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miércoles, 2 de diciembre de 2015

EL HOMBRE QUE AMO A EVE PARADISE (EDMUNDO DÍAZ CONDE)

El hombre que amó a Eve Paradise

Edmundo Díaz Conde






FICHA TÉCNICA

Título: El hombre que amó a Eve Paradise
Autor: Edmundo Díaz Conde
Editorial: Algaida, 2015
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 503
PVP: 20,00 €







EDMUNDO DÍAZ CONDE

De él nos cuenta la editorial en la solapa interior:

Edmundo Díaz Conde nació en Orense en 1966. Se licenció en Derecho, carrera que, por convicción, no ha llegado a ejercer jamás. Ha trabajado como asesor editorial y ha colaborado, entre otras publicaciones con El Correo de Andalucía y la revista cultural Mercurio. Residió en Orense, Santiago de Compostela, Madrid y, actualmente, en Sevilla.
Su primera novela, Jonás el estilista, mereció el III Premio Ciudad de Badajoz. Su siguiente obra, La ciudad invisible, se alzó con el finalista del XXXIII Premio Ateneo de Sevilla. A éstas le siguieron El Club de los amantes, El veneno de Napoleón (finalista del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2008 ) y El Príncipe de los Piratas (2013)





Una novela de crímenes y besos


ARGUMENTO


Las tres víctimas eran chicos jóvenes, habían fallecido a consecuencia de cuchilladas y los cadáveres tenían la macabra seña de identidad del asesino: la ostentosa exhibición de los genitales emasculados. (Página 313)



No serán las últimas muertes, porque hasta cinco serán las víctimas de un asesino en serie. Las víctimas tienen algo en común: además de ser jóvenes, fueron amantes de Eve Paradise, una famosa actriz de cine cuya carrera está llegando al final pues el cine sonoro está irrumpiendo con fuerza y Eve tiene un ligero tartamudeo, lo cual la inhabilita para esa nueva etapa del cine.






EL HOMBRE QUE AMÓ A EVE PARADISE

El hombre que amó a Eve Paradise, escrita por Edmundo Díaz Conde ha sido la ganadora del XLVII Premio Ateneo de Sevilla (2015). Un premio cuyos ganadores nunca me han defraudado (aún tengo en mi memoria el ganador del año pasado: Félix G. Modroño con su Secretos del Arenal)

Asistí a la presentación que de los Premios Ateneo de Sevilla se hizo en el Rincón Cultural de El Corte Ingles (si quieres ver la entrada pincha AQUÍ). Hablo en plural, porque desde hace ya unos años también hay Premio Ateneo Joven. Y si ganas tenía de leer la novela antes de asistir a la presentación, estas aumentaron tras la misma.
Unas expectativa que no se han visto defraudadas en una novela que es un encuentro de géneros, hasta el punto de que, aunque finalmente la he otorgado los colores de la novela histórica en mi blog, es también novela negra, de misterio, thriller judicial y una gran historia de amor. Todo en uno.
Sin perder de vista que es una novela muy cinematográfica, no tanto en cuanto a que sea una novela que veas como si de una película se tratase, sino porque las referencias cinematográficas en ella son totales, comenzando por su protagonista Eve Paradise, una actriz de cine mudo y por la descripción que de ese mundo se nos hace en la novela.
El negocio del cine triunfó a una escala que ni Edison -responsable en buena medida de que los estudios se establecieran en Hollywood, huyendo de su monopolio- había previsto, y cuya explicación hasta una criatura de pecho habría considerado juiciosa. ¿No era cierto que la mayoría de ellos no hablaba inglés? ¿No era cierto que los emigrantes no compraban libros ni iban al teatro? Entonces, ¿qué mejor opción de entretenimiento que el cine mudo? (Página 48)

No es benigno el autor con alguna de las descripciones que hace de dicho mundo del cine:
Fue su madre, ausente en lo demás, quien en principio, alimento en ella la pasión por la industria del cine. Una pasión como han de ser todas: perfectamente amoral y hasta inmoral. (Página 211)

