lunes, 26 de octubre de 2015

AVANCE DE LA SEMANA (114)





Se acaba el mes, hemos cambiado el horario y ya parece que estamos en invierno (y eso que apenas hemos entrado en el otoño). Y para rematar el mes una semana completa en la que habrá de todo un poco.





El martes y dentro de una lectura conjunta, la reseña de La candidata de Elena Moya. Una novela con la que he disfrutado mucho y que es una excepción, porque es difícil encontrar una novela de ficción política.





El miércoles conoceremos al ganador de un ejemplar de Hormigas en la playa de Rafa Moya. Y ya estamos poniendo a punto el próximo sorteo, que esto es un no parar.





El jueves una reseña que me hace muchísima ilusión: Hidra verde, el libro de relatos escritos por farmacéuticos en el que participo con un relato.








El viernes, antes de que se acabe el mes de la novela autoeditada, Operación maletín de Mercedes Gallego, la primera entrega de la saga de Candela Luque. 








¿Qué estoy leyendo?




Comienzo la semana con El regalo de Eloy Moreno. Se lee rapidísimo, por lo que más que probablemente comience otro libro.






Si me da tiempo, continuaré con Puerto escondido de María Orduña









¿

domingo, 25 de octubre de 2015

ENTREVISTA A MIKEL ALVIRA

Mikel Alvira es el autor de La novela de Rebeca. Una novela en el que la escritura tiene un papel muy importante y en la que se nos narra parte de la vida de Simón Lugar, un escritor inmerso en la redacción de una novela.
No pude dejar de plantearme mientras leía la novela, cuánto del propio autor había en este personaje, por lo que le escribí pidiéndole si podía contestarme a una entrevista. Amablemente accedió a mi petición y estas son las respuestas a la misma.
Como Mikel dice en una de las respuestas, todos tenemos un poco de esquizofrenia y bilocación a la hora de escribir. Buena prueba es esta entrevista en la que podréis contrastar las respuestas del autor con las respuestas del propio protagonista de la novela (que podéis ver en color azul), tomadas del propio texto de la misma. ¿Hasta que punto coinciden o divergen? Eso tendréis que comprobarlo vosotros mismos leyendo la entrevista.






"No sé no escribir" dice tu protagonista. Una frase que vemos también en tu biografía. ¿Cuando empezó ese "no saber vivir sin escribir"?
He escrito desde niño, desde pequeño. Si echo la vista atrás, siempre me veo escribiendo; no solo escribiendo, pero siempre escribiendo. A mis cuentos y poemas de adolescencia siguieron mis primeras novelas de juventud, inéditas e impublicables. Después, la militancia decidida en este jardín de las letras.
"No sé no escribir", había dicho en cierta ocasión a una periodista. (Página 86)



¿Escribir es transcender?
Sí, pero no en el sentido de alcanzar la eternidad. No creo en ese mito que nos intenta convencer que los libros son eternos o que nuestros nombres, por el hecho de estar impresos, alcanzarán la eternidad.
Trascender es cultivar esa parte no tangible que nos confiere indentidad, llámese alma, intuición o intranerso. Me da igual el nombre. Lo que no me da igual es que existe, y escribir me ayuda a que exista con más fundamento. Cuando escribo, me edifico.

¿Escribir es transcender?   (Página 126)


¿Busca la gloria actual o el reconocimiento en la posteridad aunque este sea imposible de aprehender en vida? 
No busco la gloria. Me gusta gustar, pero soy consciente de que no se puede gustar a todo el mundo ni todo lo que uno hace pueda gustar siempre.  ¡La gloria es tan abstracta!

¿Busca la gloria actual o el reconocimiento en la posteridad aunque este sea imposible de aprehender en vida? (Página 126)


¿Es necesaria cierta desubicación psicológica para poder meterse en la piel de los personajes tan dispares?
Desubicación… o bilocación. Hay un puntito de esquizofrenia en todo esto, pero, entre tú y yo, sabes que el oficio también tiene mucho que ver en esto de meterse en la piel del personaje. Disfruto transitando otras vidas, otras situaciones, otras derrotas que no son las mías. Sin disfrute, esto no tendría sentido.

