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domingo, 28 de diciembre de 2025

CORAZÓN DE ORO (LUZ GABÁS)

 
Corazón de oro
Luz Gabás
 
 
 
 
 

Título: Corazón de oro
Autora: Luz Gabás
Editorial: Planeta, 2025
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 560
 

domingo, 11 de diciembre de 2022

LEJOS DE LUISIANA (LUZ GABÁS) PREMIO PLANETA 2022

Lejos de Luisiana
Luz Gabás
 
 
 
Título: Lejos de Luisiana
Autora: Luz Gabás
Editorial: Planeta, 2022
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 766
 

martes, 10 de septiembre de 2019

viernes, 17 de marzo de 2017

ENCUENTRO CON LUZ GABÁS

El pasado miércoles 8 de marzo, tuvo lugar en Mamá framboise un encuentro bloguero con Luz Gabás. Uno de los más divertidos a los que he asistido últimamente, porque es un auténtico placer charlar un rato con Luz Gabás, con la que hablamos de casi todo.
Además del placer de coincidir con gente con la que, a base de encontrarnos en eventos de este tipo, hemos hecho una buena amistad, léase Bea y Concha (De lector a lector), Manuela (Entre mis libros y yo), mi hija Teresa (Leyendo en el bus), María (Paseando a Miss Cultura), Sany ((Libros que voy leyendo), Pepa (Que locura de libros), volví a encontrarme con gente que hacía tiempo que no veía como Concha Yuste, Yolanda (Que el sueño me alcance leyendo) o María (Un montón de cosas que contar). Y por supuesto Isa Santos, de Planeta, con la que siempre es un palcer hablar.

Quizás la palabra que en sus múltiples variantes más se repitió esa tarde fue la de “romántica”. Para empezar, Luz Gabás nos dijo que cuando se puso a escribir esta novela, quería hacerlo sobre las montañas y que fuera muy romántica. Dos temas relacionados, porque durante la época romántica se pusieron de moda ir a la montaña y los balnearios.
Hoy día por romántico se entiende solo sentimientos, pero es mucho más que eso. Es razón y pasión, muerte y vida. Temas que pueden aparecer en cualquier tiempo y novela. Además lo centró en una pleno romanticismo, en una época de nuestra historia de la que reconoce que no sabía mucho.

Nos comentaba que hoy día la situación política de nuestro ‘aís es muy romántica, como lo es la política en su novela, porque hay un exceso de pasión en la política, lo cual no es bueno. Al igual que hay un exceso de política en la cultura, porque la cultura no puede ser políticamente correcta.

Romanticismo es amor y de amor habla su novela. Una de las frases que sale en la novela es la de El amor incluye el perdón. Es una frase que hoy en día es muy debatible. La oyó un día en misa y se la apuntó.

Imposible no hablar de los personajes. Uno de los más queridos por todos los asistentes es el de Aurore, que es el reflejo de muchas mujeres viajeras como ella que se dieron en aquella época. Por cierto, nos dijo que tiene dos tías que se llaman así.
Un personaje con el que dice sentirse identificada, por más que no tiene nada que ver con ella.
Si sus personajes femeninos son fuertes, algo que nos dice le comentan en muchas entrevistas, es porque son así las mujeres que ella ha conocido.

En cuanto a Attua, el protagonista masculino, no quería un héroe que soportara todo. Su drama es que llega un momento en que todo le da igual.
El nombre del personaje lo tenía guardado desde la primera feria del libro en la que estuvo en Extremadura, en que firmó un libro a una persona que se llamaba así. Desde entonces tenía ese nombre apuntado para utilizarlo.

Un año y medio fue el tiempo que estuvo escribiendo Como fuego en el hielo. Le costó mucho más que Regreso a tu piel, tal vez porque aquella era una historia que tenía más clara. Además esta es muy coral y tenía que tener mucho cuidado en cuadrar los horarios de los diferentes personajes, buscar frases que les cuadraran…


De eso y muchas más cosas estuvimos hablando, como de la versión cinematográfica de Palmeras en la nieve y su protagonista Mario Casas, o de novela negra, de la que nos dijo que era una entusiasta de las novelas de Jo Nesbo.
Y si no seguimos hablando no fue por falta de ganas, sino porque nos echaron del local porque tenían que cerrar.





