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martes, 16 de abril de 2013

LOS BUENOS SUICIDAS (TONI HILL)

Suicidios en cadena en Barcelona



FICHA TÉCNICA


Título: Los buenos suicidas
Autor: Toni Hill
Editorial: De bolsillo
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 384
PVP: 12,95 €





Editorial: Debolsillo 2013
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 284
PVP: 6,95 €





TONI HILL


Una buena sorpresa se llevarán más de uno y más de dos si se lanzan a la lectura de este libro sin conocimiento previo de nada, pues Toni Hill no es un escritor extranjero como podíamos pensar. Tampoco se trata de un pseudónimo. Es el nombre real de este barcelonés (Barcelona, 1966) pues según contaba en su día El País entre los antepasados de Toni Hill se hallaba un soldado inglés que se quedó a vivir en Cataluña.


He aquí lo que se dice del autor en el interior del libro (por cierto, lo mismo que nos cuentan de él en wikipedia):«Es licenciado en psicología. Lleva más de diez años dedicado a la traducción literaria y a la colaboración editorial en distintos ámbitos. Entre los autores traducidos por él se encuentran David Sedaris, Jonathan Safran Foer, Glenway Wescott, Rosie Alison, Peter May, Rabbih Alameddine y A. L. Kennedy. El verano de los juguetes muertos es su primera novela, cuyos derechos de traducción ya han sido adquiridos en Alemania, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Finlandia y Polonia.»

A El verano de los juguetes muertos hay que agregar ahora su continuación, la que hoy me ocupa: Los buenos suicidas.



ARGUMENTO

«¿Por qué ese hombre de treinta y siete años, con un trabajo fijo y bien remunerado en una conocida empresa del sector cosmético, sin más cargas económicas que las habituales y sin antecedentes de ninguna clase, cometió unos asesinatos que, aún más que otros, repugnan a cualquier conciencia? ¿Cuándo se le ocurrió acabar con la vida de su esposa y de su hija? ¿En qué momento la locura se apoderó de él y deformó esa realidad cotidiana hasta convencerlo de que la muerte era la única salida posible? La respuesta de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo sigue siendo la misma, aunque ya ninguno de ellos puede creer lo que se empeñan en repetir: Gaspar, Susana y Alba eran una familia normal.»

Este macabro suceso es el arranque de una historia que tiene continuación cuando meses después otros compañeros de su misma empresa aparentemente también se suicidan. ¿Es una simple coincidencia que varios empleados de una pequeña empresa de cosméticos hayan decidido suicidarse? ¿O hay algo más detrás de estos suicidios, un hecho común y oculto que les ha impelido finalmente al suicidio?

Eso es lo que tiene que averiguar el inspector Salgado.



LOS BUENOS SUICIDAS


También arrancaba El verano de los juguetes muertos con un supuesto suicidio. Pese a esa aparente coincidencia, nos vamos a encontrar con dos tramas totalmente diferentes que solo tienen dos puntos en común: sus protagonistas y el lugar en el que transcurre la acción: Barcelona.
Al igual que comentaba en la reseña de El verano de los juguetes muertos, es de agradecer una trama ambientada en nuestro país, por más que en mi caso la ciudad que conozco a fondo es Madrid y Barcelona. Ahora bien, al margen de la propia geografía en la que se desarrolla la acción o de determinados localismos, la trama muy bien podría ocurrir en cualquier país del mundo occidental, hasta tal punto ha llegado la globalización. Empresas como la que se nos describe en la novela pueden encontrarse en cualquier lugar del mundo y el entramado de relaciones que tienen lugar entre empleados y jefes son universales, máxime desde que muchos de los procesos de marketing, ventas y desarrollo siguen los patrones de la industria americana.

En contra de lo que pudiera parecer, la novela no es una reflexión sobre el suicidio, por más que esté muy presente el tema en todo el relato:
«No había justificación alguna que redimiera a quien se quitaba la vida. No había suicidas buenos y malos. A todos se les infligía el mismo castigo, sin excepciones y sin tener en cuenta su andadura previa. Disponer de la propia vida era el máximo pecado.»


Es más bien una reflexión sobre las relaciones humanas, sobre el modo en que diversas personas interactúan, en cómo pueden aparecer vínculos determinados por las circunstancias que de otro modo parecerían imposibles.
Porque lo que une a los miembros de la empresa cosmética es un suceso que tuvo lugar durante una de esas jornadas de fin de semana que organizan las empresas para estrechar lazos entre los diferentes miembros y estamentos de la misma.
Algo ocurrió en un remota cabaña, algo que tiene su origen en una foto de unos perros ahorcados, algo que los que participaron en el evento niegan pero que sin embargo ahí está marcando sus vidas o sus muertes.


Una novela en la que los personajes y la relación entre ellos es muy importante. No solo se trata de los miembros de la empresa, sino del propio equipo de investigación policial y las relaciones que entre ellos hay establecidas. O de la relación del detective Salgado con su hijo.

