Lo primero de todo quiero agradecer a Kayena por la organización
desde su blog Negro
sobre blanco de una nueva edición del bloguero invisible (creo que la de este año es la
cuarta), en la que blogueros de toda España intercambian libros intentando que
lleguen para el día de Reyes.
Intentando que no es lo mismo que
consiguiendo, que algunos años se hace esperar más de la cuenta, aunque este
año no ha sido así, que me llegó el viernes día 2, por lo que no me ha tocado
sufrir.
Lo cierto es que hasta el mismo sobre
venía muy bien decorado, con sus dibujos y su montaje navideño, que daba
alegría el verlo. Para que veáis como es, os he dejado una foto del sobre, una
vez sometida a un pequeño proceso de fotoshop para borrar tanto mi dirección
como la del remitente.
El sobre es solo una muestra del trabajo que se ha tomado mi
invisible bloguero, al que por cierto no conozco de nada y tampoco tengo muy
claro si es hombre o mujer, porque en su blog viene como zarzamora.
No solo venía el libro sino una postal muy
navideña que es una foto que ha hecho de un acebo.
Pero había más,
porque también venía en el paquete una pequeña bolsa, que al abrirla contenía
en su interior una preciosa manualidad en forma de abeto navideño.
Y, por supuesto el libro, una novela del francés Marín Ledun que
tiene muy buena pinta, al hablarnos del difícil mundo laboral en una
multinacional y la ola de suicidios que en ella se provoca.
Muchas gracias bloguero ivnisible, porque
todo el paquete ha sido un acierto.