FICHA TÉCNICA

Autor: Luz Gabás
Editorial: Planeta, 2017
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 576





martes, 31 de enero de 2017

COMO FUEGO EN EL HIELO (LUZ GABÁS)

Como fuego en el hielo
Luz Gabás




FICHA TÉCNICA

Título: Como fuego en el hielo
Autora: Luz Gabás
Editorial: Planeta, 2017
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 576









Editorial: Planeta, 2020
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 592
PVP: 6,95 €






martes, 22 de abril de 2014

REGRESO A TU PIEL (LUZ GABÁS)

Amor inmortal



FICHA TÉCNICA

Título: Regreso a tu piel
Autor: Luz Gabás
Editorial: Planeta
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 526
PVP: 21,50 €








Editorial: Planeta (Booket), 2015
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 528
PVP: 12,95 €





Editorial: Planeta (Booket), 2017
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 528
PVP: 9,95 €




LUZ GABÁS

Luz Gabás Ariño nació en 1968 en Monzón (Huesca). Los mejores momentos de su niñez y adolescencia transcurrieron entre el pueblo de su familia paterna (Cerler, en el valle de Benasque) y el de su familia materna (Serrate, en el valle de Lierp). Después de vivir un año en San Luis Obispo (California) estudió en Zaragoza, donde se licenció en Filología inglesa y obtuvo más tarde la plaza de profesora titular de escuela universitaria.
Durante años ha compaginado su docencia universitaria con la traducción, la publicación de artículos, la investigación en literatura y lingüística y la participación en proyectos culturales, teatrales y de cine independiente.
Desde 2007 vive en el precioso pueblo de Anciles, junto a villa de Benasque, donde se dedica entre otras cosas a escribir.
Su primera novela, Palmeras en la nieve, fue uno de los éxitos editoriales de 2012.






ARGUMENTO

Brianda tiene todo lo que en principio parece desear: un buen trabajo, reconocimiento profesional, un compañero que la quiere y con el que convive en armonía. Pero todo su mundo está a punto de venirse abajo cuando una crisis de ansiedad que ella no sabe a qué atribuir, arruina lo que hasta ahora era su mundo seguro.

Algo más de cuatrocientos años antes, en 1585, Brianda de Lubisch, la heredera del señor más importante del condado de Orrun, también ve desmoronarse su idílica vida de paz cuando es atacada por unos rebeldes. Un mundo de disputas, rencillas y traiciones se abre camino en su vida. Pero también le traerá el amor, un amor destinado a ser inmortal.






REGRESO A TU PIEL

La novela tiene un punto de partida real. La realidad muchas veces puede superar a la ficción y en el año 1980 aparecieron escondidos en la torre de la iglesia de una pequeña localidad oscense unos documentos del antiguo concejo. Entre toda la documentación, cientos de paginas, dos de ellas resultaron ser la relación de veinticuatro mujeres ahorcadas por brujas en el año 1592. Unas páginas que podemos ver en la contraportada interior del libro.

Ese es el suceso que va a relatarnos Luz Gabás en Regreso a tu piel. Una historia ficticia pero que muy bien pudiera ser real y en la que viene a desmontar el mito de que la culpable de todos los ajusticiamientos por brujas fueron cosa de la Inquisición. Porque aquí poco tuvo que ver la Iglesia. Fue el propio concejo, el ayuntamiento del pueblo, el que se encargó de juzgar, torturar y finalmente ahorcar a sus propios ciudadanos, o mejor dicho, a sus ciudadanas.
«Vigilad a vuestras mujeres, hechas por la naturaleza con un temperamento melancólico, débiles, blandas y enfermas, inferiores a vosotros en fortaleza física y moral (…) Las mujeres son más frágiles que los hombres ante las tentaciones y, por tanto, más inclinadas a dejarse engañar por el demonio y a tener frecuentemente las sugestiones demoníacas por divinas(Página 422)

Brujas. Un tema en principio muy atrayente para muchos, con una fuerte carga de esoterismo, con un ocmponente muy alto de morbo. Ese mismo morbo que hace que en Regreso a tu piel, el pueblo piense en montar un parque temático sobre brujas aprovechando la aparición de los documentos que hablan del ahorcamiento de veinticuatro brujas en su población.
En realidad poco encontraréis de brujas en la novela, a pesar de que Neli, una de las habitantes del pueblo le reconozca a Brianda que ella es una wicca, una moderna bruja. Aunque en realidad más que brujería en una antigua religión pagana, muy pegada a las fuerzas de la tierra y la naturaleza.
Más que de brujería, de lo que se trata es de dominar al pueblo, de un ejercicio de poder. Basta que las cosas vayan mal, para que no haya mejor manera de salvar la cara para los responsables que echar la culpa a un mal exterior. Las brujas en aquella época. Los judíos para los alemanes en los años 30. El comunismo para nuestros salvadores patrios durante y después de la guerra civil.
El resto lo hace el propio pueblo. Unos por miedo. Otros por venganza. Las acusaciones, las delaciones, los rumores, que si me miró mal, que si me insultó, que si la envidia... ¿Antiguo? Ni mucho menos, que en España no hay que remontarse cien años para que esto mismo haya tenido lugar, aunque la soga o la hoguera se sustituyeran por la cuneta o la tapia del cementerio.