Aunque no sea lo más importante ni abundante del relato, también hay un espacio para el humor en el mismo. Por ejemplo:
«Según parece, nadie se ha molestado en componer canciones nuevas, así que un año más los peces siguen bebiendo en el mismo puto río. Debe de ser eso lo que jode de la Navidad.»


Novela negra con toques mediterráneos así podríamos definir Los buenos suicidas. Novela negra que va mucho más allá de una mera intriga, para mostrarnos unos personajes que en todo momento sentimos como reales y con el mal, ese mismo mal que se hizo presenta en la vida del inspector Salgado, acechando a todos.
«Lo que no podemos saber es cómo protegernos de ese rencor que se acumula en silencio, de ese odio mudo que estalla de repente en una noche y arrasa con todo.»


Como buena novela negra, tiene un personaje principal muy interesante: El inspector Héctor Salgado. En El verano de los juguetes muertos Héctor Salgado regresó de unas vacaciones en Argentina, el país en el que nació. Unas vacaciones forzosas, pues a Héctor que es inspector de los Mossos d'Esquadra, se le fue la mano en el último caso en el que intervino y dio una paliza brutal a uno de los sospechosos y su superior, el comisario jefe Savall, le mandó poner tierra de por medio durante una temporada.
Este argentino que lleva ya muchos años afincado en España, con dieciocho años de policía, es definido así por uno de sus compañeros:
«Un hombre tranquilo. Nunca una palabra más alta que otra. Eficaz. Terco pero paciente. Un buen poli, vamos... Estilo concienzudo, a lo sabueso. Pero de repente, chas, se le nubla la mente y se pone hecho una fiera. Nos dejó a todos boquiabiertos.» (El verano de los juguetes muertos; página 23)

Una compañera nos da una definición más intimista:
«Ese tipo tranquilo, algo taciturno pero a la vez sólido. Sus ojos castaños insinuaban un poco de tristeza, sí, pero no de amargura. De sana melancolía, si es que eso significa algo.» (El verano de los juguetes muertos; página 218)


Un hombre de una violencia mamada desde su niñez, que a duras penas intenta contener. Un hombre al que por si no fueran poco las complicaciones de su puesto, tiene que criar ahora a su hijo adolescente sin ayuda.

Aún siendo Héctor Salgado el protagonista principal, toma también cierta relevancia en esta novela su compañera de trabajo: Leire, a punto de dar a luz un hijo.






IMPRESIÓN PERSONAL


No siempre es cierto lo de segundas partes nunca fueron buenas. Los buenos suicidas es la segunda parte de la serie del inspector Salgado y como mínimo está a la altura de la novela anterior. Eso si no la supera, que al final es solo una cuestión de gustos.
A diferencia de otras novelas negras, es una novela coral con abundancia de personajes, todos ellos muy bien descritos, muy reales. Sin duda esto contribuye a dar a la novela una mayor riqueza de situaciones, a no tener que ceñirse a una única línea argumental, a dar mayor vivacidad a sus capítulos.

La trama argumental destaca por su realismo. No hay que echar nada de imaginación para que podamos ver que las situaciones y los hechos que se nos describen en la novela muy bien pudieran pasar en la vida real, que la gente que nos describe es como tanta otra que podemos conocer. Y es de esa propia cotidianeidad y realismo de donde parte la capacidad de enganche de esta serie.
Que por otra parte escapa a muchos de los lugares comunes de la novela negra a través de la figura del inspector Héctor Salgado, un protagonista realmente singular. Pero de carne y hueso.


Advertencia para posibles lectores: Si bien es cierto que el caso que se plantea en esta novela se resuelve completamente en la misma, es muy recomendable leer primero El verano de los juguetes muertos, porque toda la subtrama que hace referencia a Ruth, la exmujer de Salgado, viene desde esa primera novela, continúa en ésta y ¡¡¡continuará en la próxima!!! porque el autor nos deja con unas últimas líneas que piden a gritos la ¡¡¡siguiente entrega!!!.

Una novela totalmente recomendable para los amantes de la novela negra y para aquellos que disfrutasteis de la primera entrega.



VALORACIÓN: 9/10



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jueves, 7 de marzo de 2013

ESTABA EN EL AIRE (SERGIO VILA-SANJUÁN)

Barcelona años 60: Historias de la radio



FICHA TÉCNICA


Autor: Sergio Vila-Sanjuán
Título: Estaba en el aire
Editorial: Destino, 2013
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 235
PVP: 19,50






Vengo a hablaros hoy sobre el último Premio Nadal, el del año 2013
Problablemente el Premio Nadal sea dentro de los premios literarios comerciales (aquellos que son concedidos por las propias editoriales) el más prestigioso y desde luego es el más antiguo, pues el primero fue concedido en el año 1944 a Carmen Laforet por Nada. En este caso es concedido por Ediciones Destino (perteneciente al grupo Planeta)
Un premio cuyo prestigio deriva entre otras cosas de la calidad de los escritores premiados, pues entre ellos podemos encontrara lo más selecto de nuestra literatura del siglo XX: Carmen Laforet, José Máría Gironella, Miguel Delibes, Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Ana María Matute, Ramiro Pinilla, Álvaro Cunqueiro, Francisco Umbral, Fernando Arrabal, Manuel Vicente, Juan José Millás, Rosa Regás, Lucía Etxebarría, Lorenzo Silva, Fernando Marías, Ángela Vallvey, Andres Trapiello, Antonio Soler, Maruja Torres, Clara Sánchez, Alicia Giménez Bartletthy Álvaro Pombo entre otros.


