CSI
China (SIGLO XIII)
DATOS
TÉCNICOS
Título:
El lector de cadáveres
Autor:
Antonio Garrido
Editorial:
Espasa
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 544
PVP: 19,90 €
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 544
PVP: 19,90 €
Si
bien la televisión es también una fuente de cultura y de saber, en
muchas ocasiones puede transmitirnos una realidad un tanto deformada.
Así que con tanto CSI
Miami,
CSI
Las Vegas
o CSI
New York,
podemos llegar a pensar que la resolución de crímenes es solo una
cuestión técnica de recogida de muestras y de ADN. Todo muy
sencillo. Y con un personal que entrega las pruebas casi al instante
(como si ese proceso en realidad no requiriese días en
realizarse.
Vamos, que es un misterio cómo podía la policía antes descubrir el autor de un crimen. De hecho si se lee la saga de la Doctora Skarpeta de Patricia Kornwell, se ve muy claro el vertiginoso avance de la medicina forense, desde antes de la existencia de las pruebas de DNA, o en el que la búsqueda de huellas dactilares no contaba con la ayuda de los modernos ordenadores para comparar bancos de datos de huellas.
Muchísimo más antiguos resultan también los métodos deductivos de uno de los más prestigiosos detectives literarios: Sherlock Holmes, todo un avance para la época, pero hoy desfasados.
Vamos, que es un misterio cómo podía la policía antes descubrir el autor de un crimen. De hecho si se lee la saga de la Doctora Skarpeta de Patricia Kornwell, se ve muy claro el vertiginoso avance de la medicina forense, desde antes de la existencia de las pruebas de DNA, o en el que la búsqueda de huellas dactilares no contaba con la ayuda de los modernos ordenadores para comparar bancos de datos de huellas.
Muchísimo más antiguos resultan también los métodos deductivos de uno de los más prestigiosos detectives literarios: Sherlock Holmes, todo un avance para la época, pero hoy desfasados.
Sin
embargo, las técnicas de investigación forense no han salido de la
nada y aparecido de repente, algo a lo que falsamente pueden
inducirnos esas series televisivas. Sus antecedentes son mucho más
antiguos. Y es de esos antecedentes de los que va a hablarnos El
lector
de cadáveres,
remontándose ni más ni menos que hasta el año 1.200 en el que se
nos narran las aventuras del protagonista de libro.
Curioso nombre éste de Lector de cadáveres, que refleja muy bien en que consiste el trabajo de los forenses, que en e fondo no hacen otra cosa que “leer” en los cadáveres aquellos signos que puedan hacer posible averiguar las causas de su muerte y en la medida de lo posible las causas de la misma y en su caso el autor o los autores que la han provocado. ¿No es eso la medicina forense?
Curioso nombre éste de Lector de cadáveres, que refleja muy bien en que consiste el trabajo de los forenses, que en e fondo no hacen otra cosa que “leer” en los cadáveres aquellos signos que puedan hacer posible averiguar las causas de su muerte y en la medida de lo posible las causas de la misma y en su caso el autor o los autores que la han provocado. ¿No es eso la medicina forense?
Podríamos
pensar que toda la narración es obra de la imaginación del autor. Y
sin embargo están basados en un personaje histórico, cuya vida ha
sido evidentemente ficcionada y novelada. Se trata del chino Song Ci,
a quien se considera padre de la especialidad forense, un hombre que
vivió en el medievo chino y del que como nos cuenta el autor de la
novela,”su
biografía se limita a no más de treinta párrafos extraídos de una
docena de libros”.
Sin
embargo, lo que si se conserva de él son los cinco volúmenes del
Hsi Yuan Lu Hsiang,
publicados en 1247, su tratado forense y que han perdurado hasta
nuestros días en sus diferentes traducciones. Libros en los que nos
habla desde toda la legislación que había que cumplir, pasando
sobre las técnicas de manipulación de los cadáveres, la exhumación
de los cadáveres,el estudio de sus huesos, etc. Un tratado aún
vigente en muchos puntos.
ARGUMENTO
Ci
Song es hijo de un funcionario que debe regresar a la aldea para
guardar el luto por la muerte de su padre. Algo que para Ci supone
una gran pérdida, pues supone la interrupción de lo que más
aprecia en este mundo: sus estudios. Además en la aldea no solo no
puede estudiar, sino que se ve obligado a realizar las más duras
tareas en el campo bajo la cruel supervisión de su hermano
mayor.
Pero las cosas que van mal pueden ir aún peor, como no tarda en comprobar Ci, que no sabe qué ha hecho para ofender y enfadar de semejante manera a los dioses, que no parar de enviarle una calamidad tras otra, hasta que no le queda más remedio tras la muerte de sus seres queridos que huir de la aldea llevándose consigo a su pequeña hermana enferma.
Una huida llena de peligros, fatigas y hambre para llegar a la ciudad de Lin'an, donde se encuentra la famosa Academia Ming,en la que Ci estudió y donde pretende seguir estudiando. Sin recursos, sin dinero, sin conocidos y perseguido por la justicia que le acusa de un falso crimen, no va a tener nada fácil no solamente sobrevivir, sino cumplir además sus sueños, ese ansia que le empuja a adquirir nuevos conocimientos.
Pero las cosas que van mal pueden ir aún peor, como no tarda en comprobar Ci, que no sabe qué ha hecho para ofender y enfadar de semejante manera a los dioses, que no parar de enviarle una calamidad tras otra, hasta que no le queda más remedio tras la muerte de sus seres queridos que huir de la aldea llevándose consigo a su pequeña hermana enferma.
