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martes, 30 de agosto de 2022

SERÁ NUESTRO SECRETO (EMPAR FERNÁNDEZ)


Será nuestro secreto
Empar Fernández
 
 
 
Título: Será nuestro secreto
Autora: Empar Fernández
Editorial: AlRevés, 2022
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 360
 
 

martes, 2 de octubre de 2018

LA EPIDEMIA DE LA PRIMAVERA (EMPAR FERNÁNDEZ)


La epidemia de la primavera
Empar Fernández




FICHA TÉCNICA

Título: La epidemia de la primavera
Autor: Empar Fernández
Editorial: Suma de Letras, 2018
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 439





martes, 14 de noviembre de 2017

viernes, 29 de enero de 2016

MALDITA VERDAD (EMPAR FERNÁNDEZ)

Maldita verdad
Empar Fernández


FICHA TÉCNICA

Título: Maldita verdad
Autor: Empar Fernández
Editorial: Off Versátil
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 273
PVP: 18,00 €
Ebook: 5,99 €










EMPAR FERNÁNDEZ


Della nos cuenta le editorial en la solapa interior:

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales.
Ha publicado entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezcaHijos de la derrotaMentiras capitales y Sin causa aparente.
Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz.
Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.


En 2014 inició su particular trilogía sobre la culpa con tres volúmenes de novelas autoconclusivas. Tanto la primera La mujer que no bajó del avión, como la siguiente La última llamada son historias urbanas y oscuras protagonizadas por personas que nunca creyeron que acabarían viéndose implicadas en un crimen. Tanto en ellas como en Maldita verdad, su última novela, no hay una investigación policial, sino una intriga psic9ológica completamente desnuda de artificios.







ARGUMENTO de MALDITA VERDAD


Olga Bernabé llega a su casa agotada del trabajo. Hoy no le tocará lidiar con su hijo Daniel, un adolescente con el que vive sola desde que su marido le abandonó cuando era muy pequeño, porque está tumbado en su cama, dormido con los cascos de música puestos.
A la mañana siguiente comprobará una horrible realidad: su hijo no duerme, está muerto. El horror será mayor cuando le comuniquen que su hijo se ha suicidado.

En busca de respuestas, contratará a un investigador que ni siquiera tiene licencia pues le faltan aún un par de asignaturas para acabar la carrera, para que descubra la verdad.
Desconoce que saber la verdad no siempre es la mejor opción, que hay verdades que probablemente estén mejor ocultas.






MALDITA VERDAD


Culmina con Maldita verdad la trilogía de la culpa que la autora ha escrito. Lo hace volviendo a la primera novela en la que una madre acompañaba a su hija agonizante en un hospital tras un intento de suicidio, solo que en Maldita verdad el suicidio ha tenido éxito directamente.
Tres novelas completamente diferentes entre sí pero que guardan muchos puntos en común. Porque esa culpa de la que se habla en las tres novelas, no es una culpa cualquiera, sino el sentimiento de fracaso de unos padres en la relación con sus hijos. Madres en el caso de La mujer que no bajó del avión y Maldita verdad, padre en el caso de La última llamada.




Lo que convierte esta trilogía en algo estremecedor es que sus protagonistas no son seres especiales ni extraños. Lo terrible de estas tres narraciones es su cotidianeidad que hace que cualquier lector pueda sentirse identificado en los protagonistas, bien por experiencias personales en el caso de padres que tienen o han tenido hijos en la terrible edad de la adolescencia, o por haberlo visto a su alrededor en otras familias.
Por bien que como padre hagas las cosas, siempre hay una duda en tu interior que te dice si no podrías haberlo hecho mejor, si los problemas o defectos que tienen o puedan tener tus hijos no se deben a que no lo has hecho suficientemente bien.
Imposible no empatizar con esta madre incapaz de entender qué es lo que le pasa a su hijo, hasta hace apenas unos años la alegría de su vida y que ahora se ha convertido en un ser extraño que parece esquivarla:
«No conseguía encajar tanta ausencia. No si el que se ausentaba era aquel joven en feroz desarrollo en torno al cual había girado su vida durante mucho tiempo. Un chico de 16 años desgarbado y confuso que aparentaba no verla y simulaba no oírla, Y lo hacía bien. Un virtuoso.» (Página 15)

Una cotidianeidad que hace que involuntariamente Maldita verdad esté de moda al coincidir su lanzamiento con el terrible caso del suicidio de un niño y su carta de despedida por presunto acoso escolar, uno de los temas que se aborda también en la novela.


