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jueves, 31 de octubre de 2013

22/11/63 (STEPHEN KING)

Viaje al pasado entre el humo del tabaco


FICHA TÉCNICA

Título: 22/11/63
Aytor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janes
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 864
PVP: 26,90 €







De vez en cuando me animo con algún libro de Stephen King, el rey del terror. No es éste un género que me atraiga especialmente, de ahí que mis visitas al maestro no sean más frecuentes Además, si no eres un adicto a dicho género, hay que ser muy cuidadoso a la hora de leer a Stephen King, pues de su más que generosa pluma (¿o tal vez tendría que decir teclado?) de la que salen cientos y cientos de páginas al año, no todo tiene el mismo nivel de calidad, por no decir que hay algún tocho infumable o repetición de los anteriores.
De la crítica no puedes fiarte demasiado, porque los críticos “profesionales” nunca han hablado bien de King y sus adoradores en muchos casos le adoran demasiado y son poco objetivos. Por eso hay que tener un cierto tiento a la hora de enfrentarte con las mil páginas que tienen muchos de los libros de este autor.

Sin embargo, desde que vi los primeros anuncios del libro, me llamó la atención. Entre otras cosas porque 22/11/63 al menos a priori nos presenta a un Stephen King diferente. ¿Qué tipo de terror va a presentarnos en esta ocasión? ¿El de seres aparentemente normales pero que tienen poderes especiales (Carrie, Ojos de fuego, La zona muerta)? ¿El de objetos cotidianos que adquieren terroríficos poderes como en Cujo (un perro), Buick 8 (un coche), It (un payaso), Misery (una servicial enfermera), El resplandor (un hotel),  La larga marcha (un programa de televisión) o Un saco de huesos (una casa de campo)? ¿O tal vez la cosa vaya de mundos paralelos, extraterrestres o simplemente el mal puro y duro?
Volverá a ser un objeto normal el que de origen a toda la historia. Bueno, normal en Estados Unidos, porque una caravana en la que se preparan y venden hamburguesas no es algo que esté a a orden del día en España. Pero tanta película americana para algo tiene que servir, así que nos la podemos imaginar perfectamente, aunque esta autocaravana tenga un secreto en su interior...





ARGUMENTO

Igual que ahora todos recordamos dónde estábamos y cómo nos enteramos de los atentados de las torres gemelas del 11-S, o a nivel local del atentado del 11-M en la estación de Atocha, para la generación anterior la pregunta era dónde estaban el 22 de Noviembre de 1963. Ese es el título de la novela.

Asesinato de Kenedy
¿Qué ocurrió el 22/11/63? Que durante la visita del presidente Kenedy a Dallas, en un coche descapotable, tres disparos acabaron con su vida. Disparos efectuados por Lee Harvey Oswald, que negó la acusación. ¿Sólo o en compañía de otro? Nunca pudo llegar a saberse ni llegó a juicio, porque fue abatido de un disparo en la comisaría por Kack Ruby cuando procedían a su traslado. A partir de aquí, son innumerables las teorías conspirativas que sobre el caso se han propuesto.

Un asesinato que cambió la historia mundial. ¿Qué pasaría si se pudiese evitar ese asesinato? ¿Qué mundo podríamos haber disfrutado? Eso es lo que se pregunta Al, propietario de una caravana que vende hamburguesas. Una pregunta que va más allá de un planteamiento retórico, pues en su mano está el poder evitar dicho asesinato, pues la puerta trasera de su caravana lleva directamente a un día concreto del año 1958. Pero el tiempo está en su contra. Un cáncer de pulmón le impide llegar a tiempo de evitar ese asesinato.
Por eso no duda en embarcar en dicha aventura a su amigo Jake Epping, profesor de inglés en el instituto de Lisbon Falls, Maine. A Jake no le atrae nada esta aventura, pero hay algo que le anima a participar en ella: la redacción que Harry Dunning un alumno de su escuela nocturna hace para un trabajo y en el que redacta la noche en que su padre llegó a casa para matar a su madre y hermanos con un martillo, una noche en el que las lesiones que le dejaron le convirtieron en una persona con menos capacidad física e intelectual.