Una huida llena de peligros, fatigas y hambre para llegar a la ciudad de Lin'an, donde se encuentra la famosa Academia Ming,en la que Ci estudió y donde pretende seguir estudiando. Sin recursos, sin dinero, sin conocidos y perseguido por la justicia que le acusa de un falso crimen, no va a tener nada fácil no solamente sobrevivir, sino cumplir además sus sueños, ese ansia que le empuja a adquirir nuevos conocimientos.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Antonio
Garrido es el autor de esta novela, la segunda que
publica. No he leído su novela anterior, La
escriba de la que he leído buenas críticas y
con la que seguramente me animaré después de haber disfrutado con
la novela que hoy os traigo.
Reúne esta novela las características de dos géneros que me encantan: la novela histórica y la novela de intriga. Porque aunque se trate de una novela histórica, su lectura es tan apasionante como la de una novela de intriga, cargada de acción, de momentos brillantes, de fascinantes deducciones, en la que con muy pocos medios el protagonista se las ingenia para descubrir la verdad sobre la muerte o el asesinato de las personas. Algo que puede parecer pura magia para aquellas mentes, pero que no es más que puro método científico, con los pocos medios de los que se podía disponer en el siglo XIII, pero ciencia a fin de cuentas.
Reúne esta novela las características de dos géneros que me encantan: la novela histórica y la novela de intriga. Porque aunque se trate de una novela histórica, su lectura es tan apasionante como la de una novela de intriga, cargada de acción, de momentos brillantes, de fascinantes deducciones, en la que con muy pocos medios el protagonista se las ingenia para descubrir la verdad sobre la muerte o el asesinato de las personas. Algo que puede parecer pura magia para aquellas mentes, pero que no es más que puro método científico, con los pocos medios de los que se podía disponer en el siglo XIII, pero ciencia a fin de cuentas.
Que
la historia esté ambientada en China, la China del siglo XIII para
ser exactos puede ser un aliciente para la lectura de este libro,
aunque en mi caso no es tan importante, porque por una parte es tal
mi desconocimiento de la historia china, que bien podría el autor
inventarse pueblos, reyes e historias y yo no me daría cuenta. La
historia de China es para mí tan desconocida que me resulta tan
irreal (o real según se mire) como
la imaginaria historia de Juego
de tronos.
Y por otra parte, la mentalidad china (y la oriental en general) me resulta tan extraña, con una escala de valores y unas costumbres y tradiciones tan diferentes, que bien podrían tratarse de extraterrestres. Y eso siempre es una dificultad añadida para empatizar con los protagonistas, que evidentemente piensan y reaccionan de un modo distinto.
Y por otra parte, la mentalidad china (y la oriental en general) me resulta tan extraña, con una escala de valores y unas costumbres y tradiciones tan diferentes, que bien podrían tratarse de extraterrestres. Y eso siempre es una dificultad añadida para empatizar con los protagonistas, que evidentemente piensan y reaccionan de un modo distinto.
Y
hablando del protagonista,
siempre se me han hecho muy cuesta arriba y poco simpáticos los
detectives sabelotodo, infalibles en sus deducciones, que parecen
estar echando en cara al lector y al resto de los humanos su falta de
inteligencia. He hablado de detectives o investigadores, porque en el
fondo esa es la función que tiene que cumplir en protagonista de la
novela, buscar los indicios y las pistas que lleven al conocimiento
del autor del crimen, o de la existencia o no del mismo.
Y esta es una de las diferencias con los grandes genios deductivos del género (aquí evidentemente obvio el lado histórico para centrarme en el puramente de intriga), pues pese a su gran inteligencia, Ci Song no solo no es infalible, sino que mete unas cuantas veces la pata. Su carácter además también le pierde, pues lejos de la sumisión que se le presupone a alguien de su edad y condición (algo importantísimo en la cultura oriental), saca los pies del tiesto en más de una ocasión. La búsqueda de la verdad y del conocimiento puede más que su mesura, por lo que él mismo se pone en situaciones comprometidas.
Un personaje, que pese a quedar la historia completamente rematada, por su edad y proyección da para más de un libro si esa fuese la intención del autor.
Y esta es una de las diferencias con los grandes genios deductivos del género (aquí evidentemente obvio el lado histórico para centrarme en el puramente de intriga), pues pese a su gran inteligencia, Ci Song no solo no es infalible, sino que mete unas cuantas veces la pata. Su carácter además también le pierde, pues lejos de la sumisión que se le presupone a alguien de su edad y condición (algo importantísimo en la cultura oriental), saca los pies del tiesto en más de una ocasión. La búsqueda de la verdad y del conocimiento puede más que su mesura, por lo que él mismo se pone en situaciones comprometidas.
Un personaje, que pese a quedar la historia completamente rematada, por su edad y proyección da para más de un libro si esa fuese la intención del autor.
RESUMIENDO
Pese
que a mi el hecho de estar ambientada en la China medieval me traiga
un poco sin cuidado, el
envoltorio queda de lo más vistoso y colorido,
por lo que no me extraña que para muchos suponga un aliciente más.
Pero ya digo que no es mi caso, de ahí que aún tenga más mérito
el modo en que esta novela ha
sabido atraparme gracias a una acción vibrante, llena de chispa e
ingenio.
Dice en la propaganda del libro que pueden verse en Qué leer:
-Mucho más que una novela histórica.
-Mucho más que una novela de suspense.
-Mucho más que una novela de aventuras.
Y
es cierto, porque esos tres aspectos se potencias convirtiendo El
lector de cadáveres en
un libro muy divertido.
Un libro recomendable para los que disfrutéis con la novela histórica o la novela de intriga. Y si os gustan las dos, mejor que mejor.
VALORACIÓN:
9/10
Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles
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