Este año ha recaído en Sergio Vila-Sanjuan por: Estaba en el aire.



SERGIO VILA-SANJUÁN


Es la primera vez que tengo conocimiento de este autor, por lo que os dejo lo que la propia editorial dice de él en la solapa interior del libro:

«Sergio Vila-Sanjuán (Barcelona, 1957 )ha desarrollado una amplia trayectoria como periodista cultural, y actualmente es coordinador del suplemento Cultura/s de La Vanguardia.

Especialista en e mundo del libro y en información literaria, es autor de los ensayos Pasando página, Autores y editores en la España democrática (2003), El síndrome de Frankfurt (2007) y Código best seller (2011). Editó con Sergi Doria, Paseos por la Barcelona literaria (2005).


Fue comisario del Año del Libro y la Lectura 2005 y ha organizado las exposiciones antológicas de pintura como Realismo de Vanguardia (1997) o Realismo en Cataluña (1999)En 2010 publicó en Destino su primera novela, Una heredera de Barcelona, en la que recrea las vivencias de su abuelo, abogado y periodista, en los conflictivos años veinte. Varias veces reeditada ha sido traducida al catalán, al inglés y al polaco.»





ARGUMENTO


Barcelona, comienzo de los años sesenta. Poco a poco la guerra y sus calamidades va quedando más lejos y la sociedad catalana parece que no solo va cicatrizando sus heridas, sino que comienza a disfrutar de algo de prosperidad. A ello contribuyen fábricas como la SEAT, que está motorizando a toda marcha el país.

La televisión está en sus primeras fases y lo que triunfa y llega a todos los hogares es la radio. Uno de los programas estrella es Rinomcina le busca que intenta poner en contacto a familiares que han perdido el contacto. A este programa acude Antonio Luna, que en la huida de Barcelona ante el avance de las tropas nacionales perdió el contacto con su madre y su hermano al arrancar el camión en que estaban montando sólo con él.


Antonio Luna no es el único protagonista en esta historia coral, pues también conoceremos a Juan Ignacio, el ejecutivo responsable de la campaña de Rinomicina en la radio al patrocinar y lanzar ”Rinomicina le busca”. O Casimiro Pladevall, dueño de la empresa patrocinadora del programa y amante de la bella Tona Viladomiu, a la que la vida la ha puesto en una delicada situación.
Vidas que se cruzan en una Barcelona que intenta lanzarse hacia la modernidad. Una Barcelona de contrastes, una Barcelona rica con las familias que viven arriba de la Diagonal y otra Barcelona de chabolas en el Somorrostro.






LA NOVELA


Tiene esta novela una estructura y una forma muy peculiar, porque en muchos momentos más parece una historia novelada, que una novela propiamente dicha, con su mezcla de personajes ficticios con algunos reales. Aunque esté hablando de unos años muy próximos, no deja de ser una novela histórica, pues muchos de sus detalles lo son, constituyendo una radiografía perfecta de la sociedad catalana de principios de los años sesenta.
Unos años en los que el franquismo iba perdiendo fuerza, pero seguía omnipresente y controlando todos los detalles de la vida española. Por eso un programa tan popular como ”Rinomicina le busca” pronto estuvo en el ojo de mira del Estado.



Porque el programa ha ido ganando en popularidad, pero los casos más llamativos son los que hacen referencia a desapariciones o separación de familias en la Guerra Civil. Han pasado veinte años del final de la misma, pero hay heridas que siguen abiertas, algo que no quiere reconocer ni que se le de publicidad el aparato del Estado.
«¡Cómo iba a ser de otra manera, si la Guerra Civil generó la mayor cantidad de muertes y desapariciones del siglo XX español!» (Página 132)

Estaba en el aire es un homenaje al mundo de la radio. Un mundo que a pesar de la televisión sigue existiendo con fuerza, si bien no tanta como en aquellos años que era la única válvula de escape de muchos españoles. A veces podemos pensar que todo es nuevo, cuando prácticamente todo está ya inventado. Porque esta emisión de radio, real por otra parte, pues se emitió entre 1960 y 1962, fue un anticipo de lo que luego sería el famosísimo Quién sabe dónde de Paco Lobatón.
Hay una frase en el libro que nos viene a mostrar como esa mezcla de humanismo, morbo y sentimentalismo han existido y triunfado siempre. De hecho en el libro también se menciona un famoso programa de televisión de aquella época: ”Reina por un día” en el que a alguien se le hacía realidad el deseo expresado en una carta al programa.
«Estamos comprobando que estos espacios en los que el público participa, , y que tienen una carga sentimental importante, son los que mejor funcionan.» (Página 159)