Siendo todo esto muy interesante, no deja de ser en Regreso a tu piel más que un pretexto, el marco en el que se inscribe lo que es ante todo una historia de amor inmortal, capaz de traspasar las barreras del tiempo:
«Pensaría las palabras precisas y las pronunciaría con la absoluta convicción de que, traspasando los límites de la razón, del entendimiento, de lo cognoscible y de lo perceptible, hurgaría en mentes ajenas, inquietaría corazones, se apoderaría de cuerpos sanos y los abandonaría descompuestos en un eterno retorno, en una incesante repetición, hasta dar por fin con aquel a quien le anunciaría:
-Regreso a tu piel
(Página 360)


Al igual que en Palmeras en la nieve, la historia se nos narra en dos planos temporales, el actual y el de finales del siglo XVI. Pero ahí terminan las coincidencias entre ambas novelas. No sólo porque la temática es totalmente diferente, sino porque el acople entre los distintos periodos está totalmente conseguido. Están tan bien engarzados que no hay una demora en el ritmo de la novela con dichos saltos, sino que incluso se potencia la intriga.
Una intriga que va creciendo página tras página convirtiendo Regreso a tu piel en una novela totalmente adictiva. Las doscientas últimas páginas son de las que hacen que el libro se quede pegado a tus manos y no puedas dejar de leer hasta acabar Regreso a tu piel.


Hay otra diferencia con respecto a Palmeras en la nieve, pues sin en ella, narradora actual al margen, los personajes importantes eran los dos hermanos, en Regreso a tu piel, pese a lo que en principio pudiera suponerse al tratarse de una historia de amor, los personajes masculinos tienen un papel más secundario. Ni siquiera Corso, el amor de Brianda se libra. Es como si Brianda y las mujeres eclipsaran todo lo demás y los protagonistas masculinos fueran unos comparsas, imprescindibles eso sí, para que la narración salga adelante.
Aún con eso, para que una historia como la de Regreso a tu piel que en algunos momentos roza la fantasía pueda seguir adelante y ser creíble por el lector, necesita unos personajes tan bien dibujados que hagan al lector partícipe de la historia. Y no hay duda de que Luz Gabás lo consigue.






IMPRESIÓN PERSONAL

Mucho esperaba del libro, no sólo por las expectativas que tenía tras la lectura en su día de Palmeras en la nieve, sino por el encuentro que mantuve con la autora.
Probablemente la segunda obra de un autor, ya sea un disco o un libro, es la más difícil. Es el momento de confirmar si la primera fue flor de un día, o era el comienzo de una gran trayectoria. Luz Gabás con Regreso a tu piel, no solo no me ha defraudado con su nueva novela, sino que ha superado las expectativas que tenía en su nueva novela
A pesar de que para mí era más atractiva la historia colonial de Palmeras en la nieve, sobre todo por lo que de novedosa tenía, Regreso a tu piel me ha parecido una novela mucho más conseguida, en la que ha superado algunos pequeños desajustes que tenía en la primera. Una novela como ella mismo define adictiva, que no solo te atrapa desde las primeras páginas, sino que va creciendo en intensidad página tras página, con unas últimas doscientas páginas totalmente trepidantes. Y eso aún con el hándicap de que parte del final de la historia la sabes desde el principio de la novela.

Una novela muy recomendable para todos aquellos que deseéis disfrutar de una lectura que os llegará al corazón.



Gracias a Editorial Planeta que me ha facilitado un ejemplar para su lectura y reseña.




VALORACIÓN: 9/10







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jueves, 3 de abril de 2014

ENCUENTRO BLOGUERO CON LUZ GABAS


Presentando "Regreso a tu piel"




Llevo una racha tremenda de presentaciones literarias. Una compensación al hecho de tener un blog con la que de antemano yo no contaba. Aunque no puede hablarse de una presentación propiamente dicha sino como reza el título de un encuentro bloguero, pues Luz Gabás se reunió con una decena de personas para hablar sin tapujos de su nueva novela Regreso a tu piel y de lo que se terciase, que la literatura entre gente que la disfrutamos da para mucha charleta.