Podríamos hablar de El hombre que amó a Eve Paradise como una novela coral, pues son numerosos los personajes que transitan por ella: los amantes de Eve, su madre (una mujer incapaz de demostrar su cariño a Eve con la que tiene constantes peleas), su hermano (que trabaja para la mafia y cuyo mayor empeño es defender a su hermana desde la sombra para no perjudicar su carrera), Donovan el hipnotizador y último amante de la actriz, el policía que va tras el asesino y por supuesto, Amós Zambrano, ayudante del mago y hombre profundamente enamorado de Eve.
Sin embargo, por encima de todos estos personajes está la figura de Eve Paradise, una mujer muy peculiar a la que su profesión le permite llevar un estilo de vida que no está al alcance de las mujeres corrientes:
No era dócil, odiaba el sentido común y actuaba con más atrevimiento que loa mayor parte de las mujeres; en algunas facetas, se sentía casi tan libre como un hombre, una libertad que le reportaba su condición de estrella. (Página 31)

Y dentro de esa peculiaridad de Eve está el amar a muchachos jóvenes, en muchos casos sin experiencia en el amor:
Nunca se había sentido joven por dentro, y que sólo su carne había sido joven, pero eso bastaba para suscitar las eternas pasiones de los hombres que le gustaban y que no solían sobrepasar los veinte años.
Porque lo que ella amaba en los hombres era su inmadurez. La hechizaba su juventud, el breve camino que va de la inocencia a la esperanza, la supremacía de un vigor que llega y,de pronto ya no está. (Página 34)

Su hija no amaba la vida, no como ella; amaba la juventud, el candor, la exuberancia de las pasiones irremediables que se dan entre los jóvenes con la misma espontaneidad con que proliferan las arrugas en el rostro de una vieja. (Página 377)

Una mujer que en todo momento sabe lo que quiere:
Eve hubiese añadido que nunca se había enamorado locamente; pero buscaba. Y buscaba con la misma autonomía para amar y desear que los hombres. ¿Femenina? Claro que era femenina; ahora bien, ¿dispuesta a perder ante los hombres? ¿Dispuesta, por las buenas, a cambiar cuando era obvio lo que la mayor parte de ellos daba de sí? Eso sí que no. (Página 57)

Consciente del tiempo que pasa, que su carrera llega a su fin y su belleza también:
Dinero y suerte. Eso es lo primero que se me viene a la cabeza. Puede que a usted no le resulte muy fascinante ese binomio. Es usted joven. Todavía ha de confiar en el amor, el éxito, la constancia, la franqueza, tal y cual. En una palabra, debe tener a todas las mujeres rendidas a sus pies. (Página 89)


Junto al mundo del cine, también se nos da una descripción del Chicago de la ley seca, donde las peleas entre bandas llenaban las calles de cadáveres. De ahí que el autor definiera esta novela como una novela de crímenes y besos.


Está claro que crímenes vamos a ver unos cuantos, de ahí que podamos hablar con El hombre que amó a Eve Paradise de una novela negra. Una novela que nos remonta al primer asesino en serie de la historia, que no fue pese a su fama Jack el Destripador, sino Framk Hickey. La diferencia entre ambos es que nunca se ha sabido quién fue Jack el Destripador, de ahí su fama:
Como es natural, es una comparación burlesca, pues Jack el Destripador nunca fue capturado. Pero además es una comparación falsa. (…) ¿Recuerda que la carrera de John Frank Hickey comenzó cinco años antes que la de Jack el Destripador? ¿Recuerda que el primer crimen del Asesino de la Tarjeta Postal data de 1883? (Página 424)

A este asesino en serie al que se le detuvo precisamente por las cartas que enviaba a los padres de sus víctimas, es el modelo que sigue el autor de los crímenes en esta novela.