Otro de los temas destacados de la novela es la industria farmacéutica, con esta sorprendente campaña en que se une un programa de búsqueda de desaparecidos con un medicamento. El medicamento no es ficticio, sino que realmente existió. Se trataba de un antigripal con una fórmula muy parecida a la que tienen hoy día los famosos Frenadol y Couldina, con una suma de analgésicos antipiréticos, un descongestivo y un antihistamínico más cafeína para elevar el tono.
«¡Rinomicina aspirado y a otro lado, resfriado! Por cortesía de Rinomicina se emite este programa, dirigido a todos ustedes y muy especialmente a aquellos que angustiados, ¡¡¡tratan de localizar a un ser querido del que nadie sabe hace tiempo, o del que jamás supieron nada!!!» (Página 186)

Lo que no termino de entender es por qué cambian la última letra del nombre del medicamento, que en realidad es Rinomicine en lugar de Rinomicina, ni por qué cambian ligeramente la frase publicitaria, que en realidad era ”Rinomicine activado y a otro lado resfriado”.



IMPRESIÓN PERSONAL


He disfrutado mucho con la lectura de Estaba en el aire, una lectura cargada de nostalgia por aquellos años. Años del despegue de España, de los primeros 600, de los primeros frigoríficos Kelvinator. Años en los que la alta sociedad catalana vivía y disfrutaba de la vida con alegría. Si me apuráis, no eran tan diferentes aquellos años a estos, en los que una parte de la sociedad nadaba en la abundancia, mientras que otra luchaba por salir de la miseria.


Una novela coral que a través de los retratos de sus personajes, nos muestra un fresco de lo que fue aquella época. Sin partidismos políticos, pues se limita a mostrarnos una realidad sin entrar a hacer en ningún momento juicios de valor.
Una lectura que se hace muy amena y a la que hay un solo pero que ponerle: Me quedé con la impresión de que el libro se quedaba corto. Es cierto que son solo poco más de doscientas páginas, pero quizá por eso mismo me quedé con la sensación de que podía el autor haber profundizado mucho más en los personajes, en sus historias.
Pero probablemente si lo hubiese hecho, tampoco sería esta novela lo que es: un relato novelado de la historia de la Barcelona de comienzos de los años sesenta. De hecho me ha recordado este libro a los libros de Juan Eslava Galán en los que nos va contando la historia de la España del siglo XX, con profusión de fotos e imágenes de la época. Salvo que Juan Eslava se ha decantado mucho más por la parte histórica y Sergio Vidal por la parte novelada.


Solo una nota final: No hace falta haber vivido aquellos años para disfrutar de esta historia.Los recuerdos de nuestros padres o abuelos, están presentes en ella.




Gracias a Editorial Destino que me ha facilitado este ejemplar para su lectura y reseña






VALORACIÓN: 9/10   




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miércoles, 13 de febrero de 2013

EL ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA (EDUARDO MENDOZA)


La peluquería, los chinos y la crisis



FICHA TÉCNICA

Título: El enredo de la bolsa y la vida
Autor: Eduardo Mendoza
Editorial: Seix Barral, 2012
Encuadernación: Tapa blanda
PVP: 18,50 €
Páginas: 272
Ebook; 8,49 €






Editorial: Seix Barral, 2015
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas: 271
PVP: 8,95 €



Vuelve Eduardo Mendoza a retomar su personaje más popular, ese detective sin nombre, y a mostrarnos en medio de la crisis que parece no acabar nunca, a hacernos reír con las aventuras y desventuras de su loco personaje.



EDUARDO MENDOZA


Eduardo Mendoza (Barcelona 1943) es el autor de El enredo de la bolsa y la vida, la última novela que ha publicado. Poca presentación requiere Eduardo Mendoza, pues es uno de los más prestigiosos escritores del panorama literario español actual y poco espacio puede quedarle para guardar tantos premios como ha recibido.

La principal característica de su prosa es su sentido del humor, su capacidad para la ironía y el sarcasmo. Todo ello escrito con un lenguaje sencillo pero en el que podemos encontrar cultismos y arcaísmos que sin embargo no dificultan la lectura de sus novelas.
Unas novelas en las que busca una fácil identificación con sus personajes.