EL LIBRO

Nos encontramos ante una novela atípica de Stephen King. Una novela que juega con los viajes al pasado, un tema que siempre resulta atrayente para un determinado tipo de lectores entre los que me encuentro. Ahora bien, no esperéis para nada un libro de ciencia ficción, pues no es esa la idea del novelista. De hecho Stephen King huye directamente de cualquier explicación científica del fenómeno, no se complica la vida con detalles que pueden aburrir al lector o despertar su incredulidad.
Simplemente hace un planteamiento: al abrir la puerta de una caravana y bajar sus escalones, la persona que lo hace se traslada a un día concreto del año 1958. Siempre al mismo día. Si desanda el camino y vuelve a entrar en la caravana, retorna al día en que salió, un par de minutos más tarde, independientemente del tiempo que haya estado viviendo en el pasado.
Pero cada vez que vuelve a atravesar la puerta y regresar al pasado, es como si apretara la tecla de reseteado de un aparato, porque nada de lo que hubiera pasado en su viaje anterior ha tenido lugar, la historia vuelve a comenzar desde el principio, ninguno de los errores que hubieran podido cometerse en el viaje anterior han tenido lugar.
Eso sí, todo lo que se traen del viaje, ya sea dinero o comida, lo pueden conservar tal cual. Por eso Al en sus viajes podía comprar carne con la calidad y los precios del año 1958 y servir unas hamburguesas de altísima calidad a unos precios ridículos en la actualidad.

¿Cómo explica todo esto el autor? Sencillamente: no lo explica. Los protagonistas saben que las cosas ocurren así y de nada sirve preguntarse por qué. Eso es lo que hay y el lector no tiene otra que aceptarlo tal cual lo aceptan ellos, sin comprenderlo.
Ni falta que hace, porque el meollo de la cuestión no es ese, sino analizar los sentimientos de una persona que cree que puede cambiar el destino del mundo, que por ello está dispuesto a renunciar a parte de su presente y a embarcarse en una aventura que no sabe muy bien dónde va a llevarle. A plantearse si una vez ejecutado su plan volverá a la actualidad a contemplar los resultados o permanecerá en esa época, máxime cuando el amor ha entrado en su vida sin que él pueda evitarlo.



Por más que en muchos momentos la tensión que transmite el libro es altísima, sobre todo lo que transmite es una sensación de nostalgia. Nostalgia de los olores, sonidos y sabores del pasado:
«¿Quería yo pasar varios años en el pasado? No. Sin embargo, sí quería volver. Aunque solo fuera para escuchar cómo sonaba Little Richard cuando aún estaba en la cresta de la ola. O para subir en un avión de Trans World Airlines sin tener que quitarme los zapatos, someterme a un escáner de cuerpo entero y atravesar un detector de metales.» (Página 60)

Nostalgia de una inocencia que parece haberse perdido:
«En 1958, si comentas algo sobre un ataque terrorista, la gente va a pensar que hablas de adolescentes que se dedican a hacer putadas a las vacas.» (Página 102)

Asesinato de Oswald
Aunque no todo es negativo en el presente. Hay avances que a finales de los años 50 parecían impensables. El presente actual era un futuro impensable en aquellos años :
«Una sociedad libre de humo…, niños negros y niños blancos estudiando hombro con hombro en perfecta armonía…, no me extraña que estés escribiendo una novela, tienes una imaginación endiablada. ¿Qué otras cosas ves en tu bola de cristal, George? ¿Cohetes a la luna?» (Página 381)

Lo que más sorprende sin embargo al viajero del presente es la atmósfera de humo que se respira permanentemente, esa que podemos observar hoy con sorprende en las películas de aquellos años. Algo que lleva a Stephen King a definir por boca de su protagonista a aquella época como la «Era del Fumador Universal.» (página 348)
«Cuando el autobús frenó y se detuvo en el paso a nivel del ferrocarril, vi que la mayoría de los pasajeros estaban fumando.» (Página 42)