¿Es necesaria cierta desubicación psicológica para poder meterse en la piel de los personajes tan dispares? (Página 126)


¿Cree que se puede escribir sin amar?
¿Se puede vivir sin amar? Yo, no. Vivir es amar, porque vivir sin pasión es solo sobrevivir. Y escribir es mi actitud para vivir, no puedo escribir sin amar.
¿Cree que se puede escribir sin amar? (Página 126)


¿Es la escritura un acto de fuga? ¿De qué realidad querrías huir tú?
Siempre huyo de mí mismo. De mis miedos, de mis ficciones, de mis dudas. Escribir me ayuda a reorientarme. Aunque, puestos a confesar, quizás deba confesar que no es huir sino explorar. Creo que lo que me genera pasión no es escapar sino encontrar.


-¿Vos también escribís para fugarte? -preguntó la niña.
-¿Para fugarme? -respondió Simón.
-Yo escribo para fugarme de mi vida. ¿Y vos? (Página 160)


¿Escribes para ti o lo haces pensando en tus lectores?
Foto "cedida" por Mayte Esteban
La gente que lee hace posible esto. Me debo a quien lee. Escribo lo que quiero cuando quiero y sin hipotecas ni imposiciones. Soy absolutamente libre y no he tenido que plegarme nunca a tiranías editoriales. Al respecto, siempre he tenido suerte con mis editoras o sellos editoriales, igual que actualmente con mi agente, Antonia Kerrigan (tan en las antípodas de lo que es Úrsula en mi novela).
Libre, sí, pero con un compromiso para con quien me lee. Se merecen mi respeto y que dé lo mejor de mí, mi mejor versión. Mikel Alvira es Mikel Alvira gracias a quien lee a Mikel Alvira.


-Escribo para mí, pero me debo a los míos. Es una auténtica putada, un fastidio.
-Un fastidio. Ja, ja, ja.
-No te rías. Escribir es un acto perverso. (Página 73)


¿Te consideras novelista o prefieres verte como un poeta?¿Qué es lo que te gustaría escribir?
No hay que elegir. Mi vida está marcada por la poesía, pero en tanta medida como por mi prosa. Creo que, leyendo a contraluz, se verá que mis novelas son las de un poeta; si no, no se entenderían muchos matices.
Nunca me planteo qué me gustaría escribir porque lo que me apetece escribir, lo escribo. De hecho, escribo mucho, muchísimo más, que lo que publico. Lo que sí me planteo es cómo escribir, de ahí que cada nuevo proyecto responsa a nuevas preguntas, a nuevos retos.


-Creo que soy más poeta que novelista. Bueno, a decir verdad, no sé lo que soy. Escribo una cosa y me gustaría escribir la otra. No sé lo que quiero.
-Entonces vos ya es medio argentino.
-¡Ja, ja, ja! ¡Que graciosa eres! ¿Por qué lo dices?
-Porque no sabe lo que quiere. (Página 121)


¿Es la escritura tu forma de amar? ¿De amar a quién? 
Ya he dicho que no puedo vivir sin amar ni vivir sin escribir. 


Se había convencido de que escribir era su forma de amar. (Página 182)

Amar y escribir son dos actos parejos. En ambos se entregan porciones íntimas del ser y en ambos la generosidad va de la mano del sufrimiento. No puede escribirse sin melancolía, como no puede amarse sin la angustia de la obsolescencia. (Página 182)



¿Piensas en tus novelas como una manera de sobrevivir al tiempo?

No busco la eternidad, busco el tener un presente satisfactorio, honesto.

Superviviencia, no dejaba de pensar en la supervivencia. En la suya, en la de los suyos, en la de Rebeca, en la de sus novelas. ¿Quién perdudaría más? ¿Su propio nombre o el de sus personajes? ¿De qué eran más conscientes sus lectoras? ¿De la autoría o de la historia? ¿Era escribir un atajo para sobrevivir? (Página 45)


¿Cómo escribes una novela? ¿Cómo la planificas?
Hay un poco de oficio y un poco de intuición. La suma de esos dos pocos hacen un mucho. Siempre sé hacia dónde quiero ir y aunque no planifico hasta la histeria (¡qué poco nos parecemos Simón Lugar y yo!), sí me gusta saber el rumbo de la novela. Cuando veo que el rumbo se tuerce, no me duele borrar o eliminar. Hay novelas de las que he eliminado sin compasión párrafos y párrafos.


