Esta
ha sido mi primera participación en el bloguero invisible. Lógico
por otra parte, porque el año pasado apenas llevaba un par de meses
cuando surgió esta iniciativa por la que circularán libros de una
punta a otra de nuestra geografía.
La
organizadora de este evento es Kayena desde su blog Negro sobre blanco. Una iniciativa que año tras año se cierra con un
gran éxito y de la que me he sentido muy satisfecho de participar.
Este
año las fechas venían un poco raras, porque el día 31 cerraban
correos y, o bien mandabas el paquete el día 30, o si esperabas al
día 2 ya era imposible que llegase justo antes del día de Reyes.
Así ha sido en mi caso, pues me llegó al día siguiente.
No
puedo narrar escenas de emoción, del sonido del timbre, de la
conversación con la cartera... Más que nada porque cuando ella
llega, nunca estoy en casa. Eso sí, el sonido del timbre creo que no
es muy agradable, porque la tenemos dicho que deje el dedo bien
puesto en el botón de llamada para que mi mujer la escuche si está
en la otra punta de la casa o con algún electrodoméstico puesto.
Y
eso hace la pobre, que la debemos tener loca en esta casa y lo mismo
debíamos darle aguinaldo el año que viene, porque rara es la semana
que no viene con libros para mí o para mi hija, con lo que no sé
qué es lo que pensará de nosotros con tanto libro y paquete que
llega.
Cuando
llegué de trabajar a casa el día 7, no había nadie, pero sobre la
mesa del salón estaba el paquete de correos. Miré el remite y el
nombre no me decía nada, por lo que daba igual que lo buscara, el
contenido seguía siendo una sorpresa.
Al
abrir el paquete, junto al libro venía un sobre y un pequeño
paquete protegido. Vamos, que el libro por si se aburría por el
camino venía con acompañamiento.
En
primer lugar abrí el sobre: una felicitación navideña. Se
echan de menos, porque con tanto “guasap” y tanto “emilio”,
creo que este año la única que he recibido ha sido la de El Corte
Inglés (y ni siquiera la he recibido yo sino mi mujer, algo por otra
parte lógico, que es la que
realmente
es su cliente).
Por
tanto muchas gracias por esta preciosa felicitación.
A
continuación abrí el libro, que resultó ser Secretos de los muertos de Tom Harper. A
priori parece una novela de aventuras muy entretenida, de esas que
viene bien leer de cuando en cuando para desintoxicarse.
Por
último me quedaba el pequeño paquete misterioso y protegido. Y al
abrirlo ¡sorpresa!. Definitivamente estos han sido los Reyes Magos
de El Búho, porque mi mujer me regaló el precioso búho calendario
que preside desde ese día mis avances de la semana, mi hija pequeña un búho portanotas en cerámica, mis padres me
regalaron dos búhos tallados en madera y mi hermana un búho pinza
muy colorido para la nevera. Y aquí, mi bloguera invisible ha tenido
el detallazo (muchísimas, muchísimas gracias) de regalarme un
llamativo y colorido buhito en madera que podéis ver en esta foto.
Muchas
gracias Laura por todas las molestias que te has tomado y por este
detalle tan personalizado. Lo cierto es que de todos vosotros he
aprendido en este bloguero invisible y estaré mucho más atento para
el año que viene, pues en el de este año sólo acompañe el libro
con un marcapáginas de mi biblioteca (no es que sea mía, pero soy
uno de sus usuarios habituales y de hecho aparezco en su página web
como blog colaborador) que tenía una preciosa cita.