Pero ante todo, El hombre que amó a Eve Paradise como el propio nombre de la novela indica, es una novela de amor. No tanto en lo que hace referencia a los peculiares amores de Eve, sino al que Amós Zambrano siente por ella. Es una historia que poco a poco va ganando fuerza en el libro hasta culminar en el gran final del mismo.


Una novela histórica no sólo por su ambientación en Chicago durante la turbulenta época de la ley seca y las bandas de ganster, por su ambientación en el mundo del cine mudo en su transición al cine sonoro, sino también porque recoge un episodio prácticamente desconocido en nuestra historia como la emigración a principios de siglo de los españoles a Estados Unidos. Bien es verdad que el hecho del que partió la idea de esta novela no fue una emigración directa a Estados Unidos sino hacia Hawai, donde a través de anuncios y pasquines como el que recoge la foto se incitaba a braceros y jornaleros españoles a emigrar hasta allí para trabajar en las plantaciones de caña. Anuncio engañoso, porque en realidad iban con unas condiciones de trabajo cercanas a la esclavitud. Desde allí, muchos de los españoles que fueron, como algunos de los protagonistas de esta historia, dieron finalmente el salto a los Estados Unidos.



IMPRESIÓN PERSONAL


A pesar de que esta ha sido una novela maltratada por mí, porque no la he leído de un tirón sino en tres tandas, me ha gustado. Por una parte porque trata de un mundo que siempre, por más que ahora lo tenga muy abandonado, como es el mundo del cine. Por otra por esa trama judicial (un género que siempre me ha encantado, si bien en esta novela es secundario) y por último por la gran historia de amor que nos narra la novela.
Una novela que va de menos a más, cerrando con un gran final, de esos que se recuerden por más que muchos otros detalles de la novela seguramente se olviden.
La estructura de la novela es compleja, no tanto por la mezcla de géneros, sino porque hay saltos adelante y atrás en el tiempo en el que se nos van anticipando sucesos que aún no han tenido lugar pero que nos dan pistas de por dónde va a ir la trama, puesto que hay un juicio y sabemos a quién se está acusando de los crímenes que han sucedido. Pero no por ello pierde interés la novela, muy al contrario, pues nada de lo que sucede en ese futuro que leeremos más adelante cuadra con las impresiones y las sospechas que como lector tienes de quién es el culpable.
Tranquilos, hay que leer hasta el final, donde todas las piezas finalmente encajan y donde no te quedará otro remedio que aplaudir al autor, Edmundo Díaz Conde, por haberte llevado hasta allí.

Personajes, trama, ambientación. ¿Qué más se puede pedir? Simplemente que os animéis a leer esta novela.





Gracias a Editorial Algaida por facilitarme un ejemplar de El hombre que amó a Eve Paradise para su lectura y reseña.



Si quieres conocer más sobre la novela, pincha AQUÍ para ver la entrada con la presentación de la misma que se hizo en Madrid.








VALORACIÓN: 9/10




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viernes, 20 de noviembre de 2015

CICATRIZ (JUAN GÓMEZ-JURADO)

Cicatriz

Juan Gómez-Jurado



FICHA TÉCNICA

Título: Cicatriz
Autor: Juan Gómez Jurado
Editorial: Ediciones B, 2015
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 574









Editorial: B de Bolsillo, 2020
Encuadernación: Tapa dura bolsillo
Páginas: 576
PVP: 6,95 €






JUAN GÓMEZ-JURADO

Corta trayectoria (nueve años desde que publicó su primer libro) la de Juan Gómez-Jurado como escritor. Claro, que habiendo nacido en 1977 no podría ser de otra manera. Eso sí, va lanzado como un cohete superando en cada novela a la anterior.
Llegué a él por su última novela, "El emblema del traidor", que me pareció una novela, o quizás sería mejor llamarla sin tapujos un best-seller, aceptablemente escrito, con buen ritmo y una lograda ambientación. De hecho esta novela obtuvo el Premio Ciudad de Torrevieja 2008
Me resultó tan entretenida que me propuse leer los otros dos libros de este autor: "Espía de Dios" "Contrato con Dios". Una vez disfrutado con ellos, llegué a La leyenda del ladrón” mezcla de novela de aventuras e histórica, en la que el autor seguía creciendo,luego a “El paciente” donde el thriller era ya el amo y señor de la novela y por fin a la que hoy os presento: Cicatriz.

