Los crímenes de Inguma
Título:
Ofrenda a la tormenta
Autor:
Dolores Redondo
Editorial:
Destino
Encuadernación:
Tapa blanda
Páginas:
547
PVP:
18,50 €
Título: Ofrenda a la tormenta
Autor: Dolores Redondo
Editorial: Destino, 2020
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 560
PVP: 9,95 €
Además
del respaldo de los lectores, ha sido saludada por la crítica como
una de las propuestas más originales y contundentes del noir en
nuestro país, y asimismo se proyecta la versión cinematográfica de
la mano de los productores de la trilogía Millenium de Stieg
Larsson. »
ARGUMENTO de OFRENDA A LA TORMENTA
Ofrenda
a la tormenta arranca un mes después de los sucesos con
los que terminaba Legado en los
huesos. Comienza con la muerte de una niña, esas muertes
inexplicables que se han dado en llamar muertes súbitas o muertes de
“cuna”.
Pero
un análisis detenido del cadáver permite ver unas marcas que
indican que ha sido ahogada, al parecer por su padre. Una muerte que
entronca con otras semejantes acaecidas en la zona. ¿Obra de un
diablo ancestral o de hombres con creencias satánicas?
OFRENDA A LA TORMENTA
El
guardián invisible es
una novela que cerraba
el caso que planteaba, el de “El asesino de Basajaun”, pero no es
menos cierto que dejaba algunas líneas abiertas que permitían su
continuación en
Legado en
los huesos,
en que el complejo caso que plantea queda solucionado, pero que
también permite una continuación, aunque quedan muchos menos puntos
por rematar que en la anterior,
que es justo lo que ha hecho Dolores
Redondo en Ofrenda
a la tormenta,
resolviendo todos los flecos que a lo largo de la trilogía estaban
sueltos y cerrando definitivamente la historia.
El
hecho de que sea un caso que comienza y se cierra con la novela,
podría permitir leer Legado en los
huesos sin haber leído El
guardián invisible, aunque creo que es desaconsejable,
porque si bien el caso se entiende perfectamente, se pierde mucho en
la comprensión de la difícil y compleja personalidad de sus
protagonistas sin haber leído la anterior.
En
cambio, es casi imposible leer Ofrenda
a la tormenta sin haber
leído las anteriores. Es más, aún habiéndolas leído,
gracias a mi memoria pez había olvidado muchos hechos y me costaba
seguir en muchos momentos el hilo cuando hacía referencia a todo lo
acontecido anteriormente.
Inguma es el demonio que se bebe el aliento de los niños mientras duermen. (Ofrenda a la tormenta. Página 43)
Un
toque de fantasía que contrasta con el crudo realismo de toda la
novela. Aunque como dice la protagonista a propósito de estas
figuras, de las brujas, de los fantasmas:
«No
se debe creer que existen, no se debe decir que no existen. »
(Legado
en los huesos. Página
212)
El
punto de partida, fantasías al margen es una realidad que angustia a
muchos padres, el denominado “Síndrome de muerte súbita”:
Síndrome
de muerte súbita del lactante es el nombre que recibe la muerte
inesperada de un niño normalmente menor
de un año, aunque hay casos que se han extendido hasta los dos. Se
produce mientras el niño duerme y sin síntomas aparentes de
sufrimiento. (…) La catalogación de este tipo de muerte es
bastante misterioso; se considera muerte súbita del lactante si
después de la autopsia no se ha encontrado ninguna otra causa que la
explique.
(Página 113)
Aunque
no se sale de la media normal, hay toda una serie de casos de muerte
súbita a lo largo del río Baztán, el gran protagonista de esta
novela, con unas características extrañas que son las que lanzan a
Amaia Salazar a iniciar una investigación que deparará numerosas
sorpresas que conectarán los últimos casos que ha investigado y que
terminarán resolviendo las incógnitas que la acompañan desde su
niñez.
IMPRESIÓN
PERSONAL
Para
muchos, ésta es la mejor novela de la trilogía. A mí,
personalmente, es la que menos me ha gustado. No solo porque me
costaba recordar algunos de las tramas que provenían de las novelas
anteriores, sino sobre todo, porque me chirriaba el personaje
principal, la inspectora Amaia Salazar. No puedo extenderme mucho en
el por qué sin entrar en spoilers, algo que no quiero que aparezcan
nunca en mis reseñas. Baste con decir que la relación con el juez
Markina que ya pudísteis ver en la entrega anterior, avanza por un
camino que a mi personalmente no me ha convencido en absoluto.
Sumadle
a eso, que la mezcla de fantasía y realidad, que en cierto modo es
el sustento de la trilogía tampoco me ha terminado de convencer para
que finalmente la novela me haya dejado, por más que resuelve los
flecos de la misma, una sensación extraña de desagrado.
Como
muy bien dice el título de este apartado, esta es una impresión
personal que
no necesariamente tenéis que compartir. Ya me hubiera gustado a mí
que fuera de otra manera, porque es una cuestión de gustos, porque
nada tengo en contra de la manera de escribir de la autora.
Lectura
facilitada por la Biblioteca
Municipal de Móstoles.
VALORACIÓN: 7/10