La ciudad invisible, una cafetería muy próxima a la Plasa de la Ópera en Madrid, fue el lugar de encuentro a las siete y media del martes 25 de marzo. En los bajos de la misma, en un saloncito muy apañado, en torno a unas mesas que enseguida se encargaron de llenar de comida, tuvo lugar el encuentro con Luz Gabás, una autora a la que personalmente no conocía y de la que había leído Palmeras en la nieve, una novela de la que inevitablemente se habló durante el encuentro, entre otras cosas porque cada vez esta más próximo su paso a la gran pantalla (comenzará el rodaje en junio del 2014) con Mario Casas como protagonista principal.
Luz Gabás no intervendrá en el guión de la misma, que corre a cargo del premiado Sergio G. Sánchez (autor entre otros del guión de Lo imposible)

Luz Gabás nos trae con Regreso a tu piel una novela totalmente diferente en cuanto a temática a Palmeras en la nieve, pues deja África para centrarse en España, en poblaciones de Huesca.


Es Regreso a tu piel una novela que surge a partir del hallazgo en 1980 de un documento con el listado de veinticuatro mujeres ahorcadas por brujas en 1592.
Lo sorprendente, es que no fue la Inquisición la responsable de dicho ahorcamiento, sino el propio Concejo. Y es que, nos decía Luz Gabás, en contra de lo que pudiera pensarse, fueron los Ayuntamientos en un 90% de los casos los responsables de las ejecuciones de brujas y no la inquisición como probablemente todos pensemos.

Nos dice Luz Gabás que su novela es una crítica de los distintos cliches de lo que entendemos por brujería. Y hablar de brujería es hablar del papel de la mujer. Porque a mujer, como ser inferior era la víctima propiciatoria del diablo.



Al igual que en Palmeras en la nieve, Regreso a tu piel está narrado en dos planos temporales diferentes. La idea es poder hacer una reflexión de sucesos acaecidos a finales del siglo XVI, desde la perspectiva del siglo XXI, tratando de entender los contextos socio políticos que llevan a una comunidad al convencimiento de que está bien ejecutar a unas mujeres por brujas.
Para ello toma en la actualidad a una mujer de treinta años que, a pesar de tenerlo todo, no se encuentra bien.


Contexto histórico aparte, Luz Gabás nos destacaba que para ella Regreso a tu piel es ante todo una potente historia de amor. Una historia muy decimonónica en la que pasan muchas cosas.


A diferencia de Palmeras en la nieve, en la que el titulo lo tenía presente desde antes de comenzar a escribir, el título de Regreso a tu piel surgió a mitad de la novela, en una frase que podremos leer en ella.


Una mujer con los pies muy bien plantados en la tierra esta Luz Gabás, que vive en un pueblo de las montañas lejos de la civilización, aunque hoy día gracias a los nuevas infraestructuras de comunicación, la distancia ya no se pueda medir en horas y horas como antes.
Una realidad que se le hace patente en sus dos gemelos de nueve años y todo el trabajo que dan, de ahí que tras la escritura de Regreso a tu piel necesite un descanso, pues por muy idílico que pueda parecer escribir en una casa en un lugar remoto, no lo es tanto si tienes que llevar la casa adelante y bregar con dos chiquillos.
Claro que como nos dice, el éxito no es igual a los veinticinco años, que cuando tienes la vida ya complicada. Además, afronta esta nueva novela sin vértigo, pues temía muy claro de antemano lo que nos quería contar.

Surgió el tema de los escritores que comienzan una novela sin tener claro dónde van a llegar, esos que dicen que los personajes tienen vida propia y son los que llevan la novela en una u otra dirección. No es esa la opinión o la manera de escribir de Luz Gabas, que desde el primer momento tiene muy claro cuál es el final de la novela y de sus protagonistas. Otra cosa es que por el camino los personajes se vayan enriqueciendo o los vaya matizando, pero hay muy poca, por no decir ninguna improvisación sobre el esquema que tiene preparado antes de comenzar a escribir.