EL DETECTIVE SIN NOMBRE


Así es como el propio autor denomina al protagonista de esta novela. Un personaje que no es nuevo pues ya empezó con el allá por el año 1979 con lo que de momento es una tetralogía compuesta por los siguientes libros:

-El misterio de la cripta embrujada (1979)
-El laberinto de las aceitunas (1982)
-La aventura del tocador de señoras (2001)
-El enredo de la bolsa y la vida (2012)

Lo normal con tanto tiempo transcurrido entre una y otra novela es que tengas el personaje muy olvidado, aunque eso no va a suponer ninguna dificultad para la lectura de esta cuarta entrega. De hecho he leído dos de las tres anteriores y no recuerdo apenas nada de ellas, hasta el punto de que voy a releerlas nuevamente.
El autor es plenamente consciente de este posible desconocimiento u olvido del personaje, por lo que nos da algunas pinceladas del mismo al principio, las suficientes como para que nos hagamos una idea del mismo.
«Lo cierto es, por si algún lector se incorpora al recuento de estas andanzas sin conocimiento previo de mis antecedentes, que en el pasado estuve recluido injustamente, aunque esto ahora no venga a cuento, en un centro penitenciario para delincuentes con trastornos mentales y que dicho centro lo regentaba con carácter vitalicio y métodos poco gentiles el doctor Sugrañes.» (Página 8)


Y un poco más adelante nos hace un resumen de su pasado y su situación actual:
«Desde hacía unos años, y tras unos inicios algo accidentados, de los que en su día deje constancia escrita, regentaba una peluquería de señoras a a que, de un tiempo a esta parte, solo acudía con admirable regularidad un empleado de la Caixa para reclamar las cuotas atrasadas de is sucesivos créditos.» (Página 17)

En realidad estamos ante un detective que no quiere ser tal y de hecho no ejerce de tal sino de peluquero, por más que ahora en su peluquería por cosas de la crisis no tenga a nadie a quien cortar el pelo. Solo trabaja como detective, muy a su pesar, cuando las circunstancias de la vida y sobre todo de los que le rodean le obliga a ello:
«A lo largo de mi existencia me he visto obligado a resolver algunos misterios, siempre forzado por las circunstancias y sobre todo por las personas cuando en manos de estos estaban aquellos.» (Página 124)


ARGUMENTO


No es que su vida no sea un tanto aburrida, con una peluquería en la que no entra ninguna mujer a cortarse o arreglarse el pelo, cosa de la crisis pudiera ser, pero para los chinos del chiringuito de enfrente no hay crisis que valga, que siempre está lleno, pero lo que menos le apetece es meterse en otro fregado.
Pero qué le va a hacer si cuando desaparece su amigo Rómulo el guapo, antiguo compañero de manicomio y que hace poco ha venido a proponerle un negocio sucio pero que le dejaría mucho dinero, un negocio del que no ha querido saber nada, viene a la peluquería Quesito, una chiquilla de trece años, hija de madre soltera y para la que Rómulo era la única figura masculina que sin serlo ni pretenderlo ha ejercido la figura de padre, amigo y mentor para ella. (Otra cosa es que lo que haya aprendido sea a abrir cualquier tipo de puerta con una horquilla).

A esta dura misión no va a ir solo, sino que además de Quesito que es la única que tiene móvil y sabe conducir un coche, poco a poco va a ir reclutando una peculiar tropa, comenzando con el Pollo Morgan, que ha pasado de ganarse la vida como timador a hacer de estatua viviente en La Rambla. Y a falta de una estatua viviente que le sirve como informador, contrata a otra más, Juli un africano que es albino y que se empeña en representar el papel de Ramón y Cajal.
Al grupo se unirá la Moski que tras pertenecer a las juventudes estalinistas vino a España tras la caída del muro en busca de los auténticos revolucionarios y se gana la vida por los chiringuitos tocando un acordeón que cuida más que su figura y cantando (esto último es un decir). Y como hace falta un medio de transporte, la Moski subcontratará a Mahlenik, un repartidor de pizzas.
Completa el grupo Pashmarote Pancha, que se gana la vida con un centro de yoga intentando canalizar la energía de las mujeres.
Como lugar de reunión para el grupo el bar Se vende Perro, regentado por Armengol, encantado de tener algún cliente, aunque sea difícil que logre que estos le paguen algo.


Un grupo de lo más peculiar que en la búsqueda de Rómulo se encontrarán con una conjura internacional en la que pretenden asesinar a Angela Merkel.



EL LIBRO


Debo reconocer que comencé a leer El enredo de la bolsa y la vida con serias dudas, porque lo último que había leído de Eduardo Mendoza, o no me entusiasmo como fue el caso de Riña de gatos, o simplemente me resultó insoportable, como en el escatológico El asombroso viaje de Pomponio Flato.
Aún con eso, mucho esperaba de un personaje del que el propio autor define del siguiente modo: «El detective sin nombre es primo hermano de Gurb».


La comparación no es gratuita, porque esa es la sensación que en muchos momentos tengo al leer al libro: La visión de la vida de este detective, muy bien pudiera ser la de un marciano que acaba de llegar a nuestro planeta.
A esa visión alocada de nuestra situación, hay que sumarle además la de un viejo chino, o la de un presunto guía espiritual, para terminar de completar una novela muy divertida, una terrible sátira de nuestra situación actual.