Hasta ahora sus libros publicados son:
-Espía de Dios (2006)
-El emblema del traidor (2008)
-El paciente (2014)
-Cicatriz (2015)








Los tres errores de Simon


ARGUMENTO

Mi primer error fue enamorarme de ella.
El segundo error fue no preguntarle por aquella cicatriz.
La mala noticia es que estoy a punto de cometer el tercero, y que va a ser mucho peor que los dos anteriores.

Así comienza “Cicatriz”, la historia de Simon Sax. Simon, el torpe, buenazo e ingenuo Simon. Ese que dice medir 1,90 y pesar 100 kilos (algo imposible dato su descomunal constitución)

Pero ¿cómo ha llegado a enredarse en una situación que puede llevarle a la muerte? ¿Quién es esa mujer que está con él? ¿Conseguirá hacerse millonario con su proyecto informático?
Si quieres enterarte, no te va a quedar otro remedio que leer esta trepidante novela. Pero ¡ojo!, como ocurre con las pipas, los cacahuetes o algunas patatas fritas, cuando empieces no podrás parar de leer.






CICATRIZ

Hay autores que escriben una novela y a partir de ahí se repiten hasta el infinito, aunque cada vez con menos inspiración. No es ese el caso de Juan Gómez-Jurado, que novela a novela va creciendo y creciendo, superándose constantemente. Un autor que si fuera extranjero vendería millones de ejemplares.
No puedo decir otra cosa tras leer Cicatriz, la novela más adictiva que he leído en los últimos tiempos, que no te da tregua hasta que llegas hasta la última página.

Por más que al autor no le gusten las etiquetas, Cicatriz es sin duda un thriller. Aunque hay más cosas, muchas más cosas, porque Cicatriz no es sólo acción, algo que sin duda ha de tener un thriller.

Para empezar, es también una historia de amor. La de Simon, un hombre solitario que lo que más desea es tener alguien a su lado, no tanto para cubrir sus necesidades físicas, sino para poder ser feliz.
Y cuando uno está enamorado, preguntas que de otro modo le harían temblar de miedo, pasan a un segundo plano. Lo único importante es que esa persona amada esté ahí:
¿Quién es la persona que está ahora mismo durmiendo en mi casa, a siete metros de aquí?
¿Me está engañando con alguien? (Página 251)

En realidad es la fuerza del amor el motor de esta historia, la que hace actuar a sus personajes, más allá de traiciones, entregas o sacrificios máximos.


La otra gran diferencia de Cicatriz con el resto de los thrillers al uso son sus personajes. Da igual que alguno de ellos pueda parecernos un friky total, porque por encima de todo es creíble.
Es imposible no sentirse conmovido por Simon el protagonista, a ese que el autor define como el torpe, buenazo e ingenuo Simon. Es poco menos que un sociópata que solo se siente a gusto con su hermano, aquejado de una deficiencia en el cromosoma XXI (si lo defines de otra manera se molestará), con un único amigo que es su abogado y socio en la empresa Tom y que busca desesperadamente una compañía femenina, alguien que le quiera, que le de amor o por lo menos cariño.
Un hombre metido en sí mismo, con sus ordenadores, sus programaciones, la empresa y el proyecto que puede suponer que sea millonario o irse a vivir debajo de un puente, pero que en un momento dado tendrá que salir de su caparazón y actuar o permitir que triunfe el mal:
Otra parte, la que ha desperdiciado media vida con las series de televisión y los cómics, evoca aquello que dijo un sabio -Kenedy o Magneto, no me acuerdo-, eso de que “Lo único necesario para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada” (Página 441)

Imposible no quedarse atrapado por el personaje de Irina, con su vida de sufrimiento, de lucha, de superación. Todo en busca de la consecución de un único objetivo: la venganza. ¿Le quedará un hueco a esta dura mujer para el amor? Por cierto, es posible que Irina sea el primer personaje femenino con garra, fuerza y personalidad en las novelas de Juan Gómez-Jurado.