Viendo y sintiendo la gran humanidad de Luz Gabás, tras disfrutar de la historia de amor de Palmeras en la nieve, y asegurándonos ella que es una adictiva y potente historia de amor, espero con impaciencia el momento para empezar la lectura de Regreso a tu piel.




miércoles, 26 de diciembre de 2012

PALMERAS EN LA NIEVE (LUZ GABÁS)

Amor a la sombra de las palmeras



FICHA TÉCNICA

Título: Palmeras en la nieve
Auto: Luz Gabás
Editorial: Temas de hoy
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 736
PVP: 22,50 €











Editorial: Booket, 2018
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 752
PVP: 6,95 €








«No puedo decirte ni cómo ni cuando, pero llegará un día en que esta pequeña isla se apoderará de ti y desearás no abandonarla... No conozco a nadie que se haya marchado sin derramar lágrimas de desconsuelo.» (Página 686)
Algo semejante te ocurrirá con este libro, puede que te cueste animarte para empezar la travesía de sus más de setecientas páginas, pero una vez que lleves unas pocas páginas de la travesía, poco a poco, sin que te des cuenta, te verás atrapado por esta historia y aunque quieras llegar al final, no desearás abandonarla. Y también estoy por afirmar, con poco riesgo de equivocarme que no llegarás al final, que no te habrás marchado de este libro sin derramar unas lágrimas.
¿Y luego qué? Como se planteaba nuestra compañera Laky tras leer seguidos dos libros de cinco estrellas. Porque es difícil leer nada después de este libro, que te deja en algunos momentos tan exhausto emocionalmente que parece que es imposible leer nada después de él, o por lo menos nada que consiga llenarte y estar a la altura. Por eso la siguiente lectura que he cogido es de un registro totalmente diferente, evitando posibles comparaciones.



¿Qué tiene esta historia para impactarme tanto? De entrada tiene una portada realmente atractiva, de esas que antes de haber oído una palabra del libro, me “obligó” a cogerlo entre mis manos. Con él entre mis manos leí la contraportada, que para variar no destripa el libro pero consigue aumentar aún más tu interés por él:

«Un excelente relato que recupera nuestras raíces coloniales y una extraordinaria y conmovedora historia de amor prohibido con resonancias de “Memoria de África.»

El siguiente paso fue leer la primera página. El arranque es espectacular:

«Esta noche os amaréis con desesperación porque sabéis que va a ser la última noche que pasaréis juntos. Nunca más volveréis a veros.

Nunca.

No será posible.

Os acariciaréis y os besaréis tan intensamente como solo lo pueden hacer dos personas angustiadas, intentando impregnarse mediante el sabor y el tacto de la esencia del otro.»


Tenía pues a priori dos cosas que me atraían: una historia de amor, y un relato histórico sobre una etapa de España que ha sido silenciada de tal manera que parece que España nunca estuvo en África. Parece mentira que esa historia abarque desde los años 1953 hasta un poco más allá de 1970, como quien dice hace dos días y parezca que nunca pasó.



LUZ GABÁS


Luz Gabás
La autora de este libro es Luz Gabás, que antes de la lectura de este libro no me sonaba de nada. Normal, pues es la primera novela publicada por esta autora, nacida en Monzón (Huesca) en 1968. Es importante su lugar de origen, así como haber vivido durante su infancia y haber vuelto ahora al valle de Benasque. Porque una de las partes importantes de esta novela es el origen de los emigrantes, su pertenencia a un pequeño pueblo que, aunque inventado en la novela (Pasolobino) está íntimamente ligado con estos

Ese amor por las altas montañas nevadas, por un clima hostil buena parte del año, por un aislamiento que ha sido su marca durante muchísimos años hasta que las estaciones de esquí vinieron a dar vida a estas zonas, está presente en la novela.pueblos del valle de Huesca en los que ha vivido la autora.





ARGUMENTO

«Cambiaron verdes pastos por palmeras.» (Página 27)

Playa de Santa Isabel
Esta es la historia de unos hombres jóvenes y emprendedores que estuvieron dispuestos a cambiar el frío y la nieve de sus montañas, por el calor de los trópicos, en busca de unos sueldos para mantener la familia y hacerla prosperar, imposibles de conseguir en España. ¿Dónde? En las plantaciones de cacao regentadas por españoles en la isla de Fernando Poo, frente al golfo de Guinea. Es la historia de Kilian y su hermano mayor Jacobo que va a vivir no solo una gran aventura, sino a conocer un amor que cambiará su vida por completo.

