de isabel Allende a propósito de este personaje, unas palabras que podemos encontrar en la contraportada del libro:
«Esta Maya me ha hecho sufrir más que ningún otro de mis personajes. En algunas escenas le habría dado unas cachetadas para hacerla entrar en razón, y en otras la habría envuelto en un apretado abrazo para protegerla del mundo y de su propio corazón atolondrado.».


Es esta la novela más chilena de Isabel Allende. Una de las cosas que choca de esta novela es el lenguaje. Está narrado por una joven de diecinueve años, criada en Estados Unidos y que ahora se ve envuelta en un pueblo chileno por un castellano, lleno de giros y de rapidez que en un principio le cuesta asimilar. Pero ese lenguaje termina aflorando en su escrito, un escrito lleno de giros que como español, no pueden dejar de chocar: He aquí algunos ejemplos, tomados a partir de la página 300, que hay muchos más:
Caminamos un par de cuadras (Página 310) (Cuadras por manzanas)
Manejó por esta cinta interminable (Página 323) (Manejó por condujo)
Azuara consiguió trabajo haciendo aseo en un parador (Página 365) (Haciendo aseo por limpiando)
No podré majadear (Página 373) (Majadear por bromear)
Cuando pueda no más (Página 432)
Ya tengo dientes provisorios (Página 442) (Provisorios por provisionales)


Pero no es una cuestión solamente de lenguaje. No recuerdo ningún otro libro de Isabel Allende en que se nos trace como aquí un fresco del Chile actual, por más que sea de un lugar perdido como este Chiloé, que vive del ecoturismo “interpretando” para los turistas enviados por las agencias, antigas costumbres, como la de transportar las casas por mar a nuevos emplazamientos.
Un Chiloé de apenas trescientos habitantes en las que todos se conocen, todos se saludan y en el que se practica el trueque de favores. Aunque sea en algunos casos a través de una cadena de intercambio, pero siempre las deudas quedan saldadas.
Un Chiloé que contrasta con la capital de Chile, donde nadie saluda y todos van con prisa.

Como decía antes, también hay aquí un espacio para hablarnos del Chile del golpe de estado, de cómo cambió aquello la vida de muchos chilenos y dejó a otros tantos marcados para siempre.





ARGUMENTO


«Soy Maya Vidal, diecinueve años, sexo femenino, soltera y sin enamorado, por falta de oportunidades y no por quisquillosa, nacida en Berkeley, California, pasaporte estadounidense, temporalmente refugiada en una isla al sur del mundo». (Página 14)

Así comienza Maya a escribir en su diario


¿Por qué comienza a escribir Maya este cuaderno? Ella misma se encarga de decírnoslo más adelante
«En esta isla bendita nada alimenta mis malos recuerdos, pero hago el esfuerzo de escribirlos en este cuaderno para que no me pase lo que a Manuel, que tiene sus recuerdos encerrados en una cueva y si se descuida lo asaltan de noche como perros rabiosos». (Página 217)

Empecemos por ver cómo se ve a sí misma Maya:
«En hindí, Maya significa hechizo, ilusión, sueño. Nada que ver con mi carácter. Atila me calzaría mejor, porque donde pongo el pie no sale más pasto». (Página 18)
«En esta isla bucólica de Chiloé, mi agitación del pasado parece incomprensible. no se que era esa picazón interior que no me daba tregua, por qué saltaba de una cosa a otra, siempre buscando algo sin saber lo que buscaba». (Página 217)

Y es que Maya a sus diecinueve años llega a este apartado rincón de Chile llamado Chiloé, a recuperarse de su pasado al tiempo que se esconde de algunas posibles consecuencias que dicho pasado puede acarrearle.
Un lugar en el que pese a haber Internet, no va a poderse comunicar por correo electrónico. También tendrá prohibidas las bebidas. Y distracciones tampoco hay muchas, si acaso cine una vez a la semana.
Además se aloja en una casa sin ningún tipo de comodidades con Manuel, un tipo silencioso y gruñón, defensor a ultranza de su soledad, que pese a todo terminará queriendo a Maya.





IMPRESIÓN PERSONAL


He disfrutado muchísimo con este libro de Isabel Allende, pese a lo cual como habréis podido ver, no le he dado cinco estrellas. De hecho mi valoración es de 9/10.

Porque el libro no es perfecto. Lo de menos es un inicio un tanto lento, que poco a poco va sin embargo atrapándote. Lo peor son algunas caídas de ritmo, pues de una acción por momentos muy trepidante como todas sus aventuras en Las Vegas, parecería que el libro está ya acabado. Entra en uno de esos meandros de los que hablaba antes, para nuevamente remontar y adquirir la fuerza final de una catarata.