Este es el escenario que nos pinta la novela. Para resolverlo, Empar Fernández ha creado un personaje de tal calibre, que espero que Maldita verdad sea el inicio de una serie. Se trata de Raúl Forcano, aspirante a investigador, al que le faltan un par de asignaturas para acabar la carrera, que a sus treinta años vive todavía con sus padres, aunque acaba de mudarse a casa de su difunta abuela, un piso muy antiguo que está arreglando poco a poco.
«Quiso creer que aquella era una señal de que todo iría bien y de que, tras varios tanteos no siempre bien encajados por sus padres, por fin había elegido el camino correcto, el más acertado para un hombre observador y obsesivamente meticuloso como él. Todavía no había resuelto si estaba dispuesto a aceptar hacerse cargo de una investigación pero escucharía el problema y esperaba que el sentido común le ayudara a decidir.» (Página 37)

Para que os hagáis una idea de la singularidad de este personaje, vaya por delante una de las descripciones que de él nos hace la autora en la novela:
«Raúl no soportaba hacer esperar y siempre llegaba con antelación. Era obsesivo y extremadamente concienzudo en algunos asuntos y de una dejadez rayana en la desidia respecto a otros. De hecho, como cuadro clínico, Raúl era de difícil diagnóstico y de imposible pronóstico.» (Página 66)

Un personaje sin duda entrañable, porque está muy lejos de ser un héroe o uno de esos detectives o investigadores tan inteligentes que todo lo saben:
«Se preguntaba si sería capaz de seguir adelante y dudaba de su capacidad para afrontar riesgos, Tampoco tenía muy clara su idoneidad parta desempeñar un oficio cuyas exigencias se le antojaban cada vez mayores. No era un puto héroe. Carecía de superpoderes y no quería jugarse la vida ni encarar a un matón a cada paso.» (Página 183)

No es la autoestima su punto más fuerte, de ahí que agradezca interiormente comentarios sinceros de alabanza hacia él.
«-Nieves dice que eres muy, muy listo y asegura que quizás puedas hacer algo por mí. No tengo otra alternativa. Necesito a alguien. Lo necesito por mí y por mi hijo.» (Página 40)


Una duda más que razonable plantea la novela: ¿Debemos conocer la verdad a toda costa? Interesante debate moral el que nos plantea el autor y del que nada más quiero contar, porque tus propias respuestas debes encontrarlas leyendo la novela.






IMPRESIÓN PERSONAL

Siendo la tercera novela de Empar Fernández que leo, ya no existe el factor sorpresa, solo la constatación de que novela tras novela la autora mantiene de tal modo el nivel que no puedo decir cuál de sus novelas me gusta más. Y a ello hay que sumarle el mérito de que todas ellas son diferentes.
Aunque los personajes de sus novelas sean siempre distintos, tienen un punto en común: su verosimilitud. Son personajes inventados, pero muy bien podrían ser la vecina de enfrente. Y es esa verosimilitud la que hace que nos podamos sentir identificados con sus problemas, con sus culpas, con sus deseos, con sus inquietudes.  

Son por otra parte novelas, no voy a decir cortas, pero sí que no superan las trescientas páginas, que se leen en un suspiro, de ahí que parezcan más cortas de lo que en realidad son.

Una novela que, al igual que las de esta trilogía (insisto en que sus personajes y sus tramas son independientes entre sí), tienen más de narrativa actual que de novela negra, a pesar de que, tanto por los misterios que encierran como por su estructura, bien pueden enmarcarse en ese género. Por eso gustarán tanto a los amantes del género negro, como a aquellos que no simpatizan con él.

Y desde aquí, remato con un deseo: Larga vida a Raúl Forcano. Este antihéroe merece tener continuidad en otra novela.




Gracias a Editorial Versátil que me ha facilitado un ejemplar de Maldita verdad para su lectura y reseña.




VALORACIÓN: 9/10



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jueves, 26 de febrero de 2015

LA ÚLTIMA LLAMADA (EMPAR FERNÁNDEZ)

El dolor de la culpa


FICHA TÉCNICA

Título: La última llamada
Autor: Empar Fernández
Editorial: Off Versátil
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 273
PVP: 17, 00 €






EMPAR FERNÁNDEZ

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales.
Ha publicado entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezcaHijos de la derrotaMentiras capitales y Sin causa aparente.
Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz.
Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.