IMPRESIÓN PERSONAL

No soy un seguidor incondicional de Stepehn King y por supuesto, no he leído todo lo que ha publicado (para lo que evidentemente hay que ser muy fan de este autor). Stephen King es para mi un autor irregular, con obras que me han gustado mucho y con otras que me parecen un auténtico pestiño o una repetición sin más de las ideas planteadas en otras novelas. Algo que teniendo en cuenta la ingente producción de novelas del autor, tampoco es extraño. Calidad y cantidad no pueden ir siempre unidas. Y por cantidad no me refiero sólo al número de novelas publicadas, sino al tamaño de las mismas, muchas de ellas rondando las mil páginas.
Mil páginas hace que me lo piense mucho antes de enfrentarme al universo King, y no siempre consigue llamarme suficientemente la atención. No es precisamente el caso de esta novela, que a pesar de sus novecientas páginas y un peso más que considerable, me llamó la atención desde un primer momento.
Me llamó la atención, tal vez porque los viajes al pasado son una argucia narrativa que siempre me ha llamado la atención, ese sueño de dar marcha atrás para cambiar el pasado y gracias a ello llegar a otro punto diferente en el presente. Puro juego mental, pues en mi vida, hoy por hoy, no me arrepiento de ninguna decisión de las que he tomado, pues son las que me han hecho vivir una vida en la que he sido feliz. ¿Quién nos garantiza que otra decisión hubiera hecho más plena y feliz mi vida?

Por eso resulta tan entretenido ver como el protagonista intenta manipular el pasado, a pesar de que éste se resiste tenazmente al cambio. Menos interesante sin embargo, sin duda porque a fin de cuentas soy español y mi conocimiento de la historia estadounidense en general y en concreto de los detalles del asesinato de Kennedy es escaso, por lo que si bien por una parte el libro es desde ese punto de vista formativo, no llama tanto mi atención como si estuviese al día de todas las complejas teorías conspirativas que su asesinato ha provocado.

Una obra que podríamos calificar de extraña en la literatura de King, pues el terror no está tan presente como en el resto. De hecho no puede hablarse de un libro de terror, sino de.... Buena pregunta ¿cómo calificar este libro?
Porque por tener, tiene hasta una bella historia de amor, algo poco frecuente en la literatura de King. Una historia que va a ser la que de más fuerza y consistencia a este novela, si bien es verdad que ha de transcurrir casi la mitad del libro para que dicha historia comience. Es sin embargo esta historia y no el desenlace de si el protagonista va a matar o no al asesino de Kennedy, la que va a propiciar un bellísimo final. Un final de un lirismo que no es el habitual de este autor.

Una lectura que me ha resultado muy entretenida a pesar de las numerosas vueltas que da al principio, que parece que no va a ponerse en marcha nunca. Porque ni ha dado comienzo la historia de amor, ni aún se ha decidido a ponerse en marcha para acabar o no con Oswald.
Y pese a eso, las páginas van volando una detrás de otra. Es lo que tiene Stephen King: que es capaz de enganchar al lector hasta narrando el prospecto de un medicamento.


Que esta sea la novela que mejor acogida haya tenido por la crítica especializada, poco propicia a alabar las obras de este autor, no tiene por qué ser muy significativo. Pero si es un indicativo de que es una novela muy diferente al habitual Universo King. Lo cual tampoco implica un cambio de estilo del escritor, que ya se encargará de intentar sorprender a sus lectores con otra novela y otro argumento diferente.
Porque como muy bien se encarga de recordarnos el autor en las primeras páginas de la novela, todo puede cambiar en un breve instante. Y es esa incertidumbre la que nos mantiene vivos y alertas:
«No hubo violines ni campanas de alarma cuando saqué del montón la redacción del conserje y la puse delante de mí, ninguna sensación de que ni mi insignificante vida ni la de nadie estaba a punto de cambiar. Pero eso nunca se sabe, ¿verdad? La vida cambia en un instante.»  (Página 10)




VALORACIÓN: 8/10




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miércoles, 30 de octubre de 2013

EL CABALLERO DEL JUBÓN AMARILLO (ARTURO PÉREZ-REVERTE)

Una novela muy teatral



FICHA TÉCNICA


Título: El caballero del jubón amarillo
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial; Alfaguara
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 360
PVP: 19,50 €





ARTURO PÉREZ-REVERTE


Arturo Pérez-Reverte figura entre los autores de novela más conocidos y vendidos en España, sobre todo a partir de su serie del Capitán Alatriste, que dicho sea de paso, no es lo que más me gusta de él, aunque son de sus novelas más divertidas.
De toda su narrativa (veintitrés novelas incluidas las de la serie Alatriste), sólo hay tres novelas que no he leído El húsar, Un asunto de honor y Cabo Trafalgar (esta última no tengo ninguna intención de leerla, que parece ser lo más aburrido de todo lo que ha escrito). Son por tanto diecinueve novelas, veinte con esta última las que he leído del autor, que para no caerme bien, no podrá decir que no estoy entre sus incondicionales.
Una característica tienen en común, incluidas las de la serie del  Capitán Alatriste las novelas de Arturo Pérez-Reverte: Se dividen en dos tipos, las novelas que acaban mal y las que acaban muy mal.