Isabel Allende nos cuenta en algunas entrevistas, que escribió este libro a petición de sus nietos, que le dijeron que escribiera algo para ellos. Eso no quiere decir ni mucho menos que esta sea una novela juvenil, sino más bien una novela que nos va a mostrar el mundo de una joven, de su paso por la adolescencia, de cómo la muerte de un abuelo le hizo entrar en una espiral de dolor que terminó arrojándola a una actitud rebelde frente a toda autoridad. Una rebeldía que tuvo como primera parada el alcoholismo y por último el mundo de la droga.
¡Cómo resuena la voz del abuelo diciéndole a Maya!:
«Prométeme que siempre te vas a querer a ti misma cono te quiero yo, Maya». (Página 78)

Esa espiral autodestructiva es muy realista. Y precisamente es este realismo el que nos permite disfrutar más de esa fuerza con la que posteriormente se levanta para seguir luchando en esta vida.
Sí, se llega a querer mucho a esta Maya, por más que en algún momento te sientas tentado como decía su autora de darle una cachetada por tonta. Y quererla es sufrir, porque su vida no fue precisamente un paseo de rosas. Un dolor que se ve aliviado en los momentos más duros porque sabes que si está en ese remoto lugar de Chile escribiendo su historia, es porque ha sobrevivido a sí misma.





VALORACIÓN: 9/10





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20 comentarios:

  1. Me gustó esta novela aunque no es mi favorita entre las de Isabel Allende.

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  2. Pues la verdad que tenía yo a Isabel Allende un poco abandonada, decepcionada de las últimas lecturas. Tengo este libro en casa porque me lo regalaron, pero no me tentaba ponerme con él. Pero que Isabel Allende deje algo el "mágico" y se centre en el "realismo" me ha tentado y animado de nuevo con ella. Empezaré a mirar este libro con otros ojos (con ojos de deseo) :D

    Gracias y un saludo!

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  3. Hace mucho que no leo a la autora. Hubo una época en la que leí varios libros de golpe y me saturó

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  4. Tengo muchas ganas de leer algunas de las novelas que aún no he leído de Isabel Allende, pero no me decido por cuál.
    Un beso!

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  5. Me encanta esta autora y este título lo tengo esperando en la estantería, espero disfrutarlo tanto como tú
    besos

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  6. Yo no la encontré sentido, los pequeños esbozos sobre la dictadura, algunas costumbres de Chile y poco más, no encontré la "magia" que se le suponía ni a la autora ni al personaje,
    saludos

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. La magia está en ti, ésta no es necesariamente hadas, duendes y figuras místicas. La magia también puede ser fruto de todos los días; el tener una familia, el superarse cuando creías que estabas hundida, el poder conocer lugares nuevos y el amor. Todo eso es magia ¡Y mucho más! en el libro habita la magia, sólo te tienes que detener por un momento y reflexionar. No todo es tan atávico.
      Sobre la dictadura, personalmente, yo logré encontrarle un sentido; habían personajes bastantes afectados porque fueron víctimas de la tortura en esa época y personajes que no estaban presentes en el relato (los que no lograron sobrevivir a la dictadura) pero que sin embargo se nombraron para recordar lo vivido anteriormente; dolor, sufrimiento, tortura y violación de derechos humanos.

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  7. Leí esta novela hace una año y me fascinó.
    Un saludo.

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  8. Tengo pendiente volver a leer algo de esta autora, que sólo he leído La casa de los espíritus, que me encantó. Y me has tentado con este libro.
    Besotes!!!

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  9. Viendo lo que has disfrutado con el, no puedo hacer otra cosa que llevármelo apuntado, que buena reseña!!besotes

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  10. Vi una entrevista a la autora con motivo de la publicación de este libro y me convenció, ahí está como tantísimos otros, pendiente...

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  11. Allende es uno de esos autores con los que siempre tengo deuda pendiente. He leído poquísimas obras suyas y eso que mi sobrina es una auténtica fan y me habla maravillas de estos libros. Cada vez que sale uno los devora. A ver si me pongo a ello. Besos.

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  12. Pues tenía otra idea de este libro... aún así no me termina de llamar la atención demasiado. Prefiero las novelas suyas en las que ambienta la acción en épocas pasadas.

    Besos.

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  13. La tengo en la estantería desde hace mil!!! La verdad que siempre me ha dado un poco de pereza ponerme con ella, pero por lo que leo parece que merece la pena!!! ;-)
    Saludoss

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  14. Es una de mis autoras pendientes y que me da rabia no tener leído nada de ella aún...

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  15. Tengo que retomar a esta autora, que mi primera toma de contacto con ella no fue muy satisfactoria y me quedó la espinita...

    Besotes

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  16. Yo no termino de decidirme por leer esta obra suya quizás por la portada que me da no se que

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  17. mi autora favorita, me encantó este libro luego de estar un poco decepcionada con las últimas, concuerdo totalmente con tu opinión, a mi también al principio se me hizo lenta pero después te atrapa, definitivamente no es la mejor pero remontó

    Saludos!!

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