El cíclope que no amaba a las mujeres
DOLORES REDONDO



Título:
Legado en los huesos
Autor:
Dolores Delgado
Editorial:
Destino
Encuadernación:
Tapa blanda
Páginas:553
PVP:
18,50 €
Editorial: Destino, 2019
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Páginas:560
PVP: 6,95 €
DOLORES REDONDO

«Dolores
Delgado nació en Donostia, San Sebastián en 1969. El guardián
invisible, la primera novela de su Trilogía de Baztán, le ha
granjeado el entusiasmo de editores de numerosos países y hoy son ya
23 los sellos editoriales que publicarán la obra en todo el mundo.
Además
del respaldo de los lectores, ha sido saludada por la crítica como
una de las propuestas más originales y contundentes del noir en
nuestro país, y asimismo se proyecta la versión cinematográfica de
la mano de los productores de la trilogía Millenium de Stieg
Larsson. »
ARGUMENTO
La
novela comienza nueve meses después de los sucesos narrados en la
novela anterior.
«Tres
crímenes inconexos llevados a cabo por tres torpes criminales en
lugares distintos, y en todos se produce una amputación idéntica,
en todos el miembro amputado desapareció de la escena, los tres
asesinos se suicidaron en prisión o bajo custodia y los tres dejaros
el mismo mensaje, un mensaje escrito en las paredes, excepto en el
caso de Medina, que iba dirigido a ella y se lo entregó
personalmente.
»
(Página 166)
Dicho
mensaje consta de una sola palabra: Tarttalo
«Tarttalo,
el nombre de una bestia que se comía a los pastores, a las
doncellas, a los corderos, carne de inocentes.
» (Página
168)
LEGADO
EN LOS HUESOS
Legado
en los huesos es
la segunda entrega de la
Trilogía de Baztán, que
comenzó con
El guardián invisible.
Es
cierto que Legado en los huesos es una novela que cierra el caso que
planteaba, el de “El asesino de Basajaun”, pero no es menos
cierto que dejaba algunas líneas abiertas que permitían su
continuación, que es justo lo que ha hecho su autora. Lo mismo puede
decirse de esta segunda entrega Legado
en los huesos,
en que es caso que el complejo caso que plantea queda solucionado,
pero que también permite una continuación, si bien es verdad que
quedan muchos menos puntos que resolver que en la anterior.
El
hecho de que sea un caso que comienza y se cierra con la novela,
podría permitir leer Legado
en los huesos
sin haber leído El
guardián invisible,
pero creo que es desaconsejable, porque si bien el caso se entiende
perfectamente, se pierde mucho en la comprensión de la difícil y
compleja personalidad de sus protagonistas sin haber leído la
anterior.
En
mi reseña de El
guardián invisible,
destacaba la gran
originalidad
de dicha novela, fundamentalmente por la elección de sus paisajes
y de su protagonista,
una mujer que es policía foral navarra. Un protagonismo femenino que
es muy poco frecuente en la novela negra.
Lejos
de disminuir ese enfoque en esta segunda entrega, se intensifica. Por
más que la novela esté escrita por un narrador omnisciente, es la
visión de una mujer la que planea sobre toda la novela:
«James
era un cielo, un buen padre y el hombre más comprensivo que una
mujer podía imaginar, ero era un hombre, y estaba a un millón de
años luz de comprender cómo se sentía, y eso la sacaba de quicio.
» (Página
123)

Como
femenino es también el planteamiento de la conciliación de la vida
laboral y familiar, el día a día de una mujer que por su trabajo de
policía tiene muy difícil el poder compaginar su labor como madre y
su labor como inspectora.
Es
la visión de una mujer que se encuentra que la realidad de la
maternidad está muy lejos de esa felicidad prometida en los libros.
O por lo menos, es muy diferente a como se la había planteado:
«¿Dónde
estaba la felicidad prometida en los libros de maternidad? ¿Donde
estaba el ideal de realización de debía sentir como madre? ¿Por
qué sólo sentía cansancio y un sentimiento de fracaso?
» (Página
124)
Sigue
presente en Legado en los huesos
ese toque fantástico presente ya en El guardián invisible, no solo
por la presencia de un ser mitológico como el basajaun, sino por la
presencia de otra figura como el tarttalo, un monstruo asesino que
devoraba sus víctimas.
Un
toque de fantasía que contrasta con el crudo realismo de toda la
novela. Aunque como dice la protagonista a propósito de estas
figuras, de las brujas, de los fantasmas:
«No
se debe creer que existen, no se debe decir que no existen.
» (Página
212)
IMPRESIÓN
PERSONAL
Partir
con unas expectativas altas siempre es peligroso, especialmente por
aquello de que “segundas partes nunca fueron buenas”. No es el
caso de Legado en los huesos, una novela negra diferente.

He
disfrutado de esa mezcla de realismo con toques fantásticos (que no
es lo mismo que realismo mágico), con ese ambiente en el frío y
lluvioso Elizondo, con los personajes, con la historia.
Me
parece muy interesante el punto de vista femenino que tiene toda la
narración. Acostumbrado
a la visión un tanto testosterónica tan propia de este tipo de
novelas, no está nada mal un punto de vista diferente para variar.
Comentaba
en la reseña de El
guardián invisible
las similitudes entre la obra de Dolores
Redondo
y César
Pérez Gellida:
-Novela
negra descentralizada (el valle de Baztán y Valladolid)
-Trilogía.
-Presentada
en 2013 y publicadas las dos primeras entregas en el mismo año.
Aún
hay una similitud más: En la segunda entrega la
acción va de menos a más.
De hecho, la primera parte de Legado
en los huesos tiene
muy poca acción.
Cierto que se profundiza en la personalidad de Amaia, pero por
momentos se hace lenta. Nada que ver con el trepidante
final
que la autora nos ha preparado para esta novela.
Final
aparte me resultó más entretenida la primera novela. Aún con eso,
recomiendo también la lectura de Legado
en los huesos
por su ambientación, sus personajes y su interesante trama.
Gracias
a Editorial
Destino
por facilitarme este ejemplar para su lectura y reseña.
VALORACIÓN:
8/10