Hacer una novela al hilo de la actualidad, puede determinar que su vida sea muy corta, que leída pasados unos años y perdidas esas referencias pueda resultar incomprensible o aburrida para el lector que no tenga las claves para desentrañar las comparaciones o las bromas que en ella se gasten. Sin embargo, esta novela en que la crisis en que nos encontramos es el telón de fondo, contiene frases y afirmaciones que son comprensibles no solamente ahora, sino dentro de muchos años. Comprensibles no sólo para un público español, sino para un lector de cualquier país.
Ved si no este más que sangrante comentario sobre el uso del dinero por parte de los ricos en medio de la crisis:
«Era admirable ver como aquellos potentados, tan duramente golpeados por la crisis financiera como acababa de saber leyendo un periódico, seguían manteniendo la apariencia de derroche y jolgorio con el único fin de no sembrar el desaliento en los mercados bursátiles.» (Página 125)


O este análisis de por qué hemos llegado a la crisis, puesto en boca de un chino:
«Occidentales son malos matemáticos. Mira Europa. Por arrogancia pasan de ser conjunto de provincias en guerra y convertirse en imperio. Cambió moneda nacional por euro y ahí empezó decadencia y ruina.» (Página 158)

O puesto en boca del viejo chino, uno de los grandes hallazgos de esta novela, el por qué China se está apoderando del mundo:
«Durante siglos tuvimos dominación extranjera y pasamos hambre que te cagas. Ahora hemos aprendido lección, hemos sabido aprovechar oportunidad y nos hemos hecho amos de medio mundo.» (Página 158)


La visión que el chino nos muestra de la vida, en choque con nuestra concepción de la misma, es otro de los motivos para provocar la hilaridad que provoca el autor:
«Haga como yo: aproveche ventajas ser viejo.
Yo no soy viejo.
Vaya practicando. Secreto para llegar muy viejo es envejecer muy pronto.»
(Página 147)

«Retórica oriental, demasiado sutil, lo reconozco. A menudo no sabes de lo que están hablando y ya te la han metido, como decía Sun Tzu.» (Página 153)



El falso guía espiritual, nos deja también algunas perlas que no tienen desperdicio:
«La filosofía y la religión están muy bien, claro, pero son para los ricos, y si uno es rico ¿para que quiere la filosofía y la religión.» (Página 193)

«Los hombres son más obtusos: el dinero y el fútbol les tienen bloqueados el hipotálamo y no les circulan los fluidos vitales. En cambio las mujeres, en cuanto desconectan el móvil, liberan los poderes de la mente y a la que te descuidas ya han alcanzado la percepción extrasensorial.» (Página 193)


No puede leerse este libro como una novela de intriga normal, aunque tenga intriga. No es una novela negra, aunque beba de sus fuentes. No es una historia real, aunque nada mejor para mostrarnos la realidad que la hipérbole y la exageración, con personajes imposibles, en situaciones absurdas. Tan irreal que termina siendo real como la vida misma.
Por eso resulta tan divertido, porque nos obliga a reírnos de nosotros mismos, de nuestras propias flaquezas, de lo absurda que es en muchos momentos nuestra situación. Porque se ríe de la crisis, con ese peluquero sobreviviendo a la deuda que tiene con la Caixa, sin clientas en la peluquería y teniendo que doblegarse al imperio chino que quiere su peluquería para montar un restaurante chino.
Y si imposibles son las situaciones, más imposibles son aún sus personajes, comenzando por el nombre de los mismos, unos nombres que no son sólo imposibles sino que son un chiste en sí mismos. ¿Qué pensar si no de un gurú que lleva por nombre Pashmarote Pancha? ¿O de un terrorista de nombre Ali Aaron Pilila?


Personajes imposibles, pero no por ello menos entrañables que si fueran reales, porque en el fondo, aunque sean una exageración, no dejan de ser un reflejo de esos personajes extraños y sin nombre que nos rodean por todas partes.



OTRAS PERLAS


Al margen de las ya citadas, os dejo algunas perlas más que podéis encontrar en el libro:
«Tu no sabes quién era Franco, con él no había libertades ni justicia social, pero daba gusto ver la televisión.» (Página 30)

«Con el mismo gusto me habría zampado una ración de sardinas, pero también a eso hube de renunciar porque gastar dinero no entraba en mi presupuesto.» (Página 123)

«El camarero llevaba la cara pintada de negro de resultas del continuo restañar el sudor con el trapo de secar la cristalería.» (Página 234)



IMPRESIÓN PERSONAL


Un libro como este me ha ayudado a reconciliarme con Eduardo Mendoza, hasta el punto de ponerme como objetivo el volver a leer las aventuras de este detective sin nombre, que nos devuelve a ese universo del absurdo que tan bien bordó Mendoza con Gurb.
Un libro que merece la pena leer, porque con el agobio que la situación del día a día nos obliga a convivir, es necesario reírse de la crisis, aunque sea con una Angelita Merkel imposible. Imposible, una palabra que se está repitiendo en esta reseña, pero tras la que se oculta un muy lúcido análisis de nuestra situación y de cómo hemos llegado hasta ella.


Sin duda ha sido una de las mejores lecturas que he tenido en el año 2012. Una novela que se devora en muy breve tiempo y que me ha dejado con una sonrisa en el rostro, con lo difícil que es reír y sonreír con la que está cayendo.



Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles




FICHA TÉCNICA

Editorial: Seix Barral
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 269
PVP: 18,50 €


VALORACIÓN: 10/10






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viernes, 8 de febrero de 2013

CUATRO DÍAS DE ENERO (JORDI SIERRA I FABRA)


El último policía de Barcelona





FICHA TÉCNICA

Editorial: Plaza & Janés
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 288
PVP: 18,o €
eBook: 5,99 €

Encuadernación: Tapa blanda bolsilllo
Páginas: 288
PVP: 7.95 €









De vez en cuando, leyendo novela negra me salta una sorpresa. Cuatro días de Enero lo fue. Es el comienzo de una serie que tiene como protagonista a Miquel Mascarell. Una serie que en principio no iba a ser tal, pero que el éxito de esta primera entrega llevó al autor a continuar con su personaje, que eso sí, no podrá llegar demasiado lejos (de momento hay tres libros), porque en este primer libro tiene cincuenta y cinco años y en la segunda tiene ya sesenta y tres, con lo cual difícilmente podrá prolongarse demasiado.






Los libros que componen esta serie son:
-Cuatro días de Enero (2008): Ambientada en los últimos días de la Guerra Civil, cuando los nacionales están a punto de entrar en Barcelona.-Siete días de Julio (2010): Ocho años después y tras haber estado preso y “trabajando” en el Valle de los Caídos, Mascarell regresa a Barcelona.
-Cinco días de Octubre (2011): Ha pasado algo más de un año desde el episodio anterior, y la plácida vida de Mascarell va a truncarse con un nuevo caso.






Una sorpresa porque consigue reunir lo mejor de la novela negra en un ambiente muy peculiar, negro y sombrío: la Barcelona de los últimos días de la guerra civil. Una Barcelona que podremos contemplar en las siguientes entregas de la serie en los primeros años de dominio franquista.




JORDI SIERRA I FABRA

El autor es Jordi Sierra i Fabra (Barcelona 1947), del que he de reconocer que era un completo desconocido para mi, a pesar de ser uno de los autores más prolíficos (ha escrito más de trescientos libros) y premiados del panorama literario español, que como dice en el interior del libro llevaba vendidos más de ocho millones de libros y acumula más de dos docenas de premios literarios.
Leo en wikipedia que Jordi Sierra y Fabra según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de 2002, está entre los 10 autores más leídos en centros escolares de España son: Gustavo Adolfo Bécquer (53,35%), Miguel Delibes (41,84%), Benito Pérez Galdós (41,13%), Federico García Lorca (28,37%), Pío Baroja (28,37%), Eduardo Mendoza (27,66%), Gabriel García Márquez (25,55%), Jordi Sierra i Fabra (21,28%), Camilo José Cela (17,73%) y Leopoldo Alas "Clarín" (16,31%).
Y yo sin haber leído nada de él. Claro que cuando uno observa su producción literaria, quizás no sea tan extraño, pues aunque es variadísima, buena parte de ella es narrativa juvenil e infantil (numerosos premios del Barco de Vapor). 



Jordi Sierra i Fabra
A eso hay que añadirle además de su narrativa, libros de historia, poesía, ensayos y biografías musicales y no musicales.
También ha contribuido a este desconocimiento el hecho de ser catalán y haber publicado buena parte de su obra en su idioma nativo. Aunque no es una excusa total, porque parte de su obra si que se ha traducido.

Una pista de lo que podemos encontrarnos en el libro la tenemos en la dedicatoria: A Francisco González Ledesma, maestro en mi infancia, amigo en mi vida. Porque Francisco González Ledesma, además de catalán, es un escritor al que sus ideas le llevaron a entrar en la lista negra durante la dictadura franquista, lo cual le obligó a ganarse la vida escribiendo novelas del Oeste a destajo bajo seudónimo, pasando luego a ser uno de los mejores escritores de novela negra del panorama literario español.






ARGUMENTO


La acción comienza el lunes 23 de Enero de 1939. El día anterior, el Gobierno de la República abandonó Barcelona, dejando la ciudad a merced de las tropas de Franco que se acercaban ya a la ciudad. Van a ser cuatro días hasta que finalmente desfilen triunfalmente por la ciudad los vencedores.
Barcelona en esos días se convierte en una ciudad fantasma, de gentes que huyen camino de la frontera con poco más que lo puesto, de gentes que se esconden, una ciudad hambrienta, con miedo y con la tristeza de la derrota. Una ciudad sin ley.


¿Sin ley? No tanto, que queda el inspector de policía Miquel Mascarell, en una comisaría vacía de la que se han marchado ya todos sus compañeros. El no lo ha hecho porque no quiere abandonar a su mujer Quimeta, que está muriéndose por culpa de un cáncer que la va minando poco a poco entre fuertes dolores.
Por eso sigue allí Miquel Mascarell, el último policía de Barcelona, al que una madre desesperada viene a suplicarle que encuentre a su joven hija desaparecida. Una madre que poco después aparece muerta, aparentemente víctima de un suicidio, pero Mascarell descubre que es un asesinato y decide emplear esos días antes de que entren las tropas franquistas para aclararlo.
Eso le llevará a descubrir un mundo de prostitución de jóvenes cuya única ambición es comer y aspirar a una vida mejor y al regreso de los antiguos fascistas, dispuestos a adueñarse completamente de la ciudad y de las almas que lo habitan.