Cincuenta años después, Clarence, la hija de Jacobo descubrirá unos viejos papeles y cartas de sus padres que parecen indicar que en aquellas tierras quedó oculto un secreto de sus vidas

«Tal vez no fuese buena idea remover el pasado. Igual había cosas que era mejor no descubrir. Todas las familias guardaban secretos y no pasaba nada. La vida seguía….» (Página 388)


Pese a sus prevenciones iniciales decide emprender viaje a Bioki para a partir de algunas pistas, descubrir qué historia ocultan su padre y su tío. Un viaje que cambiará su vida y la de su familia. Y es que los espíritus de la zona a veces siguen retorcidos caminos para llevar las historias hasta el final.



LA PENÚLTIMA COLONIA ESPAÑOLA


Hablo del penúltimo colonialismo español, porque aún quedaba el Sahara español, aquel que cuando Franco daba sus últimos estertores terminamos perdiendo cuando Marruecos propició y organizó la marcha verde que terminó con la pérdida definitiva de estos territorios, puro desierto pero muy ricos en fosfatos.
Como veis no hablo de Ceuta ni de Melilla, porque aunque para Marruecos sean territorio marroquí, no dejan de ser enclaves históricos españoles. Y considerar las Canarias como marroquíes es un puro dislate, que los únicos marroquíes que allí pueda haber han llegado en patera.

Fernando Poo, Santa Isabel. Son nombres que nada dicen a los españoles de hoy día. Sus nombres están en el olvido sustituidos por los de Bioki y Malabo. Tampoco es que dijeran mucho para el resto de los españoles de aquella época.
Fernando Poo, una isla descubierta en el año 1471 por el navegante portugués Fernao do Poo, que de ahí proviene el nombre en español de esta isla. En 1778 la isla fue cedida por Portugal a España que en el año 1958 comenzó su descolonización que terminó el 12 de Octubre de 1968 con la independencia de lo que sería Guinea Ecuatorial.
A partir de ahí el horror, primero con Macías, que en principio era la apuesta de España para mantener su presencia e influencia en la zona y posteriormente por Teodoro Obiang que depuso a su predecesor. Todo ello ante los errores y las meteduras de pata de la diplomacia española.

El libro nos muestra estos años finales de la presencia española en la isla, antes del comienzo de la descolonización y durante los primeros años de la dictadura tras la salida de todos los españoles de la isla. 
Mapa de la isla de Fernando Poo
Por más que lo intente la autora, su visión no es imparcial. Difícilmente puede serlo cuando está mostrándonos el punto de vista de gente que quedó enamorada de aquella tierra, de aquellas gentes, de aquella vida. Es por tanto una visión desde el lado español, desde aquellos que fueron a "colonizar" la isla.
No es la visión de una gente rica, sino de esforzados trabajadores que llegaron solamente con unas ganas inmensas de trabajar y que dejaron su vida, en algunos casos literalmente por sacar provecho a aquellas tierras. Un beneficio que en muchos casos se consiguió, todo hay que decirlo, gracias al trabajo y al sudor ajeno de obreros negros, tanto de la población bubi de la isla, como de nigerianos que iban allí para ganarse la vida en unas condiciones de trabajo muy duras, mucho más duras que las de los blancos.
Unas condiciones que en muchos casos podríamos calificar de explotación pura y dura, aunque la autora nos muestra el lado más amable de aquella explotación, de gente como nuestros protagonistas que terminan amando su trabajo, el trabajo bien hecho, aquel que permite sacar el máximo rendimiento al cacao, pues de eso se trataba, de conseguir el cacao de los árboles de la isla.

Es inevitable ese choque de mentalidades en un lugar tan sumamente rico (y no me refiero al petróleo que había en el subsuelo), sino a una naturaleza tan generosa, que permitía vivir con muy poco, pues el sustento lo proporcionaba con sus frutos de un modo sencillo.
Pero tanta generosidad de la naturaleza, tenía como contrapartida la permanente lucha para dominar los árboles del cacao, para quitar los vástagos que crecen y crecen sin parar quitándole su fuerza, de la vegetación que amenaza con engullirlo todo, con un clima extremo en su calor y en sus lluvias.

No es de extrañar el cansancio de un pueblo que no podía por menos que sentirse explotado, por más que el "progreso y la civilización" les hubiese llevado importantes mejoras como la electricidad o unas buenas carreteras.
Árboles de cacao
No deja de ser interesante la comparación y el paralelismo que la autora hace entre estas tierras africanas y lo que sucedió en sus valles, a los que el progreso llegó en forma de buenas carreteras y mejoras de todo tipo gracias a las estaciones de esquí, a costa eso sí, de vender por cuatro duros unas tierras "improductivas" que no podían más que darles más que quebraderos de cabeza, pero de la que muy buen partido en forma de revalorizaciones sacaban sus compradores al convertirlas en estaciones de esquí.
Está claro, la colonización y explotación no es una cuestión geográfica, sino de cultura y poder.