Por lo visto el propósito inicial de Pérez Reverte cuando empezó a escribir estos libros, era hacer de la historia algo agradable y atractivo, que apeteciese conocerla. Y creo que realmente lo ha conseguido. Y ha sido así como lo que iba a ser una novela, ya ha alcanzado la cifra de siete:


-El Capitán Alatriste

-
Limpieza de sangre

-El sol de Breda

-El oro del rey

-El caballero del jubón amarillo

-Corsarios de Levante

-El puente de los asesinos








ARGUMENTO

«Guadalmedina y Saldaña apaleados, un par de corchetes muertos, otro a medio camino, y todo eso en menos de un padrenuestro. Pardiez, que es matar.
(…)
Más que una espada -concluyó-, lo que tu amo lleva en la mano es una guadaña (Página 195)

Cierto que lo de matar le viene a Alatriste de oficio. Pero en esta nueva aventura lo ha de hacer para salvar su vida, no contra las tropas que luchan contra el rey de España, sino para liberarse de una oscura conjura en la que se ve envuelto y que tiene como objetivo asesinar a Felipe IV.




EL CABALLERO DEL JUBÓN AMARILLO

Se conservan en El caballero del jubón amarillo, la quinta entrega de la serie del Capitán Alatriste, las caracteristicas que han convertido esta serie en lo que es.
Pero algunas de ellas se ven más acentuadas, como por ejemplo el aspecto metaliterario. Todas y cada una de las entregas tienen permanentemente referentes literarios, con citas a numerosos poetas de la época, especialmente de Quevedo (entre otras cosas porque participa en numerosas novelas de la entrega)
En El caballero del jubón amarillo se hace una revisión al teatro de la época, por lo que por sus páginas se pasearán autores y obras de Tirso de Molina, Cervantes, Lope de Vega, Góngora o Calderón. Una revisión no solo de los textos o de los autores, sino del mundillo del teatro, fuente principal de esparcimiento de los españoles de la época, para las que los estrenos eran auténticos acontecimientos.
Por supuesto Quevedo está presente de un modo muy especial, no en vano protagoniza también algunos lances de esta novela.


Dos partes bien diferenciadas tiene El caballero del jubón amarillo. Una primera en la que se nos describe este mundo teatral a través del cual se mueven nuestros personajes y una segunda parte en la que tras el lento ritmo inicial (lento no es sinónimo de aburrido, pues es muy interesante para los que quieran conocer el ambiente de aquella época, especialmente en lo referente al teatro), la acción se dispara para no dar tregua ya hasta el final de la novela, duelo incluído del capitán Alatriste con el malvado Malatesta.


En cuanto a la ambientación, la acción al igual que en las dos primeras entregas, transcurre casi en su totalidad en las céntricas calles madrileñas (aunque en realidad el Barrio de las Letras en el que transcurre buena parte de la acción, será el centro actual de la capital madrileña, pero en aquella época en realidad eran los suburbios.




ALATRISTE

«De tiempo en tiempo surgen hombres especiales, diferentes a sus contemporáneos, o tal vez lo que ocurre no es que sean de veras diferentes, sino que en cierto modo resumen, justifican e inmortalizan su época; y algunos de quienes los tratan se dan cuenta de eso, o lo intuyen, y los tienen como árbitros de conductas. Quizás Diego Alatriste era uno de tales (Página 200)

Ciertamente el personaje de Alatriste es una singularidad, uno de esos personajes que sirven para simbolizar una época que está pasando, el declive de un imperio, de los hombres que lo sirven y luchan por él aún a sabiendas de que es una cusa perdida.
Al mismo tiempo, sirven para traspasar las barreras del tiempo y ser un personaje de actualidad. ¿O acaso no es la suya la historia de todos los españoles obligados a luchar por la supervivencia en una batalla que no es la nuestra? ¿No es la historia de unos españoles viviendo por encima de lo que pueden permitirse y siempre aparentando o pretendiendo aparentar ser y tener más de lo que son y tienen? ¿No es la historia de una España llevada a la ruina por la incapacidad de sus dirigentes? ¿No es la historia de la corrupción y la codicia como norte de los poderosos?
Y que conste, que la mayor parte de los libros de la serie de Alatriste están escritos antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y la crisis se apoderara del país.