IMPRESIÓN PERSONAL


En mi comentario anterior os hablaba de Violetas de Marzo, una novela negra cuya gran originalidad residía en la ambientación de la misma, al situar la acción en un periodo histórico poco habitual como era el de la Alemania nazi anterior a la guerra. Algo semejante ocurre con Cuatro días de Enero, que sitúa la acción en los últimos cuatro días de la Guerra Civil en Barcelona.
De hecho si sólo nos fijamos en dónde y cuándo está situada la acción de Cuatro días de Enero, podríamos pensar en esta novela como una novela histórica más que en una novela negra. Y ciertamente, esta novela tiene mucho de histórica y de hecho tengo que estar agradecido a Jordi Sierra y Fabra por acercarme a un periodo de nuestra historia reciente tan desconocido para mí. Porque de la caída de Madrid,del fracaso de aquel “No pasarán”, si que he leído bastante. Pero si bien algo he leído sobre los primeros días de la Guerra Civil en Barcelona con la toma de la ciudad por los anarquistas, nada había leído sobre la caída de la misma.


Desde ese punto de vista, es interesantísima esta novela al mostrarnos la inmensa tristeza de una ciudad derrotada, al acercarnos al pensamiento catalán. Comentaba este verano a raíz de este libro con un amigo catalán, como siempre me ha llamado la atención que Cataluña celebre como su día nacional, no el día de un triunfo, sino el de su derrota, el día que definitivamente quedó anexionado bajo otra corona. Y ese sentimiento de derrota es el mismo que encontramos en esta novela, porque no se vivió la derrota ante las tropas de Franco sólo como la amargura de la derrota de unas ideas democráticas y de izquierdas como ocurrió en Madrid, sino como un nuevo aplastamiento de su pensamiento nacionalista.


Impresionante esa visión de la Barcelona derrotada:
«Barcelona era una mujer solitaria y perdida, abandonada, a punto de ser violada». (Página 43)

Tropas nacionalistas en Barcelona
Una derrota vendida como liberación, pero que los derrotados estaban muy lejos de sentir así:
«¿Por qué los “salvadores” siempre liberaban según sus creencias y circunstancias, aunque los “salvados y liberados” no lo quisieran”?». (Página 46)


No he podido menos que sentirme fascinado por esa ciudad casi vacía, con las gentes encerradas en sus casas, con escenas como la del saqueo de un almacén (una escena real tomada por el autor de recuerdos ajenos) por el pueblo hambriento, de un hambre que aparece como una constante en todas las páginas y que lleva a la gente a comportamientos que nunca hubiera tenido en circunstancias normales, a vender lo poco que tienen para sobrevivir, aunque ese poco sea su propio cuerpo.
Y ante el vacío de poder y de autoridad, emerge la figura de Miquel Mascarell, el último policía de Barcelona:
«Un viejo policía solitario, hasta el límite. Un fantasma en una ciudad fantasmal». (Página 272)


Un personaje literario difícil de olvidar,un hombre aferrado a lo único que le queda y que está a punto de perder: su trabajo y su mujer. Porque el hijo ya lo perdió en la batalla del Ebro y su mujer tiene los días contados. Un hombre fiel. Fiel a su mujer,a su trabajo, a sus ideas. Aunque esto último con los tiempos que están por venir sólo puede servirle para complicarle la vida, porque aunque nunca se significó políticamente, no puede con el fascismo. Su mujer, que bien le conoce, le alecciona para un futuro en el que sabe que no estará presente:
«Diles lo que quieran oír. Harán falta personas como tú, aunque sea a base de tragar por un lado y engañarles por otro». (Página 134)


Un hombre al que los acontecimientos le hacen sentirse viejo.
«Desde lejos parecía lo que era: un viejo solitario al borde de la senilidad, hablando solo; ni más ni menos». (Página 109)


Pero por encima de eso está la fidelidad a su trabajo, aquel que le lleva a investigar un crimen que a nadie excepto a él mismo le importa. <una investigación que le lleva a comprobar como el futuro ya se está instalando en la ciudad. Un futuro con fascistas que retornan a Barcelona para imponer su ley.



CONCLUSIÓN FINAL



Me ha encantado este libro. A pesar de no conocer Barcelona, porque junto al inspector Mascarell es la auténtica protagonista de esta novela, con los interminables paseos que el inspector tiene que dar (a la fuerza por no disponer de coche) por ella.

Novela negra, pero al mismo tiempo una gran novela histórica que nos hace presente y nos da a conocer (por lo menos a mí) una ciudad en un tiempo muy concreto: los últimos cuatro días antes de la entrada de las tropas de Franco en ella.



Lectura facilitada por la Obra Social Caja Madrid.





VALORACIÓN: 9/10





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