Ha escrito La mujer que no bajó del avión. La última llamada es su última novela







ARGUMENTO

Noemí ha terminado los exámenes de selectividad y sale por la noche a celebrarlo. Pero regaña con su novio porque éste ha tomado unas pastillas y decide volverse a su casa a pesar de que es de madrugada y nadie va a acompañarla.
Como hay un descampado para llegar hasta su domicilio desde la parada del autobús, decide llamar a su padre, pero el teléfono de él está apagado.
No volverá a saberse nada de Noemí, que deja una familia destrozada y sin saber qué es lo que ha sido de ella.






LA ÚLTIMA LLAMADA

Afortunadamente hay muchos tipos de novela negra e inevitablemente los argumentos pueden repetirse. Que una chica desaparezca no es precisamente una novedad en una novela de este género. La originalidad de La última llamada está en el tratamiento que hace del tema, porque lo importante no es tanto la búsqueda, sino el sentimiento de aquellos que la buscan.
La última llamada es un análisis del sentimiento de dolor y de la culpa de aquellos que pierden a un ser querido, sobre todo, como es el caso, cuando desconocen si el desaparecido está vivo o muerto. Un tema que conocemos a través de la prensa y la televisión que hacen de estos eventos una importante fuente de ingresos a partir del tratamiento mediático que le dan:
Un padre en la pantalla pidiendo información sobre su hija desaparecida era un buen asunto, de los mejores. Y si la hija era guapa y corrían las lágrimas, un verdadero éxito. Una desaparición sin resolver de las que fijan al espectador al sofá o la butaca. Drama, dolor y un posible punto de sordidez que la productora se encargaría de encontrar. (Página 78)

Un dolor del que en el libro se aprovecha un programa: Voces del otro lado, que asegura poder ponerse en contacto con los seres perdidos que están al otro lado, aquellos de los que algunos tienen la necesidad de despedirse, de decirles aquello que no pudieron decirle. Un programa al que Julio intenta acudir:
¿Que darían algunos de ustedes para que las últimas palabras no fueran las últimas? ¿Cuántas veces han pensado en una segunda oportunidad? ¿No han soñado nunca con poder decir lo que no tuvieron ocasión de decir? (Página 26)

La desaparición de Noemí supone la destrucción de una familia, comenzando por el padre, un transportista que, agotado por tanto trabajo, apagó el móvil la noche en la que desapareció su hija, por lo que no pudo escuchar su llamada, su última llamada. De ahí el sentimiento de culpa que le está destrozando y convirtiendo en un hombre alcoholizado:
Experimentaba, tres años después de su desaparición, una inaplazable necesidad de expiación. Yolanda le había asegurado una y mil veces que no precisaba redimirse, que no había cometido error ni pecado alguno. Pero no era eso lo que Julio sentía cada vez que recordaba que había perdido una hija. (página 174)

En cuanto a la madre, una mujer que siempre ha sido alegre, ha desparecido adormilada permanentemente por las pastillas y los tranquilizantes.
La única que aún permanece en pie es Yolanda, la hermana mayor, que trata de mantener el ánimo de la familia, a pesar de que cada vez se le hace más difícil vivir en una casa que parece habitada por muertos.

Junto a este dolor, encontraremos también en la novela la instrumentalización del dolor, la de aquellos que viven de aprovecharse de los sentimientos y el dolor ajenos, personalizado en un programa de televisión en que una presunta médium asegura llevar el consuelo a aquellos que lo necesitan poniéndolos en contacto con sus seres perdidos.






IMPRESIÓN PERSONAL

Me ha gustado mucho esta novela, más aún que su anterior La mujer que no bajó del avión. Y lo ha hecho porque muestra la otra cara de la moneda, la de aquellos que tienen que sufrir la desaparición de un miembro de su familia, aquellos que no saben si están llorando a un muerto o simplemente a alguien que voluntariamente o no ha desaparecido y está vivo aún en algún lugar.
Lo hace de un modo muy realista, mostrándonos una familia a la que destroza el dolor. Unos personajes que en todo momento son creìbles.
Una trama que se desvía de la investigación de una separación o un crimen, en la que la policía aunque aparece lo hace de un modo mínimo, porque lo realmente importante no es el suceso en sí mismo, sino la repercusión que tiene en las personas que han tenido que vivirlo, las que tienen que sobrevivir y sobreponerse al dolor y a la culpa, a ese “y si...” que no les permite levantar cabeza.