IMPRESIÓN PERSONAL

El caballero del jubón amarillo es uno de los libros de la serie del Capitán Alatriste que no había leído hasta ahora. Y no me ha decepcionado. Porque aunque el principio es un tanto lento, con muy poca acción, la falta de esta queda compensada de sobra por la descripción de una época y de un mundo: el mundo del teatro.

Además, debo reconocer que siento especial predilección por aquellos libros de Alatriste que están ambientados en Madrid. El caballero del jubón amarillo lo está, y es un placer volver a recorrer de la mano de Pérez-Reverte las calles y el barrio en el que transcurrió mi infancia y mi adolescencia.

Si bien como decía el ritmo inicial es un tanto lento, el final es trepidante, repleto de acción y sucesos que marcarán la vida del joven Íñigo de Balboa.

Una novela imprescindible para conocer una parte de nuestra historia.




Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles




VALORACIÓN: 9/10




FRASES

Para terminar, os dejo con un par de párrafos de la novela. Un par de joyas de las que pueblan el libro:

«Así dábase rienda a una de las mayores aficiones de los españoles, que es vaciar la hiel amargada por los malos gobiernos mostrándose bellacos en la impunidad del tumulto. Pues de todos es sabido que Caín, naturalmente, fue hidalgo, cristiano viejo y nació en España (Página 15)

«Somos lo que somos hasta que dejamos de serlo. Sobre todo en España, donde esas cosas ocurren sin más, de la noche a la mañana. De modo que te arrojan a prisión o te llevan encorozado por las calles, camino del cadalso y sin transición alguna, los mismos que ayer te aplaudían y se honraban con tu amistad o trato (Página 77)




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martes, 29 de octubre de 2013

EL HÉROE DISCRETO (MARIO VARGAS LLOSA)

Héroe a la fuerza




FICHA TÉCNICA

Título: El héroe discreto
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: Alfaguara
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 385
PVP:19,50 €






MARIO VARGAS LLOSA

Mario Vargas Llosa, nacido en Arequipa, Perú en 1936, a pesar de sus setenta y siete años sigue en plena forma, gozando y haciendo gozar con su escritura.


Premio Nobel de Literatura en 2010, su vida desde que en el año 1962 recibió el Premio Biblioteca Breve por La ciudad y los perros, es una colección de premios, incluyendo además del Nobel los prestigiosos Premio Cervantes, Príncipe de Asturias, el PEN/Nabokov y el Grinzane Cavour.

Aparte de sus piezas teatrales, estudios, memorias y ensayos, la producción más importante de Mario Vargas Llosa son sus novelas: Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo, Lituma en los Andes, Los cuadernos de don Rigoberto, La fiesta del Chivo y El sueño del celta entre otras.





ARGUMENTO

«Felicito Yanaqué, dueño de la Empresa de Transportes Narihualá, salió de su casa aquella mañana, como todos los días de lunes a sábado a las siete y media en punto»

Mapa de Perù

Así comienza la novela, narrando lo que en principio es un día más de la vida de Felicito. Pero no va a serlo, pues encuentra una nota en la puerta de su casa, una nota con una arañita dibujada en la que le exigen quinientos dólares mensuales para que su próspero negocio no sufra ningún daño y pueda seguir adelante.
Felicito es muy poca cosa como hombre. Pero solo por fuera. Por dentro tiene una fuerza brutal, la que le ha impulsado para saliendo de la nada llegar a convertirse en un próspero y honrado empresario.
¿Ceder a un chantaje? Imposible. Grabadas a fuego en su mente y en su corazón están las palabras de su padre:
«Y, una vez más, como tantas en su vida, Felicito recordó las palabras de su padre antes de morir: “Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener”. Le había hecho caso, nunca se había dejado pisotear. Y, con su medio siglo y pico en las espaldas ya estaba viejo para cambiar de costumbres.» (Página 13)

Ismael Carrera a sus ochenta años, es también un exitoso hombre de negocios, dueño de una aseguradora en Lima. Harto de sus dos holgazanes hijos, tras sufrir un infarto que está a punto de matarlo, decide vengarse de sus hijos y disfrutar de la vida.