Comencé a redactar párrafos, capítulos, diálogos que luego ensamblaría. Nunca tecleo mis novelas en el orden que luego el lector encontrará, sino a golpe de impulso, a borbotones. (Página 246)


¿Es la escritura de una novela un continuo proceso de toma de decisiones?
La vida misma lo es. A cada paso, hay que decidir. Por más que lo reflexiono, y reflexiono mucho sobre ello, no sé qué me hace decidir una u otra cosa. Al escribir, sucede lo mismo. Será la musa, que está muy implicada.

Escribir es decidir a cada paso, Es desplegar constantemente el mapa de la novela. La historia es secundaria, Lo que cuenta es como hacemos esa historia. (Página 82)


¿Son importantes las redes sociales a la hora de "vender" una novela? 
Lo importante es la gente, quien lee. Las redes son un canal más, como tantos otros. No me planteo las redes como algo imprescindible en mi vida personal, pero es innegable que las oportunidades que nos ofrecen son excepcionales. Además, ayudan a crear puentes que de otra manera sería impensable.

¿Realmente crees que venderías menos sin un perfil de Facebook? (Página 134)


¿Dónde nacen tus personajes?
¿Y a dónde va cuando mueren? ¿Y si no nacen y son solo el reflejo de lo que podíamos haber sido?
Nacen en la cabeza, en el pecho, en las tripas. O puede que no nazcan, que ya estuvieran ahí y lo que hace el escritor es solamente darles visibilidad.


Un escritor mantiene a sus personajes en el pecho, que es el lugar donde viven después de haber nacido en la cabeza, a la espera de que los dedos sigan construyendo sus vidas en el papel.
¿O quizás nacen ahí mismo, en el pecho? (Página 136)


¿Va unida la melancolía al proceso de escribir?
No en mi caso. Soy vitalista, optimista y huyo de las tristuras. No creo que haya que ser melancólico para ser íntimo. Lo íntimo, cuando es auténtico, nos lleva a la alegría y no a la pesadumbre.

La melancolía va unida al ejercicio de escribir, tal vez porque escribir es vaciarse, derribarse por dentro. (Página 84)


¿Piensas mucho tus historias antes de escribirlas o lo haces mientras las escribes?
Me marco la hoja de ruta, incluso los plazos, los perfiles de los personajes y tengo claro el tono que quiero lograr. A partir de ahí, y como en todo proceso creativo, hay un camino de obstáculos que vamos sorteando y que en el minuto cero no sabemos cómo va a ser. Es fascinante. Vivo muy intensamente el proceso creativo.


Escribir es un proceso mucho más complejo que el de teclear. Si consistiera exclusivamente en teclear, cualquier escritor medianamente organizado y con algo de disciplina haría una novela de alrededor de trescientas páginas en un plazo de tiempo entre diez y quince días. Sin embargo nadie lo concibe así.
Borrar, corregir, releer, documentarse, pensar... todo eso también es escribir. Sobre todo, pensar. Pensar en la historia que se quiere contar, pero, al unísono, pensar como se quiere contar. (Página 81)


¿Un escritor es Dios a la hora de escribir?
O el diablo, si es que existen. Prefiero pensar que soy autor, un término que me parece mucho más hermoso que el de dios.



Un escritor juega a ser Dios cuando diseña un personaje. Le otorga el don de la vida, que por el hecho de ser literaria no deja de ser menos vida. (Página 117)


¿Con qué escribes tu?
Con las dosis ajustadas de cabeza, corazón y tripa. Cuando se sobrepasa la dosis, el resultado se resiente.


Puede escribirse con la cabeza, con las manos y con las tripas. Con la cabeza escriben los fanáticos de la norma y los novatos que siguen un manual.
(...)
Con las manos escriben los autores de las series cuya principal gloria es la de estar en los escaparates cada nueve meses.
(...)
Las tripas son la metamorfosis del escritor. (Página 209)


Muchas gracias por tu novela y por el tiempo que me has dedicado con esta entrevista.






sábado, 24 de octubre de 2015

Listado provisional del sorteo de Hormigas en la playa

Muchas gracias a todos por participar en el sorteo de un ejemplar de Hormigas en la playa, de Rafa .
¿Que aún no te has apuntado? Pues date prisa, porque todavía tienes hasta mañana 25 a las 23:59 horas para apuntarte.

Las bases AQUÍ.