IMPRESIÓN PERSONAL


¿Palmeras en la nieve? Un buen título, con un contraste capaz de llamar la atención y exaltar junto con la portada del libro la imaginación:

«¿Ves esas palmeras? Los hombres de mi familia replantaron alguna de ellas. Eso me enorgullece y reconforta. Mi padre y mi tío envejecen y se doblan, pero las palmeras siguen aquí, bien rectas hacia el cielo. A tí te parecerá una tontería, pero para mí significan mucho. Un día todos desaparecerán y no habrá quien les cuente a las siguientes generaciones historias de palmeras en la nieve.» (Página 388)


En la práctica, es mucho más que el título, es una historia que nos traslada a un pasado no tan remoto y sin embargo oculto. Desde ese punto de vista, podríamos incluir Palmeras en la nieve dentro del género de novela histórica, porque aunque los personajes “reales” que aparezcan en la misma sean pocos, si que nos cuenta un periodo de nuestra historia.
Catedral de Santa Isabel
Pero sobre todas las cosas, como muy bien queda claro en ese arrebatador capítulo inicial, Palmeras en la nieve es una historia de amor. Y no abundan precisamente las buenas historias de amor. De hecho tengo que remontarme unos cuantos meses atrás para encontrar una que me haya impactado tanto y se trataría de El error azul de Javier Lorenzo.
Dice Joaquín Sabina que una buena canción de amor ha de ser triste. Y a las buenas historias de amor les ocurre lo mismo. Tal vez porque si todo sale maravillosamente bien desde el principio, la historia nos parezca un cuento de hadas, o porque las grandes pasiones han de ir acompañadas de grandes sufrimientos que las purifiquen y depuren, o simplemente porque los grandes amores para ser considerados como tales han de ser probados.
Y la historia de amor de Palmeras en la nieve tiene todo ese fuego y pasión del trópico, de un amor que supera todas las barreras de las convenciones sociales, que rompe las barreras étnicas, las barreras del color (que si ahora siguen teniendo importancia, imaginaos hace sesenta años), las barreras incluso del matrimonio, las barreras del tiempo, las barreras de la distancia. Una historia que sentimos tan real, que no podemos menos que terminar sintiendo un nudo en la garganta.

Es una historia que se divide en dos narraciones, la del pasado y la de la investigación del presente hasta confluir en su desenlace. Es cierto que al principio me parecía un tanto desconcertante este salto en el tiempo, que me parecía que mejor quedarnos definitivamente en el pasado, pero al final he de reconocer que cada una de las historias termina teniendo la misma importancia, que amas historias van creciendo en fuerza narrativa.
Y pese a que en algunos momentos la autora nos esté anticipando en el presente hechos que aún no hemos visto en el pasado, eso no quita ni un ápice de fuerza dramática a la intriga, tal vez porque hábilmente nos van apareciendo sorpresas que en ningún momento podíamos esperar, que los hechos no fueron tal cual podíamos imaginarlos .





Resumiendo:
Palmeras en la nieve es uno de esos libros que disfrutarán todos aquellos que os emocionéis con las buenas historias de amor. Pero es mucho más que eso. También es una oportunidad para conocer una parte de nuestro pasado reciente, una que el gobierno en su momento se ocupó de que no saliera a la luz pública.
Todo ello envuelto en una gran prosa, con una tensión narrativa que va de menos a más y con unos personajes tan bien trazados que son difíciles de olvidar.
A pesar de la pereza que pueda suponer inicialmente sus más de setecientas páginas, no te arrepentirás de leer este libro.





Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles




VALORACIÓN: 9/10





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PELÍCULA VERSUS LIBRO

Siempre se dice que es mucho mejor el libro que la película, aunque hay algunas excepciones reseñables. Porque el problema a la hora de convertir un libro, sobre todo si es de setecientas páginas como es el caso de Palmeras en la nieve, es cómo resumirlo en poco más de noventa minutos (algo más de ciento sesenta en el caso que nos ocupa), conservando el espíritu del libro, como mostrarnos la personalidad de los protagonistas a través de sus actos, sus palabras y sus interpretaciones.
Hay casos en los que la película se limita a poner imágenes al texto sin más, sobre todo cuando dispone de escenarios espectaculares o llamativos. Y algo de eso hay en Palmeras en la nieve, donde uno de sus puntos fuertes es la espectacularidad de los paisajes que nos muestra.