Dos historias que van a confluir en una entretenida novela.





EL HÉROE DISCRETO

He de reconocer que tenía mis dudas a la hora de enfrentarme a la última novela de Vargas Llosa, porque su última novela, El sueño del celta, me resultó un tanto aburrida, quizás porque desde el primer momento no fui capaz de empatizar con el protagonista.

Algo semejante podría ocurrirme con los protagonistas de El héroe discreto, pues de entrada en nada se parecen a mí. La realidad es otra: Vargas Llosa consigue crear unos personajes entrañables, muy humanos. Con sus virtudes y sus defectos, pero sobre todo creíbles.
Con todo, lo mejor de la novela es su amplia galería de personajes. No se limita a los dos personajes protagonistas de las historias que nos plantea, sino que todos y cada uno de los que les acompañan son una delicia para el lector. Desde los recuperados Rigoberto junto a su mujer Lucrecia y su hijo Fonchito, su amante Mabel, el también recuperado sargento Lituma al que acompaña el capitán Silva, Gertrudis la mujer de Felicito, Josefita su secretaria, Armida la mujer de Ismael Carrera, los hijos de ambos empresarios, Adelaida la santera...

Catedral de Piura
Un repaso al universo de Vargas Llosa que vuelve al pueblo de donde partió: Piura. En un Perú que se ha modernizado, que está creciendo económicamente y en el que como comentaba ha vuelto a poblar con personajes de novelas anteriores. Novelas que por cierto tengo pendientes de leer.
Un universo en el que se hace presente el pensamiento político de Vargas Llosa, defensor del empresario como motor del crecimiento económico. No en vano, los dos protagonistas han salido desde lo más bajo de la sociedad y ha sido el trabajo constante y su inteligencia los que les han permitido ir escalando peldaños en la sociedad peruana, a la que han enriquecido con sus empresas.
Por eso no para de mostrarnos el contraste entre esa Piura de antaño, de calles embarradas, a la moderna Piura con modernos centros comerciales en los que incluso hay cine con aire acondicionado que “funciona”.





IMPRESIÓN PERSONAL

Al igual que me pasa con los vinos, que no necesito ser entendido para al probarlo sentir que me gusta (y resulta ser un buen vino), con la literatura hay novelas que al leerlas, sin ser un entendido ni un crítico, tienen un algo especial que te hace decir: Esto es LITERATURA.
Es el caso de El héroe discreto, una novela con la que he disfrutado. No sólo por la historia, sino por la manera en que está escrita, por su ritmo, por su musicalidad.
Una musicalidad que viene en gran parte de su lenguaje, que todo hay que decirlo, es la única dificultad de esta novela, pues se emplean numerosas palabras que son propias del Perú. Es más, buscando una de ellas en san-google, decía que era un localismo de Priura. Tampoco la dificultad es tan grande, porque muchas de esas palabras las deduces por el contexto.

La historia es muy entretenida. Incluso cuando se resuelve el enigma de quién está detrás del chantaje, la novela sigue adelante en un largo epílogo de casi cien páginas que se disfruta tanto como todo lo anterior.

A pesar de ser una novela que por su temática y por la manera de tratarla pueda parecer casi una comedia, es solo como el lacado de las grajeas, que ocultan el sabor amargo del medicamento que cubren.
Pues tras esa apariencia de banalidad, de vidas plácidas, se ocultan muchos dramas, mucho sufrimiento. La vida no es de color rosa, ni siquiera para aquellos que tienen mucho dinero, pues como en el caso de Ismael Carrera tienen que soportar en su lecho de muerte como sus hijos se alegran de su pronta muerta para repartirse la herencia. O como Felicito, que tiene que vivir con una mujer a la que nunca amó y con la que se casó a la fuerza.

Hay mucha vida en esta novela, en la que Mario Vargas Llosa demuestra pese a sus casi ochenta años, que por lo menos su prosa sigue en perfecto estado de forma.

Sin duda, una de las mejores novelas que he leído en el 2013.




Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles.