Este es el listado provisional de los participantes en el sorteo, un listado que actualizaremos el lunes con las nuevas incorporaciones y, si las hubiera, con la resolución de las reclamaciones que nos hubierais manifestado.
Para ello dirigiros a cualquiera de nosotros.



LISTADO DE PARTICIPANTES

PARTICIPANTESPUNTOS
1Beatriz Casal López161-16
2La Isla de las Mil Palabras1917-35
3kelika1936-54
4MonTse 1955-73
5Fesaro1974-92
6Nacido Ayer1493-106
7Pajaguja 12107-118
8M Angeles Saeta15119-133
9Isaura B P16134-149
10Irunesa20150-169
11Rmaria Camacho16170-185
12Ful Navalon17186-202
13rossy15203-217
14Angela Leon24218-241
15Raquel Gonzalez19242-260
16maria lópez iglesias12261-272
17Angeles Arca Bustelo12273-284
18Mara JSS20285-304

TERCER ANIVERSARIO









    Tercer aniversario



Hoy estoy de cumpleaños, porque tal día como hoy hace tres años, enredado por Laky de Libros que hay que leer (¿quién si no?) empezó su andadura este blog, con mucha ilusión pero sin tener muy claro qué era lo que podía pasar.
Comencé con el propósito de dar prioridad en el mismo a autores poco conocidos y que están empezando, algo que creo haber cumplido con creces, a pesar de que el tiempo de lectura es algo limitado, que tengo muchos más libros para leer y con ganas de leer que tiempo para hacerlo y que, evidentemente, el hecho de que alguien publique un libro y me pida que lo lea no me obliga a hacerlo, que no soy un profesional y no cobro por ello.

No podía sospechar ni de lejos lo que iba a suceder, ese más de millón de visitas que he recibido en estos tres años, la gran cantidad de escritores que he conocido virtualmente o en vivo, encuentros que en varias ocasiones ha sido en encuentros reducidos en los que he podido contrastar pareceres con ellos y conocerlos más a fondo.
El crecimiento del blog me ha permitido tener acceso a numerosas editoriales que me proporcionan libros. Pero eso sigue sin afectar a mi criterio valorador, pues la honestidad es mi guía. Es lo que me permite tener una credibilidad y que los que me vais leyendo sigáis confiando en mí. Es cierto que las valoraciones suelen ser buenas, aunque eso no es difícil, porque son libros que yo elijo, que me atraen por su temática, o directamente sus autores me gustan. Eso sí, los cinco “buhitos” son muy raros en mis valoraciones.

Quiero agradeceros a esos casi setecientos seguidores que tiene el blog, así como a muchos otros que aparecen de cuando en cuando por aquí, la confianza que han depositado en mí. Una confianza que espero no defraudar.
Y más aún agradezco esos comentarios que dejáis, en los que compartís vuestro parecer y son un estímulo para seguir adelante.

El próximo año habrá algún cambio en el blog, no tanto en sus contenidos, sino en las formas, que ya hace tiempo que tengo ganas de cambiar la cabecera del mismo por otra más alegre. El problema es que no soy un profesional ni amateur del diseño, por lo que si conocéis a alguien que lo haga (a un precio razonable), no dudéis en decírmelo.

Para celebrarlo habrá sorteo en el blog. Un sorteo muy especial (por lo menos para mí). Pero eso será el mes que viene.


De todo corazón, gracias a todos.

viernes, 23 de octubre de 2015

SÉ LO QUE ESTAS PENSANDO (JOHN VERDON)

Sé lo que estas pensando
John Verdon


FICHA TÉCNICA

Título: Sé lo que estás pensando
Autor: John Verdon
Editorial: Roca
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 430
PVP: 20,00 €





Editorial: Roca, 2018
Encuadernación: Tapa blanda BOLSILLO
Páginas: 432
PVP: 6,00 €








JOHN VERDON


Ahorraos el comentario de que el autor os es desconocido, porque salvo que seas familiar suyo, es lo normal, pues este es el debut literario de John Verdon. Un debut que no deja de tener su mérito, pues no estamos hablando de un jovencillo, sino de un jubilado de 68 años que nunca antes se había dedicado al mundo de la literatura, pues lo suyo era el marketing.
Bien es verdad como él mismo dice, que el marketing es un arte de escritura en la que con breves frases se transmite y vende una idea.