La ultima llamada mantiene la tensión desde las primeras páginas, a pesar de que no existe ese aliciente de saber si Noemí está viva o muerta, o de saber cómo terminará el intento de la hija de Julio, el padre de la desaparecida de desenmascarar a la presunta médium. Contribuyen sin duda, pero lo más importante es la evolución de los personajes, ese sumergirnos en un dolor que podemos llegar a sentir como nuestro.

La última llamada es una novela que gustará tanto a los aficionados al género, como a aquellos que lo que buscan es una novela en la que el sentimiento de sus protagonistas sea lo más importante.






Gracias a Editorial Versátil que me ha proporcionado un ejemplar de La última llamada para su lectura y reseña.






VALORACIÓN: 9/10




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viernes, 19 de diciembre de 2014

NOVEDAD OFF VERSATIL ENERO 2015



FICHA TÉCNICA

Fecha de publicación: 19 de 01 de 2015

Temática principal: misterio

Número de páginas: 276

Formato: 13,5 x 23 cm.

Tipo de encuadernación:Rústica con solapas






Os dejo la opinión de la gran Rosa Ribas sobre la obra:
«Una novela de lectura tan obsesiva como los pasos de ese padre, Julio Monteagudo, incapaz de abandonar la búsqueda de su hija desaparecida. Una obra profundamente humana, en la que Empar Fernández logra diseccionar con precisión los efectos destructivos del sentimiento de culpa sin que perdamos la empatía por quien se ve arrastrado por ellos».



EMPAR FERNÁNDEZ

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales. Ha publicado, entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrota, Mentiras capitales y Sin causa aparente. Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de as muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz.
Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos , 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.
En el 2014 publicó, también en OffVersatil, La mujer que no bajó del avión, recogiendo excelentes críticas entre los entendidos del género.
Recientemente ha quedado finalista del Premio Medellín Negro 2013 y del Ciudad de Carmona 2014.




Os dejo pinchando en el título mi reseña de La mujer que no bajó del avión 

Un breve resumen de mi opinión de esta novela:
Con sus menos de trescientas páginas, las páginas de La mujer que no bajó del avión volarán entre tus manos y la habrás terminado antes de darte cuenta. Una novela que además según han pasado los días me ha dejado un poso y un recuerdo mejor que en el mismo momento de leerla, al contrario que otras que nada más terminar de leerlas se borran de mi mente.








TEXTO CONTRACUBIERTA:

Noemí Monteagudo salió una noche para celebrar el fin de curso, pero nunca regresó a casa. Antes de desaparecer realizó una última llamada que su padre no atendió. Tres años después su familia ha perdido toda esperanza: su madre sobrevive a base de ansiolíticos, su padre aplaca la culpabilidad con la ayuda cómplice del alcohol y solo su hermana, Yolanda, es capaz de rescatar algo de cordura para seguir adelante.
Todo cambia cuando Julio, el padre de Noemí, descubre en un show de televisión a una vidente que asegura entrar en contacto con el más allá.
Mientras Julio se deja arrastrar por las palabras de la enigmática mujer; Yolanda se propone desenmascarar a la poderosa médium. Pero los secretos mejor guardados acaban por aflorar y casi nada es lo que parece.


jueves, 5 de junio de 2014

LA MUJER QUE NO BAJÓ DEL AVIÓN (EMPAR FERNÁNDEZ)

Una maleta con historia





FICHA TÉCNICA

Título: La mujer que no bajó del avión
Autor: Empar Fernández
Editorial: Off Versátil
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 269
PVP: 16,50 €








EMPAR FERNÁNDEZ

Datos de la contraportada:

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales.
Ha publicado entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrota, Mentiras capitales y Sin causa aparente.
Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quyiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora dell Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz.
Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos, 17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.






ARGUMENTO

Alex Bernal regresa en avión de Roma tras su enésimo fracaso en la vida. ¿Mala suerte? Bueno, es lo que hay, lo que siempre le toca. Como que su maleta no salga por la cinta de recogida de equipajes, sean las tantas de la noche y le esté esperando su hermano para acogerle unos días en su casa.
Y mientras espera, una solitaria maleta da vueltas y vueltas en la cinta. Cuando por fin aparece la suya, Alex no puede resistir la tentación y se lleva también la maleta olvidada.
Aún no lo sabe, pero su vida acaba de cambiar para siempre.