VALORACIÓN: 10/10






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lunes, 28 de octubre de 2013

AVANCE DE LA SEMANA (27)

Comienza una semana que laboralmente para mí va a ser muy corta, pues a la fiesta del día 1 de Noviembre, tengo que sumarle un día más que me voy a tomar. No obstante, para algo están las reseñas programadas, pues de hecho la del día 31 en que no estoy es con la que participo en la II Edición de noche de miedo.








Para el martes una joya literaria, sin duda entre las mejores novelas que he leído entre las publicadas en el 2013. Se trata de El héroe discreto la última novela publicada por Mario Vargas Llosa, uno de los últimos ganadores del Premio Nobel.







El miércoles llega todo un caballero: El caballero del jubón amarillo de Arturo Pérez Reverte es la quinta entrega de la serie. Forma parte del Reto Capitán Alatriste, al que le quedan solamente dos entregas más











El jueves es un día especial pues esa es la fecha elegida para poner una reseña de terror. En mi caso será una novela de Stephen King: 22/11/63

domingo, 27 de octubre de 2013

EL RESPLANDOR (STEPHEN KING)



He de reconocer que siento un poco de vergüenza de llevar un libro de Stephen King encima y que me vean leyéndolo. Porque además el formato de estos libros de bolsillo con su color rojo es inconfundible, con lo que todo el mundo sabe a quién estás leyendo.
Y es que parece que leer Stephen King es denigrante y sientes que te miran como perdonándote la vida. Aunque en muchos casos es posible que lo haga gente que no lee nunca (debe ser esa gente que lo único que ve en la tele son los documentales de la 2).

Sin embargo, no es posible mantenerse años y años en la lista de superventas con libros y más libros. Máxime cuando no se trata de libros de cuatro paginitas, pues este llega a las 650 y no es de los más largos que ha escrito.
Yo mismo parto de un prejuicio: Un libro superventas no es buena literatura, por lo menos como regla general. Sin embargo ¿es literatura un libro con la bendición apostólica de la crítica, profundo y detallado pero que aburre hasta a las ovejas? ¿Si un libro te divierte y te entretiene es bazofia para gente con escasa capacidad de lectura? ¿Por ser divertidas dejan de ser obras a tener en cuenta? ¿Es la palabra best-seller seudónimo de baja calidad literaria?

Las grandes obras literarias, se caracterizan en general por tener personajes que trascienden de ellas y pasan a formar parte de ese reducido número de personajes universales: Don Quijote, Otelo, Calixto y Melibea, Don Juan …
Y es cierto que Stephen King no ha dado en su grandísima producción uno de estos personajes que todos reconozcamos por el nombre cuando se le menciona. Pero lo que nadie puede negarle es su capacidad para crear ambientes, para meter al lector en un mundo de terror que no puede dejarte indiferente. Es capaz de crear una atmósfera progresivamente opresiva, asfixiante, que te deja sin respiración y que te hipnotiza incapacitándote para cerrar el libro y continuar más tarde, aunque hay momentos en que justamente lo que necesitas es eso, cerrar el libro.
Y lo más conseguido es que en muchas novelas es capaz de crear ese terror a partir de elementos cotidianos, que todos tenemos a nuestro lado: Un perro (
Cujo), un payaso (It), un coche (Buick 8), la fama y la gloria de un minuto de televisión (La larga marcha) o todos los elementos cotidianos de uso que son capaces de crear terror en esta novela: Un seto de animales, un reloj, un ascensor, un hotel….

Antes de leerla pensaba que de entrada algo tiene que tener este libro para que Kubrick lo eligiese como tema para una película. El hecho de que los libros de
Stephen King acaben en la gran pantalla no solo no es raro, sino lo más normal del mundo, pues raro es el libro suyo que no tiene adaptación cinematográfica, con mayor o menor éxito es otra cosa, porque sus novelas son muy visuales, parecen en muchos casos un guión cinematográfico cargado de ritmo. Lo que resulta llamativo es que un gran director quiera plasmar en imágenes este Hotel.
Pero antes de llegar al terror de lo que se intuye, está el terror de los hechos cotidianos, esos pequeños y grandes horrores de todos los días en nuestra sociedad (y conste que éste libro está publicado en el año 1977): La violencia machista (que eso de llamarla maltrato de género siempre me ha parecido una estupidez), el maltrato infantil, el alcoholismo y la violencia que genera.
Y lo que más me llama la atención es a pesar de todo, el amor de esos hijos maltratados a sus padres. Y muy especial es el caso de Danny pues su clarividencia le permite prever algunos de los sucesos que pueden suceder, pero frente a ellos y su miedo, hace prevalecer el futuro de su padre y su familia.
Porque es capaz de ver en el interior de su padre lo que este ni siquiera es capaz de intuir:
«Su padre siempre hacía daño, sobre todo por su deseo de hacer algo malo. Eso era algo que casi siempre detectaba: la constante necesidad de su padre de refugiarse en un lugar oscuro.»