El caso del acechador que lee la mente


ARGUMENTO

«¿Crees en el destino? Yo si, porque pensaba que no volvería a verte y, de repente, un día, allí estaba. Todo volvió: como sonaba, como se movía , y más que ninguna otra cosa, como pensaba. Si alguien te pidiera que pensaras un número, yo sé en qué número pensarías. ¿No me crees? Te lo demostraré. Piensa en cualquier número del uno al mil: el primero que se te ocurra. Imagínatelo . Ahora verás lo bien que conozco tus secretos. Abre el sobrecito».

Imaginaos que recibís una carta con semejante propuesta y a lo tonto decidís seguir el juego y pensáis un número cualquiera, que en el caso de Mark Mellery, que dirige un floreciente negocio de dirección espiritual para gente rica que busca un poco de paz en sus vidas, es el 658. Abrís el sobre adjunto y descubrís que el número que en él figura, es exactamente el que estabais pensando. ¡Increible! Pero solo es el comienzo, porque a partir de ahí comienza a recibir cartas con poemas de tono cada vez más amenazador en el que primero le exige el envío de una extraña cantidad de dinero a un apartado postal, cheque que luego le es devuelto, mientras los poemas aumentan su tono de amenaza de muerte.
Mellery recurre a su antiguo compañero de instituto, el retirado inspector Gurney, especialista en crímenes aparentemente irresolubles y que acabó con la carrera criminal de varios asesinos en serie. No quiere acudir a la policía para evitar que pueda perjudicar a su boyante negocio de paz espiritual.
Lo que no puede sospechar es que va a ser la primera víctima de un asesino en serie, que además se entretiene en dejar pistas imposibles en el escenario del crimen, como huellas que desaparecen en la nada (en un suelo lleno de nieve), una silla blanca de playa, etc.
Las víctimas solo tienen aparentemente una cosa en común; un pasado alcohólico del que en algún momento intentaron rehabilitarse.
¡Comienza el misterio! ¡Juega a resolverlo!






SÉ LO QUE ESTÁS PENSANDO

Soy de los que se fija en las listas de libros más vendidos a la hora de elegir lectura. No es garantía de nada, porque sospecho que lo de las grandes superficies están manipuladas para llamarte la atención sobre aquellos libros, generalmente de grandes tiradas y con gran apoyo publicitario.
Me fijo sobre todo en aquellos libros cuyos autores me son totalmente desconocidos y de los que no tengo ninguna referencia. Ese es el caso de Se lo que estás pensando, varias semanas incrustado en el TOP-10 de libros más vendidos.


Mucho de marketing tiene también este libro, comenzando por una portada muy llamativa de números blancos manchados de sangre sobre un fondo negro. Portada que ya nos presenta una de las claves del libro, pues los números centrales no son 4-5-6, sino 6-5-8, el número que va a desencadenar toda la historia.


¿Qué es Sé lo que estás pensando?

En el propio libro tenemos alguna de las claves del complejísimo puzle que el autor ha montado:
«Cartas cuidadosamente compuestas, misterios numéricos, instrucciones para enviar el cheque a una dirección equivocada, una serie de poemas cada vez más amenazadores, mensajes ocultos o la policía que sólo podían descubrirse a través de química de dactiloscopia, colillas de cigarro quirúrgicamente limpias, una herida de bala oculta, un rastro de pisadas imposibles y una silla de playa». (Página 190)

Es en primer lugar una novela de intriga. Es como esos trucos de mentalista que durante su actuación "adivinan" cosas. Puro truco En Sé lo que estás pensando, sabes que todo un truco, un ingenioso truco cuya resolución tendrá al lector en jaque hasta el último momento:
«Lo que parece haber ocurrido, no puede haber ocurrido. Por lo tanto, lo que parece haber ocurrido no ha ocurrido». (Página 192)

Es una novela que página tras página te hace pensar en la solución a los aparentemente irresolubles misterios que plantea.

Es también una novela sobre las difíciles relaciones matrimoniales. Porque aunque el matrimonio Gurney se quiera, son dos seres completamente diferentes Mientras que Madelaine es la eficacia y la acción inmediata, David es todo reflexión. Para él lo importante antes de actuar es haber examinado y sopesado todas las circunstancias.
Además el matrimonio se enfrenta a esa etapa de la vida en que están ya solos y frente a frente, pues aunque él sólo tiene cuarenta y siete años, está ya jubilado tras veinticinco años como policía, unos años en los que la familia estaba en un segundo plano, con su cabeza en otra parte intentando encontrar las fisuras, las mínimas incongruencias de loa hechos que permitan resolver el caso
Madelaine pensaba que con el retiro la cosa cambiaría, pero la realidad se emperra en demostrarle que no es así, que uno es como es y en todo caso la profesión puede agudizar ese comportamiento.