Y como contrapunto a los dos, también hay que dar de comer aparte al personaje del afgano. Una historia que puede poner los pelos de punta a cualquier lector.


Lo que más me sorprende de Cicatriz, aunque puede aplicarse a cualquiera de las novelas de Juan Gómez-Jurado, es la aparente sencillez de las mismas, cómo consigue atraparte entre sus páginas con un lenguaje sencillo, directo, sin complicaciones.
Y decía lo de sencilla, porque aunque eso es lo que aparenta Cicatriz, hay un duro y complicado trabajo de creación literaria, porque hay dos narraciones, una de ellas con un narrador que nos cuenta la historia de Irina y del afgano y por otra es el propio Simón el que nos narra en primera persona y en presente, como si de una transmisión cámara en mano se tratase su historia.
Es su punto de vista. Y ya sabemos que el punto de vista nunca puede ser por definición subjetivo. Y el de Simón no lo es. Comenzando por la descripción que de sí mismo hace: algo más de uno noventa de altura y cien kilos de peso. Para alguien que no va al gimnasio (aunque guarde en el coche un chándal de los tiempos de mari castaña) que tiene problemas con la comida y que se pone hasta arriba de refrescos (aún no ha descubierto las virtudes de las "zero" ni las cucharadas de azúcar que contiene cada refresco) lo de los cien kilos es mirar la báscula muy parcialmente.



La novela está ambientada en Chicago, aunque bien podría estarlo en muchas otras ciudades de Estados Unidos. Un paisaje desconocido para muchos de nosotros, aunque en realidad es lo de menos, porque más importante de esta novela es el paisaje humano.









IMPRESIÓN PERSONAL

En la presentación que a un reducido grupo de blogueros hizo Juán Gómez-Jurado de Cicatriz, nos preguntaba si recomendarías este libro a cualquiera. Y mi respuesta es sí. Este libro gustará a todo tipo de lectores. Es más, gustará incluso a los no lectores.

No son muchos los libros capaces de engancharme tan rabiosamente. Y muchos menos los que consiguen ir en permanente ascensión, haciendo cada vez más difícil abandonar la lectura y llegar a un final que no defraude. Me encantaría hablar sobre el final pero..., no puedo estropeárselo a nadie, aunque tranquilos, si el final no fuera satisfactorio no tendría esos cinco búhos que tiene de valoración.
Una valoración que no concedo a los thrillers y que sin embargo es la segunda vez que se lo doy a Juan Gómez-Jurado (la anterior fue por El paciente) Y es que normalmente los thrillers son novelas de "usar y tirar" (es una manera de hablar), de las que una vez leídas y disfrutadas no me acuerdo de nada a los pocos días (no digamos semanas, meses o años). Y sin embargo, es muy improbable que me olvide pronto de Simón, de Irina o del afgano, hasta tal punto ha conseguido el autor que hayan calado en mí.
Es más, estoy convencido de que tarde o temprano volveré a encontrarlos en otra novela. Porque semejantes personajes literarios, merecen continuar su vida en otra novela.

Por la excelente combinación de acción, intriga y romance, todo envuelto con un fino sentido del humor, Cicatriz es una novela que no puedes perderte.




Gracias a Ediciones B que me ha facilitado un ejemplar de Cicatriz para su lectura y reseña.






VALORACIÓN: 10/10





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