Especialmente duros son los episodios finales en que el hijo es perseguido por su propio padre. Tremendo el dolor de sentirse agredido por el ser querido por más que su interior sepa: Ya no es ese tu padre.

Horror el de un padre al que el alcoholismo ve que le está llevando a repetir la conducta brutal y de malos tratos que su padre tuvo con él. Horror en esa lucha por salir del alcoholismo, en una lucha diaria en la que se siente solo y espiado por su mujer, con lo que su paranoia no para de crecer, sin válvula de escape como la caldera del hotel para liberar la presión.

Y con todas estas paranoias previas y al encontrarse en paro por su último arranque de mal humor, ese que le cuesta tanto controlar a pesar de llevar más de un año en seco, sin probar una gota de alcohol, decide aceptar el trabajo de conserje de invierno en un hotel que quedará aislado por la nieve con el mal tiempo y al que se traslada a vivir con su mujer y su hijo.

Pasaremos entonces del miedo a lo conocido, a ese miedo diario al miedo a una entidad desconocida, capaz de sembrar el terror desde los objetos más cotidianos como los setos del jardín. Porque este aparentemente pacífico hotel tiene a sus espaldas un turbio pasado de asesinatos, muertes y violencia que empapa cada uno de los poros del mismo.
De hecho el último vigilante se suicidó tras matar a su familia.
Y es que el propio hotel es una entidad maligna que quiere ampliar su poder con el “esplendor”, la capacidad especial que pocas personas poseen pero que Danny tiene con gran potencia de poder ver los hechos que están por venir, que le permite conocer los pensamientos de los que le rodean.
Un poder que el hotel quiere para sí para lo cual ha de acabar con Danny utilizando para ello a su padre como si de una marioneta se tratase.

Una de las diferencias de
El resplandor frente a las otras obras largas de Stephen King es que en lugar de aparecer una multitud de personajes con sus respectivas historias que terminan confluyendo e una única gran historia, aquí hay muy pocos personajes y aparte de Jack Torrance y su familia, el autor apenas nos distrae con personajes secundarios.
Es una manera de no distraer la atención del lector, de impedir que algo obstaculice ese clímax opresivo que va desarrollándose y creciendo desde la primera página.





IMPRESIÓN PERSONAL

El libro me ha gustado. Vale, tal vez no sea una obra maestra, pero es capaz de crear una atmósfera inquietante y opresiva que va en constante ascenso desde la primera a la última página. Y en este tipo de libros, de eso se trata precisamente, de atrapar tu atención y no soltarla hasta que llega la última página.
Lo hace utilizando un lenguaje sencillo, comprensible y efectivo, muy efectivo para llevarte a su huerto, al huerto de los que han pasado miedo leyendo un libro de King.


Como habéis podido comprobar, algunas reflexiones si son posibles sacar de este libro. Reflexiones que espero os hayan gustado.



VALORACIÓN: 9/10







LA PELÍCULA


Y tras escribir el comentario, vi la película y me decepcionó completamente, porque por muy genio que digan que es Kubrick, ni ha captado el fondo de la novela, ni consigue transmitirnos todo el terror que hay encerrado en la misma.
Más que nada lo digo porque si por haber visto la película no te apetece leer el libro, no sabes lo que te estás perdiendo.

Tampoco contribuye mucho al desarrollo de la película, la voz de pito que utilizó Verónica Forqué para doblar a la protagonista. Vamos, que te dan ganas de que la den un hachazo de verdad para no volverla a oir.

Con todo, y pese a que me decepcionó, hay que reconocer que tiene alguna escena magistral de esas que quedan impresas en la retina para siempre, como por ejemplo la imagen de Nicholson golpeando con un hacha la puerta. Esa cara de loco es impagable y, pese a todo, solo por ello merece la pena ver la película.




Os dejo el trailer de la película



           Domingos de cine (25)