LA MUJER QUE NO BAJO DEL AVIÓN

Dentro de la colección “Misterio” de Off Versátil, se nos presenta La mujer que no bajó del avión. Una novela muy difícil de catalogar, porque aunque en la contraportada Fernando Marías nos hable de una evolución de la novela negra, La mujer que no bajó del avión está muy lejos de serlo, salvo que la pongamos en ese amplio cajón que es el de novela negra, de misterio o policíaca.
Narrativa actual es un calificativo muy amplio pero al que también se ajusta esta novela. Dos historias en una. Porque lo que Alex encuentra en el interior de la maleta es el diario (como se dice en la propia novela es mucho más exacto hablar de un “cuaderno”) en el que una mujer, Sara Suárez, va escribiendo con su hija en estado de coma tras intentar suicidarse los hechos que la han llevado hasta allí, un hospital de Roma.
Claro que Sara no es Isabel Allende frente a su hija muriéndose, entre otras cosas porque su vida ha sido una inmensa mentira que ahora amenaza con llevarse por delante como un tsunami todo lo que hay por delante. Por eso su escrito está cargado de tristeza y amargura.

La mujer que no bajó del avión se apoya en la gran fuerza de dos personajes: Sara Suárez y Alex Bernal.
Dos personajes que nada tienen en común, que lo único que les une es ese cuaderno en que Sara dejó sus impresiones y que Álex lee con avidez.
«Esto no es una novela, tampoco una autobiografía, solo fragmentos de una vida. Los peores.
(…)
Debo reconocer que la lectura del cuaderno promete. Promete dolor a manos llenas (Página 35)

Pero aún estando muy bien dibujado el personaje de Sara, a pesar de que su historia es el hilo conductor que permite avanzar la novela, el personaje que hace singular La mujer que no bajó del avión es Alex Bernal, al que muy bien define Fernando Marías en la contraportada como el nuevo héroe solitario y perdedor de nuestro tiempo”.

Un personaje muy especial, con multitud de matices peculiares, en el que casi el menor es su manía por los colores, lo cual lleva en la redacción de la novela a convertirla en toda una paleta de colores, pues en ningún caso se habla de un color simple (por ejemplo azul) sino que va acompañado de su apellido (azul turquesa)
«Experto en gamas, gradaciones, tonalidades... ¡Propiedad cromática! (Página 10)

He aquí algunas perlas que nos describen a este singular personaje, pacífico, tranquilo, casi abúlico, de buen conformar:
«Aunque no soy de los que acostumbran a guardar resentimiento por casi todo y he olvidado los detalles debo decir que en esta vida me han puteado mucho y a conciencia (Página 9)

«Soy un virtuoso del buen conformar. Si me paro a pensar también eso forma parte de la herencia paterna recibida. Mi padre, un buen hombre, no protestaba nunca (Página 17)

«Falto de voluntad y totalmente carente de entusiasmo. Ese soy yo(Página 19)

«No debo olvidar que yo, por alguna ignorada carencia afectiva, vitamínica, u hormonal, rehuyo las emociones fuertes. Las detesto. Mejor la ignorancia Infinitamente mejor.» (Página 145)

«Tampoco yo he llorado muchas veces y nunca siendo adulto. Puteado hasta los tuétanos, jodido, pero nunca derrumbado. Mi madre decía de mí que a veces me comportaba como un corcho. Pero es lo que tienen los corchos que siempre salen a flote(Página 179)

Pero no es una personalidad inamovible. De hecho es el único personaje que evoluciona en la novela, hasta el punto de llegar a realizar actos para el implanteables, lo cual le lleva a preguntarse:
«Soy el que no soy. O quizá si(Página 236)






IMPRESIÓN PERSONAL

Álex Bernal es un tipo con el que solo tengo un punto en común: su manía de comenzar a leer el periódico desde la última página. Y sin embargo... he quedado totalmente atrapado su figura. Sólo por conocer a alguien como Álex merece la pena leer esta novela.
Una novela que sin duda también gustará a los que no son aficionados a la novela negra, porque poco o nada de negra hay en ella.

Una novela de personajes, que por más peculiares que puedan parecer, la autora consigue hacerlos creíbles. En La mujer que no bajó del avión, hasta los secundarios son de lujo. Impagable por ejemplo la cuñada de Álex, real como la vida misma con sus gruñidos.

Con sus menos de trescientas páginas, La mujer que no bajó del avión volará entre tus manos y la habrás terminado antes de darte cuenta. Una novela que además según han pasado los días me ha dejado un poso y un recuerdo mejor que en el mismo momento de leerla, al contrario que otras que nada más terminar de leerlas se borran de mi mente.





Gracias a Editorial Off Versátil que me ha proporcionado un ejemplar de esta novela para su lectura y reseña.





VALORACIÓN: 8/10





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