A la hora de resumir el libro, director y guionistas han optado por recortar en la historia que transcurre en la actualidad, dándole mucha más fuerza a lo que ocurrió en el pasado.

Gran acierto, porque quizás el punto débil del libro era el desequilibrio entre la historia del pasado y del presente, porque entre otras cosas, cada vez que volvíamos al presente se rompía el ritmo y la magia del pasado.
Eso no ocurre en la película, donde esas transiciones pasado/presente están mucho mejor conseguidas, donde casi se pasa de puntillas por la intriga que suponía saber los lazos familiares que unen a la protagonista con su pasado africano.

La pena es que a la hora de recortar, se pierda lo que si era uno de los puntos fuertes de la novela: dar a conocer el pasado colonial español. Un pasado que nuestros libros de  historia parecen haber silenciado, como si nunca hubiésemos estado en Guinea.
Una lástima, porque apenas se dan unas pinceladas en la película. Pinceladas que por otra parte no sirven para saber algo más sobre lo que allí pasó, pues simplemente se ve su marcha sin que se pueda atisbar el tremendo drama que supuso para los que allí habían nacido, crecido y desarrollado su vida personal y profesional, abandonados por una España que para nada los ayudó.


.


LA PELÍCULA

Espectacular. Esa es la palabra que mejor define esta película. Aunque la realidad es que no está rodada en los escenarios originales (salvo los paisajes nevados de Huesca) sino que se hayan recreado en Colombia. No importa, sobrecogen con su belleza esas selvas y esas playas.
Una espectacularidad que se ve subrayada por una preciosa banda sonora (a cargo de Lucas Vidal). ¿Es eso suficiente? Probablemente no, porque, pese a lo que muchas jovencitas puedan opinar, parte con el lastre de su protagonista Mario Casas.
Tras haber leído el libro, bien puedo imaginarme al resto de los protagonistas de la historia en las caras de los actores que les han puesto, excepto en el caso de Mario Casas.
Porque si no desentona al principio con esa cara de despistado insulso que va poniendo, ideal para alguien que se ve trasladado de un pueblo pequeño y aislado de Huesca a un lugar totalmente diferente y exuberante como la selva guineana, seguir con esa cara de pánfilo cuando se le supone un hombre experto y curtido no cuela. Por lo menos no a mí, porque le quita verosimilitud a lo que ocurre.

La espectacularidad no debería estar reñida con el ritmo, que es la otra pega de la película, que en algunos momentos se frena en demasía, especialmente por las escenas eróticas en las que tal vez intentan con imágenes de desnudos, mostrarnos la sensualidad de unos personajes que sus actores no han sabido transmitir de otra manera. Y aquí vuelvo a lo mismo, Mario Casas no da la talla, no me transmite la pasión de un hombre enamorado contra corriente y con la fuerza necesaria para llevar su amor adelante contra viento y marea.

Por otra parte, si bien es cierto que Mario Casas es protagonista absoluto, no puede decirse lo mismo de Ariadna Ugarte, algo que podría deducirse por el cartel de la película. Es la que encarna a la protagonista de la actualidad, la que va a buscar sus raíces a África. La realidad es que su posición en el cartel es un reclamo publicitario por ser de los rostros más conocidos del reparto (al margen de Luis Varela, pero su papel es tan pequeño que ni siquiera aparece en el cartel)





IMPRESIÓN PERSONAL

Acudí a ver Palmeras en la nieve, después de mucho tiempo sin ir al cine, con unas expectativas muy altas. Quizás por eso salí un tanto defraudado. Sé que es una película de la que algunos hablan maravillas pero otros tantos salen chafados, quizás por ese ritmo un tanto lento en algunas ocasiones.

No obstante es una película que si recomiendo. No es frecuente ver cine español que parece estar hecho por norteamericanos, tan lograda es su producción. Pero siendo eso importante, también eché de menos un poco más de pasión en la historia, más enjundia, más profundización en los personajes. Quizás eso sea producto de ir con la novela leída.
Si eres de lágrima fácil, llévate un paquete de clínex, que seguro que alguna lagrimita se te termina escapando.


Os dejo el trailer de la película






VALORACIÓN: 7/10




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