No podemos perder de vista que también es una novela de acción, de muchísima acción según vamos acercándonos a las páginas finales. Lógico, porque el acoso de un inteligente y esforzado asesino en serie no puede depararnos otra cosa si la novela está bien escrita, y Se lo que estás pensando lo está.

Y como toda novela de acción y de intriga que se precie, cuenta con un personaje central cautivador, de esos que difícilmente se olvidan y por supuesto, de esos que no se abandonan. Por eso Se lo que estás pensando es la primera de una serie de novelas, alguna de las cuales ya está escrita. Ese personaje es Daved Gurney, inspector de homicidios retirado tras veinticinco años de servicio. Pero su mente no se ha retirado, quizás porque lo suyo ha sido siempre la búsqueda de los por qués, una mente abstractiva que en muchos momentos le aleja de los seres que quiere:
«-Aún no te has dado cuenta ¿verdad?
-¿De qué?
De que tu cerebro está tan ocupado en el asesinato, dl caos, la sangre, los monstruos, las mentiras y los psicópatas, que no te queda sitio para nada más». (Página 159)

Pocas mentes tan introspectivas nos encontraremos en la literatura de intriga, pero puedo aseguraros que Gurney puede estar a la altura de algunos genios como Poirot o Sherlock Holmes (por favor, no me crucifiquéis sus seguidores)
«Se aferraba a la vida como si esta fuera un extraño enigma por resolver. Pero no todo en la vida era un enigma, habría dicho ella. Había cosas que se abordaban de otras maneras. Misterios, no enigmas. Cosas que amar, no que descifrar». (Página 98)

El problema para Gurney, es que él es como es, no puede evitar actuar así, pese a saber que con eso daña a su mujer y su relación de pareja. Es ante todo, un hombre bueno:
«Era un hombre tan bueno, tan decente y, sin embargo, tan cargado de culpa por ser humano... Tan torturado por sus errores e imprecisiones (…) Siempre estaba pensando. Pensando sin tregua en los problemas». (Página 98)







IMPRESIÓN PERSONAL

Soy desde pequeño un gran aficionado al género, porque más que novela negra, habría que catalogar a Sé lo que estás pensando dentro de las novelas de intriga. ¿Quién no ha leído a Agatha Christie intentando adivinar quién es el asesino?
Pues si tu eres de los que has disfrutado con Agatha Christie, no puedes dejar de leer este libro, porque no para de proponer interesantes enigmas, alguno de los cuales pude adivinar antes de llegar al final. Además, no se guarda todo para el final, sino que alguno de los enigmas los va resolviendo por el camino, animándote a continuar, porque ves que son respuestas lógicas, sin recurrir a datos que el lector no conoce, una técnica muy tramposa que utilizan los malos escritores como Dan Brown.
El libro no deja de ser un ejercicio intelectual para el lector, en su intento de ver hasta dónde llega en la resolución de los misterios que se plantean, por más que algunos requieran más imaginación de la que yo tengo.


Expectativas tan altas, solo pueden llevar a una impecable resolución y por tanto a una nota muy alta por parte del lector, o a un fracaso rotundo y el odio perpetuo para con el autor. Y la verdad es que la respuesta al truco del número, porque evidentemente hay truco, la magia no existe y el mentalismo es solo cosa de películas, es de una sencillez apabullante pero real. No defrauda la resolución.

Sabéis lo poco aficionado que soy a dar cinco estrellas a un libro, porque hacerlo es destacarlo de un modo muy notorio. No suelo además hacerlo con libros que podríamos calificar como bestsellers. Pero este caso va a ser una excepción, porque es muy bueno en su género, un libro que ningún aficionado a la intriga puede perderse. Fácil de leer, fácil de comprender, gratificante en su reto intelectual y que además cuenta con unos personajes dotados de gran fuerza.
¿Qué más puede pedírsele?


El título de la opinión es como Madeleine, la mujer de Gurney denomina el caso.






VALORACIÓN: 9/10




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